contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Lunes, 12 de julio de 2010

Del cura rojo al cura verde

Por Roc?o Silva Santisteban

Despu?s de dos mil a?os la pr?dica de un jud?o radical sigue siendo temida por quienes, en el fondo, defienden ganancias que no benefician a todos por igual. El cristianismo que ense?a a pensar en los "olvidados" por encima de los intereses del "progreso" y que adquir?a tonalidades rojas seg?n los censores de los a?os 70 -recu?rdese a Bambar?n perseguido por el gobierno de Velasco o a los jesuitas de El Salvador asesinados por un comando- ahora, digamos, se ha convertido al verde-cadmio cuando los publicistas gubernamentales y periodistas oficiosos lanzan en la prensa el p?nico al cura verde.

No se trata solo de la condena y expulsi?n al sacerdote brit?nico Paul Mc Auley, sino de un malestar por la actuaci?n p?blica -desde el p?lpito- de varios sacerdotes. La defensa que despliegan los sacerdotes choca frontalmente con el prop?sito del spot "Alerta, Alerta, el Per? est? en guerra.", es decir, con la propaganda pura y dura del gobierno sobre su actuaci?n y su medida del "progreso". La noci?n de "progreso" del gobierno sigue supeditando a los moradores por un horizonte de ingresos asentado en una cultura del capitalismo de exportaci?n de minerales e hidrocarburos. Para los ide?logos del gobierno el progreso siempre est? "m?s all?", por lo tanto, hay que correr para asirlo. Para los curas verdes, el "progreso" no es lineal sino circular, y est? conectado directamente con el ser humano y su encuentro con el entorno que le da identidad.

Defender el ambiente, pero sobre todo, a los peruanos que tienen derecho pleno a vivir en ?l y de ?l se ha convertido en algo subversivo. Desde que Marco Arana, el primer cura verde llamativo, optara por pasar a la zona de la pol?tica activa, ha aumentado el miedo y desprecio al sacerdote que opta por "los olvidados". Aldo Mari?tegui, con su usual sutileza, lo ha corroborado: "que evangelicen pero que no jodan". ?Evangelizar, entonces, es ense?ar al dominado a callar y conformarse en una liberaci?n supraterrenal? Tarea: leer los documentos de Aparecida para poder entender la misi?n de un cristiano en Am?rica Latina y el Caribe: la justicia se reclama por derecho, no por favor.

?Qu? pasa en un pa?s cuando se empieza a perseguir a los curas?, ?qu? pas? en Guatemala, en El Salvador, en Colombia? Algo huele a podrido. Y obviamente el olor de podredumbre denota algo repugnante y en franco estado de putrefacci?n. La corrupci?n huele as?: es asquerosa, nos infecta, nos envilece, nos vuelve ante nuestros propios ojos miserables. Por eso mismo se ha convertido hoy en el primer problema mencionado en las encuestas, incluso m?s all? que la falta de empleo. Dostoievski lo dijo hace a?os en Crimen y Castigo: el problema no es ser pobre, sino ser miserable. Y los peruanos no queremos ser miserables aunque estemos debajo de la l?nea de la pobreza. Aunque no tengamos m?s en nuestras manos que la naturaleza. ?Por qu? hablo de corrupci?n? Porque el desprecio al cura verde, los spots gubernamentales y los USB perdidos de BTR est?n ?ntimamente ligados.

El Per? avanza como el Titanic: ?cuidado con la punta de un iceberg! Los iceberg son solo parte de la naturaleza y los avances trasatl?nticos que no la consideran pueden f?cilmente encallar y hundirse contra todos los pron?sticos. No queremos otro naufragio para nuestro pa?s.

Fuente: Del cura rojo al cura verde | LaRepublica.pe


Añadir comentario

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com