contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Martes, 28 de julio de 2009

Drogadictos, nazis y condena de Martin Luther King

La inquietante historia de Coca-Cola

Por Mark Thomas

Nation Books/Alternet

Traducido del ingl?s para Rebeli?n por Germ?n Leyens

LA F?BRICA DE LA FELICIDAD

"El lado Coca-Cola de la vida"

"Dentro de la f?brica de la felicidad," 'documental de The Coca-Cola Company

La ma?ana es jovialmente fr?a, un hermoso d?a sure?o de invierno en Atlante; el sol no influye en nada en la temperatura pero brilla en el claro cielo azul. Unos pocos polic?as rondan por Pemberton Park en el centro de la ciudad, con sus chaquetas con cremallera cerrada y con gorros con orejeras que cuelgan por los lados de sus cabezas, reduci?ndolos amablemente de representantes de la autoridad a parodias de Elmer Gru??n. Toman caf?, sonr?en y saludan cuando paso. Es la entrada al Mundo de Coca-Cola y en alg?n sitio hay discretos altavoces tocando el m?s memorable jingle publicitario de Coke: "Quisiera comprar una Coke al mundo." Lo que podr?a explicar las orejeras.

Prefiero pensar que la compa??a toca esa canci?n como himno de gracias a la Autoridad de Desarrollo de Atlanta que le dio 5,4 millones de d?lares para contribuir al hermoseamiento del parque y a la plaza de ingreso, o al Concejo de la Ciudad que redujo 1,5 millones de d?lares del impuesto a las ventas de la compa??a, o ciertamente el impuesto a la propiedad de 2 millones de d?lares que Coca-Cola no tuvo que pagar por decisi?n de las autoridades municipales. Coke podr? valer miles de millones de d?lares pero no es reacia a estirar la mano para recibir un poco de moneda, especialmente si esa moneda tiene seis ceros al final.

En el sitio de honor en Pemberton Park, subvencionado por el Estado, hay una estatua de bronce de casi dos metros de alto del hom?nimo del ?rea, el padre fundador de Coca-Cola, el farmac?utico John Pemberton.

Oficialmente, cre? la bebida en 1886 y la vendi? desde la farmacia Jacobs; ahora, m?s de 120 a?os despu?s, su noble imagen enfrenta el parque, con una mano sobre una peque?a mesa victoriana. En su otra mano levanta un vaso de Coca-Cola, en parte en celebraci?n, en parte inspeccion?ndolo, con su cara impasible examinando la bebida y ofreci?ndola al mundo. Es la imagen de un pionero, de un h?roe cient?fico y de un benefactor a la humanidad. A Sir Alexander Fleming le hubiera gustado tener una estatua semejante, y descubri? la penicilina. La estatua representa a Pemberton m?s delgado que en las fotos que he visto de su persona, donde se ve un poquito regordete. Al parecer no es la ?nica discrepancia con los hechos. Seg?n Mark Pendergrast, uno de los autores m?s respetados sobre la compa??a, John Pemberton volvi? de la guerra civil de EE.UU. convertido en un adicto a la morfina. De modo que el fundador de Coca-Cola fue un yonki, aunque para ser justos, ?qui?n erigir?a una estatua de un drogui gordo frente a una atracci?n tur?stica familiar - con la excepci?n de la casa de Elvis Presley?

De modo que por el bien de la imagen corporativa, el gordo Pemberton pierde unos kilos y se desintoxica. Y en el interior sigue el revisionismo hist?rico: extra?amente, no hay ninguna menci?n de uno de los ingredientes originales de la bebida: coca?na, que a posteriori no parece ser su mayor pecado, ya que hubo otras bebidas a fines del Siglo XIX que conten?an diferentes cantidades de la exportaci?n m?s famosa de Colombia.

Reconocidamente, es un hecho ligeramente confuso: un instante quieres ense?arle al mundo a cantar, al siguiente quieres ense?arle a hablar verdaderamente r?pido y a frotarse las enc?as con el dedo ?ndice.

Son los 'hechos confusos' que al parecer la Compa??a trata de ocultar por un deseo casi patol?gico. Son desviaciones de la narrativa de la Compa??a, arenilla en la grasa de las Relaciones P?blicas. Y a Coca-Cola no le gusta que haya arenilla en la grasa.

El control de im?genes del Mundo de Coca-Cola se extiende incluso a su selecci?n de vecinos. Directamente al lado est? el Acuario Georgia: En 2002 Coke entreg? 3,6 hect?reas para el acuario. En 2006, Coke separ? 1 hect?rea para un museo de derechos civiles - una atracci?n que celebrara Atlanta como cuna del movimiento, con planes de albergar unas 7.000 p?ginas de escritos del doctor Martin Luther King Jr. Por lo tanto la historia corporativa y la de los derechos civiles se entrelazan en un solo sitio en el centro de la ciudad, para que podamos recordar la lucha por la dignidad humana y visitar los peces.

Los nuevos vecinos podr?n o no exhibir detalles del ?ltimo discurso del doctor King. Hecho el d?a antes de ser asesinado. En ?l llam? a los afro-estadounidenses a retirar su apoyo econ?mico a compa??as si 'no han sido justas en sus pol?ticas de contrataci?n,' es decir, si han favorecido a trabajadores blancos por sobre los trabajadores negros. Una de las compa??as que deb?an ser boicoteadas era Coca-Cola. Las palabras exactas del doctor King fueron: 'os pedimos esta noche, que vay?is y dig?is a vuestros vecinos que no compren Coca-Cola en Memphis.'

De la misma manera puede o no que haya menci?n de la demanda judicial presentada contra la compa??a por cientos de empleados de Coke, acus?ndola de discriminaci?n contra trabajadores negros en la remuneraci?n y los ascensos. La Compa??a no admiti? esas acusaciones, pero en noviembre de 2000 anunci? que pagar?a 192,5 millones de d?lares para dirimir el caso. Si uno mide el racismo en d?lares, representa un mont?n de racismo.

Otra peque?a historia que no es del gusto de la Compa??a tiene que ver con los Juegos Ol?mpicos. La relaci?n de Coca-Cola con los Juegos Ol?mpicos comenz? en 1928. Pero Coke minimiza su patrocinio de la Olimp?ada de 1936, la Olimp?ada de Berl?n, en la cual un cierto pintor y decorador psic?pata lanz? una ofensiva de relaciones p?blicas para promover su Estado nazi. A The Coca-Cola Company le gusta mencionar que uno de los miembros del equipo de remo estadounidense en la Olimp?ada de 1936 posteriormente lleg? a ser su presidente. Tambi?n se enorgullece al mencionar que el corredor Jesse Owens hizo publicidad para Coke - aunque fue a?os despu?s de ganar cuatro medallas de oro en Berl?n, con lo que afect? en algo las teor?as de la raza superior de su anfitri?n. La Compa??a prefiere colocarse junto a los que son vistos como 'luchando' contra los nazis o promoviendo el 'ideal ol?mpico', en lugar de mostrarse como patrocinadores de una plataforma ol?mpica para Hitler. Y, francamente, ?qui?n no lo preferir?a?

Pero la Compa??a tiene unos pocos ?tems nazis m?s en su desv?n. Por ejemplo, Max Keith, el director gerente de Coca-Cola GmbH, embotellador de Coke en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Al avanzar la guerra, se acab? el suministro de ingredientes para hacer Coca-Cola, modo que Max invent? una nueva bebida para aliviar la sed alemana. La llam? Fanta. Y tenemos un eslogan para un anuncio: 'Una Fanta, un Reich ?Juegas?'

Los historiadores de la Compa??a se?alan que Max Keith nunca se uni? al Partido Nazi, pero exhibi? a Coca-Cola GmbH en una exposici?n organizada para abrazar el concepto del trabajador alem?n bajo el F?hrer. En otro caso, Max Keith decor? su stand de Coca-Cola con banderas nazis. Esto fue confirmado por The Coca-Cola Company que dijo: '[Max] Keith en una convenci?n de embotelladores exhibi? esv?sticas y termin? con un saludo a Hitler. Esto no hubiera estado fuera de lugar en EE.UU. al rev?s y el podio hubiera tenido una bandera estadounidense y los actos comenzar?an o terminar?an con el Juramento de Lealtad.' Dejo que juzgu?is por vuestra propia cuenta.

Lo que s? es que los archivos de The Coca-Cola Company tienen fotos del stand en la exposici?n 'que muestran esv?sticas utilizadas como decoraci?n' bajo el emblema de Coca-Cola. S?lo imagino que el archivista preferir?a irse al infierno que exhibir esas fotos al p?blico.

Seguramente no me equivoco si digo que estas historias no van a aumentar las ventas de Coca-Cola, con la excepci?n de uno que otro cliente del Ku-Klux-Klan. Ninguno de estos hechos, sea la traviesa aguja de Pemberton, el problem?tico parentesco de Fanta o la condena de King, presenta la historia que Coca-Cola quisiera que conoci?ramos ni es la historia que quiere presentar para vender su bebida.

Para escuchar la historia de Coca-Cola cobran 15 d?lares por adulto, 9 d?lares por ni?o entre tres y doce a?os. Pero antes de dejarse tentar por una visita al Mundo de Coca-Cola, hay que hacerse una pregunta: ?qu? es lo que muestran? Hacen gaseosas y las anuncian en todo el mundo para venderlas; todo lo que tienen son botellas y anuncios - no pueden hacer un museo con eso, ?verdad? S?, pueden. Es exactamente lo que es el Mundo de Coca-Cola: Coca-Cola, anuncios de Coca-Cola y una tienda de regalos que vende art?culos publicitarios de Coca-Cola.

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Mark Thomas es comediante, presentador, activista pol?tico y periodista del sur de Londres. Es mejor conocido por sat?ricas pol?ticas en su The Mark Thomas Comedy Product, que ha causado inmensas controversias al denunciar cr?menes pol?ticos y corporativos. Figura en el Libro de R?cords Guinness por realizar la mayor cantidad de protestas pol?ticas en un solo d?a. Vive en Londres.

Del libro "Belching Out The Devil: Global Adventures with Coca-Cola" de Mark Thomas. Pasajes extra?dos por acuerdo con Nation Books, miembro del Perseus Books Group. Copyright ? 2009.

? 2009 Nation Books All rights reserved.

http://www.alternet.org/story/140917/

Fuente: Rebelion. Drogadictos, nazis y condena de Martin Luther King


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