contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Mi?rcoles, 06 de mayo de 2009

?T?rmino ?narcoterrorismo? es incorrecto?: Ricardo Sober?n

 
(1) Hablar de narcoterrorismo es repetir lo que dice cierta embajada. (2) Lo único que va a garantizar el éxito es ganarse a la población, dice Soberón.

Horas antes de viajar al VRAE, Ricardo Soberón, abogado, analista en drogas, seguridad y Amazonía, y miembro asociado del Centro de Investigación “Drogas y Derechos Humanos”, dialogó con LA PRIMERA sobre la situación en esa convulsionada zona del país, donde asegura, el Estado no ejerce autoridad e impera la corrupción y la violencia provenientes del narcotráfico y terrorismo.

-¿Cree que el gobierno entiende lo que pasa en el VRAE?
-Es una región de 12,000 kilómetros cuadrados y 160,000 habitantes, donde el Estado no ejerce autoridad y donde impera la improvisación, la corrupción y la violencia provenientes de la conjunción de las drogas y del terrorismo. Desde 1980, los diversos gobiernos han carecido de políticas concretas y articuladas para entender una zona de colonización quechua hablante, donde se ha asentado una economía ilícita basada en la producción de cocaína. El gobierno del presidente García ha cometido el terrible error de intentar “administrar” este problema mientras se dedica a gobernar para un sector del país. El Plan VRAE, que viene desde diciembre del 2006, en realidad no existe, salvo una sumatoria de cuentas que no se ejecutan por culpa del SNIP.

-¿El Estado está perdiendo la guerra en el VRAE?
-No se ha logrado detectar, aislar, contener y derrotar a las tres columnas de Sendero Luminoso que operan en los diversos distritos y comunidades de esa zona. En términos tácticos y de número de bajas, la suerte parece no estar en manos del Estado. De seguir asumiendo el problema como “narcoterrorismo”, como lo afirman algunos militares y analistas, y algunos que son impulsados desde legaciones diplomáticas que sostienen y defienden la misma idea en Irak, vamos a seguir produciendo el mismo resultado: incapacidad de tomar la iniciativa, ausencia absoluta en lo político, retardo en el tema del desarrollo.

-¿Ese concepto de “narcoterrorismo”, usado para identificar por igual a Sendero Luminoso y al narcotráfico y combatirlos como un mismo fenómeno, conspira contra el éxito de cualquier plan para esa zona?
-El término “narcoterrorismo” es incorrecto y conduce al error, porque alimenta la supervivencia de ambos fenómenos: el senderismo y el narcotráfico. Esta definición surgió en 1984, acuñada por el embajador norteamericano Thumbs en Colombia, y fue ampliamente implementada por la Doctrina Bush y sus aplicadores regionales, como los presidentes Uribe y García. Hablar de “narcoterrorismo” para definir a Sendero y al narcotráfico es como decir que el fútbol y el básquet son lo mismo porque ambos se juegan con una pelota.

-¿En el VRAE Sendero opera como un grupo de sicarios del narcotráfico o sigue siendo una organización político-militar que tiene vínculos con el narcotráfico para financiarse pero mantiene objetivos políticos?
-Como ha ocurrido y ocurre en otras partes del mundo, los actores de la guerra se benefician de una actividad que les rinde frutos económicos. Ojo, no sólo hablo de los grupos irregulares, sino también de las propias fuerzas gubernamentales. Sendero en los años ochenta desarrolló su accionar militar en el Huallaga y en el VRAE reconociendo la existencia del problema del narcotráfico. Ahora se beneficia económicamente poniendo seguridad. En un reciente artículo en El Comercio, Rubén Vargas decía que en el VRAE sólo hay mercenarios, sicarios y narcotraficantes. Con este tipo de análisis, le estamos haciendo un gran favor a su “narcoterrorismo”.

-¿A pesar de los lazos en común que tienen en esta zona, Sendero y el narcotráfico deben ser combatidos con estrategias diferentes y no como un solo objetivo?
-Es cierto que el narcotráfico y Sendero tienen áreas y rivales comunes, alianzas coyunturales y algunos objetivos similares, como tener el apoyo de la población campesina, pero tienen una naturaleza y finalidad distinta, que requiere políticas claramente diferenciadas para cada caso.

-¿Cuál es el principal problema en el VRAE, Sendero o el narcotráfico?
-El problema mayor del VRAE es el narcotráfico, por su articulación a la economía global de las drogas, que tienen demanda en Estados Unidos, Europa y el Cono Sur.

-¿Los errores cometidos en el VRAE son políticos o militares, o ambos?
-Creo que son de ambos tipos. Nuevamente los políticos en Lima, desde sus sillones y blackberries, dan órdenes y arengas, sin recursos ni logística, a nuestros militares. Los senderistas y los traficantes se aprovechan de la inhabilidad de nuestros dirigentes para seguir realizando sus acciones ante la confusión. Habría también que discutir el carácter de la ocupación territorial como objetivo fundamental en lo estratégico, o si hubiera sido mejor un esquema de naturaleza móvil, que hubiese permitido combatir a los remanentes senderistas con su misma lógica de entrar y salir. El sistemático patrón de patrullas, que han sido infelizmente emboscadas, no ha funcionado. También está el problema de los menores reclutados por el ejército y las denuncias de violaciones de los derechos humanos.

-El gobierno ha anunciado un nuevo plan para el VRAE. ¿El eje de este plan debe ser el desarrollo social, la lucha militar contra Sendero o el combate policial contra el narcotráfico?
-La integralidad de un plan, y por consiguiente su viabilidad en la ejecución, radica en su claridad de objetivos, coherencia y simultaneidad en lo social, lo militar y lo policial, así como en una permanente consulta con la población de la zona y la capacidad de revisión y cambio de ese plan. Las operaciones en el VRAE deben estar a cargo de un civil, que tenga la responsabilidad y la autoridad para ejercer el mando sobre el resto de componentes del Estado en su relación con la población local y sus organizaciones legítimas. La parte correspondiente a las drogas debe estar a cargo de la policía y las operaciones militares a cargo del Comando Conjunto.

-El reciente ataque en la zona de Vizcatán al helicóptero en el que viajaba el jefe del Comando Conjunto, general Francisco Contreras, ¿desmiente la versión oficial de que Vizcatán está bajo control de las Fuerzas Armadas, o es un hecho aislado como asegura el general Contreras?
-En un escenario geográficamente complejo como el VRAE, cualquier control territorial es efímero y circunscrito a vías, bases y comunidades. Lo único que va a garantizar que los ataques y emboscadas no ocurran, es ganarse a la población de a pie y que ésta vea la acción concertada del Estado.

“Política de defensa de Flores-Aráoz es poco coherente”

-¿Hay tropas norteamericanas en el VRAE?
-Desde agosto del 2006, el gobierno de García, a cambio del TLC con Estados Unidos, ha tenido que aceptar una receta de ampliación de las facultades de las Fuerzas Armadas, en especial de la Marina, en misiones distintas a la guerra. La bancada parlamentaria aprofujimorista se ha encargado de flexibilizar el mandato constitucional sobre ingreso de tropas extranjeras y ahora vemos “Nuevo Horizontes”, ingreso de embarcaciones militares norteamericanas al Perú, centros de inteligencia en Pichari con presencia de militares de Estados Unidos. Hay militares norteamericanos que realizan labores de entrenamiento a militares peruanos. El ejército de Estados Unidos tiene oficiales de enlace, que son básicamente gente de inteligencia, que monitorean lo que sucede para informar al Comando Sur. Es riesgoso conducir la cooperación militar extranjera hacia una región tan sensible como el VRAE.

-¿Esta presencia militar norteamericana podría llevar a la implementación de una suerte de Plan Colombia para la zona del VRAE?
-Espero que la nueva administración norteamericana del presidente Obama, así como ocurre con el retiro paulatino de Irak, se dé cuenta del terrible error que significa reproducir un esquema de militarización en América Latina. Ni la IV Flota, ni el V de Caballería de Estados Unidos, van a resolver nuestros problemas. Lo que necesitan las regiones cocaleras es desarrollo ambientalmente sostenible y un Estado que los proteja de los productos alimenticios subsidiados.

-¿Qué opina de la gestión del ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz?
-Diversos analistas en materia de seguridad y defensa pusieron reparos al nombramiento de Flores-Aráoz como ministro del sector, por su inexperiencia. Tiene una forma poco coherente y anecdótica de entender la defensa del país. Eso lo vemos en sus declaraciones. No ha culminado el proceso de reforma de las Fuerzas Armadas que se pretende hacer, no ha sido la mejor bisagra entre civiles y militares. Es un político que está en vitrina, a costa de la seguridad del país.



Entrevista: Carlos Noriega

Fuente: La Primera


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