contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Domingo, 07 de diciembre de 2008

Agrocombustibles como obst?culo a la construcci?n de Soberan?a Alimentaria y Energ?tica

El actual modelo de producción y consumo, promovido por los países del norte y reproducido por las elites en el sur, es insustentable y coloca en riesgo la vida del planeta. En la actual crisis estructural del sistema capitalista, que incluye problemas energéticos, ambientales, alimentarios, financieros y de valores, es necesario repensar el modelo de sociedad y de civilización. Defendemos como propuesta alternativa la soberanía energética, que no podrá ser alcanzada en detrimento de la soberanía alimentaria.

Declaración Final: Agrocombustibles como obstáculo a la construcción de Soberanía Alimentaria y Energética

El actual modelo de producción y consumo, promovido por los países del norte y reproducido por las elites en el sur, es insustentable y coloca en riesgo la vida del planeta. En la actual crisis estructural del sistema capitalista, que incluye problemas energéticos, ambientales, alimentarios, financieros y de valores, es necesario repensar el modelo de sociedad y de civilización. Defendemos como propuesta alternativa la soberanía energética, que no podrá ser alcanzada en detrimento de la soberanía alimentaria.

Nosotros, representantes de organizaciones y movimientos sociales de Brasil, Argentina, Colombia, Costa Rica, Bolivia, El Salvador, México, Ecuador, Paraguay, Tailandia, Holanda, Suecia, Alemania y Estados Unidos, reunidos en São Paulo del 17 al 19 de Noviembre de 2008,

Rechazamos radicalmente la estrategia de promoción de los agrocombustibles: entendemos que éstos no son un vector de desarrollo, ni tampoco de sustentabilidad. Esta estrategia representa un obstáculo al necesario cambio estructural del sistema de producción y consumo, de agricultura y de matriz energética, que responda efectivamente a los desafíos del cambio climático.

Afirmamos que:

El modelo de agricultura industrial, en donde se insertan los agrocombustibles, son intrínsicamente insustentables, pues sólo se hace viable mediante la expansión de monocultivos, la concentración de la tierra, el uso intensivo de agroquímicos, la sobre-explotacion de los bienes naturales comunes como la biodiversidad, el agua y el suelo.

La producción de agrocombustibles representa una grave amenaza a la producción de alimentos. Independentemente de que los cultivos utilizados para la producción de energía sean comestibles o no, su expansión genera competencia por la tierra para la agricultura y por el agua.

Basados en los efectos concretos de la producción de etanol en Brasil, denunciamos que:

La producción a escala industrial de agrocombustibles, ha expandido la frontera agrícola, sumándose a la expansión del agronegocio, cuyos impactos dinámicos y efectos acumulativos son el principal camino a la deforestación y destrucción de ecosistemas en todo el mundo, y en Brasil es responsable de la destrucción de la Amazonia, del Cerrado y otros biomas.

En Brasil, el sector sucroalcoholero no se sustenta sin financiamiento público. La promoción de los programas para agrocombustibles, históricamente han sido caracterizados por incentivos y subsidios gubernamentales directos (como financiamentos públicos del BNDES, en gran parte originarios del Fondo de Amparo a los Trabajadores - FAT) e indirectos (como la no penalización de evasiones fiscales y perdon de deudas).

El sector sucroalcoholero cuenta con la complacencia del gobierno en cuanto al no cumplimiento de legislaciones laborales y ambientales. Entre los impactos de producción de etanol en Brasil destacamos: la explotación y condiciones degradantes del trabajo y la utilización de mano de obra esclava; contaminación de suelos, del aire y del agua y pérdida de biodiversidad. También el encarecimiento de las tierras y concentración de la propiedad, que obstaculizan aún más los programas de reforma agraria y promueven, al mismo tiempo, un proceso brutal de invasión de territorios de poblaciones tradicionales y de pueblos indígenas y expropiación de tierras de pequeños y medianos agricultores, amenazando así, la produccción de alimentos que son consumidos en el país. La extrangerización de la tierra, sea a través de la compra o de contratos de arrendamiento, para la producción de agroenergía es un hecho reciente y extremedamente preocupante, puesto que pone en peligro las áreas de tierras para la agricultura disponibles y con infra-estructura para la producción de alimentos.

La estrategia de difusión internacional del modelo agroenergético del gobierno brasilero, a través de la acción de sus ministerios, en especial de Itamaraty, e instituciones financieras y de investigación, como BNDES y Embrapa, reproducirán los impactos y problemas em los países de África, América Latina y el Caribe.

Cuestionamos la estrategia de expansión y exportación de los agrocombustibles a traves del mercado global. Nos oponemos radicalmente al acuerdo de difusión tecnológica entre Brasil y Estados Unidos, que permite la estandarización y vuelve un commodity el etanol. Nos oponemos a las metas compulsorias de sustituciones de combustibles de la Unión Europea y de los Estados Unidos, que aumentarán la demanda de tierras para la produccion de agrocombustibles en los países del sur.

Alertamos que ni el ordenamiento territorial, ni la certificación bajo criterios ambientales y sociales tornarán sustentable el modelo de agronegocio exportador. Las propuestas de certificación socioambientales de los agrocombustibles, a juzgar por experiencias diversas (como FSC y las mesas de soja resposable - RTRS, palma aceitera - RTSPO o de biocombustibles - RTSB), no minimizan, mas ocultan los impactos y sirven como un instrumento de legitimación del comercio internacional. El ordenamiento agro-ecológico de la caña propuesto por el gobierno brasilero, así como la difusión de conceptos como el de las tierras “ociosas”, “degradadas” o “marginales”, legitima la expropiación de los territorios para la expansión de los monocultivos e invisibiliza los conflictos sociales.

Reafirmamos nuestra lucha de más de una década contra los transgénicos. El avance de los agrocombustibles de etanol de segunda generación y de producción de bioplásticos incluye un componente estructural de biotecnología transgénica y de biología sintética, factores que representan una nueva amenaza a la biodiversidad.

El actual modelo de producción y consumo, promovido por los países del norte y reproducido por las elites en el sur, es insustentable y coloca en riesgo la vida del planeta.

En la actual crisis estructural del sistema capitalista, que incluye problemas energéticos, ambientales, alimentarios, financieros y de valores, es necesario repensar el modelo de sociedad y de civilización.

Defendemos como propuesta alternativa la soberanía energética, que no podrá ser alcanzada en detrimento de la soberanía alimentaria:

La soberanía energética y alimentaria es el derecho de los pueblos de planear, producir y controlar la energía y los alimentos de sus territorios para atender sus necesidades. Requiere una nueva organización en el modo de vida y en la sociedad, con relaciones entre el campo y la ciudad.

Proponemos un sistema alimentario, a partir de la reforma agraria con bases ecológicas adaptadas a las particularidades de cada bioma, como real alternativa a los problemas de la superexplotación de los trabajadores rurales y de la concentración y acceso a la tierra, con el fortalecimiento del campesinado y de las economías locales, la recuperación de los hábitos alimentarios y culturales; el acortamiento de las distancias entre producción y consumo y relaciones solidarias de comercio.

Este sistema es también menos dependiente, más eficiente y puede ser autosuficiente en energía. Es más apropiado y resiliente y también una real solución a la crisis climática, provocada por el modelo agroindustrial prodependiente que es reproducido en la estrategia de los agrocombustibles a la que nos oponemos.

Proponemos un sistema energético y de transporte basado en la racionalidad y economía energética, a través del cambio de los actuales patrones de consumo, de la disminución de los flujos planetarios de bienes y energía del sistema economico globalizado, de modelos de movilidad que prioricen transportes colectivos, públicos y de calidad en detrimento de los automóviles individuales, de la sustitución de combustibles fósiles por fuentes renovables de energía producida de forma descentralizada para atender las demandas locales, donde haya apoyo de asistencia técnica y desarrollo a la investigación para los intereses de los pueblos. El precio de la energía debe ser basado en el costo de la producción real y no en la especulación financiera. Tampoco puede estar controlada por los grandes grupos económicos.

La soberanía alimentaria y energética está soportada en los principios de la democracia y de la descentralización, con participacion popular en donde se tomen decisiones de gestión y producción de alimentos y energía, incluído el acceso y control sobre los recursos públicos, y en la solidaridad entre los pueblos, considerando las diferentes potencialidades, necesidades y soluciones apropiadas en cada país o región.

La energía y los alimentos son derechos de los pueblos, nos son dados por la tierra, el agua y por la diversidad de la naturaleza, y son fruto del trabajo de los pueblos. No pueden ser tratados como mercancías.

Declaración del Seminario Internacional Agrocombustibles como obstáculo a la construcción de Soberanía Alimentaria y Energética realizado en São Paulo, Brasil, del 17 al 19 de Noviembre de 2008. www.ecoportal.net

Movimientos, organizaciones y redes convocantes del Seminario:

De Brasil: Via Campesina Brasil - MMC, CPT, MPA, MAB, FEAB, CIMI, PJR, MST - ABRA - Associação Brasileira de Reforma Agrária - Amigos da Terra Brasil - ANA - Articulação Nacional de Agroecologia - Assembléia Popular - CESE - Coordenadoria Ecumênica de Serviços - CONTAG - Confederação Nacional dos Trabalhadores na Agricultura - CTB - Central dos Trabalhadores e Trabalhadoras do brasil - CUT - Central Única dos Trabalhadores - FASE - FBOMS - Fórum Brasileiro de ONGs e Movimentos Sociais para o Meio Ambiente e o Desenvolvimento - FERAESP - Federação dos Empregados Rurais Assalariados do Estado de São Paulo - FETRAF - Federação dos Trabalhadores na Agricultura Familiar - Fórum Carajás - Instituto EQUIT - Intersindical - Jubileu Sul Brasil - Marcha Mundial das Mulheres - Plataforma BNDES - RBJA - Rede Brasileira de Justiça Ambiental - REAPI - Rede Ambiental do Piauí - REBRIP - Rede Brasileira pela Integração dos Povos - Rede Alerta contra o Deserto Verde - Rede Economia e Feminismo - Rede Educação Cidadã - Rede Social de Justiça e Direitos Humanos - Repórter Brasil - SPM - Serviço Pastoral dos Migrantes - Terra de Direitos

Por Oilwatch

Fuente: Servindi


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