contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Martes, 15 de julio de 2008

Lo que se nos oculta sobre el conflicto colombiano

Terrorismo de Estado: Hacia el exterior hay una estrategia del gobierno colombiano para evitar que la cruda realidad que vive el pa?s se sepa. En ese ocultamiento -de guerras, miseria y destrucci?n productiva interna-? Uribe V?lez gasta millones de d?lares que bien podr?an servir para luchar contra la desnutrici?n, la pobreza y la ignorancia de millones de seres, a quienes los grandes medios oficialistas no tienen en cuenta.

El llamado conflicto colombiano no es s?lo una guerra entre el gobierno de ?lvaro Uribe y la guerrilla de las FARC. De hecho, este parece ser el menor de los sus problemas, o cuando menos un menudo esguince al lado de la existencia de cuatro millones de desplazados -refugiados de guerra se mire por donde se mire- que en las ?ltimas dos d?cadas tuvieron que abandonar el campo huyendo de bombas, asesinatos, torturas y amenazas para engrosar los cinturones de miseria de las ciudades.

Detr?s de este drama humano est?n cientos de grupos paramilitares que, en asociaci?n con las fuerzas gubernamentales, roban las tierras de las comunidades para entregarlas a las agroindustrias que alimentan la opulencia de los pa?ses indutrializados y empobrecen la biodiversidad de la joya natural mundial que es Colombia. La sombra del terrorismo de Estado no es s?lo una sospecha, es una realidad de la que gobiernos como espa?ol, que mantiene excelentes relaciones con el oscuro r?gimen parapol?tico y paramilitar de ?lvaro Uribe, son, con todas las letras, c?mplices y part?cipes.

ENTREVISTA CON GISELA CA?AS, LUIS ALBERTO RENTER?A Y TOM KUCHARZ

La Red Capic?a, en la que se integran organizaciones como Ecologistas en Acci?n, organiz? la gira por Europa de Gisela Ca?as Uribe y Luis Alberto Renter?a Mosquera para sensibilizar sobre el desplazamiento ilegal y la ocupaci?n de tierras para megaproxectos agroindustriales en Colombia. Tan s?lo en las cuencas fluviales del Curvarad? y Jiguamiand? (regi?n del Choc?), de donde ellos vienen, la expansi?n de los monocultivos de palma origin? 30.000 desplazados y al menos 114 asesinatos. Gisela Ca?as es de la "Comisi?n Intereclesial Justicia y Paz", que acompa?a a comunidades desplazadas y en proceso de retorno. Luis Alberto Renter?a es un l?der afrodescendente del "Consejo Comunitario de ?l Curvarad?", desplazado de su comunidad cuando las tierras fueron ocupadas en 1996 por la empresa de palma africana Urapalma, S.A. Ahora regres?, como otros, a sus tierras. ALTERMUNDO habl? con ellos y con su anfitri?n, Tom Kucharz, activista colombiano afincado en Galiza.

"El Estado espa?ol debe dejar de apoyar a un gobierno que practica los cr?menes de Estado"

El seis de marzo decenas de ciudades del mundo sal?an a las calles para protestar contra el terrorismo de Estado en Colombia convocadas por el Movimiento Nacional de V?ctimas de Cr?menes de Estado de Colombia (MOVICE). Seis organizadores de la protesta, sindicalistas y activistas por los derechos humanos, fueron asesinados. La ONU acaba de pedir una investigaci?n. M?s no fue un hecho puntual. En Colombia cerca de cuatro millones de personas fueron desplazadas en las dos ?ltimas d?cadas, en su mayor?a por los grupos paramilitares. Estos grupos, solos o en alianza con miembros de las Fuerzas Militares, hicieron desaparecer por lo menos a 15.000 personas enterr?ndolas en cerca de 3.000 fosas comunes; asesinaron a m?s de 1.700 ind?genas, 2.550 sindicalistas, y cerca de 5.000 miembros de la UP, un partido de izquierdas que fue eliminado.

Entre 1982 y 2005 los paramilitares perpetraron m?s de 3.500 matanzas y robaron m?s de seis millones de hect?reas de tierra. Con los empresarios de las oligarqu?as dominan la mitad de las tierras rurales del pa?s. Desde 2002, despu?s de su supuesta "desmobilizaci?n", los paramilitares asesinaron 600 personas cada a?o. Llegaron a "controlar" el 35% de los diputados del Parlamento. Se sabe tambi?n que desde que ?lvaro Uribe V?lez lleg? a la presidencia en 2002, miembros del Ejercito Oficial cometieron m?s de 950 ejecuciones extrajudiciales. Visto el visto, las FARC son el menor de los problemas para el grueso de la sufrida poblaci?n colombiana.

Alfredo Molano, soci?logo colombiano que estudi? los desplazamientos de la poblaci?n en Colombia por la violencia armada escribe: "La violencia no es un fen?meno coyuntural en la historia de Colombia. Es una constante. ?A que se debe? Creo que en ?ltima instancia a la resistencia y a la fuerza con la que la gente busca conservar y reconstruir sus relaciones sociales primarias frente a reg?menes pol?ticos abusadores. La violencia acompa?a siempre al expansionismo -se llame mercantilismo, liberalismo econ?mico o globalizaci?n-, fue establecida en rigor a la cat?strofe democr?tica que signific? la colonizaci?n espa?ola en Am?rica, en parte fue producto de una guerra de exterminio tendente a la dominaci?n y de ah? el t?rmino de conquista con la que se define la ?poca, y en parte un cometido religioso de naturaleza cultural. Las dos armas, la espada y la cruz, sirvieron para desplazar a la poblaci?n nativa, arrebatarles sus tierras y riquezas para subordinarla, explotarla y en el mejor de los casos volverla tributaria de la corona espa?ola". Algo semejante encontramos cuando hablamos de los desplazamientos de poblaci?n civil en Colombia.

-En los ?ltimos meses Colombia est? bastante presente en la prensa del Estado espa?ol, pero s?lo haciendo referencia a las FARC, a los secuestrados, a Ingrid Betancourt, pero nada se conoce sobre la parapol?tica que lleva instaurada d?cadas en el pa?s y sobre el drama de los desplazados. Son cuatro millones en veinte a?os. ?Cu?les son las causas principales?

Gisela: Fueron variando con los a?os. Por ejemplo en el Jiguamiand? y el Curvarad? hay gente que viene de la violencia de los en los cincuenta y sesenta. Pero fundamentalmente nosotros vinculamos estos desplazamientos a los intereses econ?micos en la regi?n. Hab?a un plan preconcebido para expulsar a la gente.

-?De donde viene ese plan?

Gisela: Es una estrategia paramilitar encubierta. Y es tambi?n la fuerza p?blica. Si uno se pone a mirar por donde va a pasar la carretera Panamericana ya lo descubre. Es algo que viene ya del siglo pasado.

-Luis Alberto es un desplazado. ?Por qu? causa?

L.A.: A nosotros nos desplazaron en el 1996 y tres a?os despu?s iniciaron la implantaci?n de ganader?a extensiva y la plantaci?n de grandes monocultivos de palma aceiteira, que fundamentalmente se emplea para la industria agroalimentaria -el aceite de palma es el 59% de todos los aceites vegetales comercializados- y ahora tambi?n para agrocombustibles. El gobierno pretende cultivar entre 3 y 6 millones de hect?reas de palma destinadas al biodi?sel. Hay que decir que la producci?n de una tonelada de aceite de palma para hacer agrocombustibles emite diez veces las cantidades de gases de efecto invernadero que una tonelada de combust?bel f?sil.

-Y esos desplazamientos forzados ?por qui?n vienen auspiciados?

L.A.: Por grandes corporaciones, por industrias dedicadas a la palma y la ganader?a intensiva que entran protegidas con los paramilitares.

Tom: Muchas veces s?lo se descubre a?os m?s tarde la raz?n de los desplazamientos.

-?Son empresas nacionales?

Gisela: Normalmente s?. Son empresas con v?nculos probados con los paramilitares y familias relacionadas con el tr?fico de drogas. Los empresarios son llevados all? por los paramilitares y la palma se siembra a sangre y fuego. Pero no s?lo es la palma, manejan la gasolina, la ganader?a, etc.

-?C?mo se produce f?sicamente ese desplazamiento?

L.A.: Llegan los paramilitares y por ejemplo agrupan pueblos enteros, de hasta 50 familias, matan 4 o 5 personas y los dem?s huimos.

Gisela: Hay incursiones militares y paramilitares, pues act?an en conjunto, y tambi?n hay rafagueos sobre la poblaci?n con la excusa de atacar a la insurgencia y las comunidades tienen que salir.

-?Emplean entonces la lucha contra la guerrilla como un pretexto?

G.: Ese es un pretexto y fue el argumento por ejemplo en el Cacarica y en el Curvarad?. Pero la guerrilla no est? ah? instalada, s?lo usa la zona como mucho de lugar de tr?nsito. Las poblaciones desplazadas acaban en los cinturones de miseria de las ciudades, donde muchas veces no hay ni que comer. Cuando hac?an intentos de volver para recopilar alimentos en los cultivos de pancoger (pl?tano, ma?z, yuca, etc) y muchas veces se encontraban con los militares o paramilitares que hac?an rondas, les dec?an: ustedes o se van o siembran palma o siembran coca, porque esta tierra es de tal o cual paramilitar, el que tiene la jurisdicci?n en la zona.

Tom: Hay todo un entramado pol?tico-econ?mico que hay que cuestionar y analizar. Por una parte hubo muchos desplazamientos porque la poblaci?n local ten?a una lucha pol?tica fuerte, donde funcionaban ciertos procesos de democracia participativa, donde hubo asambleas, la elecci?n de representantes por parte del pueblo. La gente cre?a en la lucha pol?tica. Los cuadros pol?ticos que sal?an en los a?os 70 o 80 recib?an todo el apoyo de las comunidades. Sal?an a estudiar fuera y volv?an despu?s a prestar el servicio a la comunidad. Muchos deplazamentos van pues contra esta organizaci?n civil que defiende el derecho a vivir en su tierra y que no acepta que Colombia se convierta en un pa?s capitalista donde todo vale y donde todo se vuelve mercanc?a. Las poblaciones campesinas, las ind?genas y las afrodescendientes tienen una relaci?n muy ligada con el territorio.

El otro complejo econ?mico-pol?tico tiene que ver con la fase de globalizaci?n, donde hay un deterioro sobre el suelo muy importante en los pa?ses centrales, por lo que precisan la adquisici?n de territorio en los pa?ses del sur para la mera reproducci?n y crezca del sistema capitalista. Buscan recursos naturales y terrenos para sembrar lo que se demanda en las grandes metr?polis. Y tambi?n por otra parte, aunque en Colombia de forma algo retrasada, se vive ese proceso que obliga a concentrar las poblaciones campesinas en las ciudades. Es una migraci?n forzada hacia las ciudades, en las que se genera el modelo capitalista.

-?Y por qu? en Colombia se mantiene un conflicto armado que fue despareciendo en los otros pa?ses del entorno?

Tom: Colombia es especial. La gente ten?a un fuerte componente de resistencia y una formaci?n pol?tica importante que hizo que estas resistencias duraran en el tiempo a pesar de todo el terrorismo de Estado. Las personas cre?an en su lucha. Los campesinos, los sindicalistas los dirigentes sociales o ind?genas siempre dicen que prefieren morir por algo a vivir para nada.

-Vaya, que estamos en un proceso de ocupaci?n por intereses econ?micos pero tambi?n pol?ticos.

Tom: Una poblaci?n muy dispersa en el campo puede ser pol?ticamente incontrolable. Una poblaci?n empobrecida en los cercos de las chabolas, de los cinturones de miseria en las grandes ciudades es m?s controlable por la oligarqu?a y sirve para hacer crecer el sistema capitalista.

-?El destino de los desplazados siempre es a esos cintos de miseria?

L.A.: S?. Pasas a no tener nada y si te resistes mueres. Adem?s, cuando nos desplazaron no pod?as ir a cualquier parte. ?ramos repudiados porque la gente pensaba que eras un desplazado por ser de la guerrilla. A muchos nos mataban y la gente ocultaba que era desplazada. En las comunidades faltaban todos los servicios b?sicos, pero nunca la dignidad.

-La Comisi?n Intereclesial Justicia y Paz trabaja con la gente que quiere regresar.

Gisela: Nosotros acompa?amos la comunidades desplazadas. O bien a las que est?n en proceso de desplazamiento o en proceso de retorno. Es un acompa?amiento permanente, 350 d?as al a?o, desde lo educativo a lo psicosocial, lo jur?dico. Vivimos en las comunidades y nos convertimos en testigos de lo que all? sucede, velando porque las medidas cautelares que existen jur?dicamente se cumplan. Hay personas que permanecen en los cascos urbanos, que no pudieron regresar y otras que a trav?s de mecanismos creados por ellos mismos, como las llamadas Zonas Humanitarias o las Zonas de Biodiversidad, regresan.

-?Quien crea esas zonas?

Gisela: Es por iniciativa de la comunidad que permite la reconstrucci?n de los proyectos de vida de las comunidades pero tambi?n permiten a otras acercarse a las suyas, como dar el primero paso. En el Jiguamiand? y en el Curvarad? hab?a 14 veredas y unas 12 comunidades que fueron desplazadas para sembrar la palma. Las zonas humanitarias acercaron gente de varias comunidades que luego estudian c?mo reconstu?r lo que queda de las suyas. La idea de estas zonas humanitarias surge en la cuenca del Cacarica. Estas comunidades fueron desplazadas en febrero de 1997 -unas 30.000 personas, de ellas 4.000 afrodescendientes- por causa de los bombardeos por tierra, aire y agua. La gente sali? al casco urbano, al municipio de Turbo. Pas? mucho tiempo y varias conversaciones con el presidente de la ?poca, Ernesto Samper, que se negaba a reconocer que hab?a habido un desplazamiento masivo y que las comunidades viv?an en condiciones deplorables en el coliseo de Turbo (un estadio de f?tbol). Cuando estas personas sal?an al pueblo muchas veces eran perseguidas y amenazadas. Al regresar lo que tratan es de crear zonas cerradas al conflicto, a pesar de que el ej?rcito diga que no existe terreno vedado para ellos, pero se busc? una figura jur?dica para crear estas zonas humanitarias donde vivan los no combatientes.

-?La gente cuando regresa a su tierra que encuentra?

L.A.: Nosotros en el Curvarad? encontramos que las tierras hab?an sido todas destinadas para megaproxectos y los caser?os destruidos. Ya no hab?a pueblo. En el Curvarad? por ejemplo la escuela estaba literalmente comida por la palma. A nosotros los toc? la palma, a los del Cacarica el pl?tano, a otros la madera, etc.

Gisela: las comunidades hicieron el proceso de regreso sin el acompa?amiento de la fuerza p?blica porque no hab?a garant?as. Los mismos que los desplazaron no pod?an acompa?arlos y brindarles seguridad. Muchos iniciaron sus propias estrategias porque llegaban la zonas destrozadas, sin educaci?n, sin sistema de salud, por lo que se autoorganizaron. El gobierno hac?a promesas pero no cumpl?an ninguna.

-Y a?n con las amenazas, los paramilitares, la guerra, volv?is. ?Como os proteg?is?

Tom: El Jiguamiandal y el Curvarad? son ejemplos de dignidad y valent?a que consiguieron muchos apoyos internacionales. Son un ejemplo de valor.

L.La.: La primera iniciativa que nace en el Cacarica fue esa configuraci?n de las Zonas Humanitarias, lugares peque?os, vallados y en los que se visibilice que all? hay poblaci?n civil que no hace parte del conflicto.

-?Y las Zonas de Biodiversidad?

L.A.: Son lugares m?s amplios en los que renovamos nuestro compromiso con la naturaleza. Reforestamos y recuperamos lo poco que nos queda porque el territorio fue desertizado por la palma.

-?La agroindustria intensiva que efectos tiene sobre lo medio ambiente colombiano?

Tom: El desastre ecol?gico es enorme. El caso de Colombia aun es peque?o si lo comparamos con las deforestaciones masivas del sureste asi?tico -de Indonesia o de Malasia-, con las zonas del Amazonas del Brasil o las deforestaciones por el cambio de cultivo hacia soja de la Argentina, Paraguay o el mismo Brasil. No obstante en Colombia se deforestan anualmente extensiones enormes de selva virgen para el aprovechamiento de los materiales de los bosques o son sustitu?das por plantaciones de ?rboles o monocultivos agroindustriales. El simple hecho de destrozar, de hacer desaparecer un ecosistema ya tiene de por si implicaciones, como el cambio clim?tico, porque pierdes el sumidero de CO2. Cuando labras la tierra emites todo el carbono org?nico acumulado durante el ciclo vital de los ecosistemas. Cuando tienes monocultivos, que en el Choc? por ejemplo les llaman desiertos verdes porque hace un calor terrible en comparaci?n con el que antes ten?an con los bosques aut?ctonos, secan las tierras al hacer canales de drenaje para que las palmas no est?n en medio del agua. Emplean grandes cantidades de fertilizante y pesticidas, porque en los cultivos se desarrollan muchas plagas cada vez m?s resistentes. Hay por tanto contaminanci?n de tierras y acu?feros y tambi?n p?rdidas irreversibles de biodiversidad. El Jiguamiandal y el Curvarad? son la segunda zona con m?s biodiversidad de Suram?rica. Es un patrimonio de la humanidad que va muriendo para siempre jam?s. Ya no se trata s?lo de la p?rdida de vidas humanas, sino de la p?rdida de una cultura y de la madre naturaleza. Los monocultivos siempre significan la muerte, de la biodiversidad y de la soberan?a alimentaria de la gente. Adem?s, hay un doble crimen, porque a parte de los efectos de estos monocultivos insostenibles en la tierra, la producci?n no queda en Colombia, va para Europa, para Estados Unidos, para apoyar su crecimiento econ?mico. El crecimiento en el norte global est? te?ido de sangre.

-?Y regresa mucha gente?

L.A.: En nuestra comunidad ?ramos unas cien familias hasta el desplazamiento de 1996. Ahora s?lo 10 regresamos.

-Pero segu?s teniendo sus m?s y sus menos con los paramilitares.

L.A.: Las amenazas son constantes, tanto a nosotros como a los acompa?antes. Hay tambi?n violencia del ej?rcito, que no quiere que regresemos.

-?La gente es neutral en el conflicto?

Gisela: No. La gente tiene su posici?n con respeto al conflicto interno, pero no son combatientes, son poblaci?n civil. Pero saben reconocer quien los desplaz?.

Tom: En el conflicto colombiano se quieren desdibujar las diferencias. Todo parece igual. Guerrilla es igual la paramilitares, es igual a Estado, pero no es as?. Las comunidades lo tienen pol?ticamente muy claro, saben que fue el Estado y que los grupos paramilitares forman parte de una pol?tica de Estado que los desplaz? y que lo sigue haciendo.

-?Y cu?l es el papel de la guerrilla? ?Quien la forma?

Tom: En los a?os sesenta el conflicto era tan fuerte que no se permit?a la tenencia de tierras. Hubo una fuerte lucha por la reforma agraria y los campesinos se proteg?an, por lo que fundaron lo que eran las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero los grupos paramilitares se fundan antes del surgimiento de las FARC. Se crean con una visita de altos mandos militares de Estados Unidos en 1961 y las FARC se crean en 1964. No es tan cierto que los grupos paramilitares surjan como reacci?n a la guerrilla. Fueron mas bien grupos creados para eliminar la oposici?n pol?tica, la llamada "amenaza roja".

-Pero despu?s de tantos a?os, ?qu? es hoy el llamado conflicto colombiano, como describir?ais lo que acontece? ?Hay una guerra?

L.A.: Desde mi punto de vista en Colombia hay un conflicto s?, pero no contra los grupos insurgentes sino contra el campesinado. En Colombia hay guerrilla y hay paramilitares pero quien sufre es la poblaci?n civil.

-?Y si tuvieses que definir las razones de este conflicto?

L.A.: El territorio.

Gisela: hay tantos puntos de vista. Si lo miras desde el punto de vista de los desplazados es el territorio, si lo miras desde el punto de vista de la respuesta paramilitar a la guerrilla ves otra cosa, si lo ves seg?n el drama de los secuestrados miras otra cosa... Es muy complicado, nunca se abord? en serio la causa del conflicto en s?.

Tom: En Colombia no existi? nunca la libertad real de ejercicio pol?tico. Esa es una de las causas fundamentales del conflicto armado en Colombia. Todo esto est? ligado la una peque?a oligarqu?a muy organizada y altamente academizada que concentra el poder de la administraci?n p?blica, el jur?dico, el parlamentario, el militar y toda la ruqueza ya desde la liberaci?n nacional de la monarqu?a espa?ola. Colombia es uno de los pa?ses m?s ricos del continente y una zona estrat?gica, la entrada del cono sur y el control a partir de los Andes del Amazonas. Quien controle Colombia controla la s?ntesis de la riqueza y los bienes comunes de Am?rica Latina y del Mundo, la Amazon?a, que es un bien de la humanidad. La ausencia de una reforma agraria siempre reclamada por el pueblo es tambi?n crucial.

-?Y no hay resistencia pol?tica?

Tom: En Colombia asesinaron la much?simos candidatos a la presidencia, algunos muy aclamados polo pueblo como Gait?n, que lo asesinaron a punto de tomar el poder, a punto de romper ese bipartidismo creado en la Colombia olig?rquica entre liberales y conservadores que se turnaban entre ellos. Todos los candidatos de la Uni?n Patri?tica fueron asesinados, tambi?n los del M-19, que fue una guerrilla no muy de izquierdas, sino bastante socialdem?crata, y que cuando abandon? las armas y entr? en la vida pol?tica vio como asesinaron a su candidato, que era muy popular y ten?a muchas posibilidades de llegar a la presidencia. Eso pas? con todos. No tener la posibilidad de ejercicio pol?tico real y que en el seno del Estado colombiano, en la cabeza de sus gobernantes, siempre exista esa tendencia al terrorismo de Estado y al aniquilamento de los adversarios pol?ticos es la principal causa del conflicto.

-Pero no defiendes a la guerrilla.

Tom: El tema es muy claro. La guerrilla viola los derechos humanos. Un 20% de los cuatro millones de desplazados fueron producidos por diferentes actuaciones de los grupos de la guerrilla. Pero la guerrilla no es igual que los grupos paramilitares. Es una insurgencia que en un momento dado usa el derecho te exist?a en el derecho internacional de hacer una insurgencia frente al Estado. Hoy esto se llama terrorismo, pero antes las Naciones Unidas reconoc?an ese derecho. Pero se trataba de un actor frente al Estado opresor, mientras que los grupos paramilitares son creados para hacer el trabajo sucio, los asesinatos extrajudiciales que legalmente no puede hacer el Estado y la oligarqu?a, que es quien tiene la autoridad ideol?gica.

-?Uribe es un terrorista de Estado?

Tom: S?, yo le llamar?a as?. Fue responsable de muchos cr?menes -y hay testigos-, incluso de su propia familia de terratenientes, que provoc? muchos desplazamientos. Lo diferente de Uribe es que los anteriores presidentes eran de ciudad y Uribe tambi?n es de buena familia, pero es del campo, y ?l utiliza eso. Es como un caudillo que gobierna Colombia como quien gobierna una hinca.

-?Uribe niega que haya desplazados?

Tom: ES que hasta hace bien poco ni reconoc?a que hubiese un conflicto armado.

Gisela: Las cifras oficiales nunca coinciden con las cifras de las organizaciones de derechos humanos. Cuando una persona es desplazada tiene que ir a registrarse como tal la una entidad del gobierno para que pueda recibir las ayudas y para que puedan iniciarse acciones para su regreso. Esto mucha gente no lo hace por miedo, muy pocos se registran. En el Choc? el gobierno dec?a que no hab?a desplazados y hubo, entre otros, 30.000 que sairon en 1996 pero no estaban registrados. Hay sentencias a favor de los tribunales de justicia pero cuando recibes ayudas seis meses en el casco urbano dejas de figurar c?mo desplazado, desapareces del sistema.

-?Y hay programas de desmobilizaci?n para paramilitares?

Gisela: S?. El gobierno reconoce que hay paramilitares pero no que los cre? ?l.

Tom: Hay un texto de Javier Giraldo en "Guerra y Democracia" que define esas conversaciones entre el gobierno y los paramilitares. Le llama mon?logos. Dialogan consigo mismos, como si el Estado se hubiese vuelto esquizofr?nico.

-?Cu?l es la reacci?n internacional?

Tom: Actualmente el gobierno colombiano gan? el discurso internacional porque en el exterior se piensa que los paramilitares son un ente diferente a la guerrilla, que es cierto, pero tambi?n al Estado.

-?Y que imagen os llev?is? ?aqu? la gente sabe de vuestro conflicto?

Gisela: Aqu? la gente s?lo habla de Ingrid Betancourt y de los secuestrados, c?mo t? dec?as al principio.

Por Manoel Santos - Altermundo http://www.altermundo.org

{Enviado por Inestco]

Fuente: Adital

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