contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Mi?rcoles, 09 de julio de 2008

9 de julio, el paro prometido

La paralización del próximo 9 de julio, a la que se han sumado diferentes gremios, organizaciones y movimientos sociales en la región Puno, se está convirtiendo en un espacio importante que permitirá articular diferentes demandas que, por su particularidad, no han sido acogidas por el gobierno nacional, como el rechazo a las exploraciones de uranio en la provincia de Carabaya o la probable contaminación de la microcuenca de Llallimayo en la provincia de Melgar...

Hasta el momento, el derecho a la protesta se ha ejercido de manera aislada con demandas sumamente particulares que no permitían articular una plataforma común, lo que ha significado que el descontento expresado en las paralizaciones no tenga ningún eco en el ámbito nacional, como la paralización realizada en Puno los días en los que se llevó adelante la V Cumbre ALC-UE, y donde perdió la vida un dirigente melgarino.

En el caso puneño, a lo largo del año, se han llevado a cabo dos multitudinarias paralizaciones que tenían como finalidad expresar el rechazo al gobierno central y a las políticas económicas que se vienen promoviendo. Asimismo se dejó entrever el creciente rechazo al presidente regional Hernán Fuentes, quien, pese a expresarse reiteradamente en contra del gobierno nacional, no ha logrado generar empatía con la población, por sus constantes exabruptos verbales y las acusaciones de corrupción que pesan en su contra.

Sin embargo, más allá de las movilizaciones, lo que sigue quedando en evidencia es la insuficiencia de las organizaciones puneñas. Desde el año pasado, semanas previas al anuncio de realización de un consejo descentralizado de ministros en nuestra región, se planteó, quizá la mejor iniciativa que nuestras organizaciones tuvieron, la elaboración de una agenda que permitiría negociar con el gobierno nacional la implementación de proyectos estratégicos para Puno, aunque el producto final fue pobre, ya que la agenda pareció más un pliego de reclamos.

En ese sentido, seguramente la próxima paralización, incorporará en su pliego, el cuestionamiento al modelo económico, la derogatoria del Decreto Legislativo 1015 y por enésima vez la descontaminación de la bahía interior del Titicaca, además la conclusión del asfaltado de la carretera Interoceánica Sur. No obstante, se está olvidando que sólo descontaminando la bahía interior o sólo asfaltando la Interoceánica Sur, no lograremos el desarrollo regional, ya que estos proyectos deben ser acompañados de programas de prevención y el aprovechamiento sostenible.

La próxima paralización del 9 de julio promete, pero no garantiza, la construcción de una agenda regional. Incluso, pese a la existencia en nuestro territorio de recursos energéticos como el uranio, gas, petróleo que vienen causando polémica a nivel nacional, no han sido planteados en ningún espacio de discusión, considerando que estas industrias pueden ser o no compatibles con el desarrollo agrícola, ganadero, turístico, entre otros, de los cuales depende nuestra región.

Aldo Santos
Oficina Regional Puno
Asociación SER

Fuente: Altiplano Politico Puno - Artículos


Añadir comentario

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com