contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Mi?rcoles, 28 de mayo de 2008

Uruguay: Escala de la droga

¿Por qué Uruguay se convirtió en una escala en el negocio del narcotráfico y por qué las autoridades aún son optimistas?

E n los dos últimos años, el narcotráfico ha perdido en territorio uruguayo más de cien kilos de pasta base, un poco más de una tonelada de cocaína y algo más de dos toneladas de marihuana. La cantidad de cocaína, marihuana y pastillas de éxtasis capturadas el año pasado fueron las mayores en un único año en toda la historia del país. Hasta el 5 de mayo, se habían interceptado casi 400 kilos de marihuana y 316 kilos de cocaína. Hace tres años, además, se produjo el primer procesamiento por lavado de dinero, a raíz de narcotráfico, en Uruguay. Desde entonces hubo cerca de 20 procesamientos más.

En 2000, la marihuana y cocaína interceptadas por la Policía sumaban un poco más de 800 kilos. El año pasado, superaron las dos toneladas. En abril, se desarticuló el quinto laboratorio clandestino de cocaína y pasta base descubierto en Uruguay, en las afueras de Sauce, en el operativo "Arca". El miércoles, El País informaba desde su portada que la Policía desbarató la mayor banda de narcos uruguayos y que en un año y medio cayeron 25 delincuentes.

Las cantidades capturadas, los procesamientos y la cada vez mayor familiaridad con la presencia de traficantes internacionales son, en un mercado cuantitativamente tan chico como el uruguayo, noticias que marcan una tendencia: el narcotráfico internacional hace escala en Uruguay.

Funcionarios del gobierno de Estados Unidos dijeron a Qué Pasa que ven "un aumento en la droga que ingresa a Uruguay de países donde se cultiva lo que luego serán narcóticos". En la opinión de esos funcionarios, "tanto Uruguay como otros países de la región son atractivos y vulnerables para los narcotraficantes. Éstos explotan las condiciones regionales y se enfocan en los puertos uruguayos para trasladar la droga hacia Europa y África".

Un mercado tan modesto como el doméstico, dice el secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND) Milton Romani, no justifica ni la cantidad de cocaína capturada ni la existencia de laboratorios clandestinos para producirla. Por más que el consumo interno de cocaína se haya duplicado en un poco más cinco años -de acuerdo a lo que la JND deduce de la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas-la cocaína es una sustancia que pasa por Uruguay hacia mercados más rentables.

Oficialmente, se reconoce el incremento de las actividades de los narcos uruguayos y latinoamericanos en el país y las razones responden a varios hechos recientes. Por ejemplo que hoy se produce mayor cantidad de pasta base y clorhidrato de cocaína -cocaína en estado puro, antes de ser "cortada" para sacarle más lucro- en la región, de acuerdo al comisario inspector Julio Guarteche, quien está al frente de la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas.

"La situación regional ha cambiado. Y una de las razones es el Plan Colombia", dice Guarteche. Se refiere al programa que Colombia y Estados Unidos llevan adelante para erradicar el cultivo de la hoja de coca en el país sudamericano. El plan motivó que los narcos colombianos busquen nuevos territorios para desplegar sus actividades.

También influye, según el comisario, que la concepción que tiene el actual gobierno boliviano del cocalero Evo Morales sobre el cultivo de la hoja de coca es diferente a la de administraciones anteriores. "Se produce más hoja de coca en Bolivia que antes, entre otras cosas porque el actual presidente tiene otra visión sobre el tema. Los traficantes disponen de mayores cantidades de materia prima", sostiene el comisario.

Los narcos internacionales son atraídos a Uruguay por varios factores, algunos vinculados a las facilidades para ocultar las grandes cantidades de dinero que genera la actividad: el sistema de registro de propiedades y bienes actualmente vigente en Uruguay dificulta la investigación sobre el dinero que se invierte y gana en las operaciones de narcotráfico. También importa que, según Guarteche, es bastante fácil entrar y salir de Uruguay. Otras fuentes policiales, además, sospechan que en la gran cantidad de contenedores que maneja el puerto, se escapan muchos kilos de narcóticos. Y que los scanners no escanean mucho.

Otro hecho que alarma a las instituciones fiscales y represivas es que las imbricaciones entre el narcotráfico y el ya casi idiosincrático contrabando uruguayo son cada vez más estrechas. Se ha descubierto que las organizaciones criminales pueden desplegar su know-how en estructuras ya existentes, tanto para trasladar sustancias como otras cosas. El término que usa Romani es para referirse a las modalidades es "polivalentes". "Por ejemplo, una estructura de contrabandistas sirve para traer marihuana, cocaína o artículos de consumo. O sea, se monta la empresa, se cultivan los contactos y luego se pueden usar esas vías para múltiples cosas".

FRENOS. La situación en el país contrasta con la tendencia mundial en políticas de control de drogas, según las Naciones Unidas. El último estudio anual sobre el tema a nivel global, el Informe Mundial Sobre las Drogas 2007, sostiene que "la fiscalización de las drogas está dando resultados y se está logrando contener el problema (...) En líneas generales, hemos llegado al punto en que la situación mundial de las drogas se ha estabilizado y se ha logrado contenerla".

En Uruguay no se opina igual, aunque sí se ha avanzado, y bastante, en algunas de las áreas de las políticas que controlan el comercio ilícito de narcóticos. Una de ellas es el lavado de dinero: el director de la Secretaría Nacional Antilavado de Activos, Ricardo Gil Iribarne, pone el ejemplo del equipo coordinado por la secretaría que está específicamente dedicado a investigar delitos de lavado de dinero, algo que siempre acompaña al narcotráfico. El equipo está integrado por expertos del Banco Central de Uruguay, el Instituto Técnico Forense, la Presidencia, la Dirección General Impositiva y la Unidad de Investigación Patrimonial, una división de la Policía creada especialmente para integrar la Secretaría y que está capacitándose en la materia.

Pasar de cero a casi 20 procesamientos por lavado de dinero en los últimos tres años, dice Gil Iribarne, es la prueba más contundente de los avances. "¿No se lavaba dinero antes? ¿Fue algo que empezó con este gobierno?", se pregunta retóricamente el director de la Secretaría Antilavado. "De todas formas, aún hay zonas que no hemos logrado controlar como quisiéramos, como la del lavado cuando no está vinculado al narcotráfico. Hasta ahora, cada procesamiento ha estado vinculado a esa actividad".

Las mismas fuentes del gobierno de Estados Unidos señalaron que "El gobierno uruguayo ha promulgado leyes para dificultar el lavado de dinero" y coinciden en que los esfuerzos deben continuar para dificultar esa actividad, "no solo por parte de narcotraficantes, sino también de otras organizaciones criminales".

Más allá de que las noticias de actividades del narcotráfico en Uruguay parecen aumentar, en la Junta Nacional de Drogas se percibe un optimismo que se nutre de cada operativo que arroja kilos, bienes y dinero para las arcas del Estado, aunque todavía falta un marco legal y normativo para la administración de bienes incautados. De todas formas, en convenio con la OEA, el gobierno lleva adelante un programa que tiene como finalidad desarrollar un Fondo de Administración de Bienes Decomisados.

Para Romani, parte del éxito es fruto de una estrategia que incorpora más elementos que los meramente represivos. El objetivo de la misma es, en palabras del secretario general de la JND, "desplegar fuerzas para que a la Policía no le toque bailar con la más fea y se pueda dedicar a su tarea específica".

Otra explicación para la satisfacción es que la ley rectora en estos temas -la 17.016, aprobada hace diez años- es vista como apropiada para los fines que persigue. Se opina por parte de los involucrados que con esa ley se puede hacer bastante y no hay por ahora necesidad de cambiar sustancialmente la legislación.

Aún así, la 17.016 será complementada. Para desarrollar la musculatura del Estado en el enfrentamiento contra el narcotráfico, el Poder Ejecutivo elabora actualmente -junto a la Suprema Corte de Justicia y varios representantes del Legislativo- un nuevo proyecto de ley. La iniciativa incluye la creación de juzgados y fiscalías que se dedicarán exclusivamente al tráfico de drogas, el lavado de dinero, el crimen organizado y el terrorismo. La esperanza es que la ley esté aprobada antes de fin de año, pero las últimas idas y venidas con proyectos legislativos (como el de procedimiento policial, por ejemplo) no son antecedentes que inspiren confianza.

AUSTEROS. El optimismo oficial a raíz de los exitosos operativos , sin embargo, tiene límites. Algunos son fijados por la capacidad de mutación y aprendizaje de los que se dedican a la producción y distribución de drogas. El método de los narcotraficantes podría resumirse en que los obstáculos, cualesquiera que sean, son para superarse.

Una lección incorporada es que la prosperidad va de la mano del bajo perfil y la austeridad. Puede que Pablo Escobar se sintiera a gusto con la fama allá por la década de 1980. Pero los narcos actuales le temen al lente de las cámaras tanto como la difunta Diana Spencer. Además, también empezaron a apreciar las bondades de las dimensiones pequeñas y medianas para organizarse.

Romani compara la evolución de las organizaciones de traficantes con la de las grandes corporaciones industriales. "Antes, una compañía automotora podía producir desde la rueda del auto hasta el último tornillo de la carrocería. Ahora, la división de trabajo y roles es mucho más grande y está más esparcida geográficamente. Estas organizaciones hicieron algo similar", afirma y añade que "El Chupeta" -un narco colombiano que, aunque se esforzó en el sentido contrario, se convirtió en una pequeña celebridad- vivía en Brasil pero tenía la estructura de lavado de dinero en Uruguay.

Los fajos de billetes que ingresan por la puerta de atrás del sistema financiero y salen con legitimidad formal por la de adelante es un fenómeno del que se habla mucho y Uruguay sigue siendo una plaza atractiva para esas operaciones.

Las dificultades de probar el lavado de dinero es lo que motiva la estrategia de crear juzgados y fiscalías especiales. Los responsables de combatir al tráfico de drogas afirman que es necesario estudiar cómo funciona una Safi (Sociedad Anónima Financiera de Inversión, entidades financieras que ya no pueden ser creadas por disposición de la última reforma impositiva), qué es una hipoteca ficticia, cómo se hacen las operaciones off-shore y otros temas, más familiares para un egresado de la Facultad de Ciencias Económicas que de la de Derecho.

Guarteche da la impresión de estar tranquilo ante el desafío de enfrentar un incremento en la agenda de los narcos. Según él, la brigada que comanda está capacitada para encargarse del tema: "Quizá ahora tengamos mejores elementos técnicos y de logística, pero eso no explica el éxito. Lo que importa son los recursos humanos, que están capacitados para encargarse de las nuevas condiciones regionales".

Las condiciones locales, en tanto, determinan que la cocaína pasa hacia mercados más pudientes. Entre Estados Unidos y Europa, se explica el 80% del consumo total de todas las drogas del mundo, según Romani. "El kilo de clorhidrato de cocaína debe andar por los US$ 60.000 en Estados Unidos. Y acá cuesta menos que 10.000", ilustra. Para el consumo del mercado doméstico queda principalmente marihuana y pasta base.

La policía se encarga de reprimir a organizaciones nacionales o extranjeras según un esquema que divide a la dirección que comanda Guarteche de la policía regular. La primera se concentra en la droga que pretende entrar o salir del país. Las otras trabajan cuando la droga ya entró.

"Sería una estupidez pensar que se tiene el conocimiento suficiente sobre las organizaciones. Seguramente hay mucho que desconocemos", dice Guarteche. Pero hasta donde sabe, en Uruguay predominan estructuras chicas o especializadas en una parte del narcotráfico, como el lavado de dinero, o conseguir los precursores químicos esenciales para la fabricación de cocaína (sigue siendo más fácil coseguirlos en Uruguay que en Bolivia o Colombia).

La ventaja de las condiciones locales es que no hay que enfrentarse a organizaciones con recursos para invertir en contrainteligencia y capacidad de repeler las acciones policiales. Lo negativo es que cuanto más pequeñas y flexibles son las redes, más complicadas de investigarlas. A veces, explica el comisario, puede tratarse de individuos que se asocian para una única operación y luego no vuelven a vincularse.

Aunque sea el principal encargado de la represión, Guarteche sostiene que reprimir no puede ser la única respuesta. "Con eso no se soluciona". La adicción, enfatiza, es un motor tan poderoso que no será suficiente perseguir a los narcotraficante: "Mientras haya adictos, va a haber alguien que se las ingeniará para hacerles llegar la droga". Por eso, opina, hay que pensar en prevención, rehabilitación y educación.

Además, la motivación monetaria ha demostrado ser más resistente que el miedo a las extradiciones, las cadenas perpetuas o las penas de muerte. El Informe Mundial Sobre las Drogas tasa el negocio mundial de narcóticos en 320.000 millones de dólares. En comparación con otras sordideces que generan grandes ganancias -la trata de seres humanos o el tráfico ilícito de armas- el narcotráfico "sigue siendo el sector más rentable de la delicuencia internacional". De ahí que nadie se haga ilusiones: "Uruguay no va a dejar de ser atractivo para los narcos. Ni Uruguay ni los países de la región. Y en algunos aspectos, seguimos siendo vulnerables", sentencia Guarteche. u

cómo administrar lo incautado

En Uruguay, Chile y Argentina integran un programa piloto llamado Bidal (Bienes Decomisados América Latina) coordinado por la división de la Organización de Estados Americanos que se encarga del narcotráfico, la Cicad. Actualmente se está diagnosticando la realidad nacional y luego se presentarán recomendaciones para administrar los bienes y fondos que se obtienen en los procedimientos. El director del proyecto, Dennis Cheng es de Costa Rica, un país que ya tiene más de diez años de experiencia en la administración de dineros y artículos. "El fondo en Costa Rica ronda los 15 millones de dólares, lo que genera intereses que luego se vuelcan hacia las instituciones que combaten al narcotráfico. La idea es dotar a los estados que forman parte del programa de un marco legal y una normativa detallada para que Uruguay se pueda hacer lo mismo".

Colaterales

Cuentaspropistas

Las grandes operaciones acaparan los titulares. Pero el narcotráfico también tiene su clase "obrera". Hay todo un trajín de personas -en su mayoría mujeres y de extractos sociales bajos- que viajan de Uruguay hasta Argentina para hacerse de un kilo de principalmente pasta base. Según Romani, se trata de cuentapropistas que sostienen un "minitráfico" caracterizado por la diseminación. Se calcula que son más de 1.500 bocas de pasta base en Montevideo, lo que hace que esta droga no dependa de "dealers" más o menos estables, como la cocaína. Exagerando, se podría decir que con la pasta base, todos pueden ser "dealers".

Enemigo íntimo

La encuesta realizada para este informe (pág. 2) indica que un significativo porcentaje de los que votaron cree que parte del narcotráfico se explica por corrupción policial. Todos los consultados admiten que no hay una vacuna que inmunice contra eso. Lo cierto es que hasta la fecha no se ha comprobado ningún caso de corrupción policial en la Brigada Antidrogas. "Venimos invictos. Basta con que una sola persona hable para echar a perder meses de investigaciones. Tenemos ciertos mecanismos de control internos para evitar filtraciones, pero ¿qué querés, ¿que los avive?".

Por Fabián Muro

Fuente: Diario EL PAIS - Montevideo - Uruguay


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