contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Lunes, 21 de abril de 2008

Golpe de tim?n en lucha narcoterrorista en el VRAE

Finalmente, el Gobierno ha anunciado la formación de un comando unificado de fuerzas militares especiales para el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), que debería significar un golpe de timón en la lucha contra el narcoterrorismo.

De acuerdo con lo anunciado, el objetivo del comando es atacar el terrorismo y garantizar la seguridad en el VRAE. Sin embargo, esa estrategia estaría coja si las FF.AA. no trabajaran de manera articulada con la Policía Nacional para erradicar la asociación senderismo-narcotráfico.

El VRAE reclama una estrategia política, militar y de desarrollo bien articulada y sin altibajos, en la que deben participar los sectores Defensa e Interior, los gobiernos central, regional y local.

Es tiempo de que todos se unan para llamar al cocalero ilegal por su nombre --para diferenciarlo del campesino que no vende coca al narcotráfico--, sin los falsos eufemismos con que se le suele encubrir.

ESTRATEGIA MILITAR COMBINADA

En lo inmediato, es positivo que el Ministerio de Defensa reasuma un papel que prácticamente había abandonado.

Ahora bien, la presencia de un comando unificado de fuerzas especiales debe dar prioridad a la inteligencia para hacer frente al actual modus operandi de Sendero Luminoso. La experiencia ha demostrado que no se puede luchar contra él mediante el simple patrullaje, con personal poco calificado, sin logística y con fuerzas dispersas.

Con base en la información y la inteligencia se podría capturar a los actuales líderes senderistas, desarticular a los grupos que deambulan en las inmediaciones del río Ene, perpetran eventuales atentados o captan adeptos ante el temor de los comités de defensa de las comunidades.

A LOS COCALEROS ILEGALES POR SU NOMBRE
Si la estrategia relanzada en el VRAE considera que la lucha contra el terrorismo debe ir de la mano con una ofensiva antinarcóticos, es indispensable fortalecer el papel de la PNP. El sector Interior debe cumplir su ofrecimiento del año pasado y proceder a instalar más bases antidrogas. También reforzar y equipar comisarías, sobre todo aquellas ubicadas en zonas de producción y tránsito de la droga, dotarlas de efectivos capacitados, más aun cuando se está preparando a licenciados de las FF.AA. en labores policiales.

El Gobierno debe reconocer, además, que el plan VRAE nació para articular programas de desarrollo con los gobiernos regionales y locales, y por esta vía fortalecer las instituciones. De esto, nada se ha avanzado.

En este campo prima la falta de voluntad política, así como también para identificar a los cocaleros ilegales. Se trata de delincuentes que no merecen ser encubiertos por ninguna autoridad a menos que esta quiera ser cómplice del delito de tráfico ilícito de drogas en que están inmersos.

Sin verticalismos, pero con energía, el Gobierno debe comunicar al país quiénes son los cocaleros ilegales, e identificar y revalorar a los campesinos que sí están dispuestos a sustituir el cultivo de la hoja de coca por productos alternativos.

Fuente: El Comercio


Añadir comentario

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com