contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Mi?rcoles, 19 de marzo de 2008

La Coca Nuestra

Editorial del Diario Los Andes de Puno, Decano de la prensa Regional

Con la publicación en el Diario Oficial El Peruano, en su edición del 28 de febrero del año en curso, de la Ordenanza Regional Nº 022-2007, aprobada en sesión de Consejo Regional Ordinario el 3 de diciembre del 2007, se ha oficializado a la hoja de coca como Patrimonio regional, cultural inmaterial, etnobotánico, sociológico, histórico, alimenticio, medicinal e industrial y como símbolo del pueblo quechua-aymara de la Región Puno.

Si la aprobación en diciembre pasado levantó polvo, su aparición en el diario oficial, ha vuelto a caldear algunos ánimos. Hay que hacer poco esfuerzo para imaginar quiénes están levantando la voz al respecto. Y es que no hay mejor sordo que el que no quiere oír, ni mejor ciego que el que no quiere ver, ni mejor bruto que el que no quiere razonar: "coca no es cocaína" y el valor de la hoja de coca para nuestro pueblo trasciende el valor de la droga, es por esa razón que se la defiende y es por esa razón también, que se exige al gobierno sentar posición con respecto a ella.

Haciendo un poco de historia. La hoja de coca ingresa como producto indeseable para el mundo en 1961 cuando la Naciones Unidas decreta su erradicación, mediante el artículo 27 de la ley de Ginebra. Sin embargo, la misma norma autoriza "la producción de un agente soporífero (saborizante) que no contenga ningún alcaloide y en la medida necesaria para dicho uso autoriza la producción, exportación, el comercio y la posesión de dichas hojas". Es decir, la ley tenía nombre propio: Cocacola. Esa es la norma que los Estados andinos de hoy no se atreven a cuestionar y que la nación más poderosa del mundo se empeña en mantener. Es fácil entender sus razones, más complicado resulta entender las razones de los Estados andinos productores de hoja de coca, a no ser claro está que haya sumisión, reciban órdenes o existan negociaciones que no son de dominio público.

Las relaciones entre Estados se dan en estricta reciprocidad, principio fundamental de la diplomacia. Estados Unidos, brinda a los países productores ayuda técnica y económica para el control del cultivo de la "hoja sagrada" e interdicción del tráfico de la droga. Aparte de considerar que es un excelente pretexto para tener sus pies dentro de territorio ajeno, "nos ayudan" para controlar la oferta de droga. En estricta reciprocidad ¿qué hacen los países andinos para controlar la otra punta de la cuerda; es decir, la demanda?. El mercado principal de la cocaína producida en los países andinos es Estados Unidos. Si este país hiciera también un trabajo eficaz de interdicción dentro de sus propias fronteras y como consecuencia de esa eficiencia bajaría la demanda ¿no sería otra la historia? ¿se conoce acaso, el éxito de esas tareas?¿no tendrían los países productores, "vela en ese entierro"? ¿Qué hacen los países productores para exigir a Estados Unidos que mejore en controlara su demanda? Tal vez falte información pero no se ha escuchado de alguna iniciativa conjunta de los países andinos que reciben a la DEA, para formar una instancia que monitoree en Estados Unidos, cómo va su lucha contra el consumo de cocaína. Hace muchos años que este consumo, en el país del norte, no ha tenido cambios significativos.

Fuente: Los Andes


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