contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Martes, 12 de febrero de 2008

Estados Unidos: ?v?ctima o ganador en la Globalizaci?n? (II)

En junio de 2002 escrib? el art?culo ?Petr?leo: Tal?n de Aquiles de la Globalizaci?n?. En ?l aseguraba que ?La contradicci?n principal en el mercado petrolero radica en que la demanda y el consumo est?n en los pa?ses m?s poderosos y la producci?n y las reservas se hallan en pa?ses en v?a de desarrollo"; agregu? que el presidente Bush hab?a definido la situaci?n energ?tica norteamericana como "la peor crisis de suministro de energ?a desde la d?cada de 1970"; y afirm? que tras los ej?rcitos invasores a Oriente ir?an ?los intereses de las compa??as petroleras en pos de rescatar, en un momento cr?tico, la posici?n dominante que antes tuvieron?. La guerra, librada desde 2003, no ha reversado el desbalance hist?rico entre la oferta y la demanda energ?tica en Estados Unidos sino que la tendencia deficitaria y sus secuelas han aumentado.

Las cifras petroleras de la superpotencia son dram?ticas. En 1970 produc?a 10,2 millones de barriles de crudo diarios y para 2007 esa cifra se hab?a rebajado a 5,2. Entre tanto, la demanda, que en 1990 ya sumaba 15,6 millones por d?a, lleg? a 21 millones en 2007. Mientras su capacidad productiva de petr?leo entre 1950 y 2006 se ha reducido a la mitad, el consumo entre 1970 y 2006 se ha triplicado. La consecuencia es una dependencia cada vez mayor del petr?leo extranjero. En 1981 importaba en promedio 181 millones de barriles al mes, en 2007 compr? en el exterior 410 millones mensuales, 303 de crudo y 107 de derivados. La situaci?n es m?s grave si se tiene en cuenta que las reservas estadounidenses se conservan estancadas desde 1990 en 1.600 millones de barriles y que no han podido incrementarse pese a que ahora tiene mayores necesidades.

El an?lisis de la matriz de energ?a de Estados Unidos deja ver el poco margen que tiene para abastecer de este recurso b?sico a la actividad cotidiana de sus ciudadanos. Para satisfacer el consumo de 100 unidades de energ?a, apenas produce 23 provenientes del carb?n, 18 del gas natural, 10 del petr?leo, 7 de la energ?a nuclear el?ctrica, 3 de los agrocombustibles, 2 de la hidr?ulica, 2 de las plantas de gas l?quido y 1 de la geotermia, la solar y la e?lica. Como esa oferta no corresponde con las exigencias de la sociedad norteamericana, la cual requiere, por cada 100 unidades de energ?a, 40 que vengan del petr?leo, 23 del carb?n, 22 del gas natural y el 15 restante entre la nuclear, los agrocombustibles, la hidr?ulica y de otras fuentes naturales como sol, viento y geotermia; tiene que importar el equivalente a algo m?s de 34 unidades, 30 con origen en petr?leo y 4 entre carb?n, etanol, carb?n coque y gas natural. Los combustibles f?siles son el 85% del total de dicha matriz y financiarla por completo le vale a la econom?a imperial 500.000 millones de d?lares anuales. Una tercera parte de esa energ?a total va para la industria, el 28% para el transporte, el 21% para los hogares y el 18% para el comercio.

Ins?litamente, despu?s de cinco a?os de guerra, los consumidores han visto subir a precios r?cord la gasolina y el petr?leo importado. La primera, entre 2003 y 2007, dobl? su precio, al pasar el gal?n de 1,5 d?lar a m?s de 3; y, el segundo, multiplic? por m?s de cuatro su cotizaci?n, de 20 a 90 d?lares el barril, entre 2002 y enero de 2008.

A contramano, los resultados de las grandes firmas petroleras, triunfantes en medio de la desgracia general, como Chevron Texaco que report? en 2006 ingresos por casi 205 mil millones de d?lares, utilidades por m?s de 17 mil y rentabilidades superiores al 22%, son exorbitantes. O como Exxon-Mobil, que entre 2004 y 2006 vio subir sus ingresos en un 20%, al incrementarlos de 298 mil millones a 377 mil, y las utilidades en m?s del 50%, de 25.330 millones a 39.500. No se sabe cu?nto tiempo resta al disfrute de tan enormes ganancias cuando sus brazos financieros como el Citygroup padecen una crisis que paulatinamente se va pareciendo m?s al crack de 1929 y con ello se va tornando m?s insoluble este problema quiz?s el peor de todos los que padece el Imperio, por el que est? dispuesto a aplastar pueblos enteros y que, junto con las continuas erupciones econ?micas, van configurando un c?rculo vicioso que remarca el declive en su destino.

Por Aurelio Su?rez Montoya

Fuente: Indymedia

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