contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Martes, 12 de febrero de 2008

Estados Unidos: ?V?ctima o ganador en la globalizaci?n? (I)

En enero de 1968 se public? la primera edici?n del libro ?El desaf?o americano?. All?, el periodista franc?s J.J. Servan-Schreiber plante? la perspectiva de la supremac?a de las corporaciones norteamericanas, a las que acusaba de ?invadir? a Europa, merced a la aplicaci?n de cuantiosos recursos en investigaci?n y desarrollo tecnol?gico. Auguraba esa nueva forma de ?conquista? el mejor porvenir en deterioro de una Europa que cre?a cautiva de las empresas transnacionales estadounidenses y a la cual, seg?n ?l, jam?s abandonar?an, contrario a lo que podr?a suceder hasta con Vietnam ya teatro de guerra donde la superpotencia empezaba a mostrar, acorde con Servan-Schreiber, que all? ?nada ten?a por ganar y s? mucho por perder?.

A partir de entonces y por casi una veintena, se dio una pugna por el control planetario entre Estados Unidos y Uni?n Sovi?tica. En 1989 cay? el Muro de Berl?n, ?sin explicaci?n satisfactoria? y ?en desenlace providencial?, como acot? Francisco Mosquera. Estados Unidos, que en la refriega hab?a sufrido grandes desarreglos, valido del giro de los hechos y de sus trust de envergadura mundial, los mismos sobre los que 20 a?os atr?s alertaba Servan-Schreiber, entroniz? la Globalizaci?n, cuyos cimientos hab?a empezado a echar Ronald Reagan para conjurar las aver?as ocurridas en la crisis financiera de octubre de 1987, peor en cifras absolutas que la de 1929, y desde que se empez? a avisar el inicio del final del hegemonismo sovi?tico. Se inaugur? as? un ?nuevo orden? para recuperar ?el espacio perdido por d?cadas?.

No puede entonces haber mejor balance de esa Globalizaci?n que el que se haga respecto a los eventuales beneficios que haya derivado su principal mentor. Si le ha servido para moderar los ciclos econ?micos del capitalismo en la fase de superproducci?n, si logr? equilibrar con autosuficiencia la oferta y la demanda de la energ?a, un bien estrat?gico en el ?mundo post-industrial?, si ha alcanzado a extender el ?sue?o americano?, el del shopping, las hamburguesas, la vivienda propia y el carro familiar, el de los placeres del consumo a un mayor n?mero de sus ciudadanos y a los emigrantes, fuente b?sica de su crecimiento demogr?fico, y , en especial, si ha ejercido el predominio establecido sin requerir el uso de la fuerza. En fin, si bajo par?metros claves como estabilidad macroecon?mica, equidad y bienestar social, suficiencia energ?tica y paz, la implantaci?n del neoliberalismo a escala global ha sido positiva para Estados Unidos, la naci?n que esperaba obtener de ?l las mayores ventajas.

Estados Unidos es hoy un pa?s en guerra. Desde 2001, libra la m?s intensa campa?a de su historia en el Medio Oriente, con ?nfasis en Irak y Afganist?n, y que le ha significado el despliegue de m?s de 200.000 efectivos de combate en toda la regi?n. Lo que en los c?lculos de Donald Rumsfeld era una operaci?n r?pida, una segunda versi?n de la ?tormenta del desierto? de 1990, se convirti? en una ?guerra desastrosa? (editorial New York Times, 13/01/08) y en un estigma para el Imperio que empieza a tener connotaciones similares a la de la derrota en el sudeste asi?tico. El relativamente f?cil avance de las tropas hasta Bagdad, desestimando a la ONU y alentado por falsos argumentos esgrimidos para justificar la invasi?n, como la supuesta existencia de armas de destrucci?n masiva en Irak o los v?nculos de Saddam Hussein con Al-Qaeda, se contrari? con el caos de la ?posguerra?, el desorden incubado, la sarracina entre facciones nativas, la muerte de cerca de 4.000 soldados americanos y de m?s de 100.000 civiles, el control de la mitad del territorio afgano por parte de los talibanes, la desestabilizaci?n pol?tica en Pakist?n, un aliado t?ctico con armas nucleares, el enfrentamiento con Ir?n y las contradicciones con Siria, el control de ?reas como la franja de Gaza y de una porci?n de L?bano por parte de grupos hostiles al T?o Sam, la ejecuci?n de torturas (decenas de miles de casos, seg?n Chomsky) y desmanes contra la poblaci?n. La confusi?n es tal que el arco iris de soluciones va desde quienes opinan que deben enviarse m?s soldados (Mc Cain) hasta quienes sostienen que todos deben salir en 10 meses (Edwards). Ya nadie puede responder qu? es peor: si salirse o quedarse en Irak y nada de esto puede ocultarse con el periplo de Bush y sus 10.000 guardaespaldas. Entre tanto, todo esto est? ligado a otro de sus grandes problemas, el d?ficit energ?tico ocasionado por la alta dependencia del petr?leo para su vida cotidiana y la industria.

Por Aurelio Su?rez Montoya

Fuente: Indymedia

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