contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Lunes, 04 de febrero de 2008

Colombia: No marche el 4 de febrero!!

Por respeto a la vida del pueblo colombiano:

NO MARCHE EL 4 DE FEBRERO DE 2008!

El actual r?gimen pol?tico se identifica por su car?cter antidemocr?tico, terrorista, militarista, pronorteamericano y olig?rquico. Es antidemocr?tico porque recorta cada vez m?s las libertades pol?ticas y sociales.

Este gobierno ni siquiera permite que los trabajadores se organicen en sindicatos, cada vez es menor el n?mero de trabajadores sindicalizados y estos son perseguidos implacablemente en las f?bricas, empresas y establecimientos de servicios. Los periodistas cr?ticos son amenazados de muerte ?los casos de exilio de Fernando Garavito y Daniel Coronell y la persecuci?n a Hollman Morris as? lo atestiguan-

Los defensores de derechos humanos siguen siendo hostigados y tachados de c?mplices del terrorismo y la oposici?n pol?tica es puesta en la picota p?blica por Uribe, sus consejeros, ministros y altos funcionarios del Estado, los gremios olig?rquicos y los grandes medios de comunicaci?n, al ser acusados de tener v?nculos con las Farc. Jos? Obdulio Gaviria, el asesor m?s importante del s?trapa, un oscuro personaje considerado por muchos el Rasput?n criollo, primo de Pablo Escobar, hermano de dos narcotraficantes detenidos en Estados Unidos y de uno de los acusados de participar en el asesinato de Guillermo Cano, director del diario El Espectador, habla de que "exterminar?n" la insurgencia antes de 2010, y el Ministro de Agricultura, la voz de la ultraderecha asociada a terratenientes y agroindustriales, quienes han sido acusados reiteradamente de tener v?nculos con el paramilitarismo, declara que la alternativa al intercambio humanitario y a la negociaci?n pol?tica es "todos los terroristas muertos? o todos en la c?rcel".

Ese frenes? discursivo oculta con mucho cuidado los estrechos lazos establecidos por las cabezas del r?gimen con los paramilitares. Se esconde la presi?n que ejerce el presidente de la rep?blica al presidente de la corte suprema de justicia para que le informe sobre el estado de la investigaci?n por nexos con el paramilitarismo, que desarrolla este ?ltimo organismo contra Mario Uribe, primo del jefe del Estado y socio de Uribe en compra de enormes extensiones de tierras en diferentes partes del pa?s.

Los videos en donde aparece el presidente reunido en "p?blico", lo que Uribe califica de legitimo, y en "privado" con connotados lideres paramilitares no despiertan ninguna manifestaci?n y menos un llamado de los medios de comunicaci?n a marchar contra quienes, con la bendici?n de los gringos y sus multinacionales, la oligarqu?a, los partidos pol?ticos tradicionales y uribistas, el estado colombiano, los altos funcionarios y los militares, han asesinado a cientos de miles de colombianos de la forma m?s brutal posible en medio de una guerra que ha servido para arrebatar las tierras a 4 millones de colombianos, empobrecer a 30 millones, lanzar a la indigencia a 14 millones, llevar al hambre extrema a 6 millones, despedir a m?s de un mill?n de trabajadores y endeudar exorbitantemente a la inmensa mayor?a de la poblaci?n, la cual le debe a los bancos, en manos de un pu?ado de familias nacionales y extranjeras, alrededor de 130 millones de millones (billones) de pesos.

Los 10 mil millones de d?lares, 20 millones de millones (billones) de pesos, que se gastar? el Estado de los ricos en 2008 en la guerra interna, sin contar los casi 700 millones de d?lares aportados por el gobierno de los Estados Unidos, tampoco suscita ninguna reacci?n en la elite que maneja el pa?s.

El r?gimen uribista es guerrerista por principio. Ha aumentado el pie de fuerza a 500 mil hombres, una de las fuerzas armadas m?s grandes del mundo en relaci?n con el n?mero de habitantes de cada pa?s. Con esta conducta pretende perpetuar la guerra e imponer bajo ese paraguas las medidas m?s extremas contra la poblaci?n, m?s contrarreformas tributarias, laborales, a la seguridad social, que ya tramitan en el Congreso, y un proyecto complementario, que pretende eliminar las pocas posibilidades de manifestaci?n que aun queda.

Esta es una propuesta de otro gris personaje, Carlos Garc?a, senador y presidente del partido social de unidad nacional, nombre tomado por la principal formaci?n pol?tica uribista, el cual es muy parecido al del partido nacional socialista, con el que se identificaban los nazis en Alemania, dirigida a garantizar las metas de seguridad, inversi?n extranjera y "desarrollo" propuestas por los ide?logos de la clase dominante. Tampoco los de arriba llaman a nadie a manifestarse contra semejantes exabruptos.

Los asesinatos de campesinos por parte de las tropas oficiales contin?an. Recientemente un sargento de la XV brigada del ejercito, que opera en Norte de Santander, denunci? que esa unidad mataba a los civiles, quienes eran presentados como guerrilleros dados de baja. Este fue destituido fulminantemente mientras que el comandante de tal unidad fue ascendido como asesor del comandante del ej?rcito, general Mario Montoya. Los cr?menes oficiales tambi?n han ocurrido en Arauca, Tolima, Antioquia, Choc?, Putumayo y otros departamentos. Ello acontece a pesar de que el estado colombiano tiene la obligaci?n constitucional de proteger a la poblaci?n civil y sacarla del conflicto; pero desafortunadamente sucede todo lo contrario.

Los millones de desterrados, los miles de desaparecidos, las masacres, la tortura, la judicializaci?n de la protesta social, la suspensi?n de las libertades y derechos pol?ticos, la aplicaci?n de zonas de consolidaci?n y rehabilitaci?n, los bombardeos indiscriminados, el asesinato de civiles y la negaci?n de los derechos fundamentales resumen la pol?tica de la oligarqu?a colombiana y sus patronos: los due?os de grupos financieros, multinacionales y los c?rculos pol?ticos y de poder que controlan el gobierno de los Estados Unidos. Una vez m?s, esta pol?tica terrorista no despierta reacci?n alguna por parte de quienes detentan el poder.

La oligarqu?a uribista se ha sumado con entusiasmo a los planes dise?ados por los halcones del gobierno de Bush. No s?lo han profundizado el plan Colombia, que hace parte de la geopol?tica de los Estados Unidos para el ?rea Andina, dirigida a derrotar militarmente a la insurgencia colombiana y convertir de paso a Colombia en el Israel suramericano, guardi?n de los intereses de la primera potencia mundial en el subcontinente, con capacidad militar para agredir a cualquier vecino que se salga de la orbita de influencia gringa. Recordemos que el gobierno de Uribe fue el ?nico de Am?rica Latina que apoyo la invasi?n a Irak.

Esos son pasos concretos que muestran la intima asociaci?n entre los uribistas y los reaccionarios yanquis. Tambi?n se demuestra esos nexos con la presencia de mercenarios norteamericanos, que pertenecen a ocho agencias de seguridad privada, aut?nticos rambos pagos por el Pent?gono; alrededor de 1.500 asesores m?s, adscritos al Comando Sur del ej?rcito estadounidense, hacen presencia muy significativa en nuestro territorio, especialmente en el departamento de Arauca y particularmente a lo largo de la frontera con Venezuela. El Plan Cheney, que traza la estrategia del Estado yanqui para controlar directamente las principales fuentes energ?ticas del mundo, reza que se debe invadir a aquellos pa?ses donde se encuentran dichos dep?sitos, entre ellos los de la cuenca del Orinoco, que hoy por hoy es la que tiene mayores existencias probadas de hidrocarburos en el planeta.

El gobierno de Ch?vez se ha apartado decididamente de los intereses y pol?ticas de los gringos. Ha impulsado el Alba, el Banco del Sur, la integraci?n energ?tica latinoamericana y del Caribe, mediante Petrosur y Petrocaribe. Actualmente esas propuestas se convierten en referentes para los pueblos que se oponen a la oprobiosa dominaci?n imperialista en esta parte del mundo. Ello no gusta para nada a Bush y su corte y menos a la oligarqu?a colombiana y a Uribe. Tratando de generar una maniobra de desprestigio al presidente venezolano, su similar colombiano lo pone de ?rbitro en el intercambio humanitario, creyendo que Ch?vez iba a fracasar en la mediaci?n.

Sin embargo, cuando se entera que la negociaci?n va por buen camino, lo saca abruptamente de la negociaci?n. Luego sabotea la entrega unilateral de las dos retenidas, bombardeando intensamente las zonas donde se presum?a se encontraban estas, haciendo fracasar simult?neamente la labor de la comisi?n internacional que se hab?a desplazado al pa?s con el fin de recibir a las retenidas. Finalmente ocurre la entrega, despu?s de poner al descubierto como las FARC no ten?an a Enmanuel, exacerbando a la opini?n p?blica nacional e internacional contra esta fuerza guerrillera y contra Ch?vez. A continuaci?n lanza un duro ataque al presidente venezolano, calific?ndolo de expansionista, en medio de una gran campa?a patriotera lanzada por todos los medios de comunicaci?n de los ricos.

En esa v?a, Germ?n Vargas Lleras, senador de Cambio Radical, un uribista recalcitrante, declara en Caracol que se debe llegar hasta el acuartelamiento de primer grado, una alerta general de guerra, de las fuerzas armadas colombianas. La histeria guerrerista olig?rquica llega al extremo de llamar a la defensa de la patria, rodear al presidente de la rep?blica un?nimemente, declarar traidores a la patria a quienes disienten de la agresi?n uribista, entre ellas la senadora Piedad C?rdoba, y llamar agresor a Ch?vez, cuando este en realidad es quien va a ser atacado.

Una forma muy particular de volver verdad una mentira a toda luz. Esa inversi?n de la realidad la hacen los medios de comunicaci?n nacionales cuyos due?os son las familias Ardila Lulle, due?a de RCN radio y televisi?n, Santodomingo, propietario del canal Caracol, El Espectador y Cromos y Santos en compa??a de la ultraderecha espa?ola, reunida en el Grupo Planeta, due?os, entre otros, del grupo editorial el Tiempo y de la revista Cambio, complementados por Caracol radio, que es de los espa?oles del Grupo Prisa. De cual patria hablan los espa?oles y las multinacionales gringas, europeas y norteamericanas, cuyos due?os y administradores cierran filas con Uribe.

Parad?jicamente quienes m?s llaman a subir la histeria patriotera son los extranjeros, que se lucran inmensamente explotando los recursos y los trabajadores de nuestro pa?s. Quienes se han apropiado de los bienes p?blico, mediante las privatizaciones, muchas de ellas compradas a "precio de huevo" por grupos financieros espa?oles como Endesa, Gas Natural, Uni?n FENOSA, Repsol y Aguas de Barcelona, claman por la "repeler la agresi?n" chavista. Desde cuando los due?os de esas multinacionales defienden los intereses nacionales. ?Quien les adjudic? a los ricos extranjeros la noble tarea de defender la soberan?a nacional, supuestamente pisoteada por Ch?vez? Los que se lucran de la dependencia, la explotaci?n y el empobrecimiento de las mayor?as del pa?s ahora siembran la histeria nacionalista entre la masa peque?o burguesa y los sectores m?s atrasados.

Al menos en Colombia, estos nuevos "patriotas" han logrado desprestigiar la mediaci?n humanitaria del Presidente Hugo Ch?vez, hacen aparecer a la comunidad internacional como solidaria de la posici?n uribista y pretenden quitarle, con estas maniobras, legitimidad a los procesos democr?ticos en Am?rica Latina, agudizar el conflicto en Colombia, dividir con odio a nuestros pueblos, crear un conflicto militar entre naciones y justificar la intervenci?n de los Estados Unidos a nombre de la Paz y la Democracia para apoderarse de los territorios donde est?n los recursos naturales estrat?gicos que necesita ese pa?s y las multinacionales para seguir controlando el mundo y la riqueza.

Por lo dem?s, quienes controlan el poder en nuestra naci?n propagandizan intensamente un mensaje agresivo y violento para escalar la guerra y burlar cualquier tipo de soluci?n pol?tica a la crisis nacional. A los gobierno de Colombia y Estados Unidos no les conviene reconocer la condici?n pol?tica de la insurgencia, ni aceptar la existencia de un conflicto social y armado. Con ello persiguen justificar la guerra, bajo la teor?a de la seguridad democr?tica, posicionar su Estado Comunitario, impedir la realizaci?n de los cambios democr?ticos necesarios y negar a las mayor?as la paz, el trabajo, la redistribuci?n de la riqueza, el bienestar, la soberan?a nacional y la integraci?n latinoamericana.

Reconocer el car?cter pol?tico de la insurgencia es un riesgo para los intereses de la oligarqu?a, implicar?a reconocer la existencia de proyectos pol?ticos revolucionarios en armas y puede constituirse en un paso hacia una salida negociada al conflicto. El calificativo de "terroristas" contra la insurgencia persigue que la poblaci?n no respalde un proceso de democratizaci?n de la sociedad colombiana, crea confusi?n en ella a fin de justificar la guerra, la intromisi?n de los Estados Unidos, el aumento formidable del gasto militar, asegurar la continuidad del plan expansionista del capitalismo y apoderarse de los recursos naturales y del acumulado productivo y de servicios, que son la fuente de riqueza de la naci?n.

En ese marco es que el r?gimen Uribista, los imperialistas, los partidos tradicionales, la oligarqu?a que lo apoya, sus medios de comunicaci?n, la iglesia, los paramilitares, los intelectuales de derecha y la derecha del Polo llaman a una marcha contra el "terrorismo", present?ndola como una convocatoria espont?nea de los "dem?cratas y patriotas". En realidad, tal evento est? fr?amente calculado para mostrar el "s?lido" apoyo que tiene Uribe, cuya popularidad llega supuestamente al 80%; ella es "medida" por Jorge Londo?o, hermano de Juan Lu?s Londo?o, el ya fallecido ex ministro de la protecci?n social, quien era uno de los ide?logos del presente r?gimen. Su prop?sito: consolidar la segunda reelecci?n del personaje de marras, cuando se nos viene encima una grave crisis econ?mica, Colombia es el pa?s m?s vulnerable en Am?rica Latina al impacto de la recesi?n que azota a los Estados Unidos, y en medio de la enunciada "hecatombe" del m?ximo representante de la siniestra alianza establecida por los due?os y administradores de las multinacionales, la oligarqu?a financiera criolla, que controla una buena parte de la econom?a nacional, la burgues?a burocr?tica, representada por los corruptos funcionarios del Estado olig?rquico, quienes se han lucrado hist?ricamente robando el fisco nacional, los terratenientes, clase de donde procede Uribe, hoy m?s fuertes que nunca gracias a la violencia paramilitar, y la poderos?sima lumpen burgues?a de Mancuso, B?ez, "Macaco", los Casta?o, "Don Berna" y dem?s jefes mafiosos y paramilitares.

Estos son los "patriotas" que llaman hoy a la defensa de la soberan?a nacional y a la confrontaci?n contra quienes osan ofenderlos. Apoyar, por tanto, estas convocatorias de esa oligarqu?a y su Estado, es respaldar su proyecto excluyente, es legitimar su pol?tica, es aprobar que Colombia siga por el camino de la guerra, la cual producir? m?s dolor, muerte y destrucci?n.

Hasta en las urnas, el pueblo, con 10 millones de votos, apuntal? el mandato por la paz ?Ser? usted uno de los que desea la paz? Si es as?, entonces no lo dude. No apoye el plan de guerra de la oligarqu?a, organ?cese y luche por la soberan?a nacional, la paz, el trabajo, el bienestar y la democracia que tan urgentemente necesitan nuestro pa?s.

?SOLUCI?N POL?TICA NEGOCIADA AL CONFLICTO SOCIAL Y ARMADO!
?INTERCAMBIO HUMANITARIO YA!

?POR UN GOBIERNO SOBERANO, DEMOCR?TICO, DE UNIDAD Y RECONSTRUCCI?N NACIONAL PARA RESOLVER LA CRISIS NACIONAL!

?NO A LA GUERRA OLIG?RQUICA CONTRA ELPUEBLO!


?LA PAZ ES UN DERECHO QUE TENEMOS TODOS LOS COLOMBIANOS!

SINALTRAINAL
Direcci?n Nacional

Ma. Alejandra Gaviria [La Red Joven]

Fuente: Chamosaurio

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