contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Mi?rcoles, 09 de enero de 2008

En Arauca los campesinos dicen NO a los cultivos de uso il?cito

* En efecto, cada d?a aprendemos a comprender mejor las leyes de la naturaleza y a conocer tanto los efectos inmediatos como las consecuencias remotas de nuestra intromisi?n en el curso natural de su desarrollo.
Organizaciones sociales de Arauca (Para Kaos en la Red)

Sobre todo despu?s de los grandes progresos logrados en este siglo por las Ciencias Naturales, nos hallamos en condiciones de prever, y, por tanto, de controlar cada vez mejor las remotas consecuencias naturales de nuestros actos en la producci?n, por los menos de lo m?s corrientes. Y cuanto m?s sea esto una realidad, m?s sentir?n y comprender?n los hombres su unidad con la naturaleza??

La implementaci?n de cultivos de uso il?cito en nuestra regi?n se ha generado a causa de las condiciones de abandono por parte del Estado, representadas en la ausencia de inversi?n social (salud, educaci?n, vivienda, trabajo, etc.) y de la precariedad de la infraestructura vial, que se constituye en un serio obst?culo para el desarrollo de la producci?n agr?cola y su comercializaci?n.

Tal situaci?n ha inducido al campesino a recurrir a los cultivos de coca con el af?n de mejorar sus ingresos, dado que tanto su producci?n como su comercializaci?n exigen menores condiciones (pese a su ilegalidad) que los cultivos l?citos.

El fen?meno de los cultivos de uso il?cito, a pesar de representar una m?nima parte de la producci?n agr?cola en Arauca, ha generado una serie de impactos, en diferentes aspectos del desarrollo social:

En primer lugar, el desarrollo de estos cultivos concentra gran parte de la mano de obra disponible, arrebat?ndola a las actividades agr?colas tradicionales; ocasiona el alza en los precios de combustibles y otros productos utilizados para su procesamiento, que son necesarios igualmente para la agricultura l?cita.

En lo social, se ha generado un aumento desmesurado en la deserci?n escolar, debido a que los j?venes, sin los elementos de juicio suficientes para decidir sobre su futuro, consideran m?s rentable trabajar en las plantaciones raspando la hoja de coca, abandonando sus estudios y con ellos la posibilidad de mejorar su calidad de vida.

As? mismo, el aumento del flujo de dinero proveniente de estos cultivos en ciertas zonas, ha generado que un determinado porcentaje de los pobladores obtenga un ?excedente? que se utiliza en gastos inmoderados como el alcoholismo, la prostituci?n y el consumo de bienes innecesarios, conllevando a la p?rdida de valores culturales tales como la solidaridad, el respeto, el reconocimiento del otro como un ser fundamental en la construcci?n de lo comunitario, hoy reemplazados por din?micas sociales que se fundamentan en la indiferencia y el individualismo.

El medio ambiente tambi?n se ve afectado por la implementaci?n de estos cultivos, ya que para su producci?n y procesamiento se hace necesaria la utilizaci?n de mayores cantidades de qu?micos, cuyos deshechos van a parar a las fuentes h?dricas, contaminando los ecosistemas existentes en las zonas afectadas.

Por otra parte, debemos tener en cuenta que los cultivos de uso il?cito en Colombia han afianzado el fen?meno del narcotr?fico, que ha estado ligado desde su inicio a los intereses pol?ticos y econ?micos de las clases dominantes del pa?s y de otras formas de delincuencia organizada. Esta situaci?n se expresa claramente en los v?nculos de los sectores pol?ticos y las bandas de narcotraficantes conocidas como los carteles, en sus negocios y en la estrategia paramilitar (hoy legalizada con el gobierno de Uribe V?lez) que ha encontrado en el narcotr?fico una de sus m?s importantes fuentes de financiaci?n, junto con el presupuesto nacional.

Este fen?meno al que se ve obligado a vivir el campesino, ha sido el pretexto utilizado por el Estado colombiano para justificar la agresi?n a determinados sectores sociales y regiones del pa?s, envenenando sus territorios con las fumigaciones a?reas, militarizando la vida civil, violentando la soberan?a nacional con la presencia de militares y mercenarios estadounidenses, asesinando, encarcelando y desplazando personas y comunidades enteras; todo esto, como resultados expl?citos del tristemente c?lebre Plan Colombia.

Esta pol?tica de agresi?n contra los campesinos tiene como verdaderos fines el control pol?tico, econ?mico y militar de nuestro territorio, a fin de garantizar el desarrollo de la explotaci?n petrolera, lo que se demuestra con la insistente participaci?n de los funcionarios y delegados de la OXY en las reuniones y debates que se han generado en los Estados Unidos respecto a la aprobaci?n de recursos para apoyar el Plan Colombia y otros acuerdos de la mal llamada cooperaci?n.

Haciendo un sabio an?lisis de los elementos mencionados, el campesino araucano ha decidido erradicar de manera voluntaria y consciente los cultivos de coca que a?n persisten en nuestra regi?n, retornado a la cultura agr?cola y pecuaria y dejando as? al gobierno nacional sin argumentos para continuar con la represi?n contra los pobladores y la contaminaci?n de nuestros campos.

A ra?z de esto, las Organizaciones Sociales de Arauca respaldamos esta hist?rica iniciativa de los campesinos y, en consecuencia, convocamos a todas las fuerzas productivas, democr?ticas y progresistas de la regi?n, a sumarse a esta propuesta en defensa de nuestro territorio y de una vida digna para todos, retomando nuestra tradici?n de lucha y movilizaci?n para reivindicar los derechos que han sido negados por parte del Estado y trabajando conjuntamente en la construcci?n de alternativas hacia el mejoramiento de la calidad de vida representada en:

* Mejoramiento de la producci?n y comercializaci?n agropecuaria
* Mejoramiento en la prestaci?n de los servicios p?blicos.
* Mejoramiento de la infraestructura vial.
* Mejoramiento de la atenci?n en salud y de la calidad y cobertura en la educaci?n.
* Defensa de la soberan?a alimentaria.
* Respeto y garant?a de los Derechos Humanos.
* Conservaci?n del medio ambiente

As? mismo, llamamos a las comunidades, organizaciones sociales y no gubernamentales de todo el pa?s, a apoyar esta iniciativa y a socializarla y promoverla en las diferentes regiones afectadas por este flagelo.

Finalmente, EXIGIMOS al Estado colombiano, especialmente al gobierno nacional, abstenerse de seguir implementando su pol?tica antinarc?ticos en nuestra regi?n, concretamente:

1. Detener las fumigaciones a?reas
2. Abstenerse de implementar las brigadas de erradicaci?n manual forzada
3. Abstenerse de aplicar las medidas judiciales contra los bienes de los campesinos (expropiaci?n).
4. Exigir la salida de los militares, mercenarios y dem?s funcionarios estadounidenses de Arauca y Colombia.
5. Reorientar la utilizaci?n de los recursos destinados a los ?programas sociales? del Plan Colombia y en su lugar cumplir las obligaciones constitucionales y legales en inversi?n social.
6. Reconocer la autonom?a del pueblo araucano en sus decisiones e iniciativas, particularmente las referidas al tema de los cultivos de uso il?cito.

POR LA DEFENSA DE LA VIDA, LOS DERECHOS HUMANOS Y LA PERMANENCIA EN EL TERRITORIO

ORGANIZACIONES SOCIALES DE ARAUCA


Fuente: KaosenlaRed

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