contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Lunes, 24 de diciembre de 2007

Se agrava la batalla de los precios en Bolivia

El gobierno de la izquierda indigenista y la oligarqu?a agroindustrial se acusan mutuamente de ser los causantes del alza de precios de los alimentos que hacen gemir a la poblaci?n. En una Bolivia escindida en dos, el Estado aumenta sus ingresos, los empresarios acrecientan sus ganancias y los pobres comen menos

La econom?a popular y el bolsillo ciudadano se han convertido en otro gran frente de batalla entre la oligarqu?a agro empresarial que controla el oriente de Bolivia y la izquierda indigenista que gobierna en el altiplano.

Y no es para menos. A poco de cerrar el 2007, las cifras oficiales apuntan a un serio deterioro de la capacidad de compra de los bolivianos, y en especial de los m?s pobres. Entre enero y noviembre, el precio de los alimentos subi? en 20 por ciento, un alza demasiado grande para el bolsillo ciudadano, reducido casi siempre a pocas monedas y mucha amargura.

Los datos del Instituto Nacional de Estad?stica (INE) se?alan que gran parte de los hogares m?s pobres (un tercio pasa hambre y otro tercio apenas tiene lo suficiente para la alimentaci?n) destinan cerca de la mitad de sus ingresos para cubrir sus gastos de alimentaci?n, por lo que el alza de los precios en 20 por ciento produjo una reducci?n del consumo alimentario de las familias y/o el reemplazo de alimentos m?s nutritivos y caros por otros m?s baratos y de menor calidad.

El alza del costo de vida (12 a 14 por ciento de inflaci?n anual) est? generando molestias y protestas especialmente entre las amas de casa y sectores de bajos ingresos que ya no saben c?mo estirar el dinero para llegar a fin de mes. Los salarios e ingresos de los m?s pobres virtualmente se esfuman en las dos o tres primeras semanas del mes. El ingreso promedio mensual de los obreros bolivianos es de 130 d?lares, de los informales de 90 d?lares y de los empleados de 220 d?lares. Son, sin eufemismos, ingresos miserables, aunque ello no es ninguna novedad en Bolivia.

Grandes desigualdades

Lo que llama la atenci?n, sin embargo, es que este deterioro de la econom?a popular se da en paralelo mientras aumentan significativamente los ingresos del Estado y crecen como nunca las ganancias empresariales. El Ministerio de Hacienda apunta que, a mediados del 2007, los ingresos tributarios del Estado rompieron un nuevo r?cord hist?rico ya establecido en el 2006 y aumentaron en otro 11,2 por ciento, mientras que las ganancias de las empresas, declaradas por los mismos empresarios, crec?an en 20,1 por ciento. En los dos ?ltimos a?os, los ingresos tributarios del Gobierno aumentaron en 1.200 millones de d?lares, en tanto que las ganancias empresariales virtualmente se duplicaron, seg?n los reportes del Ministerio.

Estas cifras oficiales reflejan que en los casi dos a?os de la autodenominada ?revoluci?n democr?tica y cultural?, encabezada por el primer presidente ind?gena, Evo Morales, la econom?a boliviana volvi? a mostrar sus grandes paradojas y asimetr?as, con empresarios que ganan a manos llenas, un Estado que fortalece como nunca las finanzas p?blicas y una econom?a popular cada vez m?s deteriorada y pobre.

Protesta social

En este escenario, la protesta popular comenz? a tomar las calles ante la evidencia de que, entre enero y noviembre, seg?n el INE, el precio de los cereales se elev? en 36%, la carne en 20%, los aceites y leche en 23%, las leguminosas en 41%, la fruta en 30% y los tub?rculos en 16%. Esta protesta sirvi?, por ahora, para que tanto el Gobierno de Morales como los l?deres empresariales opositores se acusaran mutuamente de afectar a los m?s pobres.

Seg?n las agrupaciones agroempresariales, que concentran gran parte de la provisi?n de alimentos de primera necesidad, el responsable de la elevaci?n de precios y el aumento de la inflaci?n ser?a el Gobierno de Morales, por su pol?tica ?err?tica? y ?equivocada?, por gastar m?s de lo necesario, por no apoyar la producci?n agropecuaria, por desalentar la inversi?n en el agro y, sobre todo, por intentar estrangular las actividades productivas de los sectores opositores asentados en el oriente del pa?s.

Desde la trinchera gubernamental, el juicio tambi?n es categ?rico: los responsables del aumento del precio de los alimentos ser?an los empresarios que estar?an especulando con los productos para alcanzar, con igual avidez, un doble objetivo, como son lograr ganancias extraordinarias con el hambre de la gente y desgastar pol?ticamente al Gobierno nacional.

En esta batalla, unos como otros apuntan a descalificar al contrario, unos como otros intentan que la poblaci?n, que es la mayor afectada con la inflaci?n, vuelque su ira y descontento contra los culpables.

Guerra econ?mica

En las ciudades del oriente y sur del pa?s, donde la oligarqu?a ya gobierna de facto, los l?deres agroempresariales y c?vicos movilizan al pueblo contra el ?ataque econ?mico? de Morales. All?, la mayor parte de los dirigentes de los sindicatos y organizaciones sociales urbanas se han pasado al lado empresarial.

En las ciudades del altiplano, en cambio, las protestas laborales y vecinales acusan a la oligarqu?a de ser la causante del alza del costo de vida y muchos piden la expropiaci?n y estatizaci?n de las f?bricas y empresas privadas que est?n en guerra econ?mica contra el pueblo.

Un spot gubernamental alienta esta presi?n, aunque s?lo como amenaza. El spot televisivo, que se difunde ma?ana, tarde y noche en casi todas las radioemisoras locales y canales de televisi?n, resume machaconamente el pensamiento oficial de que los empresarios cruce?os, que son a su vez los m?s connotados representantes del movimiento c?vico oriental separatista y conspirador, son los principales causantes de la inflaci?n que castiga al pueblo.

-Ciudadana: Maestro, qu? le parece esto de la inflaci?n? Todo est? subiendo, la carne, el aceite, seguro el az?car va a subir.

- Chofer: Pero, ?usted sabe qui?n controla producci?n de aceite?, ?qui?n controla la producci?n de carne? Mire, Branco Marinkovic (el presidente del fascista Comit? C?vico, NdE) es el due?o de la f?brica de aceites m?s grande que hay, Saavedra Bruno, Monasterios, Kuljis, N?yar son los ganaderos m?s grandes. Los parientes del prefecto (de Santa Cruz, NdE) Rub?n Costas son los due?os del ingenio azucarero Guabir?. Entonces, ?no cree usted que ellos tienen directa responsabilidad en la subida de precios?, o ?c?mo la ve?

- Ciudadana: ?Por qu? no sabemos nosotros eso?, ?por qu? no dicen eso en la televisi?n?

- Chofer: ?Qu? van a decir! Si los canales de televisi?n, la red Uno, la red Unitel y otros m?s son de ellos mismos, nunca van a decir nada

- Ciudadana: Hay que ser sinverg?enzas, o sea que encima que nos roban, nos mienten

- Chofer: A usted le mentir?n, se?orita, porque a m? no me la charlan ellos.

Entre la lucha y la conciliaci?n

En esta guerra contra la oligarqu?a, el gobierno de Morales lanza la piedra, pero esconde la mano. Ha se?alado que garantiza el respeto a la propiedad y la actividad privada, tras que se hicieran p?blicas las demandas de algunos dirigentes sindicales que quieren que el Estado tome el control de las factor?as agroindustriales orientales, manejadas por la burgues?a agroexportadora cruce?a y desde la que se ataca a la econom?a popular.

Las demandas tambi?n apuntan a liquidar los gigantescos latifundios, tanto los productivos e improductivos, que son la base material sobre la que se levanta el poder de la oligarqu?a que conspira abiertamente contra Morales y que avanza impunemente en la escisi?n de Bolivia.

Los sindicatos m?s radicales, como los mineros y los agrupados en torno a la Central Obrera de Oruro, quieren una guerra frontal y definitiva contra el poder de la burgues?a latifundista y financiera. Evo, en cambio, quiere negociar con ella, aunque desde una posici?n de fuerza (intenta recortar parte de los recursos regionales para financiar una renta universal de vejez y avanza en el proceso de aprobaci?n de una nueva Constituci?n, ambos aspectos rechazados por el poder empresarial secesionista).

Aumento salarial

Los sindicatos, agrupados en torno a la Central Obrera Boliviana (COB), tambi?n reclaman por un incremento salarial de por lo menos 25 por ciento para reponer la p?rdida del poder adquisitivo de los salarios. Hay, en el sector laboral, un claro rechazo a la propuesta del Gobierno de Morales de aumentar el salario m?nimo en 10 por ciento y el sueldo de maestros y salubristas en apenas 6 por ciento.

La dirigencia de la COB, por lo menos aquellos que no han sido cooptados por el oficialismo, reclaman que Morales cumpla su compromiso electoral de triplicar el salario m?nimo hasta llegar a 1.800 bolivianos al mes (233 d?lares). La oferta gubernamental es fijar el m?nimo en 578 bolivianos (75 d?lares). Seg?n la COB, una familia tipo, de cinco miembros, necesita de 7.200 bolivianos (935 d?lares) al mes para vivir en condiciones dignas. Hoy los bolivianos, en promedio, ganan s?lo la octava parte de ese monto.

Las diferencias son notables y explican, en parte, la abrupta suspensi?n de una reuni?n que este mi?rcoles deb?an celebrar los sindicalistas de la COB con Morales para evaluar el proyecto de reforma de la ley de pensiones. All?, los cobistas ten?an previsto exigir al Presidente un mayor y sustancial incremento salarial para que tanto el Estado como los empresarios compartan su situaci?n de bonanza con los trabajadores. Los sindicalistas ya hab?an amenazado con realizar movilizaciones a partir de enero contra ambos sectores.

Escaramuzas alimenticias

En la batalla de los precios, el Gobierno est? apostando por incrementar la oferta de alimentos, abaratando la importaci?n de productos como arroz, ma?z, trigo, carne y aceites, lo que ha sido rechazado por los productores locales que ven en ello una desleal competencia contra sus productos y sus ganancias extraordinarias.

Con esta acci?n, el Gobierno tambi?n cree que frenar? la ?inflaci?n importada?, que se estar?a dando como resultado de la acci?n de algunos empresarios y comercializadores que estar?an sacando la producci?n agr?cola hacia el exterior en busca de mayor rentabilidad y obligando por v?a indirecta al mercado interno a subir precios para no quedar desabastecido.

En la percepci?n gubernamental, ?el mercado nacional, como consecuencia de los fen?menos clim?ticos, est? experimentando deficiencias en el abastecimiento de arroz, ma?z, indispensables para la canasta familiar, que presionan al alza de los precios en los centros de abastecimiento, lo que atenta contra la econom?a de las familias de escasos recursos?.

Seg?n los datos oficiales disponibles, el aumento general de precios registrado hasta noviembre es producto de la ca?da en la producci?n agr?cola y pecuaria interna (1,61 por ciento al concluir el primer semestre) bajo el embate de los fen?menos climatol?gicos adversos (lluvias y sequ?a), la especulaci?n de los comercializadores, el af?n de m?s lucro de los sectores empresariales y la ausencia de un adecuado control de precios.

Todo ello, exacerbado por la guerra de precios que libran Gobierno y opositores y que agrava el clima de incertidumbre que se apodera de las clases medias y consumidores. No es casual, por ello, que muchos en las ciudades busquen aprovisionarse de m?s alimentos de los habituales, ampliando artificialmente la demanda y el consiguiente aumento de precios, dada la reducida oferta de productos.


Por: ECONOTICIASBOLIVIA (especial para ARGENPRESS.info)

Fuente; Argenprss

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