contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Jueves, 06 de diciembre de 2007

Ind?genas - Colombia: Encuentros cercanos

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Ni?as y ni?os que aprende la lengua chibcha.
Fotos: Gloria Helena Rey(FIN/2007)


BOGOT?, nov (IPS) - La utilizaci?n de la hoja sagrada de la coca, el respeto por el agua y la naturaleza y otras pr?cticas de la milenaria cultura chibcha o muisca, tan importante como la inca, maya y azteca, sobreviven en Colombia, pese a la agresi?n de siglos.

"Muchas tradiciones y costumbres chibchas fueron satanizadas por los espa?oles y por otros pueblos, y por eso se busc? olvidarlas", explica a IPS el escritor Antonio Cruz C?rdenas.

"Sin embargo, la cultura chibcha no ha dejado de existir. Empezamos a demostrar que los ignorantes no fuimos nosotros", dice a IPS el f?sico y bi?logo ind?gena Alfonso Fonseca, gobernador del Cabildo chibcha del municipio de Cota, situado a una distancia de media hora por carretera al norte de Bogot?.

Al igual que "los mayas-aztecas de M?xico, de los incas del Per? y de los aymaras de Bolivia, los muiscas de la ?poca del descubrimiento hab?an sobrepasado la civilizaci?n primitiva" y obedec?an a caciques, se afirma en "Culturas ind?genas colombianas", de Rafael Mart?n y Jos? Puentes.

La cultura muisca era la m?s avanzada de las civilizaciones precolombinas, seg?n el indigenista Miguel Triana en su libro "La civilizaci?n chibcha", de 1921.

Hoy subsiste en los departamentos centrales de Cundinamarca, cuya capital es Bogot?, y Boyac?, donde floreci? con fuerza por lo menos desde el siglo VII antes de Cristo.

En Cota, IPS visit? "Jizcamox", ?nica escuela p?blica de Colombia donde se ense?a el muisca, una lengua m?s antigua que el arameo, seg?n estudios de la investigadora Mariana Escribano.

Pac?ficos, organizados y agricultores, los muiscas hablaban un idioma descendiente de la familia ling??stica chibcha, procedente de Am?rica Central.

Esa lengua se extendi? y dividi? en varios dialectos en Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panam? y en algunas regiones de Colombia, Venezuela y Ecuador, de acuerdo con "Estudio ind?gena colombiano", de Teresa Arango.

Actualmente pocos colombianos hablan muisca pues el uso de dialectos nativos fue prohibido en 1770 por una c?dula real en favor del espa?ol por razones sociales, religiosas, econ?micas y pol?ticas.

En Jizcamox, que significa "medicina de la mano", se ense?a muisca a 150 ni?os, de apellidos como Tibaquich?, Bocarejo, Balsero o Fiquitiva, descendientes directos de los muiscas.

"Los ni?os cursan una primaria tradicional, pero tienen ?nfasis en la lengua y tradiciones de sus antepasados", comenta a IPS Mar?a Yolanda Esquivel, directora de la escuela. Con "chisu?" (buenos d?as) y "anaxi?" (hasta luego), saludan a coro los estudiantes.

En Cundinamarca y Boyac? a?n se practican tradiciones muiscas. El Abuelo Fernando, por ejemplo, encabeza el milenario ritual de limpieza espiritual, que se realiza de noche porque permite un mejor manejo de las energ?as, pues "el silencio con sus fr?os murmullos habla en di?logo permanente con el Sabedor", dice Ana Tiquidimas, que asisti? a uno de esos ritos en 2005.

En Bogot? sobreviven, adem?s, vocablos chibchas, como "curuba" (una fruta) "toche" (un p?jaro) "guadua" (una planta similar al bamb?) y "tatacoa"(un animal salvaje), entre otros, aunque muchos desconocen su origen.

Algunos bogotanos creen que son chibchas palabras como "aj?" y "ajiaco", nombres de dos platos tradicionales locales, pero su origen es caribe, seg?n investigadores.

En Bogot? es posible adquirir, en modernos centros comerciales, productos elaborados a base de la hoja de la coca, utilizada durante siglos por los muiscas, entre otras culturas ind?genas, en rituales y curaciones: vino para combatir la depresi?n, galletas contra la fatiga o para controlar el apetito, t?s energizantes y pomadas para calmar los dolores de la artritis.

Tambi?n se elabora una loci?n analg?sica y antiinflamatoria, el Cocadol, un refresco revitalizante e hidratante llamado Coca Sek y gotas florales contra la adicci?n al alcohol, el tabaco y la coca?na.

"La planta de coca lo cura casi todo. Los ind?genas lo sab?an siglos antes que los laboratorios farmac?uticos", se?ala a IPS el antrop?logo H?ctor Bernal.

La tienda "Coca ind?gena", de su propiedad, es la primera especializada que se abri? en Colombia y que comercializa todos los productos ind?genas elaborados de la naturaleza, especialmente de ese vegetal y de la marihuana.

Hasta mediados del siglo XX, las hojas de coca se vend?an en las boticas de Bogot? y otras ciudades, y las madres las utilizaban para que los ni?os durmieran m?s tranquilos.

"A m? me dieron hojas de coca con el tetero. La coca no ten?a entonces la carga cultural negativa de hoy", dice la antrop?loga Patricia Clavijo, de 55 a?os.

Los chibchas cultivaron y utilizaron la coca siglos antes del narcotr?fico.

Tambi?n respetaban y defend?an la naturaleza, cuando no exist?an los ecologistas, y practicaban la medicina natural siglos antes de que ?sta renaciera en el siglo XX.

Su sometimiento violento a "un r?gimen de explotaci?n colonial destruy?, paulatinamente, su organizaci?n econ?mica, social, pol?tica y cultural, que caus?, a mediados del siglo XVII la cat?strofe demogr?fica de su poblaci?n", dice el investigador Luis Eduardo Wiesner en "Etnograf?a muisca".

"Los espa?oles no entendieron nada de esa civilizaci?n, y como los chibchas no eran guerreros perecieron bajo su violencia", afirma Cruz C?rdenas.

OTRAS COSTUMBRES

Descendientes directos de los chibchas residen hoy en Bogot? o en municipios cercanos como el citado Cota, Ch?a, Tenjo, Sesquil?, Suba, Engativ?, Tocancip?, Gachancip? y Ubat?.

En Cota y Suba hay dos asentamientos chibchas. Ch?a significa luna y Cota es participio del verbo chibcha "cotansuca", que significa "crespo, crespa, encrespado, desgre?ado", seg?n la obra "Geograf?a Humana de Colombia", Regi?n Andina Central, de la Biblioteca Luis ?ngel Arango.

A los descendientes muiscas se los reconoce por sus obras. El comercio sigue siendo para ellos, como para sus antepasados, una de las principales actividades.

El ma?z, la papa, la yuca y las legumbres son la base de su alimentaci?n. Contin?an comercializando la sal, el carb?n y los textiles y produciendo artesan?as, ricas en decoraciones de animales, hombres y seres fant?sticos nacidos de su imaginaci?n.

En el campo y en las ciudades de Cundinamarca y Boyac? subsisten, adem?s, m?todos muiscas de cultivo, que se gu?an por los ciclos de las lluvias o las fases de la luna.

Los campesinos tampoco necesitan hoy los pron?sticos meteorol?gicos. El canto de la mirla es anuncio de lluvia y "el canto y el vuelo de un copet?n, se?al de que el agua pasar?", explica a IPS Arturo Muscu?, del municipio de Ch?a, a 20 minutos en autom?vil al norte de Bogot?.

"Cuando las plantas de papa y arveja tienden a cerrar sus hojas y a se?alar hacia arriba, tambi?n es presagio de lluvia", dice.

Subsiste la utilizaci?n de infinidad de "contras" o talismanes, como piedras del r?o o una penca de s?bila (aloe), para combatir la mala suerte.

Como sus antepasados, los descendientes de los muiscas respetan los lagos, las monta?as y las rocas.

"Consideran que los 'esp?ritus' est?n vinculados a los fen?menos f?sicos, a los r?os, las monta?as y las lagunas", seg?n "Mitos y leyendas populares de Boyac?".

Algunos campesinos boyacenses creen "que los esp?ritus del agua no s?lo viajan bajo la tierra, sino tambi?n toman fuerza humana y caminan".

Historiadores afirman que esa supervivencia m?tica tiene profundas ra?ces chibchas y est? relacionada con mitos como el de Bachu?, Bochica, Huitaca y otros.

Bachu? era la madre del linaje humano, quien emergi? de la laguna de Iguaque, (distante una hora por carretera al oriente de Bogot?) se cas? con su hijo, pobl? la tierra y regres? a la laguna convertida en serpiente, junto con su hijo. Bochica era el Dios civilizador y Huitaca, la diosa rebelde.

"Por eso los chibchas fueron adoradores del agua, en un mito que se transmiti? a los campesinos de Cundinamarca y Boyac?", comenta Cruz C?rdenas.

NO FUERON COMO EL TIGRE

Los chibchas habitaban las regiones centrales de Colombia. Al comenzar la conquista, en el siglo XVI, la cultura "estaba organizada en cacicazgos confederados", seg?n la Geograf?a Humana de Colombia.

"El cacicazgo muisca de Bogot?, presidido por el Zipa (gran cacique), era el m?s importante de los cinco existentes", seg?n Cruz C?rdenas.

El territorio muisca "incluy? valles interandinos, mesetas y laderas condicionadas por diferencias altim?tricas, con diversas temperaturas, humedad y precipitaci?n", de acuerdo con el historiador ?lvaro Botiva en "Colombia prehisp?nica".

Por todo lo anterior, el fil?sofo espa?ol Jos? Ortega y Gasset (1883-1955) no se equivoc? al afirmar que el ser humano no es como el tigre, que cuando nace "es un primer tigre" y "tiene que empezar desde el principio su profesi?n de tigre".

El ser humano hereda todas "las formas de existencia, las ideas, las experiencias vitales de sus antecesores, y parte, pues, del pret?rito humano acumulado bajo sus plantas", escribi? en "El libro de las misiones".

Los m?s de ocho millones de bogotanos y restantes pueblos que viven hoy en los antiguos dominios chibchas no comenzaron como el tigre.

Cuando nacieron, el pret?rito humano acumulado bajo sus plantas ya ten?a una historia de miles de a?os.

Por Gloria Helena Rey

Fuente: IPS

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