contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

S?bado, 27 de octubre de 2007

Costa Rica: referendo espurio

Referendo sobre el Tratado de Libre Comercio en Costa Rica

Al imponer fraudulentamente y por estrech?simo margen el s? sobre el no (51 y 48 por ciento respectivamente) en el pasado referendo sobre el Tratado de Libre Comercio en Costa Rica, Washington y el r?gimen de ?scar Arias plantaron la semilla de la revuelta social y la ingobernabilidad en el pa?s. Rompieron brutalmente la constitucionalidad y la posibilidad del di?logo pol?tico, tradiciones muy caras a los ticos. La monumental arbitrariedad persigue desmantelar definitivamente el contrato social que hizo notorio a ese pa?s por su relativa estabilidad y bienestar en el contexto latinoamericano. No es casual que pudiera evadir el conflicto armado extendido en Centroam?rica hasta principios de los a?os 90.

El Movimiento Patri?tico por el No al TLC ha dicho que esperar? el conteo de los votos y una consulta con los Comit?s Patri?ticos de provincia antes de hacer un pronunciamiento definitivo. Advirti? de la compra de sufragios y llam? a que se le entregaran las denuncias de irregularidades: manipulaci?n ilegal de la boletas, actos de intimidaci?n a sus partidarios, exclusi?n de sus veedores en mesas de votaci?n y el impedimento de entrada al pa?s de observadores de los movimientos sociales. Pero ser?a ingenuo esperar que aqu?llas sean investigadas y resueltas con apego a la ley, vistos la arrogancia y el desali?o con que desde un inicio se ha manejado este proceso por el poder y sus groseras violaciones a la normatividad del referendo justo en las 72 horas de la llamada ?tregua electoral? .

La opci?n del no se asienta en bases sociales muy s?lidas. Tiene su inicio desde 2000 en la luchas de masas para impedir la privatizaci?n del Instituto Costarricense de Electricidad. Experiment? un gran impulso despu?s de la negociaci?n hace tres a?os del TLC en Washington a espaldas de la poblaci?n. Cuando conocieron el texto del convenio, acad?micos, activistas sociales e intelectuales divulgaron el escandaloso entreguismo al imperio y las onerosas desventajas que entra?aba para Costa Rica. A partir de all? se articul? en rechazo al acuerdo el movimiento de masas m?s diverso, combativo y heterog?neo de la historia nacional. Creci? paulatina, pero firmemente, a contrapelo del silencio medi?tico a sus argumentos y de una multimillonaria campa?a de intimidaci?n del electorado que utiliz? a fondo los inmensos recursos de control ideol?gico, cultural y de coerci?n del sistema dominante.

Seg?n diversas encuestas de opini?n, los votantes en favor del no, que eran menos de 30 por ciento en diciembre de 2006, ascend?an el pasado 4 de octubre, tres d?as antes del referendo, a 55 por ciento ?12 puntos por encima del s?, dato confirmado en un sondeo encargado por el ultraneoliberal diario La Naci?n.

En esas 72 horas, cuando estaba prohibido hacer propaganda por cualquiera de las dos alternativas, La Naci?n y sus cong?neres difundieron a bombo y platillo declaraciones de Susan Schawb, encargada de negociaciones comerciales del bushismo, en que amenazaba con privar a Costa Rica de las preferencias arancelarias provistas por la Iniciativa para la Cuenca del Caribe y negaba la posibilidad de cualquier renegociaci?n del TLC si era rechazado. Publicaban tambi?n una entrevista del l?der de la C?mara de Comercio arguyendo que de ganar el no colapsar?a la industria textil local. Paralelamente, ocultaban insistentes pronunciamientos de los l?deres parlamentarios y otros legisladores del Partido Dem?crata desautorizando a Schawb, puntualizando que es el Congreso, y no la presidencia de Estados Unidos, el que tiene la autoridad sobre temas comerciales, y que Costa Rica no corr?a ninguno de los riesgos anunciados por la funcionaria del emperador. Ante estas graves trasgresiones legales, el Tribunal Electoral ni siquiera abri? la boca, excepto para felicitarse por la ?ejemplaridad? del proceso.

Dije en este espacio que lograr el referendo era una gran victoria de los opositores al tratado y tambi?n ?ganen o pierdan en las urnas, Washington y su ac?lito Arias no cejar?n en sus intenciones de sometimiento de Costa Rica, por lo que despu?s de la consulta ser? a?n m?s necesaria la actuaci?n en el pa?s de la formidable agrupaci?n patri?tica ciudadana surgida de la oposici?n al TLC?. El desaf?o ahora para el movimiento por el no es salvar la soberan?a patria y sus objetivos antineoliberales con la voluntad inquebrantable de derrotar en una inteligente y audaz resistencia pac?fica el resultado espurio del referendo. Talento y fuerza popular tiene para lograrlo. ■

Por Angel Guerra Cabrera LA JORNADA

Fuente: Izquierda Punto Info

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