contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Lunes, 22 de octubre de 2007

Se calcula que hay 67 millones de plantas de marihuana sembradas en 37 de los 50 estados de E.U.

La DEA ha destruido 4 millones de plantas y decomisado 26.400 kilos de la droga en Estados Unidos.Los narcocultivos en ese pa?s llegan a 50 mil hect?reas, la mitad de las sembradas con coca en Colombia. Las siembras crecieron tras los ataques del 11 de septiembre, que cerraron fronteras.

Como en Colombia, donde la coca ha invadido los parques naturales, en Estados Unidos las reservas forestales est?n amenazadas por la marihuana.

Para siquiera comenzar a entender las gigantescas proporciones de ese problema en E.U. basta con revisar algunas cifras: de acuerdo con estudios recientes, el costo de los cultivos supera los 35 mil millones de d?lares anuales.

Eso equivale a 70 veces los aportes anuales de Washington para la lucha contra el narcotr?fico en el pa?s.

De hecho, el cultivo de cannabis se perfila como el m?s grande y rentable de la Uni?n. M?s que el del ma?z y el trigo combinados, seg?n un informe realizado por el acad?mico Jon Getman.

En total, revela el mismo estudio, hay casi 67 millones de plantas de marihuana sembradas; la mayor parte, un 85 por ciento, est? en parques naturales y el resto en casas y otras edificaciones, muchas de ellas en cultivos hidrop?nicos.

Aunque no existe un estimado de eso cu?nto representa en hect?reas, expertos consultados por EL TIEMPO indican que sumando aqu? y all?, podr?an ser unas 50 mil hect?reas. Y eso solo representa el 70 por ciento de la droga que consumen en E.U., pues el resto del mercado lo proveen cultivos de Canad? y M?xico.

?Epidemia? Si no lo es, est? muy cerca de serlo.

El fen?meno, dice Jack Nelson, encargado del Programa Contra la Marihuana (CAMP) en California, no se explica por un aumento del consumo de la droga, pues este indicador ha permanecido relativamente estable a lo largo de la ?ltima d?cada.

"Lo que pasa -dice Nelson- es que los narcos se dieron cuenta de que era mucho m?s rentable y menos riesgoso producir la marihuana en territorio estadounidense que traerla de otro pa?s".

La expansi?n de los cultivos se aceler? tras los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra Washington y Nueva York. En su esfuerzo por prevenir nuevos ataques, las autoridades reforzaron los controles fronterizos con M?xico y Canad? y eso se reflej? en decomisos de grandes cantidades de la droga.

Los narcos se adaptaron. "Decidieron utilizar el vasto sistema de parques naturales que hay en el pa?s, la mayor?a en zonas remotas en donde la presencia estatal es m?nima", dice Nelson.

En ese proceso se encontraron con una gran poblaci?n de inmigrantes ilegales que les ha servido como mano de obra para cuidar los cultivos, recoger la cosecha y llevar la droga hacia los mercados.

Ecocidio y violencia

Hasta hace pocos a?os, los sembrados eran un problema focalizado en California por su clima, c?lido la mayor parte del a?o.
Pero hoy hay 37 estados, de los 50 de la Uni?n, donde se han detectado cultivos. Seg?n el estudio de Getman, en 12 de ellos la marihuana es el principal producto agr?cola.

Como en todo los pa?ses productores, una lista en la que ya se cuenta Estados Unidos, el negocio ha llegado con dos problemas adicionales: violencia y destrucci?n del ecosistema.

Seg?n un reporte de la DEA, en el 2006 fueron arrestadas 7.500 personas relacionadas con la producci?n y tr?fico de la hoja. A ellas les quitaron unas 4.000 armas, entre rifles de asalto y pistolas.

Detr?s del negocio, dicen los investigadores, est?n los carteles mexicanos.

"Los defienden a muerte, pues se trata de un negocio que mueve mucho dinero -advierte un agente-. Una libra de marihuana vendida en la calle puede costar 5.000 d?lares. Destruirles una plantaci?n puede hacerles perder hasta un mill?n, m?s los costos de la infraestructura".

En las grandes reservas se est? repitiendo el ecocidio que los narcos han hecho en Colombia. Su primer paso es la tala o quema de la flora para adaptar el terreno y son dise?ados complejos sistemas de irrigaci?n que muchas veces implican redireccionar r?os o quebradas. Adem?s, usan grandes cantidades de fertilizantes, cuyos residuos envenenan fuentes de agua.

Y las autoridades se est?n tomando en serio la amenaza. Unos 4.000 millones de d?lares fueron invertidos en el 2006 en programas contra el narc?tico.

A pesar de eso, el panorama no es alentador. En el 2005 se destruyeron 4 millones de plantas y decomisaron 26.400 kilos de la hoja. Pero si en realidad hay 67 millones de plantas, eso significa que en un a?o solo se toca el 5 por ciento del negocio.

De acuerdo con la DEA, los narcos -como en Colombia- se han adaptado a la persecuci?n y ahora siembran en parajes m?s remotos, bajo la sombra de grandes ?rboles o en laderas que hacen m?s dif?cil su detecci?n y erradicaci?n.

Con un impedimento adicional, que podr?a sonar a doble moral: toda la erradicaci?n se hace a mano, pues E.U. no utiliza la fumigaci?n con qu?micos para controlar los cultivos ilegales. En palabras de funcionarios de la DEA, la fumigaci?n no es una alternativa pues acabar?a con el bosque aleda?o. Los cultivos, explican, no son tan concentrados como los de la coca en Colombia y suelen estar mezclados con la vegetaci?n de los Parques Naturales.

Cannabis: sube consumo en Suram?rica

A pesar de la din?mica de la producci?n de estupefacientes en el mundo, por ejemplo con la renovaci?n constante de drogas sint?ticas, el mercado ilegal de la marihuana sigue siendo el m?s grande.

Se calcula que hay 160 millones de personas que consumen la hierba en el planeta, que se estar?a produciendo en 172 pa?ses. En el 2005 se produjeron 45.000 toneladas m?tricas, seg?n informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

La producci?n se centra en Marruecos (?frica), en la regi?n del Asia sudoccidental y en el Medio Oriente, especialmente en Afganist?n y Pakist?n. El bloque de Canad?, E.U. y M?xico es otro polo de sembrados.

En Colombia, las hect?reas cultivadas alcanzan las 2.000, seg?n la Polic?a Antinarc?ticos, muy por debajo de los cultivos de coca.

En lo que tiene que ver con el consumo de marihuana, el 7,6 por ciento de los menores de 18 a?os del pa?s es comprador de esa sustancia, como lo revela una reciente encuesta del Ministerio de la Protecci?n Social.

Para las Naciones Unidas ha habido una disminuci?n del tr?fico transnacional y adem?s se est? recurriendo cada vez m?s a la producci?n interna, algo que ha influido en la disminuci?n de incautaciones a partir del 2005.

Entre los otros factores est?n el aumento de las actividades de erradicaci?n y el contexto de la estabilizaci?n de la demanda.

En Am?rica del Norte y ?frica se siguen concentrado las incautaciones de cannabis, con el 66 por ciento y el 16 por ciento, respectivamente.

?Y c?mo est? el consumo? Ha crecido en ?frica y en los pa?ses de Am?rica del Sur y ha disminuido en Ocean?a, Europa y Asia.

Una explicaci?n posible, seg?n Francisco Thoumi, investigador de la Universidad del Rosario, es que en Occidente el consumo de marihuana se ha mantenido porque, relativamente, es una droga socialmente aceptada.

SERGIO G?MEZ MASERI
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
WASHINGTON


Fuente: El Tiempo

Añadir comentario

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com