contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Lunes, 15 de octubre de 2007

El monumento a la Pachamama

La enorme escultura emplazada en la entrada a Santa Mar?a del Valle de Catamarca es un adefesio que atenta contra la belleza y contra la religi?n. Por Miguel Angel R?os, artista catamarque?o radicado en Nueva York.

Un arriero va por las altas cumbres conduciendo su reba?o de cabras. De pronto, hace un alto en el camino para rendirle homenaje a la Apacheta. Le ofrece pan, vino, charqui y hoja de coca, y luego sigue su camino por las altas cumbres, silbando y tarareando una copla con sabor a pena que nadie entiende. Esa acci?n abstracta de rendirle homenaje a la Apacheta-Madre Santa (un mont?n de piedras a la orilla del camino), ofreci?ndole un pedazo de su pan, una gota de vino y compartiendo su av?o, es lo que hace que la Pachamama-Madre Tierra adquiera una fuerza po?tica superior, y seao para cada arriero una imagen personal. De manera tal que la Pachamama jam?s fue representada por una figura de caracter?sticas humanas. Por el contrario, fue siempre un elemento abstracto y eso es lo interesante de este mito de la divinidad porque adquiere una fuerza incre?ble. Por ejemplo, un cazador de quirquincho, al agarrar la presa, se detiene, cava un hoyo con las manos, coloca una hoja de coca, vierte un chorrito de aguardiente y luego, con mucho respeto, lo tapa, deja la tierra bien aplanadita para que no se note y sigue su camino.

En el caso del monumento a la Pachamama emplazado a la entrada de nuestro pueblo de Santa Mar?a, yo que conozco el arte universal, puedo asegurar que es una copia grotesca de las esculturas er?ticas del artista colombiano Fernando Botero; es una falta de respeto a la Pachamama y a su cultura. De manera tal que tener este adefesio a la entrada de nuestro pueblo es un atentado contra la belleza y contra la religi?n; podr?a decir que es una mala ense?anza para nuestros hijos santamarianos precisamente por tratarse de una figura pornogr?fica.

En alguno de mis viajes, yo hab?a hecho hincapi? a trav?s de art?culos en los diarios La Uni?n y la Gaceta para que se buscara un consenso en Santa Mar?a y en el valle de Yokavil para saber si nuestro pueblo aceptaba de este mazacote de mal gusto y si deb?a ser retirado.

En algunas culturas andinas, la Pachamama o Cor? Cancha (como le llaman en algunas regiones de los Andes y el Alto Per? ) era representada con un c?rculo, debido a que por su magnitud y su respeto divino no se atrev?an a representarla figurativamente. El alto nivel est?tico que representa es evidente en la cultura precolombina de la que estamos hablando. Precisamente, por su grandeza y por su profundidad religiosa, ha influido en artistas nacionales e internacionales de la talla de Joaqu?n Torres Garc?a (abuelo de la abstracci?n geom?trica en Am?rica Latina, y cofundador del grupo y la revista Cercle et Carre, con Piet Mondrian (padre del arte moderno europeo). Vio lazos te?ricos entre la grilla constructivista y el arte precolombino -geometr?a, objetividad, colectividad- lo cual ubica a las dos tradiciones, ind?gena y europea, en el mismo nivel erudito.

El concepto es una afirmaci?n del valor encarnado en las culturas andinas. Gonzalo Fonseca (escultor con gran influencia precolombina y de quien se realizar? en 2008 su gran retrospectiva en Fine Art Museum of Houston US ), Marcelo Bonavardi, C?sar Paternosto, Puente, L. Gambarte, Enrique Salvatierra, Manuela Rasjido (premiada como mejor dise?adora de 2000 en Buenos Aires), todos ellos miraron en la cultura de Valle Arriba, Andalhuala, cultura Santamariana, Bel?n, Condorhuasi y cultura Alamito (suplicantes). Ninguno de estos artistas con gran influencia precolombina Cor? Cancha-Pachamama, se atrevi? a representarla con una figura humana, por considerar que la abstracci?n ind?gena tiene una fuerza superior que no acepta concepci?n alguna, mucho menos representarla en un bulto.

Fuente: La Gaceta

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