contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Domingo, 07 de octubre de 2007

La guerrilla en Colombia: el fin y los medios

Entrevista realizada en Cuba a Rodrigo Granda, miembro de las FARC-EP. "Las FARC somos un movimiento pol?tico-militar que hace uso del justo derecho a la rebeli?n contra un Estado que practica una democracia de papel. Nosotros lo que hacemos es responder a una guerra que se nos impuso desde las altas esferas del poder en Colombia. Contra nosotros se ha utilizado durante d?cadas el terrorismo de estado como m?todo de exterminio" , afirma Granda.
Tomado de www.tinku.org

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Rodrigo Granda o ?Ricardo Gonz?lez?
"Las FARC-EP es un movimiento principalmente rural, y estamos en contacto directo con esa realidad pero no tenemos ninguna potestad para obligar a la gente a abandonar esos cultivos llamados il?citos sin darles una alternativa diferente"

Juan Tortosa: Las FARC se consideran como un movimiento pol?tico-militar que lleva a cabo una guerra social-insurreccional contra el Estado colombiano. A ese titulo las FARC hace prisioneros a polic?as, soldados, oficiales y mercenarios. Las FARC han decidido secuestrar igualmente a personalidades civiles representativas del aparato estatal colombiano. En fin, ellas secuestran tambi?n a civiles cuya liberaci?n estar?a condicionada al pago de rescates. SI nadie puede negar que un ej?rcito toma como prisioneros a sus adversarios armados ?como pueden las FARC justificar el encarcelamiento de civiles? ?No piensan las FARC que tales pr?cticas tienden a aislarlas de amplios sectores antigubernamentales de la opini?n p?blica colombiana?

Rodrigo Granda: La FARC, efectivamente, somos un movimiento pol?tico-militar que hace uso del justo derecho a la rebeli?n contra un Estado que practica una democracia de papel. Nosotros lo que hacemos es responder a una guerra que se nos impuso desde las altas esferas del poder en Colombia. Contra nosotros y nuestro pueblo se ha utilizado durante d?cadas el terrorismo de estado como m?todo de exterminio.

Desde luego, y eso lo sabe todo el mundo, que una guerra tal necesita financiaci?n. Esta guerra nos fue impuesta por los ricos de Colombia, entonces son ellos los que tienen que financiar la guerra que desencadenaron. Para ello las FARC-EP hacen retenciones de personas por las cuales se cobra una recompensa de car?cter econ?mico, que es en realidad un impuesto. Este dinero se destina al sostenimiento del aparato de guerra del pueblo. Como usted tal vez lo sabe, nosotros hablamos de la construcci?n de un nuevo poder, de un nuevo Estado. Si en Suiza, en Francia o en los Estados Unidos alguien evade sus deberes de pago de impuestos, obligatoriamente ese alguien va a la c?rcel. El nuevo Estado que nosotros estamos forjando ha determinado el pago de un impuesto para la paz. Eso significa que toda persona, natural o jur?dica y las empresas extranjeras que act?an en Colombia y que obtengan ganancias superiores a un mill?n de d?lares anuales, deben pagar un impuesto para la paz equivalente al 10% de esas utilidades. A los deudores se les anuncia que deben entrar a conversar y a cancelar dicha suma con los responsables de finanzas de las FARC. Si no lo hacen, desde luego, esas personas, son retenidas y llevadas a prisi?n hasta que paguen y cumplan con sus obligaciones con quienes asumimos esta obligaci?n del Nuevo Estado, construido y liderado por las FARC, actuando como Ej?rcito del Pueblo.

Ahora bien, dentro de las operaciones militares, caen en poder de las FARC algunos oficiales, suboficiales, polic?as y soldados que est?n actualmente retenidos en calidad de prisioneros de guerra. De igual manera, en estos enfrentamientos tambi?n pueden caer en poder del enemigo algunos prisioneros de nuestro lado, quienes luego de juicios sumarios y ama?ados, est?n pagando hoy condenas supremamente elevadas en las diferentes c?rceles del pa?s. Esto, desafortunadamente, es algo normal en el acontecer de la guerra. De todas maneras, en medio del conflicto tan agudo que vive Colombia, es posible que algunas de las retenciones de personal civil no sean bien vistas por la poblaci?n, digamos en forma general. Sin embargo consideramos, que al publicar la ley 002, por la cual ciertas personas y entidades econ?micamente poderosas deben pagar el impuesto para la paz, pues ?stas ya est?n avisadas y adem?s tienen la posibilidad de discutir, arreglar su situaci?n y cancelar en el plazo fijado. Indudablemente, si logramos que esto se cumpla, en la misma medida, ir?n disminuyendo las retenciones de personas.

En cuanto a que esto nos aparte de la poblaci?n civil... es posible que haya incidencia en eso, pero seguramente no va ha ser determinante, porque grandes sectores de la poblaci?n colombiana tienen pleno conocimiento de que, generalmente, las FARC-EP solo retienen a personas cuya situaci?n econ?mica es bastante solvente. No se trata, de ninguna manera, de estar reteniendo personas por retenerlas. En cuanto a los prisioneros de guerra, estos se guardan para intercambiarlos en un canje de car?cter humanitario, que esperamos se lleve a cabo muy pronto. No olvidemos tomar en cuenta que en Colombia, la fiscal?a y los jueces especializados les imponen fuertes condenas a muchos guerrilleros y guerrilleras detenidos (que tuvieron la suerte de no ser asesinados durante la captura), condenas que pr?cticamente los tendr?an de por vida en la c?rcel. Porque la justicia en Colombia es y se aplica como justicia de clase y, obviamente, a quienes hacemos uso del justo derecho a la rebeli?n, se nos aplica tambi?n lo de "terroristas", o lo de "secuestradores". Sepa usted que las sentencias a los revolucionarios oscilan entre 40, y 80 a?os.

Entonces, f?jese que esto del impuesto es una necesidad determinada por la actual situaci?n de la guerra que vive Colombia. Nosotros quisi?ramos no retener ninguna persona, ni civiles, ni tampoco de la alta oligarqu?a y mucho menos militares... Pero la confrontaci?n, la cotidianidad de Colombia, impone que las cosas se desarrollen de esta manera, y no como nosotros quisi?ramos.

JT: La financiaci?n de la lucha armada depende en buena medida del cobro del impuesto revolucionario sobre el cultivo de la hoja de coca y sobre la producci?n de pasta-base. Tambi?n, y en una cierta medida, del cobro de rescate obtenida por los secuestros. Si se inicia un proceso de paz: ?podr?a la guerrilla dejar de utilizar esas fuentes de financiaci?n sin poner en peligro su autonom?a pol?tico-organizativa? En otros t?rminos, ?No hay al interior de su movimiento fuerzas que intenten defender el statu-quo por temor a que la desmovilizaci?n prive a las FARC de esas fuentes decisivas de financiaci?n y que ello conduzca a su marginaci?n?

RG: Lo primero que hay que decir es que las FARC-EP siempre han sido un movimiento aut?rquico, es decir se ha manejado con sus propios medios y no ha dependido, ni antes, ni ahora, ni depender? de ninguna financiaci?n de car?cter extranjero, nosotros logramos desarrollar como FARC-EP una econom?a inicialmente de subsistencia y luego factores de producci?n que nos permit?a mantener el movimiento. Las FARC-EP existen mucho antes de que en Colombia se desarrollara el narcotr?fico, o de que se adelantara una pol?tica log?stica de retenci?n sistem?tica de personas. Eso ha sido algo coyuntural. Con los a?os las FARC-EP han diversificado su financiaci?n con inversiones de todo orden: en las altas finanzas dentro y fuera del pa?s, en la producci?n agropecuaria, la ganader?a, la miner?a, el transporte, la construcci?n y otras muchas inversiones productivas.

Ahora bien, es indudable que Colombia fue transformada por las pol?ticas neoliberales impuestas a base del terror que arruinaron el campo, en un pa?s productor de hoja de coca para el procesamiento de la coca?na, y esto oblig? a miles y miles de familias campesinas pobres a sobrevivir de la producci?n de esta econom?a para no morir de hambre ante el arrasamiento a que fueron sometidos sus cultivos tradicionales de caf?, ma?z, pl?tano, sorgo, algod?n etc. Las FARC-EP es un movimiento principalmente rural, y estamos en contacto directo con esa realidad pero no tenemos ninguna potestad para obligar a la gente a abandonar esos cultivos llamados il?citos y no darles una alternativa diferente.

En los di?logos en el Cag?an (1999-2002), en el gobierno del Sr. Pastrana, por iniciativa de nuestra organizaci?n guerrillera, se efectu? la Primera Audiencia P?blica Internacional sobre sustituci?n de cultivos llamados "il?citos" y la protecci?n del medio ambiente. En dicho encuentro participaron la Uni?n Europea, Jap?n, Canad?, la ONU, el Grupo de Pa?ses Amigos del Proceso de Paz en Colombia y los pa?ses acompa?antes de los di?logos. Los Estados Unidos fueron invitados pero no particip?. All? las FARC-EP presentaron un proyecto viable para la erradicaci?n de los plant?os de hoja de coca en el municipio de Cartagena del Chair?, en el departamento del Caquet?, que por ese entonces ocupaban unas ocho mil hect?reas. Nosotros quer?amos lograr que la comunidad Internacional se comprometiera con una alternativa diferente a la represi?n y se realizara inversi?n social en el ?rea para forjar all? un "laboratorio experimental", en la b?squeda de caminos para erradicar esos cultivos y luego extender el experimento a otras zonas del pa?s y posiblemente del continente: Ecuador, Per? y Bolivia. Esa propuesta sigue vigente. Igualmente creemos que la legalizaci?n de la droga contribuir?a a la soluci?n del problema. Economistas como Milton Friedman y revistas tan prestigiosas como The Economist lo reconocen as?. Esto tiene su raz?n de ser: al tratarse de un negocio clandestino la rentabilidad, por la rotaci?n del capital, es impresionante. Actualmente se calcula que circulan en el mundo seiscientos ochenta mil millones de d?lares como producto del narcotr?fico y no hay crimen que no se cometa por hacerse a esa enorme cantidad de dinero.

Es en primer lugar un problema econ?mico, luego pol?tico y desde luego ?tico y moral pero si se eliminan las exorbitantes ganancias, el incentivo fundamental que es la ganancia sobre la inversi?n, se anular?a y los Estados podr?an controlar el mercado. Algo parecido a lo que sucedi?, guardadas las proporciones, con la legalizaci?n del whysky y del tabaco en los Estados Unidos en la ?poca de la mafia de Al Capone y compa??a en los a?os veinte. Lo que s? tiene que quedar claro, y lo hemos demostrado ante la comunidad nacional e internacional es que las FARC-EP no somos, de ninguna manera, ni de lejos, narcotraficantes. No estamos mezclados en la producci?n, transporte, comercializaci?n o exportaci?n de narc?ticos. Por el contrario, Las FARC-EP est? dispuesta a trabajar con la comunidad internacional y con el mismo gobierno de los Estados Unidos en la soluci?n de este grave problema que azota al mundo.

Nuestra organizaci?n ha implementado el cobro de un impuesto a los compradores de la pasta de coca que tienen que entrar a las ?reas donde estos cultivos existen y nos movemos nosotros; este cobro se efect?a como forma de control a los abusos cometidos contra los campesinos cultivadores. Desde luego nosotros no cumplimos funciones de polic?a. Es el Estado colombiano el que debe controlar esta ?reas y este, hasta el presente, ha sido incapaz de hacerlo, a pesar de los miles de millones de d?lares aportados por el gobierno de EEUU para acabar con este negocio. Adem?s, hay que tener en cuenta que el dinero proveniente por ese impuesto es una cantidad ?nfima frente a los gastos del aparato militar de las FARC-EP. En cuanto a la retenci?n de personas hay que decir que esos recaudos tambi?n ayudan al mantenimiento econ?mico de las FARC, pero no son los decisivos.

El fin ?ltimo de las FARC-EP no es el "acomodamiento" de su personal directivo, de su jerarqu?a o de sus combatientes. Para nosotros el dinero es un medio, algo que puede ayudar en la consecuci?n del fin pol?tico estrat?gico de las FARC-EP, que es la toma del poder para realizar los cambios pol?ticos, econ?micos, sociales, ecol?gicos y de todo orden que el pa?s necesita y reclama. Entonces, la financiaci?n es solamente un medio para lograr estos fines. Nadie en las FARC-EP aspira a convertirse en un multimillonario. ?sta es una gran diferencia nuestra con los narcotraficantes y paramilitares que buscan el lucro personal y "darse la gran vida".

En cuanto a lo que usted dice de una posible desmovilizaci?n, eso no est? en los c?lculos inmediatos de las FARC. F?jese que ni siquiera hay contactos con el gobierno del Sr. Uribe. Si se llegara un hipot?tico caso de parar la guerra y pasar a otro tipo de acciones las FARC-EP tienen su "plan B", Pero estamos hablando de supuestos ya que la realidad es otra. De otro lado, las FARC-EP tampoco est?n y hacen la guerra por la guerra misma. Nosotros hemos dicho que si cambia de medio ambiente pol?tico, y hay las condiciones para el ejercicio de una pol?tica amplia, legal, sin temor a represalias, o a ser asesinado; si se abren las compuertas de una democracia real, entonces pudi?ramos pensar en cambiar la forma de la confrontaci?n militar como respuesta a la situaci?n que se implantara. A las FARC-EP le ha tocado en todo este periodo del se?or Uribe, y desde antes, hacer la oposici?n pol?tica y la oposici?n armada al r?gimen, porque no ha habido ninguna otra manera de poder expresar nuestro pensamiento. La burgues?a colombiana es una burgues?a sanguinaria, retr?grada que lo ?nico que entiende es el lenguaje de las armas. Si no hubi?ramos respondido a la agresi?n, ya nos hubieran marcado con hierro al rojo vivo, y encadenado, como en la ?poca de la esclavitud.

JT: Las recientes movilizaciones de masas contra la violencia y los secuestros han responsabilizado de estos, tanto al gobierno como a los insurgentes. No representan estas movilizaciones un rev?s para la izquierda en la medida en la que ?lvaro Uribe ha sabido sacarles partido para desviar la atenci?n p?blica sobre su implicaci?n en los esc?ndalos de la parapol?tica?

RG: Las movilizaciones, como usted mismo lo dice tienen un sentido de repudio a la violencia y mas a la violencia oficial y paramilitar. El pueblo colombiano ciertamente, muestra fatiga por el enfrentamiento de car?cter militar, pero... ?qu? pueblo no lo har?a despu?s de cuarenta a?os de imposici?n de la guerra por parte del r?gimen?

El se?or ?lvaro Uribe trat? de capitalizar un movimiento en el cual, participaron sectores populares muy cercanos a las FARC-EP, y hasta miembros de nuestra organizaci?n guerrillera. Ah?, en esas movilizaciones se pod?an ver las pancartas exigiendo el Intercambio Humanitario, la b?squeda del di?logo hacia la salida pol?tica del conflicto social y armado que vive el pa?s. Si usted analiza los boletines de la prensa, radio o televisi?n, va a encontrar que los m?s prestigiosos comentaristas del pa?s criticaron el oportunismo pol?tico del gobierno. Incluso hay que recordar, que en la ciudad de Cali hubo un enfrentamiento p?blico entre el Ministro del Interior y uno de los familiares de los once diputados muertos en el fallido intento de rescate militar ordenado por el gobierno el 18 de junio pasado. Luego, esa afirmaci?n de que el Presidente Uribe ha capitalizado las movilizaciones no es cierta. Por el contrario en las ?ltimas encuestas, despu?s de estos sucesos el se?or Uribe aparece con una imagen desgastada y en "ca?da libre", esto por primera vez desde que asumi? la presidencia.

En cuanto al problema de la parapol?tica, ?sta ven?a siendo denunciada desde hace m?s de veinte a?os por el peri?dico Voz, ?rgano del Partido Comunista de Colombia, por las FARC-EP y por amigos dem?cratas en todo el pa?s. Sin embargo el Estado colombiano siempre ignor? esas denuncias.

Hace un a?o y medio yo tuve la oportunidad de hablar en la prisi?n de alta seguridad de C?mbita, en la que me encontraba secuestrado, con el Comisionado para la Paz del gobierno de Uribe, Dr. Luis Carlos Restrepo. En esa conversaci?n abordamos varios temas y entre ellos yo pude demostrarle que la pol?tica de "seguridad democr?tica" impuesta por el Presidente, y el "plan Colombia" hab?a fracasado. Me dijo. "...mire, se?or Granda, el Estado colombiano ciertamente los ha combatido a ustedes con m?todos no ortodoxos..." Esos m?todos a los que hacia referencia Restrepo son exactamente la parapol?tica y el paramilitarismo, porque este fue un proyecto fr?amente calculado para Colombia.

Es una de las formas de expresi?n del fascismo, por las cuales, sobre todo los monopolios financieros, el sector industrial y los terratenientes se han beneficiado de toda la recomposici?n econ?mica en cuanto a la globalizaci?n y las privatizaciones en el pa?s. Los negocios y las ganancias que esos sectores han tenido, han sido extraordinarios. As? mismo, lo que queda en este momento en el pa?s para privatizar es m?nimo, eso nos indica que el per?odo m?s agudo para impulsar el proyecto neoliberal en Colombia, en cierta medida, esta pasando porque no queda ninguna empresa estatal de importancia para vender a las transnacionales.

Por eso que ahora, el Estado, est?n intentando desmontar esos aparatos de muerte que crearon como apoyo militar a su proyecto fascista y de imposici?n del neoliberalismo, y en ese sentido pudi?ramos hacer una comparaci?n con el Chile del General Pinochet. Recuerde que cuando se produjo el golpe de estado en Chile de 1973, fue precisamente all? donde empezaron a implementar las pol?ticas neoliberales para el continente. El golpe de Estado pr?cticamente aniquil? la resistencia popular, la clase obrera, las capas medias de la poblaci?n, el campesinado, he impuso la disciplina social de los monopolios, es decir el fascismo al servicio del neo-liberalismo que utiliz? el terror en nuestra Am?rica como base para implementar su proyecto econ?mico y sus pol?ticas ideol?gicas. Ahora en Colombia el establecimiento se ve salpicado, son las instituciones, junto a los hombres que las componen, las que est?n implicadas en la crisis ha que han conducido a la naci?n. Colombia es uno de los pa?ses con mayor ?ndice de corrupci?n en el mundo. Se dijera que las instituciones colombianas fueron creadas para proteger todas las formas de corrupci?n. Es por ello que el establecimiento, para implementar sus pol?ticas neoliberales ech? por la borda todo sentido ?tico en la pol?tica y ahora est? recibiendo y pagando los costos de su "maridaje" con el narco-paramilitarismo creado con la intenci?n de eliminar a la izquierda revolucionaria a cualquier precio.

Ese modelo y ese proyecto fascista para Colombia les han fracasado. Cuando se viene el maremagno de denuncias, el presidente trata, obviamente de evadir cualquier debate p?blico, y crea cortinas de humo: la reelecci?n, el refer?ndum; el mundial de f?tbol etc. Con el fin de distraer la opini?n p?blica nacional. Pero son de tal magnitud los esc?ndalos, y la corrupci?n reinante en Colombia que ninguno de estos "shows" publicitarios logra desviar la atenci?n del aspecto fundamental: la corrupci?n impuesta por la mafia, el paramilitarismo y el narcotr?fico -que son la misma cosa- para un gobierno que es un gobierno de mafiosos que practica una narcodemocracia.

JT: El ELN decidi? recientemente deponer las armas. ?En qu? medida debilita esto la lucha armada de las FARC, ya que en adelante el Estado colombiano, el paramilitarismo y los Estados Unidos podr?n concentrar todo su esfuerzo para combatirla?

Eso de que puedan enfocar toda la lucha contrainsurgente en este momento por parte del gobierno colombiano y de los USA contra Colombia es relativo. Pr?cticamente desde el inicio del Plan Colombia las FARC-EP han resistido las operaciones en solitario. Es indudable que el Estado colombiano jam?s ha combatido militarmente al paramilitarismo. Las operaciones militares sobre ?reas en las que se mueven los compa?eros del ELN han sido m?nimas, entonces, en cierta medida, la responsabilidad y el peso fundamental de las operaciones del ej?rcito colombiano y los "gringos" ha reca?do sobre nuestra organizaci?n armada.

Usted debe recordar que en este momento Colombia es el tercer pa?s receptor de la ayuda militar norteamericana, despu?s de Israel y Egipto. Para el Plan Colombia en la primera etapa los USA invirtieron siete mil quinientos millones de d?lares, y el Estado colombiano impuso un impuesto para la guerra del 12% y en este a?o fue reajustado en un 8% suplementario. A?n as? todos los operativos del Plan Colombia y los que siguieron les han fracasado frente a la resistencia y contraofensiva de las FARC-EP. Por eso es muy relativo pensar que el enemigo pueda derrotarnos aunque enfoque contra nosotros todas sus bater?as. Nuestra historia lo demuestra desde la ?poca de nuestro nacimiento en Marquetalia (1964), recordemos que hacia esa regi?n fueron desplazados 16 mil militares contra el grupo fundador de las FARC compuesto por cuarenta y seis hombres y dos mujeres campesinos. En ese momento, adem?s, no hab?a tampoco ning?n otro movimiento insurgente en el pa?s. El fuerte de esa ofensiva contra las zonas campesinas de autodefensa y que se conoci? como la "operaci?n LASSO" recay? naturalmente sobre las FARC. Nosotros creemos, en este nuevo per?odo, que el l?mite, en lo que toca a las acciones militares de las tropas "gringas", mercenarias y del ej?rcito colombiano, ha sido alcanzado. De lo que estamos hablando ahora es de su declive. Hay que decir que en los altos c?rculos del gobierno colombiano y en los pasillos del Pent?gono se habla del fracaso rotundo del "Plan Colombia", del "Plan Patriota", del "Plan consolidaci?n" y del "Plan Victoria" (2002-2007).

Es decir que una victoria militar de los "gringos" y del Estado colombiano es imposible sobre un movimiento armado que como el nuestro lleva 43 a?os de lucha, y que tiene una larga experiencia, tanto a nivel de sus mandos, como en sus combatientes. Esto hay que decirlo, es una experiencia casi ?nica en Am?rica Latina y en el mundo. Vea usted que en este momento no hay ning?n otro gran Plan u "operaci?n militar" en el hemisferio occidental que tenga la envergadura y caracter?sticas del que se lleva a cabo en el centro y sur de Colombia, y pr?cticamente en todo el territorio nacional.

A nosotros nos ha tocado, verdaderamente, librar una guerra solos. Antes exist?a el campo socialista, exist?a la solidaridad internacional, a nosotros nos toc? "bailar con la mas fea" (como se dice en Colombia), pero est? visto que solos tambi?n podemos enfrentar y vencer al enemigo. Para nosotros eso es una obligaci?n y es nuestro aporte solidario a los pueblos oprimidos del mundo. La combinaci?n de todas las formas de lucha de masas va a asegurarnos la victoria en un futuro pr?ximo.

Al Estado colombiano no le queda ninguna otra alternativa que aceptar que ha sido incapaz de derrotar a la insurgencia y que su proyecto fascista, que utiliza el terror de Estado y la motosierra como arma contundente, ha fracasado. Lo que le queda a ese Estado es buscar un acercamiento con la insurgencia para que podamos sentarnos a conversar y buscar una salida pol?tica negociada a este largo conflicto social y armado que vive el pa?s.

En cuanto a lo que usted afirma sobre el ELN, esa es la primera noticia que recibo... Hasta donde yo se el ELN no ha depuesto las armas. Yo no puedo opinar acerca de las decisiones del ELN. Ellos son una organizaci?n soberana, una organizaci?n guerrillera que lleva a?os combatiendo, y que seg?n lo que yo s?, hasta el momento no ha entregado ni la primera munici?n.

JT: Las FARC nacieron de un movimiento de campesinos pobres y esta sigue siendo su principal base social. ?En qu? medida las FARC han sido desde entonces capaces de implementar una reorientaci?n estrat?gica a la luz de una urbanizaci?n extremadamente r?pida en Colombia? En otros t?rminos, ?c?mo las FARC se dirigen a las masas urbanas pauperizadas que sufren los constantes ataques de los paramilitares y de la represi?n ejercida por el Estado colombiano?

RG: Yo le dec?a que las FARC-EP son una organizaci?n pol?tico-militar, la lucha de las FARC-EP no es una lucha de enfrentamiento de aparatos, es decir del aparato militar del Estado colombiano y el aparato militar propiamente dicho de las FARC-EP.

De manera general, si analizamos en el tiempo el comportamiento de los estados burgueses, observamos que estos tienen variadas formas de aplicar lo que ellos llaman "la democracia representativa" y que ellos combinan pr?cticamente todas las formas de lucha para explotar a los pueblos. Los "gringos" llaman a eso "la zanahoria y el garrote", que la practican de la siguiente forma: si ellos consideran que las masas est?n mansas, pueden dejarlas desarrollar ciertas formas de democracia restringida durante alg?n tiempo; si consideran que esas masas se est?n radicalizando, entonces sacan las tropas a la calle e imponen la represi?n; Pero si constatan que esos movimientos de masa se radicalizaron, entonces emplean el terrorismo de Estado, y llevan a cabo el genocidio de sus opositores y el exterminio de las organizaciones de masas. Es el terror en su grado m?s espeluznante vivido en casi todos los pa?ses de nuestra Am?rica en el pasado reciente y que a?n perdura en Colombia.

Desde ese punto de vista, es leg?timo que los movimientos revolucionarios de Colombia y del mundo empleen todas las formas de lucha de masas para llegar a los cambios revolucionarios que la sociedad necesite en un momento dado en su desarrollo. Nosotros no hemos declarado la lucha armada por decreto, ni esta se puede declarar por decreto, ni por la voluntad de "x" o "y" persona o partido. La lucha armada nace de la necesidad imperiosa de la defensa de los intereses de clase en un momento determinado, cuando los estados burgueses cierran cualquier compuerta de democracia y expresi?n que puedan tener las masas.

En Colombia, desafortunadamente, la historia ha dado raz?n a esto que acabo de afirmar: las FARC-EP, buscando la reconciliaci?n nacional en 1982 entr? en di?logo con el Presidente de esa ?poca, Belisario Betancourt, y se lleg? a los acuerdos de La Uribe. Como corolario de estos acuerdos se fund? el movimiento amplio llamado La Uni?n Patri?tica (UP). Este movimiento irrumpi? en la vida pol?tica nacional con una simpat?a enorme dentro de los pobladores del campo y de la ciudad, las capas medias, el estudiantado, etc. es decir, era un movimiento que aglutinaba sectores muy amplios. Cuando este comenz? a desarrollarse la burgues?a entr? en p?nico y comenz? el extermino planificado y sistem?tico: primero de sus dirigentes, y despu?s masacraron a su militancia. Todo aquello termin? en el genocidio pol?tico m?s aberrante del que se tenga conocimiento en Am?rica Latina. De ese experimento truncado por el terrorismo de Estado, las FARC-EP aprendi? y no est? dispuesta a repetir la historia.

Nosotros venimos haciendo un gran esfuerzo en la creaci?n y desarrollo de movimientos y organizaciones populares y pol?ticas a nivel nacional. Hacemos un gran esfuerzo por la construcci?n del partido Comunista Clandestino Colombiano, que tiene que ser clandestino porque ya tuvimos la experiencia de m?s de cinco mil muertos de la UP.

Igualmente estamos en la construcci?n del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, en el cual puede participar cualquier persona. Este movimiento no tiene estatutos, la gente puede reunirse en peque?os grupos para evitar los golpes del enemigo; nadie debe hacer referencia a su militancia pol?tica y sus formas de expresi?n son clandestinas. A trav?s de estas formas organizacionales se participa en el movimiento estudiantil, obrero, campesino, popular... pero adem?s las FARC tambi?n est?n construyendo las Milicias Bolivarianas, que act?an en el campo, en los alrededores de las grandes ciudades y al interior de estas. Las FARC-EP considera que la revoluci?n en Colombia debe desembocar, en parte, hacia expresiones insurrecci?nales urbanas, tal vez muy parecidas a las que se vivieron en Nicaragua en su momento, (recordemos las batallas en Managua, Masaya, Estel?, Le?n, por decir algunas) que fueron acciones de tipo guerrillero y de insurrecci?n popular combinadas, las que en su conjunto derribaron la dictadura de Somoza.

Nosotros hacemos un esfuerzo muy grande dirigido al movimiento sindical, estudiantil, a las capas medias urbanas, a los trabajadores informales, al movimiento comunal, cooperativo, de padres de familia; es decir todo tratamos de llevarlo a formas simples de organizaci?n, para desde afuera, ir creando la conciencia pol?tico-pr?ctica de la necesidad de los cambios que el pa?s requiere, m?s a?n cuando las consecuencias desastrosas de las pol?ticas neo-liberales no solo radicalizan a las masas urbanas y rurales, sino que adem?s, parad?jicamente, las acerca y las al?a en sus luchas.

En Colombia las FARC-EP est? interesada en construir un nuevo gobierno de Reconciliaci?n y Reconstrucci?n Nacional, amplio y democr?tico, de ninguna manera excluyente, donde tengan participaci?n todos los sectores de la vida pol?tica nacional que est?n interesados en sacar al pa?s del abismo en que se encuentra y situarlo como un pa?s que pueda enfrentar los desaf?os del siglo XXI con mucha esperanza, mucho optimismo y situ?ndonos a la vanguardia entre las naciones democr?ticas y revolucionarias del mundo.

JT: ?Cu?les son para las FARC los movimientos sociales-urbanos que requieren un desarrollo estrat?gico en este proceso?

RG -Nosotros trabajamos en las ciudades fundamentalmente hacia el sector de los obreros industriales. Igualmente actuamos en el movimiento cooperativo, con las juntas de acci?n comunal de los barrios, con asociaciones de la econom?a informal, que se han acrecentado en los ?ltimos a?os a causa de las pol?ticas neo-liberales. Igualmente prestamos mucha atenci?n al problema de la mujer y de la juventud en general.

Entonces, en todos estos sectores nosotros tenemos representaci?n. Estamos actuando concienzudamente para darles car?cter organizativo y encauzarlos hacia la lucha pol?tica. A la vez, este trabajo pol?tico nutre, con sus experiencias y formas de afrontar la represi?n, nuestro propio accionar pol?tico. Si bien las FARC nacieron como un movimiento esencialmente campesino, y esa base se mantiene en su composici?n actual, tambi?n es cierto que ya hay otros sectores de la sociedad Colombiana que nos acompa?an en la lucha. Se encuentran capas medias y sectores profesionales, t?cnicos y superiores, tambi?n, de profesiones liberales, cl?rigos, gente de la cultura y el arte popular en todas sus expresiones, vinculados a las FARC. Eso ha venido cambiando en los ?ltimos a?os. Destacamos la participaci?n de la mujer en nuestras filas que hoy representan el 43% de la fuerza Guerrillera.

JT: Se dice que las FARC no siempre se han mostrado capaces de permitir concretamente, en las regiones bajo su control, el desarrollo de una sociedad civil organizada de manera aut?noma en torno a los diferentes intereses que lo componen (cooperativas, sindicatos, asociaciones diversas, minor?as ind?genas etc.). ?No revela esta situaci?n un proyecto de sociedad m?s bien autoritario fundado exclusivamente sobre las capacidades y competencias de una especie de partido-estado?

RG: (risas...) Yo no se a que se refiere usted con esa pregunta. Ni donde nosotros hemos tenido bajo dominio alguna parte del territorio nacional. Esto no ha sucedido hasta ahora. Nosotros no llevamos a cabo en Colombia una guerra de posiciones. Nosotros somos una guerrilla trashumante. Cuando estamos por un tiempo en algunas ?reas, desarrollamos la democracia directa como no se ha visto en ning?n otro tipo de organizaci?n promovida por el estado o los partidos de de la oligarqu?a. Mas a?n, yo creo que las FARC-EP en su interior son mucho m?s democr?ticas que algunos estados y algunas democracias; nosotros tenemos como m?ximo ?rgano de direcci?n en las FARC-EP la Conferencia Nacional de Guerrilleros que se re?ne cada cuatro a?os (o algo m?s, dependiendo de la situaci?n de guerra). Los, mandos, sin distinci?n, son elegidos por voto de todos los guerrilleros. Es decir, no hay nombramientos. Es a trav?s del voto popular, a trav?s del voto de las integrantes de las FARC-EP, como se maneja la democracia (y la cuesti?n de jerarqu?as) al interior del movimiento guerrillero. Con las comunidades.

El caso m?s significativo lo constituy? el de San Vicente del Cagu?n, en el centro sur del pa?s durante el periodo del despeje y di?logos, entre 1999 y el 2002. All? estuvimos durante tres a?os y trabajamos con las comunidades en acciones c?vico-militares. Entre la poblaci?n civil y la "guerrillerada" se construyeron, gracias al trabajo com?n, puentes, carreteras, escuelas, hospitales, caminos vecinales y se recuperaron algunos r?os, ca?os y quebradas que estaban fuertemente contaminados. De otra parte las FARC-EP reglament? en materia ecol?gica (caza, pesca, tala y explotaci?n de maderas, protecci?n de ?rboles nativos) y todo se hizo con la participaci?n de la comunidad. Por ejemplo, para la construcci?n de una carretera se citaban 100 o 200 juntas de acci?n comunal de toda la regi?n y all?, por votaci?n popular, se determinaba quienes iban a trabajar, c?mo y cu?nto se iba a aportar econ?mica y log?sticamente y despu?s se sacaban las cuentas y se entregaban a las masas para que ellas mismas analizaran en que se hab?a invertido cada uno de los aportes.

Esta es la democracia participativa, abierta, y una verdadera democracia de masas como jam?s la ha conocido el pa?s. Esa es la experiencia que nosotros tenemos. El autoritarismo no va en los principios de las FARC-EP. Lo que pasa es que nosotros s? defendemos principios. Y en los principios no claudicamos. Nosotros tenemos nuestra propia visi?n de lo que debe ser la democracia. La democracia debe ser abierta y lo mas directa posible. Es decir una democracia de masas como forma para definir y discutir los grandes problemas. Es muy simple: ?si en una comunidad hay 100 personas porqu? 10 van a decidir por todas ellas? Para nosotros son esas 100 personas quienes tienen el poder de tomar la decisi?n. A nosotros en Colombia se nos habla de una democracia representativa porque hay elecciones, pero en realidad estos bellacos, todos estos vagabundos que van al Senado o la C?mara de Representantes no son ningunos representantes aut?nticos de las comunidades. Son gentes, en su mayor?a, que llegan all? a trav?s de su riqueza, por el clientelismo y por las amenazas al que someten a nuestro pueblo.

Entonces, vea usted, hay que tener claro de que tipo de democracia se habla, qu? entendemos nosotros las FARC-EP por democracia y que entienden ustedes en Europa por democracia. Considero que las FARC-EP es una organizaci?n democr?tica y que ejerce la democracia en las ?reas en las que trabaja. Nuestra opci?n es por la democracia directa lo mas amplia y participativa posible. Democracia ejercida por y para las mayor?as. No democracia de papel. No democracia para un reducido grupo de privilegiados. Ese tipo de "democracia" no nos gusta y no la vamos a practicar. Le dec?a que en las FARC nos gusta organizar a las masas en todo tipo de colectivos desde donde puedan defender sus intereses. Ese es el secreto de la existencia de las FARC-EP en medio de un conflicto tan complicado como el colombiano.

JT: Las FARC son criticadas frecuentemente, incluso por fuerzas de izquierda, por el uso, a su interior, de m?todos "expeditivos": es el caso de ejecuciones de desertores o el envio de militantes "desmoralizados" al cumplimiento de misiones suicidas, imposici?n del aborto obligatorio para las combatientes que resulten embarazadas etc. No hay duda en que las FARC se encuentran comprometidas en una lucha armada que es muy dura, pero ?tales m?todos o pr?cticas no cuestionan los derechos individuales de los combatientes o de la libertad de discusi?n en el seno de la guerrilla, revelando de esta forma una forma de organizaci?n pol?tica muy vertical en la m?s pura tradici?n estalinista?

RG: Su pregunta demuestra lo poco que se conoce a las FARC y como, tal vez inconscientemente, se le hace eco a toda la propaganda del enemigo (el r?gimen olig?rquico colombiano y sus aliados los Estados Unidos). Es el enemigo quien ha dicho que nosotros somos verticales, que nosotros todos los problemas los resolvemos de la forma expedita que usted evoca en su pregunta.

Nosotros utilizamos los m?todos pol?ticos para resolver al interior de las FARC-EP cualquier tipo de problema. Inicialmente los nuevos combatientes van a una escuela de seis meses donde los documentos que se estudian son fundamentalmente el estatuto, las normas de Comando y el R?gimen disciplinario. Si el aspirante se da cuenta que no puede, por razones f?sicas o morales, cumplir esas normas, se puede devolver para su casa sin ning?n problema, porque hasta ese instante no conoce nada y a nadie mas que a la gente que con ?l, clandestinamente, ha realizado el curso de formaci?n inicial. Una vez sobrepasado este nivel, la persona adquiere un compromiso y a las FARC-EP se ingresa de por vida, es decir hasta el triunfo de la revoluci?n y luego en la construcci?n de la nueva sociedad.

Nosotros no tenemos un servicio militar obligatorio, ni tampoco voluntario. El ingreso a las FARC-EP implica un acrecentamiento a fondo en la formaci?n pol?tica y militar, en t?rminos de formaci?n consciente... No olvidemos que gente para manejar un arma se encuentra en cualquier parte, pero gente para manejar la pol?tica, la lucha de clases y los cambios sociales, en una sociedad como la nuestra, es mucho mas complicado. Esto, que es nuestro inter?s, necesita y exige una formaci?n permanente y a largo plazo. No es cierto, entonces, que nosotros hagamos fusilamientos o, digamos, ejecuciones extrajudiciales. No tenemos por qu? hacerlo, porque hay dentro de nuestro estatuto muchas formas de sancionar cualquier quebrantamiento de la disciplina de la organizaci?n. El fusilamiento es contemplado ?nicamente para traidores o infiltrados que conscientemente est?n trabajando para el enemigo. Esa es la medida m?s grave que se aplica en las FARC-EP. De resto, cualquier situaci?n se supera con la cr?tica y la autocr?tica sobre la base de los principios marxistas-leninistas, que son parte integrante de nuestra concepci?n revolucionaria.

Lo otro, como lo contenido en su pregunta, no deja de ser una campa?a difamatoria que busca que las FARC se diluya en un movimiento sin ninguna disciplina, sin jerarqu?a, sin mandos reconocidos. Y una organizaci?n militar en esas condiciones no puede subsistir. Hay un adagio que dice que "la disciplina se cumple o la milicia se acaba". En ese sentido, ser?a absurdo pensar que nosotros pudi?ramos enviar a cumplir misiones a personas desmoralizadas, con problemas ps?quicos, o sin calificaciones pol?tico-militares suficientes. (En una guerra, ?a qui?n se le puede ocurrir tama?o desacierto?) Muy al contrario, dentro las FARC-EP la participaci?n en misiones constituye un reconocimiento al buen trabajo y son un est?mulo y un honor para los combatientes. En las FARC-EP se emplea la participaci?n consciente y por ello, antes de las acciones se estudia de manera pormenorizada por parte de los mandos, la calidad de los combatientes que pueden participar en cada una de las acciones de guerra, o misiones especiales que las FARC determinen.

En cuanto a la condici?n de la mujer en la guerrilla, ella es libre. Es decir que por primera vez una organizaci?n de izquierda y un movimiento revolucionario caracterizan a la mujer como una persona absolutamente libre y en pleno plan de igualdad con el hombre, que asume las mismas responsabilidades, las mismas tareas y tiene los mismos derechos. Desde la ?poca del Matriarcado, tal vez ahora, en la guerrilla, es donde la mujer comienza a cumplir el papel que hist?ricamente perdi? y que fue la derrota m?s grande que haya tenido el g?nero femenino en la historia de la humanidad.

En cuanto al tema del embarazo en las FARC-EP, las guerrilleras saben, de antemano que en esta coyuntura de guerra que les toca vivir, no pueden quedar embarazadas. Dentro de nuestra organizaci?n se hace todo un trabajo educativo, de difusi?n de informaci?n y prevenci?n para que las mujeres conozcan todo lo relacionado con este tema y las formas de evitar el embarazo y/o enfermedades sexualmente transmisibles. A veces, por error o accidente, se producen casos involuntarios de embarazo, pero atenidos a las normas y a las condiciones objetivas de la vida en medio del combate, este se interrumpe, en general, a petici?n de la propia combatiente. En estos casos la interrupci?n se lleva a cabo en condiciones higi?nicas de asepsia, con m?dicos calificados y tomando las medidas para evitar cualquier riesgo para sus vidas. Ahora bien, en muchos pa?ses la interrupci?n del embarazo ya est? legalizado y hace parte de algunas constituciones del mundo, pero a nosotros siempre se nos ha tratado de imputar arbitrariedad frente a este tema y se nos ha satanizado. ?Qu? hay aqu?? Una doble moral.

Sepan ustedes que para las FARC-EP los valores familiares y el n?cleo familiar son fundamento de la concepci?n de la nueva sociedad que queremos construir, pero estamos en una etapa que no facilita en lo absoluto el desarrollo de esta parte importante de la vida. Es revelador, que pese a toda esa propaganda impulsada en contra de nuestra organizaci?n, la presencia femenina en las filas de las FARC-EP represente el 40% de los combatientes en la actualidad. Las guerrilleras de las FARC-EP son unas verdaderas amazonas en la guerra, o como dir?a Sim?n Bol?var, refiri?ndose a aquellas valientes guerreras romanas, son unas verdaderas "Belonas". M?s all? de la guerra, nuestras compa?eras tienen un comportamiento muy femenino. En el combate son tan aguerridas como los hombres. Ellas nos dan lecciones de honestidad, de entrega, de sacrificio, de fraternidad y de hero?smo... mal pudi?ramos nosotros maltratar a nuestras compa?eras que son parte fundamental en la lucha por el triunfo de nuestra revoluci?n.

JT: ?Qui?n es el responsable de la muerte de los once diputados colombianos detenidos por las FARC? ?C?mo es posible que esos once rehenes estuviesen juntos y en un mismo lugar? ?Piensa usted que mas bien se trata de una operaci?n deliberada del estado colombiano para lanzar una vasta pol?tica contra la guerrilla de las FARC?

RG: De tiempo atr?s las FARC-EP ven?an advirtiendo a la opini?n p?blica nacional e internacional que los operativos de rescate de prisioneros por la fuerza eran exageradamente riesgosos para la vida de los rehenes en su poder. Es por eso que las FARC-EP han se?alado que la responsabilidad de la muerte de los once Diputados del Valle del Cauca, el 18 de junio del 2007, recae fundamentalmente en quienes dieron la orden y propiciaron el intento de rescate por la fuerza. El se?or Uribe, el primero de ellos.

Ahora bien, explicarle porque estaban juntos, ser?a ponerme a especular, porque recuerde que para la fecha yo reci?n dejaba la c?rcel de La Dorada. Sobre la muerte de los once diputados hay que decir, que indudablemente se trata de un plan minuciosamente preparado, tanto en lo pol?tico, como en lo militar y en lo propagand?stico. El gobierno de Uribe comenz? su plan hablando sobre la posibilidad de la excarcelaci?n de una cantidad de prisioneros de las FARC-EP, a cerca de los cuales nadie hab?a solicitado nada, porque nosotros hemos buscado el Intercambio Humanitario de prisioneros de manera bilateral FARC-EP/gobierno. Pero entonces, Uribe decidi? de manera totalmente unilateral dejar en libertad algunos de los combatientes de las FARC-EP. Eso, a mi modo de ver, estaba relacionado con la preparaci?n de una acci?n de mayor envergadura en las monta?as colombianas.

Esa acci?n secretamente preparada era precisamente la del rescate de los doce Diputados por parte de un grupo de especialistas compuesto por agentes de la CIA, mercenarios ingleses e israel?es y comandos del Ej?rcito Colombiano. El golpe era que mientras estos ?ltimos aparec?an liberando exitosamente a los doce Diputados, Uribe devolver?a a las c?rceles a los prisioneros que intentaba dejar en libertad, e iniciar?a un trabajo pol?tico al interior y al exterior del pa?s, demostrando que los rescates ser?an en adelante la v?a mas indicada para obtener la liberaci?n de quienes estuvieran en poder de las FARC-EP y as? cerrar toda esperanza para que se viabilizara el Intercambio Humanitario y cualquier posibilidad de di?logo .

El resultado de ?ste y otros hechos similares nos llevan a pensar que las operaciones de rescate tipo "embajada de Lima" o "la operaci?n Entebbe" son irrepetibles en las selvas colombianas. Decididamente lo que se impone en Colombia es el Intercambio Humanitario entre el gobierno y las FARC-EP, como pre?mbulo hacia una posibilidad de di?logo que abra v?as hacia la paz con justicia social. Ojal? que muchos de sus lectores, la comunidad internacional, los Estados, gobiernos, pueblos, partidos, organizaciones sociales, religiosas, humanistas y de izquierda puedan contribuir en esta b?squeda para lograr el Intercambio Humanitario y que esto a su vez sirva para conducirnos a unos di?logos en la b?squeda de una salida al conflicto social y armado que se vive en Colombia.

* La entrevista fue realizada el 27-7-2007 en La Habana-Cuba. Journal Solidarit?s (Suiza): www.solidarites.ch. Enviado por Agenda Radical

Fuente: ANNCOL

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