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S?bado, 29 de septiembre de 2007

El Optimismo de Fujimori

Abogados y familiares de Alberto Fujimori, que se reunieron con ?l en la Divisi?n de Operaciones Especiales de la Polic?a (DIROES) donde se encuentra recluido, coincidieron en afirmar que el reo se mostr? ?optimista? respecto al procedimiento que se iniciar? en su contra en los pr?ximos d?as. Tal estado de ?nimo, dicen, se funda en la certeza de su inocencia, pero adem?s en el apoyo social que ha encontrado su causa en algunos segmentos de la sociedad peruana. Adicionalmente, en el hecho que el acusado se mantiene en condiciones de reclusi?n ciertamente ?aceptables?. Veamos cada uno de estos elementos.

Las condiciones de reclusi?n.

Podemos comenzar por ?ste. En efecto, las condiciones en las que se mantiene detenido Alberto Fujimori y se apresta a enfrentar su juicio, difieren radicalmente de aquellas que ?l impuso a sus adversarios a lo largo de sus diez a?os de gesti?n.

Fujimori no fue colocado en una jaula para ser presentado a la opini?n p?blica. Tampoco se le puso un traje a rayas. Ni se le coloc? un n?mero en el pecho para subrayar su condici?n de preso. Tampoco se le traslad?, ni se le present?, esposado. Su celda, a diferencia de los ciudadanos que fueran encarcelados bajo su mandato, no es de 3 x 2. Tiene puerta. Y ventana que permite el ingreso de luz solar. El puede disponer de una cama, una mesa de trabajo, sillas para recibir visitas y hasta una antesala que puede permitirle una elemental privacidad. Dispone, adem?s, de servicios higi?nicos personales. Y derecho a visita de familiares y amigos. Incluso, hasta la posibilidad -si lo deseara- de lo que se llama p?dicamente una ?visita intima?

Se constata, entonces, una abismal diferencia con los detenidos durante su r?gimen. Ellos eran esposados y mantenidos as? durante varios d?as, deb?an lucir traje a rayas, y n?mero en el pecho en todas sus diligencias y presentaciones. Sus celdas, no ten?an puerta. Ellos eran descolgados en verdaderas tumbas de piedra de 2x3 metros cuadrados. Dorm?an sobre una piedra y no ten?an nada m?s a su disposici?n. No pod?an recibir ninguna visita en los primeros quince d?as de su detenci?n, y luego pod?an entrevistarse a distancia y en un lugar especialmente acondicionado, s?lo con su familiar m?s directo. Y con nadie m?s.

Adicionalmente, aquellos detenidos eran torturados salvajemente desde el inicio de su detenci?n hasta la entrega a la autoridad judicial. Luego eran confinados en penales como Yanamayo, situados por encima de los 4,200 metros de altura sobre el nivel del mar. Despu?s, eran juzgados por tribunales secretos, con procesos sumarios, por jueces sin rostro, que dictaban sentencias an?nimas. Las m?s de las veces, carec?an del derecho a la defensa y deb?an admitir un ?abogado de oficio? que regularmente era un oficial del ej?rcito encargado de esa tarea. Sus condenas se procesaban apenas en algunos d?as. Y los acusados sal?an de los juicios con Cadena Perpetua y en el mejor de los casos con 20 o 25 a?os de c?rcel.

Nada de eso esperan ciertamente a Alberto Fujimori- El tendr? lo que en t?rminos judiciales se conoce como ?el debido proceso?. Es decir, todas las garant?as de ley, como las tuvo - seg?n registran los expertos- Adolf Eichmann, la hiena del holocausto nazi. No conocer? ni apremios judiciales, ni tortura, ni prisiones inhumanas, ni leyes aviesas ni procedimientos perversos.

Esa es la primera base de su optimismo.

La segunda tiene que ver con el presunto ?apoyo? que ha encontrado su causa en algunos segmentos de la sociedad. Esa es una realidad que tiene dos variantes. Fuimori cuenta con el respaldo definido de los n?cleos que se beneficiaron abiertamente bajo su r?gimen. Es decir, aquellos que robaron a su antojo y alcanzaron beneficios materiales de distinto orden b?sicamente por medios il?citos. Fueron sus ministros, sus congresistas, sus funcionarios de alto rango. Y hoy - salvo excepciones- transitan libremente porque no enfrentaron procesos, o porque fueron encausados por acusaciones leves que solventaron prontamente. Varios de ellos son hoy nuevamente Parlamentarios, Vice Ministros o funcionarios del r?gimen actual. Incluso los dos Vice Presidentes de la Rep?blica, -Luis Giampietri y Lourdes Mendoza- son ?fujimoristas? convictos y confesos. Y eso, todo el pa?s lo sabe.

Pero este cogollo realmente mafioso, posee recursos infinitos. Dispuso de millones en su momento. Y finalmente ni devolvi? lo obtenido, ni dio cuenta del destino de sus fondos. Hoy los usa abiertamente para esgrimir una parafernalia que no tiene por cierto, origen popular. Ning?n partido puede lucir en el pa?s, todos los atuendos orquestales que muestra el fujimorismo cuando sale a la calle a impresionar a incautos.

Estos integran hoy el segundo segmento que asoma dispuesto a movilizarse ?por el chino?. En algunos casos sus integrantes se beneficiaron por ?obras? de su gobierno, en Comedores Populares o en reparto de bienes del menudeo. Y en otros, se registran los que aspiran a que tambi?n les toque algo ?cuando Fujimori vuelva?.

Despu?s de todo, piensan, volvi? Belaunde, el que entreg? el Petr?leo a la IPC e inici? la ?guerra sucia?. Y volvi? Garc?a, el de los Penales, Los Molinos, Cayara y otras muchas masacres ?Por qu? no habr? de volver el chinito de la yuca?.

Y entonces asoma el tercer elemento: el que se refiere a su presunta inocencia. Ella es sin duda, una ficci?n. Fujimori es culpable de todos los delitos que se le imputan, y muchos m?s. Y las pruebas que confirman su culpabilidad, son simplemente apabullantes. Ning?n tribunal serio, integrado por jueces probos que aplique la justicia con verdad, podr?a sustraerse a los hechos y absolver al acusado en ninguno de los juicios que tiene por delante.

?Qu? es, entonces, lo que alimenta su optimismo? La idea de que, finalmente, ?l defendi? el modo de dominaci?n imperante. Dir?, entonces, lo mismo que en su momento dijo Telmo Hurtado, el teniente de Accomarca cuando lo acusaron de matar a indefensos pobladores en los contrafuertes andinos: ?lo hice para que ustedes pudieran seguir viviendo como viven y gozando de los privilegios que tienen?.

Hurtado fue condenado a ?ocho d?as de rigor? cuando finalmente se le juzg?. Y sus delitos fueron simples: desacato a la autoridad y abuso de poder. ?Por qu?? Porque nadie la hab?a ordenado matar -y lo hizo- y se vali? para eso del uniforme militar. Hoy Hurtado vive protegido en los Estados Unidos.

De este modo, el juicio a Fujimori tendr? ribetes excepcionales. No ser? un proceso ordinario. Y no tendr? solamente alcances jur?dicos y legales. Ser?, ante todo, un proceso pol?tico e incluso ideol?gico.

Pol?tico, porque pondr? en el centro del debate la pol?tica de la clase dominante, sus valores y sus procedimientos.

E ideol?gico porque permitir? discutir la idea misma que sirve de sustento a la sociedad actual: el derecho de los opresores a usar todos las armas de las que dispone para perpetuar el r?gimen de dominaci?n que nos oprime

El optimismo de Fujimori, entonces, tiene cierta base Y hay que enfrentarlo con lucha. Con debate pol?tico, esclarecimiento de ideas; pero tambi?n con la fuerza de las masas.

por Gustavo Espinoza

Fuente: Colectivo Nuestra Bandera.

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