contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Mi?rcoles, 08 de agosto de 2007

Ecuador: Hay una maquinaria editorial contra Correa, Morales, Kirchner, Ortega, Ch?vez, Lula y Fidel

* Entrevista con Alexis Ponce, portavoz de la Asociaci?n pro Derechos Humanos de Ecuador: "Hay una impresionante maquinaria editorial que repite igual matriz contra Correa, Morales, Kirchner, Ortega, Ch?vez, Lula y Fidel"

Base de Manta:
"Entramos a la fase estrat?gica de desenlace en la que Ecuador puede lograr la salida de la base militar de EEUU m?s grande en Sudam?rica"

La APDH ha denunciado sistem?ticamente la Base de EEUU en Manta. En 10 a?os de permanencia han cometido violaciones al convenio. ?Qu? hacer cuando el actual Presidente ha prometido no renovarlo?


Bueno, a?n no son diez a?os, han pasado ocho; 10 son la 'fecha tope' en que deber?a concluir ese indecoroso acuerdo firmado en noviembre de 1999 entre el canciller Benjam?n Ortiz y un representante de segundo orden de los EEUU. Ese convenio estableci? que puede 'prorrogarse' o 'rescindirse'. Si el pa?s decide no renovar el convenio, hay que asumir una tarea como causa nacional y no s?lo de gobierno: un a?o antes, en el 2008, el convenio puede ser denunciado por una de las partes. Es obvio que EEUU no va a denunciarlo, sino que debe ser este gobierno el que lo denuncie, como ya lo prometieron el Presidente y la Canciller en meses pasados.

Ese convenio y el poco conocido 'Convenio Operativo No.2', firmado en junio del 2000, que convirti? a la Base de Manta en un FOL (Puesto Avanzado de Operaciones) del Comando Sur, fueron elaborados con igual matriz para todas las bases instaladas en ese per?odo en Curazao, Comalapa, Tres Esquinas e Iquitos, con la venia de los gobiernos. Hoy Ecuador puede obtener un tanto de alcance regional: si pone fin al convenio, quebrar?a la estrategia del Comando Sur en un continente cuyo eje pol?tico cambi? en el ?ltimo lustro.

Entramos a una fase estrat?gica de desenlace, en la que el pa?s puede lograr la salida de la base militar m?s grande en Sudam?rica, y en tiempo 'r?cord', ya que otras bases militares de EEUU no salen hasta hoy como Guant?namo de Cuba, o han salido despu?s de muchas d?cadas, como Panam?. Es un momento que puede aprovecharse al m?ximo y el siguiente a?o denunciar unilateralmente ese convenio aceptado por Mahuad, Noboa, Ortiz, Moeller, Gral. Gallardo y los jefes de la FAE de entonces, que admitieron una base que convirti? al pa?s, no solo a Manta, en un estrat?gico enclave militar del ej?rcito m?s agresivo del planeta.

Estamos en un nuevo momento pol?tico, ?nico a nivel nacional, regional y sub-continental, que no debe ser desaprovechado. Cuando han pasado cinco presidentes, el actual jefe de Estado ha anunciado que no renovar? el convenio, por lo que es dable una estrategia amplia y democr?tica que permita al Estado y sociedad civil en conjunto, lograr lo que ayer fue solamente un anhelo civil: que se vayan las tropas extranjeras de nuestro territorio.

Ellos cometieron transgresiones al acuerdo y violaciones a los DDHH suficientes como para haber denunciado el convenio hace tiempos, que supuestamente era para la 'lucha antidrogas', y desde ah? hay que partir. Si el acuerdo era para eso, la base no debi? ser usada para otros fines, a sabiendas que el tema de fondo era otro: el control geopol?tico de los Andes y Sudam?rica.

Debe saberse que los gringos cometieron actos de pirater?a, violaciones a los DDHH, que en sus vuelos iban oficiales colombianos, y que su gente abri? 'agencias de empleo' para mercenarios en Irak. Sin olvidar el aumento de la prostituci?n y otras secuelas que toda base hereda a un pa?s que los admite. Confiemos en que el gobierno mantenga su decisi?n y que, con la amplitud que deber?a demostrar, convoque a la sociedad civil que ha trabajado en el tema, a dar su aporte en la elaboraci?n de la denuncia porque estamos a un a?o de la fecha tope para exponerla.

Supongamos que EEUU diga que desea 'renegociar' el acuerdo. No debe aceptarse argumento alguno en favor de la permanencia de su base militar, porque jur?dica y pol?ticamente el pa?s tiene la raz?n. Ah? viene una propuesta para lograr esa meta: sumar aliados en el bloque sudamericano y Europa para que respalden en el momento decisivo la tesis ecuatoriana.

Brasil propuso un tema crucial que debiera ser incluido en la agenda de la UNASUR (Uni?n Sudamericana de Naciones), cuyo flamante Secretario General es ecuatoriano y un estadista de talla continental: el ex-presidente Rodrigo Borja. Brasil lanz? la tesis de que en conjunto el continente resuelva prohibir bases militares extranjeras y el emplazamiento de armas nucleares. Esa iniciativa, crucial para el futuro de Latinoam?rica, fue minimizada en los medios. El pa?s debiera mirar en una dimensi?n continental la decisi?n de no renovar el convenio que permiti? implantar aquella base militar.

Finalmente debe promoverse en la nueva Constituci?n una norma que proh?ba cualquier base militar extranjera, y a la vez podemos formar alianzas para concretar la iniciativa brasile?a: que en Sudam?rica ning?n gobierno, de la tendencia que sea, admita la presencia temporal de tropas extranjeras, armas nucleares, operaciones militares conjuntas y bases, como se rumorea que Colombia o Per? aceptar?an apenas desocupen Manta.

Guerra contra la Drogas:
"Es viable elaborar una Nueva Pol?tica Sudamericana sobre Drogas"


Se ha dicho que Ecuador es "pa?s de paso de drogas" y que la base de EEUU ha hecho grandes confiscaciones. Si no se renueva el convenio ?qu? previsiones deben tomarse para no ser catalogados como "punto de tr?nsito de drogas"?

Esa tesis es interesada. Los mass media han repetido el discurso de las agencias antidrogas de EEUU. S? que Uribe, hasta hoy, no ha dicho nada en tal sentido, pero esa tesis la han esgrimido las inteligencias de Colombia. Ecuador nunca ha tenido cultivos il?citos de coca o amapola en la dimensi?n de sus pa?ses vecinos. Los peque?os cultivos aparecidos en estos a?os siempre son erradicados, eso lo sabe Washington, y su aparici?n obedeci? -precisamente- al traslado regional de cultivos provocado por el propio Plan Colombia.

Me explico: en el a?o 2000 la APDH sostuvo que una consecuencia del Plan Colombia ser?a el traslado de cultivos il?citos que ese plan, supuestamente, erradicar?a. Eso pas? en los 70 y 80 en la regi?n andina, porque el traslado proviene de imponerse una l?nea militarista. Eso pas? en Bolivia, Per? y Colombia. El traslado de cultivos obedece a la l?gica del negocio y a que EEUU combate afuera lo que no combate en su casa.

Hubo una ofensiva medi?tica regional apuntalando esa tesis, difundida sin contrastarla con opiniones distintas: en Quito, Lima y Caracas, no hay mass media que no haya informado igual sobre sus propios pa?ses. Hay matrices medi?ticas impulsadas por las agencias antidrogas de EEUU para reproducir en serie lo que les interesa imponer como 'verdad' en estos temas.

El Ecuador -y no porque lo haya permitido, sino porque la transnacionalizaci?n le impuso- ha sido v?ctima de otro riesgo que casi siempre viene con el negocio de la droga ilegal: el lavado de dinero, pero de ese tema se habla poco. ?Ser? porque 'la lavander?a' creci? a ra?z de impon?rsenos la dolarizaci?n en 1999?... (AP se sonr?e). Cualquier analista serio sabe que al dolarizarse una moneda y no tener legislaci?n fuerte, crece aquel azote y s?lo cuando se pone en riesgo al Estado, se lo visibiliza, porque a ning?n grupo interesado en sostener la dolarizaci?n le cae bien que se sepa si se atrajo el lavado de dinero ilegal. As? que del tema no se habla mucho porque mientras EEUU haga de la vista gorda, de esto no se debe hablar? por ahora.

Los 'puntos de paso de drogas' se cuentan por cientos en las fronteras de EEUU y seguir?n existiendo por la raz?n que todos sabemos: mientras tengan demanda, habr? oferta, porque la 'lucha contra las drogas' ya no puede ser abordada como hasta hoy por las potencias.

EEUU apuntal? la visi?n maniquea de la Polic?a Nacional, a cambio de mayor ayuda. Por eso en nuestras polic?as no hay lecturas diferentes del tema. Por eso este pa?s tiene m?s de 9 mil presos sin sentencia, entre ellos mujeres embarazadas y ancianos, cumpliendo a?os de prisi?n por haber sido 'mulas'. Los oficiales de EEUU que trabajan en el secret?simo " Cerebro de Mando" (Comando, Control y Coordinaci?n de Inteligencia e Informaci?n) dentro de la base de Manta deben responder la pregunta: ?Han entregado al pa?s un registro cuantificable de todas sus operaciones durante estos ocho a?os?

Creo que todo an?lisis diferente es importante dar a conocerlo, porque as? contribuimos a que los medios no sostengan el mismo formato conceptual de las agencias antidrogas de EEUU.

?Pero cu?les son los mecanismos para no ser catalogado como 'pa?s de paso de drogas'?

Est? a la vista: los mecanismos son los que aplican naciones como Argentina, Brasil, Uruguay, Chile o Venezuela, que no han requerido bases militares o fumigaciones para tener efectivas pol?ticas antidrogas durante a?os.

Pero voy m?s all?: en varios foros en Bogot?, La Paz, Washington, Porto Alegre y Caracas, la APDH ha sostenido la propuesta de concretar una alianza para que nuestros pa?ses elaboren juntos una Nueva Pol?tica Sudamericana sobre Drogas, que por ejemplo no penalice la hoja de coca, pues entonces una compa??a poderosa como la Coca-Cola no deber?a publicitar la mitad de su nombre con un 'producto ilegal' ni usarla como ingrediente b?sico de composici?n.

Empiezan a darse las condiciones para que Sudam?rica elabore su propia pol?tica sobre drogas y Ecuador debiera aportar a esa propuesta. El pa?s no ser? 'paso de drogas' si construye una pol?tica propia en el tema. Pregunto: antes de Manta y el Plan Colombia, ?ten?amos o no pol?tica antidroga?, ??ramos o no un 'pa?s de paso' en la misma proporci?n que ahora? Y luego de que se vaya la Base de Manta, ?vamos o no a tener una pol?tica antidroga? Claro que s?, pues.

Lo que no debe ser es una pol?tica al estilo EEUU, primero porque su realidad no es la nuestra; segundo, porque ha sido una pol?tica militarista e inviable. Ecuador en este y otros temas, no podr? ir a ninguna parte sin alianzas fuertes en Sudam?rica, Europa y el mundo. Ahora hay una nueva realidad geopol?tica en Sudam?rica: debemos hacer causa com?n con Bolivia para convocar a la UNASUR a elaborar unificadamente una Pol?tica Sudamericana sobre Drogas. No faltar? quien diga: "Pero EEUU y Uribe se enojar?n". EEUU ha perdido notable peso en Sudam?rica; y ?puede hacer algo un solitario Uribe ante un continente que piensa distinto a ?l?

El d?a que gan? Evo en Bolivia, se?alamos que hab?a empezado el principio del fin de la pol?tica antidroga de EEUU en Sudam?rica, porque signific? romperle la espina dorsal a la estrategia de Washington en los andes. Se pueden consolidar alianzas con Bolivia, Per? y otras naciones, como en el f?tbol de altura, para lanzar una campa?a que contemple la corresponsabilidad de EEUU y el Norte en el tema. Incluso la UNASUR podr?a lanzar una campa?a mundial contra el blanqueo de dinero en el sistema financiero internacional. Ah? vamos a ver si la banca, cuyo mayor peso est? en EEUU, desea llegar hasta las ?ltimas consecuencias en su guerra antidrogas.

Sudam?rica puede concertar con el resto del mundo temas centrales como este. Estas propuestas tarde o temprano ser?n asumidas por la UNASUR para superar la estrategia hegem?nica de la DEA y el Comando Sur.

Colombia y el Plan Colombia:
"El 'empate catastr?fico' determin? la continuaci?n de la guerra por otros medios"

?Cu?l es el sentido de la transici?n del 'Plan Patriota' al 'Plan Victoria', considerando que sus contenidos son b?sicamente los mismos?


El Plan Victoria y el Plan Patriota fueron organizados con nuevos formatos por el alto mando colombiano, y m?s que sentido estrat?gico, en la realidad ha tenido un sentido t?ctico. La guerra desde el punto de vista militar est? empantanada para ambos bandos: para el Estado porque en 7 a?os de Plan Colombia y sus planes operacionales, ha sufrido reveses. Y para la insurgencia porque no ha logrado copar las urbes. Hay un 'empate catastr?fico' como dice el argot militar. Ninguno ha podido imponer una salida militar exitosa al otro bando, ninguno.

Esos planes han sido ajustes a las estrategias militares, para penetrar los reductos del mando insurgente, pero no lo han logrado. El desgaste pol?tico provocado por la 'para-pol?tica', el anuncio de Uribe de excarcelar cientos de guerrilleros para concretar el canje humanitario, la salida del "canciller" de las FARC, Ricardo Granda, liberado por orden del propio Uribe, han desplazado, por ahora, la opci?n militar. Intuyo que la guerra, militarmente, est? empantanada y tienen que buscar otros mecanismos como los promovidos con Francia y Europa para resolver el canje humanitario y destrabar el proceso hacia una soluci?n distinta.

Las FARC responden a ese nuevo escenario de la guerra dudando de la propuesta presidencial y exigiendo otra zona de despeje parecida a la del Cagu?n. Y hace poco mueren 11 diputados retenidos en un confuso operativo militar. Asistimos, pues, a un 'tira y afloja', pero m?s all? de las posturas de cada bando es evidente que en Colombia hay un nuevo momento de ese 'empate catastr?fico'.

?Qu? interpretaciones tienes de la ?ltima coyuntura colombiana?

Primero, que el presidente Uribe, explora salidas un tanto distantes a la privilegiada por EEUU en su pa?s: la guerra a toda costa. En esa ?ptica pudiera entenderse la nueva estrategia que ve a Francia como aliado oportuno para avanzar.

Obviamente si a Uribe se le ocurre consultar a EEUU la libertad de Granda, Washington -que tiene una visi?n en 'blanco y negro'- dir?a "no saque al terrorista de la c?rcel". EEUU en esta coyuntura no se ha pronunciado, porque son pragm?ticos y no les conviene sabotear al ?nico aliado geopol?tico de peso que les queda en Sudam?rica; adem?s habr?a la posibilidad de que si el canje va, podr?an liberar sus tres contratistas que fueron capturados a?os atr?s. EEUU sabe que si tiene ?xito la propuesta de Francia, no s?lo se libera a Ingrid, sino tambi?n a sus tres asesores. Deben calcular las dimensiones de lo que puede atraer la nueva estrategia y por cuerda separada no ser?a raro que sus halcones presionen al mando militar y a Uribe para boicotear ese proceso, porque pudiera resultarles inmanejable.

Por eso sostengo que los planes militares son ajustes a una estrategia militar empantanada, que es como un tumbado con decenas de goteras. Esos planes han tenido una funci?n imposible: tapar las goteras, pero como son tantas, el tumbado se les cae encima.

?Qu? revelan los esc?ndalos de para-militarismo en Colombia?

Ante una insurgencia endurecida, la elite colombiana endureci? su postura que llev? no solo a la elecci?n sino a la reelecci?n de Uribe. Pero el propio presidente Uribe, que ha probado ser un hombre sagaz, sabe que hay una nueva correlaci?n pol?tica regional de la cual no puede aislarse, ni ser visto como un lunar, ni continuar un discurso duro porque no tendr? eco en Sudam?rica.

Semanas antes de la propuesta de excarcelaci?n y canje, Uribe fue a EEUU y por primera vez le fue p?simo: le dilataron el TLC; luego Al Gore no asisti? a un acto con ?l. As? que 'la conexi?n francesa' de hoy, tambi?n tendr?a or?genes y consecuencias geopol?ticas. Seg?n 'El Tiempo', Uribe busca un nuevo polo de alianza, con Francia y la UE, para no quedarse solo tras la probable orfandad en que le dejar?a EEUU por los costos del esc?ndalo de la para-pol?tica.

Veo entonces una superposici?n de estrategias, como hablar de di?logo que antes no quer?an, porque el esc?ndalo provocado por la para-pol?tica viene asumiendo caracter?sticas de bola de nieve, y ya se sabe que una bola de nieve puede convertirse en un alud.

Pero la guerra sigue?

Claro. Una guerra no se gana en ruedas de prensa ni con mandos proclamando victorias antes de tiempo, o prometiendo capturar ya mismo al Mono Jojoy. Los planes fracasan cuando usted no toma en cuenta que una guerra no es sino expresi?n de la pol?tica por otros medios, esa vieja frase de Clausewitz, y lo que est? pasando con la intervenci?n de Francia y el canje, es nada m?s y nada menos que la continuidad de la guerra por otras v?as.

Es un tema muy complejo y creo que el presidente Uribe, ?ltimamente, ha querido darle forma 'm?s colombiana' a su liderazgo. Creo que, sin desearlo incluso, se acerca la fase en que va a tener que, o escalar la guerra, que tiene un techo; o preparar a la opini?n p?blica de su pa?s y el mundo para un acuerdo de paz con la guerrilla, pues la opci?n militar no ha sido alternativa ideal para nadie.

Uribe, la ONU y las fumigaciones:
"Propongamos una misi?n de la UNASUR. Ah? veremos si Bogot? dice: "sus cient?ficos no entran".

?C?mo analizas la negativa de Colombia a recibir al Relator de la ONU que iba a investigar la inocuidad o letalidad de las fumigaciones?


Un gesto ofensivo a la ONU y Ecuador. Creo intuir las razones: si dejaban entrar al funcionario de la ONU, legitimaban la tesis ecuatoriana de que las fumigaciones son letales. Y, de paso, ten?an encima su propia situaci?n, pues como han fumigado vastos territorios, hay miles de v?ctimas internas que pod?an visibilizarse.

?Pero esa negativa fortalece o no la postura ecuatoriana?

Ecuador debiera fortalecer su postura con esa negativa. No saca todo el provecho internacional a esa pataner?a cometida con la ONU. La negativa colombiana debiera servirnos para afinar la punter?a en la ONU, la Corte de La Haya, Europa y otros espacios. Y es que entre tanto 'tira y afloja', olvidamos que la estrategia de Bogot? en este tema ha sido dilatar y quemar tiempo.

Debemos generar una campa?a diplom?tica en UNASUR, para proponer una alternativa que no se esperan: una misi?n cient?fica sudamericana del m?s alto perfil, de UNASUR, que nos visite. A ver si a Lula, Kirchner, Evo, Tabar?, Ch?vez y Bachelet, Uribe responde: "sus cient?ficos no entran". Si les dice 'no', pagar? un costo pol?tico internacional muy alto.

Plan Ecuador:
"Si el Plan Colombia 'norteamericaniz?' la agenda andina, el Plan Ecuador debiera 'sudamericanizar' la agenda de la regi?n".

?Es el Plan Ecuador una pol?tica de Estado?


Aspira a serlo. Lo le? cuando ya fue publicado, porque este plan no fue consultado a la sociedad civil por los ministros encargados del tema. Nos fue entregado en el acto de lanzamiento. Tengo interrogantes sobre formas y contenidos del Plan Ecuador; sin embargo, creo que se trata de un intento serio de construir una pol?tica de Estado en el tema fronterizo.

Vamos primero a la forma. No creo correcto que le hayan puesto tan 'original' nombre, Plan Ecuador. Ya antes el ex-canciller derechista Heinz Moeller y el servil Lucio Guti?rrez llamaron as? a dos iniciativas que detuvo la firme postura de la sociedad. En pol?tica exterior la copia trae efectos contrapuestos a los buscados. Tras el ?xito medi?tico del Plan Colombia, conquistando apoyos en EEUU y Europa, un Plan Ecuador es dif?cil que se abra paso si mantiene similar nomenclatura. Ojal? podamos evidenciar con la magnitud requerida todos los efectos del Plan Colombia y las propuestas del pa?s en materia fronteriza. Eso advert? a los ministros de Gobierno y RREE que no respondieron, y finalmente en entrevistas de prensa, cuando ya la sociedad civil fronteriza tuvo que asumir un hecho consumado resuelto a sus espaldas.

Para cierto sector del r?gimen, todo lo que proponen las organizaciones de DDHH del pa?s, en el ?nimo de que enmienden errores o mejoren lo malo, parece entenderse como 'ataques'. Si en el pasado cuestionamos pr?cticas gubernamentales de espaldas a la participaci?n democr?tica de la sociedad en temas de importancia nacional, ?hoy debemos admitir la excluyente elaboraci?n de una Pol?tica de Estado, hecha a espaldas de las comunidades fronterizas y las organizaciones que en el tema han trabajado tantos a?os en el pa?s?

Hay una tendencia oficial que en el tema fronterizo, minero, la Constituyente y otros, trata a la sociedad civil como escolar que s?lo debe responder 's?', ' porque nosotros ya sabemos qu? hacer y c?mo hacerlo'. Yerran los funcionarios que dijeron: 'el Plan Ecuador busca suprimir la dispersi?n civil fronteriza, porque est? fragmentada y se requiere unificar la ayuda que recibe y el trabajo que hace'. Las comunidades fronterizas y las organizaciones civiles no pueden ser vistas como meras receptoras de obras o recursos que ese plan otorgar?a.

Se dice: 'no se debe disentir en p?blico porque es hacerle el juego al golpismo'; pero en privado tampoco lo admiten, eh. Tras el comprensible discurso de frenar la feroz desestabilizaci?n, he notado -y 6 meses es un tiempo prudencial para darte cuenta- exclusi?n a las organizaciones de la misma tendencia, a las de DDHH y de la frontera. No es democr?tico achicar a tu medida la noci?n de democracia participativa que anhelamos.

En cuanto a contenidos: El Plan Ecuador no evidencia la integralidad de los efectos negativos del Plan Colombia, toca las fumigaciones, de manera puntual y sin conexi?n con sus or?genes y autores. Hay cierto parecido con la matriz conceptual del primer Plan Colombia, raz?n por la que invito a releer de nuevo ese plan y contrastarlo con el Plan Ecuador. La primera versi?n del Plan Colombia fue de factura colombiana, luego mut? -"Alianza Act"- para hacerlo digerible en EEUU y finalmente se transform? en el plan antidroga y guerrerista que conocemos.

Al principio ese plan fue desarrollista, inclu?a vagos conceptos sobre drogas y seguridad. Esos dos temas son tratados con parecido perfil en el Plan Ecuador. Me queda la duda de que en los temas Delincuencia, Inseguridad y Drogas, tenga semejanza conceptual, lo que me lleva a pensar que si la intenci?n de los autores del Plan Ecuador es crear una bolsa de cooperaci?n internacional, cuando se tramite esa ayuda en EEUU habr? que tener cuidado de que no lo muten, pues la prioridad de EEUU es la guerra a las drogas, la lucha antiterrorista y la seguridad. Al mezclar conceptos progresistas y conservadores, esa bilateralidad puede llevar a la conclusi?n de que se trata de un programa reactivo al Plan Colombia.

Si queremos superar el drama fronterizo, el Plan Ecuador no puede exhibirse como una reacci?n limitada exclusivamente a Bogot?. Ecuador tiene que pensar alto y eso significa mirar m?s all?; si no vieron el planeta, por lo menos vean la nueva Sudam?rica, no solo Bogot? y Washington. El otro riesgo es que, m?s all? de la voluntad del Presidente de hacer respetar la soberan?a y la integraci?n sur-sur; otros funcionarios tengan su propia lectura de los conceptos difusos que en el tema drogas y seguridad exhibe el Plan Ecuador.

?El Plan Ecuador es contrapeso suficiente para afrontar los impactos del Plan Colombia?

Podr?a ser un contrapeso en lo material para resolver algunas graves carencias de la poblaci?n fronteriza, pero toda bolsa de cooperaci?n ser? insuficiente siempre. Si queremos que sea un contrapeso para afrontar los p?simos impactos del Plan Colombia, el Plan Ecuador debi? partir de otros c?nones. El Plan Colombia tiene una visi?n del mundo, nos guste o no a los ecuatorianos. El Plan Ecuador debiera contener una amplia visi?n de mundo, porque as? como el Plan Colombia 'norteamericaniz?' la agenda de Colombia y la regi?n andina, el Plan Ecuador debiera "sudamericanizar" la agenda fronteriza, ecuatoriana y andina. Pero como las prioridades del Plan parecieran ser EEUU, la ONU y la UE, me preocupa que el futuro traiga neblina, y no s?lo conceptual...

Integraci?n Sudamericana:
"Hay dos ejes: un bloque que aporta al nacimiento de un mundo multi-polar; y la crisis de la tesis de Monroe: Am?rica para los americanos"

La progresiva presencia de gobiernos de izquierda en Am?rica del Sur ?es una tendencia hist?rica o meramente circunstancial?


Los chinos piensan la escala tiempo en d?cadas e incluso siglos, en tanto los latinoamericanos reducimos la escala tiempo al d?a, al mes, al a?o o al quinquenio como m?ximo. Una periodista me pregunt? qu? me parec?a la visita de Negroponte al Ecuador, le dije que la mejor respuesta a esa visita la dio Correa al anunciar, d?as antes, que visitar?a China. La periodista, absorta, me dijo: "?pero saldr? en seis meses!" y le respond?: "en pol?tica exterior seis meses es un d?a". Todo analista serio sabe que China emerge como potencia mundial del siglo 21 y que en una d?cada, con India, voltear? la hegemon?a unipolar de la gran potencia. El progresivo bloque regional en Sudam?rica es una tendencia hist?rica: dejemos atr?s esa noci?n chata del tiempo, que especialmente padecen los medios, porque viven el d?a a d?a.

Hoy vemos una impresionante maquinaria editorial de la mayor?a de medios de la regi?n, que han transnacionalizado un mismo discurso contra la integraci?n. La SIP y el GDA ( Grupo de Diarios de las Am?ricas) minan el proceso de uni?n sudamericana. En toda la regi?n repiten igual matriz contra Correa, Morales, Kirchner, Ortega, Ch?vez, Lula y Fidel. Rumsfeld sostuvo que este proceso es circunstancial: "Estamos en democracia y lo que hoy sube, ma?ana puede caer. Veremos si en 5 a?os estos gobiernos siguen", dijo el c?nico delegado de 'los halcones'.

Para que China sea naci?n, pasaron mil a?os y cientos de guerras. Latinoam?rica atraviesa un proceso sorprendente de integraci?n nunca antes visto, sin necesidad de pasar cientos de guerras ni milenios. Y es que tambi?n es un proceso de integraci?n del pasado con el presente, y del presente con el futuro en toda Sudam?rica.

?Realmente es un bloque regional latinoamericano de gobiernos de izquierda?

S?lo a los 'mamertos', y me refiero al ir?nico colombianismo que moteja as? a los sectarios y dogm?ticos de siempre, se les ocurre sostener en blanco y negro que este bloque regional 'no es de izquierda' o 's? es de izquierda'. Quisieran que todos los presidentes de esta tendencia emergente fueran de una sola dimensi?n: la de ellos; y que todos los procesos fueran "iguales a"; o por lo menos, marxistas del siglo 20, para que puedan ser bendecidos como 'de izquierda'.

En esa chata dimensi?n de la realidad latinoamericana, calzan perfectamente las tesis de algunos acad?micos de izquierda del Norte, que tratan la nueva realidad sudamericana con par?metros del siglo 19. Todo el panorama reciente en Ecuador, Sudam?rica y el continente, lo ven bajo la ?ptica unilateral de una sola izquierda, la de ellos. Yo, por mi parte, leo a Jos? Steinsleger de Argentina, Hugo Cabieses de Chile, a Dieterich y al brillante pensador ?lvaro Garc?a, Vicepresidente de Bolivia.

Asistimos a nuevos tiempos que expresan una diversidad de corrientes, no puede hablarse de 'una sola izquierda'. Igual hacen los medios, en sentido contrario, denigrando todo como 'eje del mal'. Prefiero sostener que se trata de varias tendencias, progresistas todas, aliadas bajo un paraguas tridimensional nuevo: la integraci?n sudamericana, la superaci?n del neoliberalismo y la b?squeda de un nuevo modelo, que algunos llaman socialismo del siglo 21. Hoy emergen multi-liderazgos nuevos en Sudam?rica, una vez que entr? en crisis la llamada 'globalizaci?n', y no hay un l?der ?nico para empezar, sino un proceso en que percibimos varios liderazgos a la vez. Tenemos por vez primera, a un siglo de espera, varios pa?ses con similar matriz identitaria: la integraci?n latinoamericana, la autodeterminaci?n sub-continental y la creaci?n de un bloque propio y fuerte en el nuevo escenario post-mundializaci?n que se avecina.

Hay un nuevo momento hist?rico pero es errado verlo desde ?pticas simplistas, porque as? lo ven, qu? paradoja, los Montaner, Oppenheimer y nuestros idiotas perfectos en una orilla; y nuestros 'mamertos' en la otra. Es un momento tendencial de nuevo tipo, que es distinto, y por eso hablo de nuevas izquierdas, de contenidos a?n in?ditos y en proceso de elaboraci?n. Este es un proceso nuevo, se le llama Socialismo del siglo 21, y debemos abonarlo con dos tesis: la existencia de una clase media latinoamericana fuerte y garant?as de libertades p?blicas. Esos elementos componen nuestra realidad y son los nuevos paradigmas a forjar.

Esto no puede ser el socialismo cl?sico que se intent? imponer como 'verdad sagrada' en un continente bizarro como el nuestro. Es un tema que la izquierda tradicional no quiere aprender y s?lo se pasa tipificando y denigrando todo proceso: 'reformista', 'izquierda moderada', 'derecha vestido de izquierda', 'no declara a?n la dictadura del proletariado', etc.

Ya no es Ch?vez ni Lula solos, ya no es Cuba solitaria. Hoy son Correa, Bachelet, Tabar?, Ortega, Evo, Lula, Torrijos, Kichner, etc.

Este proceso tambi?n ha reincorporado los desaparecidos ejes de la Conferencia de Bandung: la autodeterminaci?n y soberan?a, que luego fueron borrados del diccionario por la globalizaci?n. Y para terminar, incluimos la tesis de ir a un modelo econ?mico que supere el neoliberalismo, la sociedad post-neoliberal. En mayor o menor grado, estas nociones se ven en Bolivia, Argentina, Brasil, Venezuela, Nicaragua, Uruguay, Chile, Paraguay, Panam?, Cuba, etc., pero a su manera. Todos son importantes, pues parten de factores distintos al 'capitalismo salvaje' y al 'socialismo real'.

Por primera vez tenemos un medio de comunicaci?n regional sudamericano, que con todo y l?mites, es no s?lo venezolano, sino que tiene capital uruguayo, boliviano y argentino: Telesur. Est? por crearse Radiosur, que unificar? todas las radios progresistas de Sudam?rica y en Ecuador seguramente sumar? a La Luna, CORAPE, Tarqui y otras. Tenemos Petrosur, Petro-Caribe y el 'Anillo Energ?tico Regional' para preservar en los pr?ximos 50 a?os los recursos del tercer milenio. Naci? una estructura pol?tica de integraci?n diferente a la inviable OEA: la UNASUR, parecida y diferente a la UE, cuya sede ser? Quito y cuyo Secretario General, el Dr. Rodrigo Borja, lanz? la propuesta de ir a una c?dula ?nica, sudamericana, para superar barreras migratorias y fardos del pasado.

Pero los lastres coloniales hacen que algunos sigan viendo con el lente del pasado y digan: 'no ser? posible', 'es te?rico'. Esa matriz explotan Washington, la SIP, la CNN, Oppenheimer y Montaner: todo el d?a tienen pantalla y papel para repetir infamias en todo lado. Hoy emergen dos ejes, distintos al eje 'izquierda-derecha' con el que nos ense?aron a pensar hasta hoy: La construcci?n de un bloque sudamericano propio que aporte al nacimiento de un mundo multi-polar; y la crisis de la tesis de Monroe: " Am?rica para los americanos", que signific? el control de EEUU al continente. Eso empez? a crujir en el subsuelo del continente.

Claro, es un proceso complejo y dif?cil, inclusive hay autores como Dieterich que le dan plazo: si en 5 a?os no avanza este proceso hacia un modelo post-neoliberal que siente las bases del socialismo del siglo 21, corremos el peligro de que retorne el conservadorismo de derecha e incluso el fascismo. Creo que el proceso va a avanzar porque los pa?ses ya est?n maduros para la integraci?n. Es m?s: avanzan estrat?gicas iniciativas donde Ecuador ha jugado un papel de peso: el Banco del Sur y hoy el Fondo Monetario del Sur, que plante? el Presidente Correa en Asunci?n. ?Cu?ndo se habl? as? en los ?ltimos 100 a?os? Primera vez que los 'sudacas' tendremos banco propio. Correa y Pati?o, tan atacado por la banca y los medios vinculados, han dinamizado -ambos son economistas- la idea del Banco del Sur, que ser? inaugurado este a?o.

El Presidente Correa dijo que propondr? a la UNASUR trabajar en la emisi?n de una moneda regional ?nica y fuerte, y eso no hab?a ocurrido nunca antes en el continente, porque pas?bamos pensando en copiar los moldes de afuera: Miami, Pek?n, Mosc?, Madrid o Harvard. Cuando pensamos nosotros mismos, avanzamos. Desenchuf?monos de dogmas para avanzar.

La gente com?n es m?s libre, los del l?o somos los dirigentes, las organizaciones y academias; pero la mayor?a no est? organizada y quiere la integraci?n, aunque no entienda los detalles. Si le preguntan si est? de acuerdo con el Banco del Sur, dicen 's?', si le preguntan si est? de acuerdo con Petrosur, dicen 's?': ?eso dice la gente com?n!

?Centroam?rica y Sudam?rica pueden unirse superando diferencias pol?ticas y econ?micas?

Siempre y cuando superen las asimetr?as internas y las que hay entre nuestros pa?ses. Preferible es la integraci?n latinoamericana a la que EEUU intentaba con el ALCA o la que intenta la UE ahora. Para ser un polo de referencia en el mundo multi-polar, Latinoam?rica debe aprovechar esta ventana de oportunidad ?nica. Si se une, sobrevive, para unirse necesita respuestas equilibradas a sus asimetr?as, ya que no es lo mismo unir la econom?a de Ecuador con la brasile?a, si antes Brasil no cede. Es m?s f?cil ponernos de acuerdo entre nosotros que con EEUU, pero es importante superar asimetr?as especialmente con Centroam?rica. Es una cuesti?n compleja, as? que primero vamos a la unidad en Sudam?rica, luego Centroam?rica, el Caribe y M?xico.

Esas grandes tareas son las que marcar?n el camino de la integraci?n, porque de lo contrario ser? meramente comercial y estatal. Debemos trabajar tambi?n otros ejes: lo social, lo pol?tico, lo cultural y lo militar.

Constituyente:
"La Constituyente requiere poder ciudadano y organizaci?n civil para que vaya a donde debe: al cambio del viejo pa?s"

?La aceptaci?n popular del Presidente asegura el proyecto de cambios en la Constituyente?


S? y no: 's?' porque tiene un liderazgo fuerte y consecuente, que asegura v?a expedita a un proceso constituyente. Y 'no' porque se trata de construir poder constituyente, que va m?s all? del gobierno y la Asamblea. Se requiere organizaci?n social y ciudadana constituyente, aut?noma y masiva, porque no se trata s?lo de participar o delegar esa participaci?n, sino de materializar los resultados de la Constituyente, que tiene plenos poderes.

Requerimos poder ciudadano, vigilancia social, organizaci?n civil para que la Constituyente vaya hacia donde queremos ir: al cambio del sistema pol?tico corrupto y del modelo econ?mico injusto, a una democracia protag?nica de la ciudadan?a y, finalmente, a estructurar los cimientos de una sociedad post-neoliberal, a sentar las bases propias para la integraci?n latinoamericana y a levantar las columnas m?s generales de la nueva casa: el socialismo del siglo 21, que deber? ser 'made in' Ecuador, de factura propia y elaboraci?n aut?noma.

El proceso de cambio ha estado abanderado siempre por la izquierda. ?Por qu? no logr? unirse en una sola fuerza para la Constituyente?

La izquierda pol?tica ha contribuido mucho en momentos hist?ricos, s?, pero no siempre ha sido la izquierda sola. En los cambios, principalmente en el siglo 20, han participado movimientos sociales, partidos de izquierda, centro-izquierda, militares nacionalistas, etc. Pero la izquierda formal de hoy, del per?odo 2005-2007, sufre una crisis y deja que desear.

El Ecuador del siglo 21 demanda una izquierda y un socialismo del siglo 21, no del pasado. ?Por qu? no nos damos cuenta de eso? Debiera construirse izquierdas del siglo 21 y admitir que se ha padecido autoritarismo, sectarismo, etnocentrismo y todos los 'ismos' imaginables.

?Por qu? no se ha logrado nuclear una sola fuerza unitaria? Primero, no creo que haya 'una sola izquierda'. El totalitarismo se alimenta de la versi?n ?nica de partido, movimiento, sociedad y mundo. Eso les pasa a Bush y a los sectarios. Hay varias izquierdas, una de ellas de car?cter emergente y su origen se halla, esencialmente, en el per?odo post-gutierrista: esa es la que hoy est? en Carondelet, pero hay gente que no la reconoce como tal. Me acuerdo que a poco de triunfar Correa en noviembre, durante un evento de 'evaluaci?n de la coyuntura', dirigentes ind?genas y ONG's, todos a una dijeron: " la izquierda fue derrotada en las elecciones". Cuando dije que estaba feliz por el triunfo de Correa y que sumados los votos de la tendencia, las izquierdas ecuatorianas eran la primera fuerza del pa?s, casi me linchan.

La mentalidad de 'pensamiento ?nico', tanto en la izquierda tradicional cuanto en esta izquierda emergente, perjudica el proceso. Eso de creerse 'el ?nico movimiento' me parece riesgoso. Algunos sectores sociales no quieren ver las cosas positivas de Correa, no admiten su propio fracaso ni su desplazamiento como 'sujeto social del cambio', y Movimiento Pa?s tambi?n ha sido inconsecuente: no se une con toda la diversidad. Debiera hacerlo, pues la desestabilizaci?n apenas inicia. Ser? demasiado tarde cuando la conspiraci?n se consolide.

Creo que la rebeli?n forajida, a la que tanto critican los dogm?ticos de izquierda y derecha, no solo barri? a Guti?rrez, sino los viejos dogmas. Pero Movimiento Pa?s hoy reclama como '?nico sujeto del proceso' a la ciudadan?a, y esa tesis diluye en un mismo saco a gente limpia y p?caros.

Lo que dicen los medios: "Fracas? la izquierda, no se uni? para la Constituyente", es simplista. El Acuerdo Nacional Constituyente, que la APDH contribuy? a formar y liderar, logr? un acuerdo con Movimiento Pa?s y propuso candidatos serios: Paco Velasco, Pedro de la Cruz, el taita Franklin Columba, Jaime Ruiz, Eduardo Alc?var y otros. ?De qu? izquierda habla el 'establismenth'? ?De cierta izquierda extremista que descalifica a Correa llam?ndolo 'traidor'? Esa tendencia que dice "ni Correa ni la partidocracia", no entiende que hay un pa?s que generacionalmente cambi? en la ?ltima d?cada. Por fortuna, tambi?n hay gente seria y generosa en las izquierdas.

Creo que somos del siglo 21 pero llevamos lastres del siglo anterior. Y si queremos empeorarla, 'somos seres del anterior milenio tambi?n', como dice Galeano. Y tambi?n somos de este nuevo milenio. As? que tenemos que aprender a convivir en un proceso que sostendr? en nosotros mismos ambos siglos, ambos milenios, por un buen tiempo. El papel de la APDH en este tiempo ser? preservar y ampliar el equilibrio, cuestionar duramente lo malo y apoyar entusiastamente lo bueno, defender la autonom?a de la organizaci?n social y civil, m?s no aupar sectarismos; y ayudar a juntar los polos opuestos.

Si Correa representa una nueva tendencia en la izquierda, ?se garantiza una Constituyente que incluya a los sectores de la oposici?n?

Es un deber garantizar la existencia de la oposici?n y las minor?as pol?ticas. Nadie puede decidir todo en nombre de todos. Movimiento Pa?s y el gobierno tienen la obligaci?n de garantizar al pa?s que no van a detener los cambios que se demanda. No podemos dejar que nadie decida una democracia vaciada de participaci?n, porque este proceso es de la gente, no de ning?n ministro temporal, fugaz dirigente o gobierno en particular.

Comisi?n de la Verdad:
"A un ser humano no debe exig?rsele vivir a condici?n del olvido. Tampoco a un pueblo".

?Por qu? es importante despu?s de tanto tiempo desenterrar el ayer y no preocuparse de violaciones a los derechos humanos m?s recientes?


As? como en Alemania nadie que est? en su sano juicio puede decir '?por qu? no se preocupan de la golpiza que le acaba de dar el polic?a Otto Van Schulen a la se?orita Von Braun en pleno centro de Berl?n, en lugar de procesar nazis de los a?os cuarentas?', o en Argentina nadie puede decir 'no indaguen el pasado, vivan el presente', en Ecuador es igual: el pa?s tiene una deuda pendiente con su memoria y tenemos que preocuparnos de que haya verdad y justicia. Porque un pa?s sin memoria no tiene futuro. Por salud nacional debemos superar la impunidad, porque la desmemoria permiti? que impere la injusticia por m?s de 25 a?os.

Aparte del esclarecimiento y sanciones legales ?que m?s esperan conseguir?

No solo se busca desenterrar el oscuro pasado, sino asumir el presente hacia un futuro m?s justo. No se busca venganza, esa es una irresponsable mentira de algunos pol?ticos. La Comisi?n se cre? por decreto presidencial y en su mandato no est? el sancionar. Esclarecer s?, y elevar a la autoridad pertinente los resultados de sus investigaciones. Los familiares de los desaparecidos y asesinados tuvieron el gesto de pedirme, en mi condici?n de activista de la APDH, que integre la Comisi?n y ah? estoy. Incluso renunci? p?blicamente a cualquier candidatura a la Constituyente. El mandato contemplado en el decreto presidencial es amplio; en el Ecuador y en Sudam?rica creo, por vez primera se permite desclasificar documentos secretos. Solo eso ya ser? un trabajo enorme, pero tenemos otras atribuciones y campos de acci?n, as? que veremos qu? nos depara el ma?ana.

?La Comisi?n incluir? casos como la muerte del ex-Presidente Rold?s? ?Podr?n llegar m?s lejos que las investigaciones anteriores?

No s? si vamos a llegar m?s lejos. Si el mandato de la Comisi?n incluye casos emblem?ticos, creo pertinente que sea admitido el caso del Presidente Rold?s y su esposa, que sus hijos Santiago y Martha nos solicitaron formalmente incluir en nuestro trabajo. A contrapelo de lo que siempre se ha cre?do en aquel caso, nunca hubo resultados de investigaci?n alguna. Hubo un informe, que es distinto a investigaci?n. 'Si en este pa?s muere un presidente y en 26 a?os nunca se esclareci? por qu? muri?, qu? pueden esperar los ciudadanos comunes y corrientes' nos dijo Santiago. Para eso est? la Comisi?n de la Verdad. A un ser humano no puede exig?rsele vivir a condici?n de la amnesia, la impunidad o la injusticia. No se diga a un pueblo entero.

Fuente: Rebelion

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