contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Mi?rcoles, 27 de junio de 2007

El TLC y la Copa Am?rica

Con clase, tenacidad y tres golazos, Per? gan? a Uruguay el primer partido de la Copa Am?rica que se realiza en Venezuela. ?Una simp?tica met?fora de lo bien que se juega en la cancha bolivariana? En cualquier caso, mientras todos est?bamos celebrando el triunfo, un grupo de unos 150 manifestantes participaba de una vigilia frente al Congreso de la Rep?blica para protestar contra la posible (re)aprobaci?n del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Es que tenemos derecho a estar contentos, pero no nos podemos distraer: la cancha norteamericana est? inclinada, el ?rbitro est? en contra y los jugadores reciben subsidios vitam?nicos que los convierten en Terminators del ?libre? comercio.

?Qu? tiene que ver el f?tbol con los tratados comerciales? ?Estoy forzando la figura para aprovechar la coincidencia de fechas? Pues s?, el hecho de que la goleada peruana y la enyucada gringa tengan lugar en la misma semana sazona la nota. Pero sucede que el deporte (y con m?s fuerza, el f?tbol) se ha convertido en un megaritual moderno que simboliza los valores que sostienen a la ideolog?a del capitalismo globalizado: competencia entre iguales e integraci?n entre diferentes. De refil?n, esta ideolog?a es el sost?n de todos los acuerdos comerciales, incluidos los TLC (que tienen harta carga ideol?gica, por m?s que sus defensores los presenten como meramente t?cnicos y ?pragm?ticos?). El hecho de que esta Copa Am?rica se realice en Venezuela, un pa?s que viene impulsando junto con otros un modelo distinto de intercambio comercial, no deja de ser una paradoja.

Durante el ?ltimo Mundial de F?tbol, Coca Cola lanz? una publicidad que, a grandes rasgos, resume la promesa de la globalizaci?n y, c?mo no, del propio campeonato de la FIFA. ?Recuerdan la tonada? ?Hombres, viejas, mujeres, las vedettes, chimpanc?s, los jockeys, los ni?os, los sostenes... todos estamos juntos, en la Copa del Mundo?... El jingle canta a la uni?n universal de los diferentes en el gran certamen donde competiremos de igual a igual, por supuesto de manera fraterna y ?deportiva?. La met?fora funciona a la perfecci?n puesto que Estados Unidos, el gran mandam?s de nuestros tiempos (a decir de Oscar Ugarteche, ?el G-1?) no pinta para nada en el terreno pelotero o, en todo caso, es ?un equipo m?s?. M?s a?n, pa?ses tercermundistas como Brasil, Argentina o M?xico se codean con los grandes, con lo que la ilusi?n de que todos somos iguales es tan redonda como la pelota.

No hace falta ser muy agudo para darse cuenta r?pidamente que la gran promesa es mentira. En el f?tbol, no todos somos iguales. Por un lado est?n los europeos, con una liga millonaria, infraestructura fabulosa y equipos de ensue?o. Por otro lado estamos todos los dem?s. El desbalance es notorio cuando vemos que ?el ?xito? para cualquier latino o africano es jugar en Europa. ?Alguna vez alguien ha escuchado que Boca Juniors eval?e la posibilidad de fichar a Zidane? Ello, por no decir que el viejo continente tiene 13 cupos completos, Latinoam?rica 8, ?frica 5, y Asia y Ocean?a (que son un mont?n de pa?ses) otros 5.

Pero en fin, el f?tbol es el f?tbol y aunque las condiciones sean distintas, una vez que estamos en la cancha somos iguales, ?no? Es al salir del terreno deportivo e ingresar al duro y poco fraterno terreno de los acuerdos comerciales cuando nos damos cuenta de la verdadera magitud de la mentira globalizada. Desde cualquier punto de vista es un desprop?sito poner a competir ?de igual a igual? a los agricultores de Andahuaylas, que producen papa a precio de sobrevivencia, con el trigo subsidiado que ingresa desde EEUU (?por favor! El fideo es un competidor directo de la papa, y los ministros y lobbystas que dicen lo contrario probablemente nunca han ingresado a una cocina, jam?s han tenido que preparar un men? barato...). De igual forma, es una locura pensar que los trabajadores de Topy Top (que han sido despedidos por la insensata idea de formar un sindicato) pueden ?competir? con los trabajadores norteamericanos cuyos sindicatos son poderosos aparatos de presi?n pol?tica. En ambos casos, la invasi?n de mercados a trav?s del dumping y la migraci?n hacia zonas donde la normativa laboral o medioambiental son papel mojado, la globalizaci?n comercial solo est? favoreciendo a las poderosas empresas transnacionales. Es lo que suceder? con nuestro TLC, que se firmaba ?s? o s? o Alejandro Toledo dejaba de llamarse Alejandro Toledo, que ser?a revisado l?nea por l?nea por Alan Garc?a pero que fue aprobado apresuradamente para que luego Hernando de Soto admitiera que solo el 2% de empresas peruanas resultar?n beneficiadas, y al que finalmente fueron los propios norteamericanos (dem?cratas) los que tuvieron que agregar algunos puntos que los ?negociadores? peruanos no se hab?an atrevido a plantear. Pero m?s all? de la verg?enza que nos da la manera como Per? se ha echado sistem?ticamente ante las imposiciones de EEUU, el punto es que este desequilibrio forma parte de la l?gica del capitalismo globalizado. ?Compitamos de igual a igual? es la manera eufem?stica de decir ?el grande se come al chico?. Es la ley de la selva y esto ocurre en la Organizaci?n Mundial del Comercio, en los tratados entre Europa y ?frica, en los 10 a?os de TLC M?xico-EEUU-Canad?, en la manera como han sido planteados el Mercosur y la Comunidad Andina... Y, sin embargo, insisten en vendernos una globalizaci?n donde ?competitividad? e ?integraci?n? son valores equivalentes.

Mientras tanto, el due?o de casa de la Copa Am?rica viene promoviendo una manera alternativa y creativa de hacer negocios. Recuerdo cuando hace unos a?os Fidel Castro y Hugo Ch?vez lanzaron la idea de la ?Alternativa Bolivariana de las Am?ricas?, ALBA. Para todo analista y economista serio, se trataba de una locura destinada al fracaso. Los dos apestados del barrio firmando un acuerdo cuyo eje era el petr?leo, solo para darle la contra al pol?mico ALCA de EEUU. Desde aquel tiempo, muchas cosas han ido cambiando. Hoy son al menos 5 pa?ses los que se forman parte del eje del ALBA: Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Ecuador. Adem?s, bajo su l?gica se han firmado acuerdos parciales con Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y numerosos pa?ses del Caribe. Adem?s, se han realizado encuentros donde ministros y movimientos sociales han podido debatir, ahora s?, "de igual a igual" sobre los alcances de estos acuerdos.

?Y cu?l es la l?gica del ALBA? ?Pues cual va a ser! La complemetariedad, la cooperaci?n y, por lo tanto, la integraci?n. No se trata de poner a competir a desiguales, sino de intercambiar aquellas cosas que sobran a unos y hacen falta a otros. Por ejemplo, Venezuela pone el petr?leo que Cuba requiere, y en reciprocidad Cuba env?a m?dicos expertos en salud comunitaria y maestros preparados para las tareas de alfabetizaci?n. Venezuela tiene un serio problema de d?ficit alimentario, por lo cual acuerda con Bolivia el intercambio de soya y granos. Las viejas teor?as desarrollistas centraban su atenci?n en la necesidad de divisas para financiar el desarrollo y, por lo tanto, de inversi?n extranjera o endeudamiento. Pero en el ALBA y en los Tratados de Comercio de los Pueblos (TCP, una original propuesta de Evo Morales) no corre un solo d?lar y, sin embargo, se generan procesos concretos de desarrollo. Ojo: no se trata solo del trueque, sino de una propuesta integral de cooperaci?n e integraci?n, que incluye fondos compensatorios para corregir las asimetr?as econ?micas y organismos financieros regionales como el Banco del Sur, entre otros mecanismos. Recomiendo leer con atenci?n en la propia p?gina web del ALBA.

Quiz? la cancha bolivariana es, entonces, m?s pareja que la norteamericana. En M?rida ganamos 3 a 0. ?Cuidado con perder por goleada en Washington!

Por Runa, comunidad del r?o hablador

Fuente: La Palabra Ingenua

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