contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

S?bado, 16 de junio de 2007

Analizando las rutas del narcotr?fico

Este martes 12 de junio se realiz? en Montevideo un encuentro sobre las rutas del narcotr?fico y sus posibles conexiones con Uruguay. All? hubo varios expositores, entre ellos el experto Alain Labrousse, doctor en letras y sociolog?a que ha trabajado como docente en Am?rica Latina, ha estudiado diversos fen?menos sociales de la regi?n y desde principios de los 80 se centr? en el estudio del contexto geopol?tico de la producci?n de drogas. Explic? c?mo suele ser este tr?fico y cu?l es la situaci?n de Uruguay.

JUAN MIGUEL PETIT:

En estas horas se realiza en Montevideo un encuentro sobre las rutas del narcotr?fico y sus posibles conexiones con Uruguay. All? va a haber varios expositores, entre ellos el experto Alain Labrousse, un doctor en Letras y en Sociolog?a que ha trabajado como docente en Am?rica Latina, ha estudiado diversos fen?menos sociales de la regi?n, desde la aparici?n de movimientos sociopol?ticos hasta los movimientos ind?genas en los pa?ses andinos, y tambi?n el surgimiento de la guerrilla de Sendero Luminoso. Desde principios de los ochenta volc? su inter?s hacia el contexto geopol?tico de la producci?n de drogas, dos elementos que hacen combusti?n frecuentemente en nuestra regi?n.
En 1990 fund? el Observatorio Geopol?tico de Drogas, que dirigi? hasta el a?o 2000. Luego de un tiempo en el Laboratorio Franc?s de las Drogas y las Toxicoman?as, trabaja como experto independiente y se vuelca actualmente sobre un punto de vista comparativo de la situaci?n conflictual y sus relaciones con la droga en Afganist?n y en Colombia.
Es realmente muy atractiva la tem?tica que usted presenta. Muy atractiva y a la vez muy dram?tica. ?Desde qu? punto de la realidad analiza estos fen?menos?

ALAIN LABROUSSE:

En general la mayor parte de la gente cuando piensa en droga piensa en consumo, las madres se preocupan mucho; o en la represi?n policial, militar, etc?tera. A veces se evoca el blanqueo de dinero pero nunca o casi nunca se sit?a el fen?meno en el plano de las relaciones internacionales, o sea la geopol?tica en la lucha por el control de territorios y sus riquezas. Y justamente, la droga crece en un territorio, se transforma en laboratorios que est?n cerca de los cultivos y se lleva a trav?s de rutas desde los pa?ses productores hasta los pa?ses consumidores. En todo este contexto hay conflictos entre fuerzas del orden, mafia, sublevados en armas, lo que implica negociaciones entre Estados, intereses econ?micos, intereses geoestrat?gicos, etc?tera, y es ese contexto particular pero fundamental que yo trato en mi investigaci?n.

JMP - Usted est? estudiando dos realidades muy concretas, distantes, la de Afganist?n y la de Colombia. ?Ha sacado alg?n tipo de conclusiones o formulado alg?n tipo de leyes que permitan explicar estos conflictos en los cuales se mezclan tantos elementos?

AL - Colombia es el primer productor mundial de coca?na y Afganist?n es el primer productor mundial de hero?na. El primero produce 70% de la coca?na y el otro 90% de la hero?na. Son dos pa?ses donde existe conflicto, en el caso de Colombia desde hace casi 50 a?os, y en Afganist?n desde hace 30 a?os o m?s. Hay similitudes entre esos dos casos. Por otra parte, en los dos casos hay una intervenci?n militar internacional, en el caso de Afganist?n con liderazgo de Estados Unidos, y en Colombia Estados Unidos a trav?s del Plan Colombia da cada a?o casi un mill?n de d?lares.
La intervenci?n norteamericana contra las drogas se produce masivamente en los dos pa?ses. El ?ltimo punto de comparaci?n es que ahora, como han fracasado las pol?ticas en Afganist?n, que cada a?o bate un nuevo r?cord de producci?n de opio, se va a aplicar la receta (fallida, por supuesto) del Plan Colombia, se piensa hacer fumigaciones masivas de los cultivos de amapola, algo a lo que hasta ahora los afganos se hab?an negado. Y hay cooperaci?n policial, estuve en Afganist?n hace poco y vino una delegaci?n de polic?as colombianos a formar a los afganos, y en este momento hay afganos en Colombia para aprender del "?xito" colombiano.

JMP - El Plan Colombia es la posici?n extrema, la intervenci?n extrema, militar, frente a la producci?n y la comercializaci?n de la droga. Hay otras alternativas mucho m?s moderadas. ?Cu?l es el punto justo?


AL - La Uni?n Europea no acept? participar en el Plan Colombia, ni en su aspecto pac?fico (desarrollo alternativo, formaci?n jur?dica de los jueces, etc?tera), para no avalar los aspectos militares. La Uni?n Europea financia lo que se llaman laboratorios de paz, o sea, iniciativas ciudadanas para encontrar alternativas no s?lo a los cultivos il?citos sino tambi?n a la violencia, a la guerra, etc?tera. Es una alternativa que descansa m?s sobre la prevenci?n, sobre iniciativas ciudadanas, sobre la b?squeda de la paz que sobre la guerra. Hay que decir que en los dos pa?ses, si no se soluciona el problema de guerra contra los alzados en armas, que se ve que no se puede solucionar militarmente, es dif?cil pensar que la droga vaya a desaparecer.


JMP - Antes del Plan Colombia hubo todo un proceso in crescendo, de aumento del problema y del fen?meno de la droga. En nuestras latitudes, en Uruguay, en los a?os ochenta pr?cticamente no exist?a la droga, ahora est? instalada. ?C?mo se detiene ese proceso? ?C?mo se interviene antes de que se salga totalmente de cauce, dando argumento a intervenciones radicales, fuertes, militares, como el Plan Colombia?


AL - Hay las dos puntas, la producci?n y la acci?n sobre el consumo. El consumo es un problema econ?mico, social, psicol?gico. En Uruguay el consumo de pasta base se produce principalmente en sectores marginados, en los asentamientos, etc?tera, entonces hay que solucionar este problema. Desde el punto de vista de la producci?n, tambi?n hay que dar alternativas a los campesinos para que no se dediquen a estos cultivos que rinden m?s pero que son muy nocivos. Es interesante lo que est? intentando Evo Morales en Bolivia, donde hay unas 12.000 hect?reas legales para el consumo tradicional de la poblaci?n ind?gena, y unas 15.000 hect?reas excedentarias. Evo Morales est? tratando de exportar una parte de la coca legal a los mercados de uso semilegal, como el norte argentino (donde consumen masivamente la hoja de coca mastic?ndola), el norte de Chile y pa?ses que se declaran interesados en el t? de coca (que en Bolivia se llama mate de coca), con lo cual incrementa las exportaciones, e industrializar los otros excedentes, porque la coca es muy rica en vitaminas, en sales minerales, en otros principios y ayuda a la adaptaci?n a la altura, etc?tera. Evo est? recibiendo una contribuci?n de 200 millones de d?lares de Venezuela para hacer f?bricas y transformar esos productos. Al mismo tiempo, lleva una pol?tica fuerte de represi?n al narcotr?fico. Este a?o Bolivia ha batido los r?cord de decomisos de coca?na, etc?tera. Y se ayuda a los campesinos bolivianos a encontrar alternativas en productos legales. Con todo esto se puede disminuir fuertemente la producci?n. Y eso va a repercutir en Uruguay, porque una gran parte de la pasta base viene a trav?s de Argentina y de Paraguay.

JMP - ?C?mo funciona la conexi?n uruguaya en esa ruta del narcotr?fico? ?Somos un lugar de pasaje, o un lugar de destino? Somos un mercado chico, pero que parecer?a que tiene su peso en la regi?n.

AL - Uruguay est? muy ligado a lo que pasa en Argentina. Argentina se ha convertido en una plataforma de tr?nsito, a Espa?a llegan toneladas que pasan por Argentina, y no ser?a sorprendente que por Uruguay pasaran cantidades menores, por cierto, a trav?s del puerto de Montevideo. En Espa?a se ha decomisado coca?na que proven?a de Uruguay, no grandes cantidades porque el puerto de Montevideo no tiene el tama?o del de Buenos Aires.

Uruguay tambi?n es un mercado de consumo y la pasta base vino despu?s de la crisis. En Argentina antes de la crisis de 2000 hab?a un fuerte consumo de clorhidrato de coca?na por parte de las clases media y media baja, pero con la crisis la gente no pudo comprar m?s el clorhidrato de coca?na, que es m?s caro, y empez? a consumir pasta base. Ese fen?meno pas? a Uruguay, la influencia y los contactos comerciales y econ?micos entre Uruguay y Argentina son un hecho conocido.

JMP - ?Por qu? existen las drogas?, ?por qu? existe esa necesidad de miles y miles de personas en todo el mundo de consumir sustancias que les producen ciertos efectos?

AL - Para evadirse de la realidad cotidiana. Los pobres porque sufren, cuando los ni?os de la calle no tienen droga esnifan pegamento, vapor de gasolina, etc?tera, cualquier cosa, cuando hay necesidad. La gente de clase media o intelectual porque piensa que puede estimular su creatividad o su productividad. Y fundamentalmente por el miedo a la muerte, que concierne a toda la humanidad, inconscientemente las drogas son una manera de evitar mirar el final de la vida. Las drogas han existido en todas las sociedades y ser?a ut?pico pensar que van a desaparecer. Lo que hay que hacer es tratar de que sean lo menos da?inas posibles, sobre todo para los j?venes, que no tienen la defensa, la capacidad de elecci?n que tienen los adultos.

JMP - Usted ha visto nuestra realidad, hay lugares que se se?ala que son sitios cr?ticos, ya sea para la comercializaci?n o donde se genera violencia a partir del consumo o de la realizaci?n de delitos para obtener dinero para luego obtener las sustancias. ?C?mo imagina esos laboratorios de paz, en la l?nea de trabajo de varios pa?ses europeos, funcionando en este medio? ?C?mo son esos laboratorios de paz?

AL - Est?n en zonas rurales, se re?ne la poblaci?n de un pueblito en una zona importante como el Magdalena Medio, en Colombia, y la gente decide qu? necesita (talleres de costura para las mujeres, desarrollo agr?cola para los hombres, con tractores, etc?tera), cada uno elabora su proyecto, que despu?s es elegido por la poblaci?n. Hacen presi?n porque son zonas donde hay grupos armados, tanto las FARC marxistas como las AUC de los paramilitares de extrema derecha, entonces la poblaci?n trata de negociar con esa gente para que no se meta en su zona. Se hab?a logrado alg?n ?xito en ese sentido, pero siempre es muy precario.
Una instituci?n como el Fondo Ra?l Sendic, por ejemplo, est? un poquito en esa onda, pero en Colombia cada laboratorio de paz (hay tres, creo) son 30 millones de d?lares, es una escala muy importante. La Uni?n Europea tendr?a que hacer m?s inversi?n en Uruguay para desarrollar proyectos que puedan interesar a los j?venes, pero es la poblaci?n misma la que decide lo que quiere. Pedag?gicamente ha sido positivo.

JMP - Esa onda tiene que ver con generar intervenciones directas muy personalizadas en cada caso concreto, por ejemplo, a trav?s de identificar barrios, lugares, personas, necesidades de grupos de riesgo. ?C?mo se hace eso en una ciudad? ?C?mo se entra en lugares muy explosivos? ?C?mo se hace para que no se transformen en guetos?

AL - Debe ser un trabajo de las intendencias, de las juntas vecinales, del Estado. Es dif?cil hacer progresos en materia de lucha contra la droga, hay que juntar a todos los actores interesados. Hasta la Polic?a puede tener un rol positivo si considera que su papel no es ?nicamente la represi?n, sino que tambi?n puede participar en la toma de conciencia de la gente, explicarle, por ejemplo, que se vuelve econ?micamente vulnerable, que los que ganan dinero son los traficantes, no la gente que consume, ni siquiera los peque?os distribuidores de droga.

JMP - ?Qu? le parece la alternativa de despenalizar el consumo de drogas y regularlo a trav?s de mecanismos estatales, por ejemplo?

AL - Hay dos cosas. Despenalizar es no reprimir fuertemente, tolerar. Por ejemplo, en Holanda se ha despenalizado el uso de la marihuana y de hach?s, pero sigue estando prohibido por la ley. Otro problema es legalizar la droga, o sea venderla libremente. Tiene la ventaja de que los precios se derrumban y la delincuencia baja, pero hay que tener mucho cuidado con el consumo, porque si el producto es de libre acceso hay una tentaci?n de comprarlo. Cada pa?s tiene su tradici?n cultural, su tradici?n de uso de sustancias, y de sustancias legales, porque no olvidemos que el alcohol ocasiona tambi?n mucho da?o a la salud, mucho m?s que todas las otras drogas reunidas. Entonces hay que ver, porque el peligro, en caso de legalizaci?n, es que aumente el consumo, particularmente en los pa?ses del tercer mundo m?s pobres, por ejemplo, estoy seguro de que si en pa?ses africanos se legalizaran drogas con el prestigio del consumo occidental, como la coca?na, durante varios a?os habr? un aumento sensible del consumo. Hasta ahora no se han hecho suficientes estudios prospectivos para tener una visi?n clara de qu? pasar?a en caso de legalizaci?n.

JMP - Usted dice que h?gase lo que se haga, el tema central, el foco, el tema de fondo es trabajar sobre esas situaciones sociales, familiares, afectivas, psicol?gicas que generan angustia, temor, miedo, miedo a la muerte, y esos fantasmas no se terminan con una soluci?n al tema de las drogas sino que va mucho m?s all?.

AL - Claro, hay que trabajar todos los aspectos y no so?ar con que va a desaparecer. Es un trabajo continuo y de largo aliento. En Europa, por ejemplo, se ha logrado disminuir bastante la mortalidad debida al uso de hero?na con la distribuci?n de productos alternativos, mediante lo que se llama prevenci?n de riesgos, se distribuyen jeringas, productos como la metadona. Ahora tenemos el problema de que entra fuertemente la coca?na en el medio popular donde antes estaba la hero?na, entonces hay que inventar otras pol?ticas frente a otro producto que tiene efectos diferentes.

JMP - ?Qu? est? pasando en el resto del mundo con la producci?n de sustancias que generan adicciones? En China, por ejemplo.

AL - En China hubo tradicionalmente un mercado de hero?na que ven?a de Birmania, los opi?ceos son una vieja historia. Ahora est? entrando, est? de moda, con el desarrollo de los polos urbanos, la coca?na, el a?o pasado hubo un decomiso de 150 kilos que no estaban en tr?nsito, eran para el p?blico. En Tailandia, otro pa?s din?mico desde el punto de vista econ?mico, tambi?n entra fuertemente la coca?na. En ?frica del sur tambi?n est? muy presente. Se abren nuevos mercados, sobre todo en los pa?ses industriales emergentes, y est? de moda la coca?na y hay que enfrentar esa nueva realidad. Los chinos tienen una pol?tica muy represiva, en caso de hero?na fusilan a la gente que recae una vez, hay centenares de muertos por ejecuci?n cada a?o, y eso no ha parado nada el progreso de la hero?na, que ha sido continuo. Esos pa?ses, que estaban protegidos por su aislamiento o su pobreza, est?n descubriendo una nueva realidad.

JMP - ?Podemos decir que Estados Unidos es el principal consumidor de drogas del mundo? ?O ya es un fen?meno absolutamente masificado y mundial?

AL - El primer mercado mundial, seg?n las Naciones Unidas, es Estados Unidos, pero Europa se est? acercando. En Europa, con los pa?ses del Este entrando a la Uni?n Europea, hay tambi?n desarrollo del consumo. Los pa?ses del Este, que descubren nuevas sustancias cuando se abren las fronteras, tienden a acercarse a las modalidades de consumo de los pa?ses del Oeste. Por eso crece el mercado.

JMP - ?C?mo impacta en la pol?tica este fen?meno de presencia creciente del narcotr?fico en todo el mundo? En muchos lugares se habla de narcopol?ticos, por ejemplo en Colombia, sectores pol?ticos que son cooptados por narcotraficantes disimuladamente y que terminan siendo una pieza m?s de su tablero. ?Qu? pasa en el resto del mundo?

AL - En Colombia los paramilitares, que est?n muy ligados con el tr?fico de drogas, dijeron en 2004 que controlaban 30% del Parlamento y nadie los desminti?. El presidente Uribe est? involucrado en problemas, 12 legisladores electos de los partidos que lo apoyan que est?n en la c?rcel por narcotr?fico. Pero hay otro problema: a veces los pa?ses usan el pretexto de la lucha contra la droga para esconder otras pol?ticas. Es claro el caso de Estados Unidos tanto en Colombia como en Afganist?n. Como perdi? su base en Panam? es vital para Estados Unidos controlar el norte de Colombia, donde sus m?s de 1.000 asesores militares o paramilitares sirven a ese fin. En Afganist?n el combate contra el terrorismo y contra las drogas esconde la necesidad de controlar el petr?leo de Asia Central, para invadir a Afganist?n se le dieron bases en Tayikist?n, Uzbekist?n, pa?ses que est?n produciendo petr?leo y que tienen reservas o que est?n al lado de pa?ses que producen, como Turkmenist?n, por ejemplo. Tambi?n es un fen?meno muy actual que la lucha contra la droga sirve a otros intereses de car?cter geopol?tico o econ?mico.

Fuente: Espectador - Uruguay

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