contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Jueves, 31 de mayo de 2007

Un doctor para la coca

* DEFENSAS. Teobaldo Llosa es el psiquiatra que m?s ha estudiado y defendido las bondades medicinales de la hoja de coca, tanto que la ha aplicado en el tratamiento contra la adicci?n al clorhidrato de coca?na y a la pasta b?sica. Todos sus estudios son citados en el extranjero

Por Miguel ?ngel C?rdenas

No necesit? mate ni harina de coca para volar un Mirage V, para ser presidente de la Federaci?n Peruana de Ciclismo, para cantar como tenor l?rico de zarzuela, para publicar dos poemarios ni para traducir del ingl?s su propio libro "M?dicos contra pacientes" con miras a filmar su
primera pel?cula. El doctor Teobaldo Llosa es un personaje
'alucinante'.
Acaba de promover las primeras c?psulas de harina de coca con fines m?dicos y se enfrenta sin ambages a la pol?mica contra su satanizaci?n.

Vivimos un 'boom' naturista con la harina de coca, similar al que se produjo con la maca y la u?a de gato.
Yo le quitar?a los adjetivos de milagroso y hoja sagrada que le est?n dando e ir?a a las cosas concretas: es un producto natural de las hojas de coca, sin a?adidos, sin t?xicos, solo la molienda, y conserva todas las propiedades al cien por ciento, con la facilidad de que no hay que masticarla ni echarle una 'llicta'. Y que los intestinos absorben todos
sus elementos, especialmente el calcio, la vitamina D, A, hierro, y, adem?s, la coca?na.

Ha mencionado la palabra maldita.
Ah? es donde viene la pol?mica, la coca?na por v?a oral como la consumen los chacchadores, o como se bebe en mate de coca, es buena, es un estimulante, como tomarse una taza concentrada de caf? o un 'red bull' cuando uno quiere estar despierto. Una bolsita tiene un gramo de hoja de coca, un promedio de cinco miligramos de coca?na, que equivale a dos
tazas de caf? normal con 160 miligramos de cafe?na. Pero adem?s tiene otros efectos superiores al caf?, es un antifatigante, por eso los mineros y los agricultores chacchan todo el d?a, trabajan m?s y se agotan menos. Y les controlaba el apetito sin desnutrir, usted no ha visto serranos anor?xicos. Por eso, se dice que la coca es la mejor
planta laboral del mundo, sin exagerar.

Si lo compara con el caf?, este tiene contraindicaciones y produce da?os en la gente hipertensa, con gastritis.
Desde la ?poca de los incas no se da coca a las gestantes ni a los ni?os. Por algo ser?, no sabemos todav?a. De repente, tiene demasiado calcio --porque la coca es la planta que tiene m?s, cuatro o cinco veces el que tienen otras yerbas y los pescados-- y podr?a calcificar el cart?lago de crecimiento. Hay que tener precauciones con las personas
hipertensas, las que tienen presi?n intraocular alta, glaucoma.

Usted es el principal estudioso de la hoja desde 1996, ?pero por qu? hasta ahora no existe un documento cient?fico contundente que pueda hacer frente a la imagen negativa que se difunde por todos los medios?

Hay mucha informaci?n peruana, boliviana y mucho m?s, norteamericana; sus gobiernos la combaten pero sus cient?ficos nos dan el apoyo en todo.
Lo que pasa es que no hay mucha divulgaci?n. Si fuera verdad que la coca?na por v?a oral causa adicci?n, no habr?a ni una sola bolsa de mate de coca en el mercado. La coca?na por la boca no excita, no trastorna, no crea paranoia, sino estimula como un caf?.

?Y oralmente no genera adicci?n? Usted ha confesado que es adicto al caf? y su consumo es oral.

Yo tomo todo el d?a caf?. Pero es una adicci?n qu?mica y la que se persigue es la adicci?n de conducta. Es distinto, cuando alguien comienza a usar la coca?na por la nariz, la fuma como pasta o se inyecta, se excita, se trastorna, se pone agresivo o deprimido, abandona los estudios, los trabajos, roba, se vuelve soci?pata. El chacchador, en
cambio, consume para trabajar m?s. Esas son las diferencias. El t?rmino que se usa ahora en psiquiatr?a y en patolog?a es dependencia.
Significa que yo voluntariamente voy a buscar algo...

Pero a?n ah? existe el riesgo de que en un momento ya no sea una elecci?n libre, sino que ya no pueda vivir sin la sustancia ni controlarla. Por ejemplo, si le quito el caf? por muchos d?as, ?usted tendr?a s?ndrome de abstinencia?

S?, pero un s?ndrome que no trastorna mi conducta. Cuando uno tiene un s?ndrome de abstinencia tipo coca?na, tipo hero?na, necesito la droga tanto que soy capaz de vender todo lo m?o, luego lo de los dem?s y cuando alguien se opone, soy capaz de matarlo. Por eso hay cr?menes por las drogas. El caf? me produce una dependencia fisiol?gica, pero pasado unos d?as desaparece, ?usted se ha enterado que alguien rob? o mat?
por una taza de caf??

Usted le tiene tanta fe al consumo oral de la hoja de coca que
parad?jicamente hasta la ha usado para combatir la adicci?n al
clorhidrato y a la pasta b?sica. Casi un m?todo homeop?tico.

Para combatir la adicci?n al cigarro, se usan parches de nicotina, autorizado por los ministerios del mundo. Y la metadona se usa para los adictos a la hero?na. Yo soy pionero de un tercer m?todo que se llama terapia de sustituci?n o agonista: la coca?na oral como c?psulas o como infusiones; donde no se sustituye la sustancia sino la forma de usarla.
Es que repito, lo m?ximo que uno puede hacer si se come un kilo de hoja de coca es intoxicarse, no se va a volver adicto.

?C?mo lleg? a este tratamiento? Usted se hizo famoso en los a?os 80 por hacer operaciones al cerebro para combatir la adicci?n, que incluso hizo que el famoso Jacques Cousteau lo entrevistara para un documental.

Yo hab?a venido de estudiar en Brasil y trabaj? en una cl?nica
psiqui?trica que comenzaba a llenarse, hasta en un 80%, de una clase de adictos que fumaban un cigarro con pasta. Dirig? a doce m?dicos y los pacientes entraban y sal?an y hab?a tanta desesperaci?n, la gente nos criticaba: pero no pueden curarlos, para qu? son psiquiatras. Y us?bamos todos los m?todos modernos. Pero en el a?o 82, ve?amos que no pod?amos
curar a nadie. Un d?a tuvimos en Navidad un paciente que masacr? a la madre. Se reunieron mis m?dicos y les dije: se?ores, por aqu? no podemos seguir.

?Y decidi? optar por la lobotom?a!

Ese fue el problema, confundieron lobotom?a con cingulotom?a anterior bilateral, que es una cosa muy espec?fica, que hasta ahora se usa para la ansiedad, para ideas depresivas con tendencia de suicidio que nadie puede controlar. Fui al Congreso Mundial de Viena en el a?o 84 a presentar los casos y se horrorizaron. En el "Le Monde" de Par?s me dijeron Mengele peruano, en Estados Unidos me dijeron brujo. Hab?a
tanta oposici?n que paramos de operar, pese a que san? al 50% de enfermos considerados irrecuperables.

Y casi le quitan el t?tulo de psiquiatra...

En la asociaci?n psiqui?trica, pero no pudieron. Por eso, decid? investigar el uso oral de la coca?na y me fui a la sierra, hice los estudios en Quillabamba, vi que los serranos consum?an hoja de coca m?s de treinta a?os, seis d?as a la semana, estaban sanos. Hice estudios de sangre en el hospital y lo ?nico que ten?an eran par?sitos. Entonces comenc? a usar mate de coca como sustituto para la adicci?n y vi que la gente comenzaba a controlarla. Y me becaron en Estados Unidos en 1991, el mismo instituto que me llam? brujo.

Vamos a otro aspecto pol?mico, usted aboga por la industrializaci?n; pero por m?s alternativo que sea, ?por qu? no se logran resultados concretos? Se supone que por la l?gica de mercado...

?Porque hay monopolio!, Enaco es la ?nica que vende la harina de coca, sin embargo, ya la est? soltando. Ya hay hasta cremas de coca con licencias de Digesa, porque es anest?sico. Hay aguardiente de coca, vino de coca, que se est? haciendo en Huanta. Y las c?psulas son el producto m?s moderno. Y ahora la hoja de coca con chocolate. Digesa est? muy abierto a aceptar los beneficios de la coca. Pero que quede claro que
yo tambi?n combato al narcotr?fico, no se me hubiera ocurrido ser adicto, hasta opero a los adictos.

Y el argumento, que lo ve en carteles y hasta en la publicidad del cine: que la inmensa mayor?a de los cultivos se va al narcotr?fico.

Es cierto, pero la soluci?n no es erradicar. La erradicaci?n ha fracasado desde la ?poca de los espa?oles. La erradicaci?n fracas? en Asia con el opio. ?Qu? hago con las hojas? Hago chocolates, que se pueden vender hasta en un d?lar para los turistas. Se tiene que hacer que los propios agricultores tengan derecho a hacer su harina de coca, su mate de coca, no solo Enaco, porque son coste?os. En Colombia han comenzado a hacer papeles de coca, la celulosa de la ra?z, las hojas, los tallos y la fibra las han convertido en cartones. No solo con la hoja, hay que industrializar toda la planta, faltar?an hect?reas, el Gobierno dir?a siembren cien mil m?s porque faltar?a para producir cartones y papel de coca.

?Usted ha viajado a las zonas cocaleras?... ?Ha hablado con los l?deres cocaleros?

A las zonas de narcotr?fico no, ni quiero meterme en pol?tica porque se distorsionan las cosas. He estado por Tingo Mar?a de vacaciones, en Quillabamba y en la mina de Casapalca. Soy un cient?fico. Ni me he le?do la suerte en las hojas de coca, soy muy realista.

LA FICHA
Nombre: Teobaldo Llosa.
Edad: 66 a?os.
Profesi?n: Psiquiatra graduado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Brasil.
M?dico aeroespacial en la School of Aerospace Medicine de Texas.
Investigador del National Institute on Drug Dependence.
Cargo: Fundador de las cl?nicas Mari?tegui, Heidelberg, Llosa y el Instituto del estr?s.

Fuente: El Comercio

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