contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Martes, 22 de mayo de 2007

Drogas: Bajo la amenaza de un nuevo ciclo de demanda mundial

En la guerra contra las drogas, de la que somos parte gracias a nuestros gobiernos y que va de fracaso en fracaso, trayendo violencia, muerte, corrupci?n, etc., no perdemos todos. Algunos ganan. Para Estados Unidos por ejemplo, es un ?xito geopol?tico y para los bolsillos de sus seguidores e intermediarios locales (incluido escribidores) es un gran exito econ?mico...

Bajo la amenaza de un nuevo ciclo de demanda mundial

por R?ger Rumrrill, Iquitos, 4 de Mayo 2007

Toda la violencia desatada en las ?ltimas semanas principalmente entre los productores de hoja de coca de los Valles del Alto Huallaga y el Monz?n y el gobierno del Dr. Alan Garc?a P?rez es, parafraseando la famosa narraci?n de Gabriel Garc?a M?rquez, la cr?nica de una violencia anunciada.

En efecto, el 15 de marzo pasado, el Ing. Juan Jos? Salazar Garc?a, ministro de agricultura, en representaci?n del gobierno aprista suscribe, junto con la dirigencia cocalera la llamada ?Acta de Tocache? en la que el Ejecutivo se compromete a suspender la erradicaci?n de los cocales, a excepci?n de las plantaciones cercanas a las pozas de maceraci?n en un per?metro de 1000 metros cuadrados y a proceder al empadronamiento general de todos los productores de coca y a efectuar un levantamiento catastral de los cultivos.

Los ?halcones? de la pol?tica antidrogas camuflados en el aparato del Estado, en los medios de comunicaci?n, en as?pticos centros de estudios y embajadas piden la cabeza del ministro Salazar por haber capitulado ante las demandas de los cocaleros a los cuales, de modo directo, se les relaciona con el narcotr?fico y Sendero Luminoso.

A partir de este momento, empieza la guerra verbal y cada bando se pone en sus trece. El gobierno decide no cumplir el acta, sin importarle la devaluaci?n de su palabra y los cocaleros amenazan con medidas de fuerza que han venido ejecutando con el cierre y bloqueo de la estrat?gica y m?s importante carretera de penetraci?n del pa?s, la ?Federico Basadre?, que es una arteria que articula la econom?a entre las regiones de la Costa, particularmente Lima, y la Amazon?a.

La ?spera y torpe intransigencia de ambos, cocaleros y gobierno, est? provocando p?rdidas cuantiosas en un pa?s golpeado por la pobreza pese a las triunfales cifras de un crecimiento concentrado en pocas manos y est? generando el caldo de cultivo para Sendero Luminoso y el narcotr?fico.

Mientras se produce este enfrentamiento absurdo, la onda expansiva de un nuevo y renovado ciclo de demanda mundial de las drogas est? por tocar nuestras puertas. Si esta nueva onda de expansi?n de consumo de drogas a nivel planetario nos inunda antes de que hayamos resuelto el problema de la coca vinculada al mercado del narcotr?fico, el Per? podr?a tener los patrones de violencia, y corrupci?n que ahora sacude y socava a pa?ses hermanos como Colombia y M?xico.

China, el nuevo motor de la demanda

En este nuevo ciclo, China es el motor de la demanda mundial de drogas. Como lo fue Estados Unidos en los setentas del siglo XX al final de la Guerra de Vietnam y en un per?odo de crecimiento de la econom?a mundial, esta vez el gigante chino, que crece a una tasa anual del 10 por ciento por encima de todas las econom?as del mundo, con sus 1300 millones de habitantes, sus 40 millones de multimillonarios y sus 300 millones de pr?speros clasemedieros, se erige no s?lo en el primer y mayor candidato a reinar como el nuevo imperio econ?mico y pol?tico del siglo XXI, sino tambi?n a desplazar al todav?a vigente imperio actual, Estados Unidos, de su condici?n de primera potencia pol?tica, econ?mica y militar y tambi?n de su rango de mayor consumidor de drogas por ahora ilegales: coca?na, hero?na, hash?s y metanfetaminas.

Tal como ocurr?a en los setentas del siglo pasado, cuando los ?yuppies? o capitanes de la econom?a estadounidense consum?an coca?na, la droga elegida en los per?odos de prosperidad y crecimiento econ?micos por sus propiedades de poderoso estimulante, los multimillonarios chinos de Shangai, Pek?n consumen coca?na con los mismos fines. Otra de las drogas de gran consumo son las metanfetaminas especialmente entre los militares y las capas pobres de la poblaci?n. No hay que olvidar que buena parte de la prosperidad y el crecimiento chino est? basado en los salarios de esclavitud que perciben los trabajadores (50 centavos de d?lar por hora de trabajo, frente a 6 d?lares la hora que percibe el trabajador agr?cola mexicano en los campos californianos), la inexistencia o laxitud de normas ambientales y la prohibici?n de sindicatos. Por estas y otras razones China es el para?so de las multinacionales de todo el mundo que han convertido al gigante asi?tico en el nuevo ?El Dorado? para colocar sus inversiones.

Caracter?sticas del nuevo ciclo

Este nuevo ciclo mundial de consumo de drogas tiene algunas caracter?sticas que lo diferencian del primero de los setentas del siglo pasado. Hoy, el mundo es m?s inseguro que nunca despu?s de la invasi?n norteamericana de Irak y Afganist?n y el despliegue de la ?guerra mundial contra el terrorismo?. Esa incertidumbre e inseguridad tienen su correlato en el pensamiento y la filosof?a postmodernas que relativizan el sistema de creencias, la fe, la raz?n y las certidumbres que fueron y quiz?s sigan siendo las piedras angulares de las sociedades de la modernidad.

En los setentas del siglo pasado, al t?rmino de la Guerra de Vietnam, que fue la peor derrota militar de Estados Unidos en el siglo XX, la apertura de China y la Uni?n Sovi?tica y los acuerdos firmados por Washington durante el gobierno de Richard Nixon en el contexto de la ?Guerra Fr?a?, generaron cierta sensaci?n de seguridad que ahora el mundo no conoce m?s.

Quiz?s un expresi?n de ese relativismo y ese ?s?lvese qui?n pueda? que caracteriza a la sociedad postmoderna es el policonsumo de drogas especialmente en Occidente. Grupos de consumidores adquieren en el mercado un ?paquete? que contiene diversas drogas para diversos usos, placeres, apetencias y necesidades. Coca?na que el grupo consume un fin de semana dedicado al placer amoroso. El lunes, para bajar la intensidad y tener un aterrizaje de sensaciones y efectos suaves y placenteros la droga elegida es el hash?s. Luego, durante la semana, cuando los usuarios han retornado a la dura realidad del mundo , la droga para escapar de esta cotidianeidad con frecuencia insoportable es la hero?na depresora.

Adem?s, hay diversos tipos de metanfetaminas para cada g?nero musical para divertirse fren?ticamente en las ?caves? y discotecas de cualquier ciudad del mundo. En este nuevo ciclo, el consumo de coca?na en Estados Unidos se ha estabilizado con un promedio de 20 millones de usuarios. Aunque el consumo de matanfetaminas, en particular el ?meth? tiene un crecimiento exponencial sobre todo en el estado de California que, si fuera un pa?s, ser?a la sexta econom?a del mundo gracias al trabajo de los inmigrantes, la industria de la diversi?n y el entretenimiento
(Disneylandia, Hollywood , la industria electr?nica y muy pronto el etanol).

Otra caracter?stica en este nuevo ciclo es que la econom?a de las drogas, el ?cash flow? que alimenta las econom?as de casi todas las naciones del mundo, no est? concentrado ?nicamente en las ?firmas? o carteles, en los bancos y el sistema de ?lavander?a? de la econom?a ilegal que funciona en todos los pa?ses, sino que se distribuye en un gigantesco ?narcomenudeo?, como en M?xico. Seg?n Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva, el narcotr?fico inyecta a la econom?a peruana un promedio de 1000 millones de d?lares anuales.

A diferencia del primer ciclo, en el nuevo en el que estamos ingresando aceleradamente, la coca?na gana terreno en mercados de consumo donde antes reinaba sola la hero?na, el sudeste asi?tico. Adem?s, cambia de estrategias y se adapta a los mercados de manera muy funcional. As?, por ejemplo, en Madagascar, las mafias colombianas pagan a los extractores de piedras preciosas con coca?na.

La demonizaci?n de las drogas

Incluso el discurso contra las drogas parece mucho m?s radical, prohibicionista y demonizador que en el primer ciclo por razones obvias: la utilizaci?n geopol?tica de la ?guerra mundial contra las drogas?. Sin embargo, las muertes que producen la coca?na, el hash?s y la hero?na en Francia cada a?o no pasa de 60 personas, aunque en los noventas del siglo XX llegaban a 500 y 600. En cambio, las muertes por el consumo de drogas legales y que pagan impuestos, como el alcohol y el tabaco pasan de 100 mil anualmente. En Estados Unidos las muertes por tabaco llegan a 300 mil y por alcohol a 100 mil. Las v?ctimas por drogas ilegales como coca?na, hero?na y metanfetaminas est?n por los 3500 cada a?o.

Investigaciones recientes est?n revisando y rectificando el ?cash flow? de la econom?a de las drogas que desde hace una d?cada, citando a las Naciones Unidas, se afirma que est? por encima de los 500 mil millones de d?lares. Los estudios que hemos revisado en Francia se?alan que este dinero sucio no pasar?a de 40 mil millones de d?lares anuales, sobre todo porque ahora con el ?narcomenudeo? este dinero sucio est? menos concentrado como ya se?alamos.

Despu?s de todo, el miedo que provocan las plantas picotr?picas en la sociedad postmoderna y que ha llevado a declararlas una ?guerra mundial?, es el miedo y el pavor del sistema capitalista, de la sociedad de consumo, a una rebeli?n de sus ?esclavos?, es decir, de las v?ctimas del consumismo ?liberados? por los estados alterados de conciencia.

Hablo sobre todo de las sociedades occidentales, principalmente de Estados Unidos, un pa?s y una sociedad que ?vive un estado de org?a del consumo?, como ha calificado Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Econom?a. Una sociedad hedonista que, por ?sta y otras causa y razones, ocupa el primer lugar del consumo de drogas legales e ilegales en el mundo. En las civilizaciones antiguas y todav?a hoy, en las sociedades y culturas ind?genas, el consumo de drogas, en particular alucin?genos, es a?n ritual y est? sacralizada. Pero las drogas se han desacralizado para convertirse en un producto m?s de las sociedades insaciablemente consumistas del siglo XXI.

Este consumismo de drogas explica por qu?, despu?s de m?s de 30 a?os de la ?guerra contra las drogas? haya tanta producci?n y consumo como en el primer d?a en que el presidente Nixon declar? la ?guerra mundial contra las drogas? en 1969. Se estima que actualmente existen 150 mil hect?reas de amapola en el mundo. Cien mil de estas hect?reas est?n s?lo en Afganist?n; hay 72 mil hect?reas de marihuana s?lo en Marruecos, primer productor mundial de este cultivo. En cuanto a coca, la superficie estimada bordea las 200 mil hect?reas distribuidas en Colombia, Per? y Bolivia.

En cuanto al consumo, sin incluir todav?a la masiva demanda de drogas ilegales en China, las cifras de Antonio Mar?a Costa, director de la ONUDD, son las siguientes: 150 millones de consumidores de marihuana; 38 millones de usuarios de metanfetaminas;15 millones de consumidores de heroina y otros opi?ceos y 13 millones de consumidores de coca?na. Cifras de consumo mundial de drogas il?citas del a?o 2006.

El ?xito geopol?tico de ?la guerra mundial contra las drogas?

A diferencia de lo que afirman la mayor?a de los analistas y expertos del tema que sostienen que ?la guerra mundial contra las drogas? es un fracaso, creo que esta guerra es exitosa. Porque es una guerra geopol?tica. En esta afirmaci?n coincido plenamente con Alain Labrousse, el mayor experto europeo sobre el tema, fundador del desaparecido Observatorio Geopol?tico de las Drogas (OGD), autor de estudios fundamentales en el an?lisis y comprensi?n del fen?meno y con quien compartimos experiencias e informaciones el 20 de marzo pasado en una entrevista en Par?s, Francia.

Desde su inicio, el objetivo prioritario de esta ?guerra? fue geopol?tico. Ronald Reagan declar? al tr?fico de drogas como una ?amenaza letal? para la seguridad de Estados Unidos a trav?s de una Directiva de Seguridad Nacional.A la ca?da del Muro de Berl?n la ?guerra contra las drogas? reemplaz? a la guerra contra el comunismo. El general Maxwell Thurman, entonces Comandante en Jefe del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), en una evaluaci?n efectuada en 1990 sobre ?la guerra antidrogas? dijo ?es la ?nica guerra que tenemos?. James Woosley, director de la CIA en esos a?os, dijo tambi?n que el tr?fico de drogas es ?virtualmente el ?nico tema que existe?. Hoy en d?a, si bien Estados Unidos tiene otras guerras, pero la guerra antidrogas es a?n muy ?til y funcional a sus intereses econ?micos y geopol?ticos como en los casos de Afganist?n y Colombia.

Luego de perder su base militar en Panam?, Washington ha consolidado su influencia en su ?patio trasero? de Am?rica del Sur a trav?s de Colombia que es, de lejos, uno de los mayores receptores de la ayuda militar estadounidense en el mundo. Supuestamente, Estados Unidos ha intervenido en Colombia para combatir el narcotr?fico y acabar con las guerrillas de las FARC. Ninguno de esos objetivos han sido cumplidos pese al ?Plan Colombia? y al ?Plan Patriota?.

Todo lo contrario, esta intervenci?n pol?tica y militar han agravado los problemas de violencia. De acuerdo a un informe de Washington Office on Latin America (WOLA) del 1 de mayo de este a?o, el paramilitarismo sigue operando pese a la tan promocionada desmovilizaci?n, 236 l?deres gremiales han sido asesinados en los tres ?ltimos a?os, existen 3.8 millones de desplazados en el pa?s y la fumigaci?n expande los sembr?os de coca, genera m?s pobreza, da?a la salud de los campesinos y destruye el medio ambiente.

No son pues, el narcotr?fico ni las FARC las razones de fondo de la presencia militar de Estados Unidos en Colombia, sino el monitoreo de sus intereses geoestrat?gicos en Am?rica del Sur, el petr?leo, el gas, la biodiversidad y el agua de la cuenca amaz?nica. En Afganist?n, la presencia militar estadounidense no ha podido controlar ni a la resistencia talib?n ni la expansi?n de la amapola. Pero las razones de la invasi?n son los 150 millones de barriles de petr?leo y los 230 trillones de pies c?bicos del Mar Caspio y el monitoreo estrat?gico de Ir?n, China y Rusia.

La geopol?tica del presidente Garc?a

Tambi?n el presidente Alan Garc?a est? instrumentalizando geopol?ticamente ?la guerra contra las drogas?, con objetivos expl?citos y no declarados. Para ello, amenaza bombardear las pozas de maceraci?n de coca, se hace otorgar facultades extraordinarias por el Congreso para endurecer las leyes contra el narcotr?fico y el terrorismo y ensaya un discurso racista llamando primitivos y b?rbaros a los cocaleros y sobre los cuales pasar? el estado- dice - como una aplanadora.

Este mensaje ?spero, duro y autoritario tiene dos destinatarios: los cocaleros y el movimiento social que empieza a movilizarse en las regiones, reclamando con justicia algunas gotas de ese r?o de utilidades de las grandes empresas. Pero el objetivo geopol?tico principal es obtener la bendici?n en Washington para la aprobaci?n del asim?trico Acuerdo de Promoci?n Comercial-TLC con Estados Unidos y as? convertirse en el ?Caballo de Troya? de los intereses de Washington en Am?rica del Sur, ali?ndose con ?lvaro Uribe de Colombia (el Plan Putumayo es un instrumento de ese proyecto) para aislar a los gobiernos de Evo Morales, Hugo Ch?vez y Rafael Correa, los ?malos izquierdistas?, seg?n la tipolog?a pol?tica de la Casa Blanca. Los buenos son Lula de Brasil y Bachelet de Chile.

Pero no siempre los intereses del imperio han coincido con los del Per? y, por tanto, Alan Garc?a tiene la obligaci?n pol?tica, econ?mica y social de construir una pol?tica de Estado sobre la coca articulada al narcotr?fico antes de que la onda expansiva del nuevo ciclo del consumo mundial de drogas nos ahogue en un mar de violencia y corrupci?n. A?n estamos a tiempo, presidente Garc?a P?rez.

Tags: drogas, cocaina, guerra contra las drogas, coca, violencia

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Entiendo tu plática antiimperialista y la comparto digamos en un 50 o 60%, pero estoy convencido de la influencia nociva de las drogas. Su consumo causa laxamiento cerebrarl y puede llevar a trágicas situaciones, especialmente cuando se les combina con vehículos y armas de fuego. Aoarte de lo anterior, perores que el imperio son los caudillos de la droga, los cuales se jactan de nacionalistas y antigringos, dádoles una probada de su propio chocolate y haciendose millonarios en el intento. Si estos señores solo comercializaran con los EU, mi posición seria otra, pero estan llenando nuestra latinoamerica de sus productos nefastos y adictivos, robándole el alma a nuestros jóvenes o vendiendoles sueños de riquezas ilimitadas "sin dar un golpe", simplemente comerciando a los tontos un producto sobrevaluado que acaba con su salud, su dinero, su conciencia y su voluntad. Todo el traficante de estupefacientes no hace más que enriquecerse con la miseria ajena, no es ningún Robin Hood.


por eso mismo hay que acabar de una vez por todas con esta guerra contra las drogas que es un fracaso y que sólo hace enriquecer a los narcotraficantes y  sus intermediarios en los gobiernos de nuestros países. basta de aviones presidenciales llenos de cocaína, basta de lavado de dinero del narcotráfico por los grandes banqueros. cambio de política ahora!!

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