contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Martes, 22 de mayo de 2007

Se estren? ?Cocalero?, el documental sobre la llegada de Evo Morales al poder

Alejandro Landes dice que Cocalero es menos una pel?cula sobre Evo Morales que sobre el movimiento de los cultivadores de coca, que despu?s de dos d?cadas consigui? llevar a uno de los suyos al poder. Landes ?nacido hace 26 a?os en Brasil, criado en Ecuador y graduado en Econom?a en la universidad norteamericana de Brown? empez? a pensar en la figura de Evo cuando trabajaba para el programa Oppenheimer presenta, del periodista Andr?s Oppenheimer, destinado al p?blico latino aunque producido en Estados Unidos. Landes le propuso a la producci?n un di?logo v?a sat?lite entre el l?der cocalero y Gonzalo S?nchez de Lozada, quien acababa de abandonar La Paz para instalarse en Estados Unidos. ?Era octubre del 2003, una semana despu?s de lo que para S?nchez de Lozada hab?a sido un golpe de Estado y para Evo una fuga. Era como tener a Batista y a Fidel?, cuenta Landes. ?Evo ten?a de fondo una bufanda de wipala, la bandera ind?gena, que dec?a Evo Presidente y se ca?a. Alguien ten?a que entrar en cuadro mientras Evo hablaba y volver a ponerla. Era una cosa de color que resultaba muy graciosa pero a la vez te hac?a notar la bandera. Y te hac?a pensar por un momento ?ser? que este hombre puede ser presidente??

La an?cdota de la bandera es m?nima, pero Landes sabe que expresa algo que en la pel?cula aparece reflejado en el seguimiento de la campa?a de Evo Morales, dos a?os despu?s de aquel programa, a fines de 2005: la precariedad de recursos con los que parece construirse su carrera hacia la presidencia. El ?seguimiento de campa?a? es un subg?nero documental que ya cuenta con cierta tradici?n; Landes evoca uno de sus mayores referentes, que es The War Room, la pel?cula de D. A. Pennebaker y Chris Hegedus sobre Stephanopoulos y Carville, los estrategas de la operaci?n electoral de Bill Clinton para su primera presidencia, en 1992. Y en parte la menciona para establecer diferencias: las que tienen que ver con el enorme aparataje que rodea a un candidato a jefe del pa?s m?s poderoso del mundo, y la aparente inmediatez en la que, por momentos, parece moverse el l?der cocalero en campa?a. ?En Cocalero no hay una estructura dram?tica cl?sica como la que se construye con Clinton, en choque con la voz en off de Bush. Ac? era s?lo observarlo a ?l, lo m?s detenidamente posible, para permitir que afloren los matices. En todo caso, Cocalero es mucho m?s parecida a Entreatos, el film de Joao Moreira Salles (el hermano de Walter) sobre la llegada de Lula al poder, y Peones, de Eduardo Coutinho, que explora las ra?ces sindicalistas de Lula, su trabajo en la ensambladora de autos y la consolidaci?n del PT.?

Pero la pel?cula sobre la construcci?n de un candidato pol?tico y el marketing electoral m?s interesante de los ?ltimos a?os, dice Landes, es Our Brand is Crisis: ?La hizo una chica norteamericana que accedi? a una compa??a consultora de James Carville ?el socio del protagonista de The War Room?, cuando estaba haciendo trabajos de consultor?a para candidatos en Africa, Asia y Am?rica latina. Su intenci?n era estudiar varios casos, pero el boliviano termin? pareci?ndole el m?s interesante; entonces lleg? con el equipo consultor para asesorar la campa?a de S?nchez de Losada, lo ayud? a ganar, y despu?s pasa lo que pas? y ella sigue todo este proceso. Pero lo que ella hace es acompa?ar al candidato m?s rico con la compa??a de mercadeo pol?tico m?s cara y sofisticada del mundo, mientras que en Cocalero tenemos una mirada sobre alguien con un olfato pol?tico impresionante, con una astucia en circunstancias muy precarias, en un movimiento medio cenicienta, en el sentido de que nadie cree que pueda llegar, y con una mirada verdaderamente de abajo hacia arriba?.

Indio, coca y gas

El 18 de diciembre de 2005 Morales gan? las elecciones presidenciales con casi el 54 por ciento de los votos. Landes hab?a llegado a Bolivia dos meses y medio antes. La idea que llevaba sobre la situaci?n del pa?s pod?a concentrarse en tres puntos: ?La corriente indigenista, el gas y la coca. En ese momento, especialmente desde afuera, la noticia sorprendente era que Evo iba a ser el primer presidente ind?gena, el primer ind?gena aymara en llegar al poder?, dice el director. ?Esperaba que al principio fuera una historia m?s semejante a la de Sud?frica, del tipo de ?el primer negro llega al poder?. Pero me encontr? con que, mientras la prensa internacional estaba detr?s del fen?meno del ?indio presidente?, el primer presidente ind?gena no habla aymara o quechua de forma fluida; no tiene un gran discurso indigenista, se viste con remera del Real Madrid, jeans y zapatillas Nike. La gran pregunta era por qu? ?l, si hab?a otros l?deres aymaras que se vest?an a diario de ropa y gorrito tradicional, y la respuesta a eso estaba en el sindicato cocalero que es el verdadero coraz?n de la historia, una historia impresionante.?

?A principios de los ?80 ?cuenta Landes? los mineros desalojados bajan del Altiplano al tr?pico en busca de una mejor?a de vida, y empiezan a plantar la hoja de coca, porque por cuestiones de la oferta y la demanda da m?s que la naranja o el pl?tano. En ese momento llega la intervenci?n militar norteamericana, de una manera muy fuerte y represora, y esta gente, que no tiene ideolog?a pol?tica y es analfabeta, se empieza a aglutinar y a armar un sindicato muy fuerte, a partir de esa represi?n, en la tradici?n del sindicalismo minero, que es tan fuerte en Bolivia, y empiezan a luchar en defensa de la hoja de coca como s?mbolo de soberan?a nacional. Despu?s van un poquito m?s lejos de Cochabamba, a luchar en contra de la privatizaci?n del agua, y ah? nace la campa?a a favor de la naci?n de los hidrocarburos.?

Palo Santo

Cocalero permite asomarse un poco a la vida en el Chapare, Cochabamba, la regi?n tropical en la que se concentra una parte importante del cultivo de coca del pa?s. All? todo parece quedar en manos del sindicato, y aparece la pol?mica noci?n de ?justicia comunitaria?. Leonilda Zurita, senadora cocalera, explica por ejemplo c?mo es el castigo que consiste en atar al infractor al palo santo el tiempo suficiente para que sea mordido por unas voraces hormigas de la zona. ?En el Chapare, al no tener la presencia del Estado, s?lo la del ej?rcito, se crea un Estado fuera del Estado?, dice Landes. ?El sindicato nace de la represi?n, y de esa represi?n nacen rasgos autoritarios muy marcados; para mantenerse unidos desarrollan mecanismos muy estrictos, con su propia c?rcel, su adoctrinamiento, sus castigos culturales. Yo no creo en esta idea de justicia comunitaria, como no creo tampoco en el pelot?n de fusilamiento, pero es algo que est? muy presente en Latinoam?rica.?

Algo sobre Evo

Landes cuenta que aunque el acceso al candidato cocalero ?era una negociaci?n diaria?, Evo Morales les abri? sus puertas enseguida, a ?l y a su equipo. La primera semana, sin pedirles explicaciones sobre su proyecto (sin siquiera echarles un vistazo a las filmaciones que le llevaban preparadas) los invit? a acompa?arlo en su recorrido de campa?a. ?Pero un d?a ?recuerda Landes? no s? si se hab?a cansado de las c?maras, o est?bamos muy tensos o cometimos alg?n error, pero de pronto se le cruzaron los cables y nos dijo que ya no confiaba en nosotros, que cre?a que ?ramos agentes de la CIA. Y ojo que Evo es un aymara tambi?n en el sentido de que controla sus emociones; no es como un italiano, de sangre caliente: hay una brecha cultural; ?l viene de una cultura donde no se dice ?no? constantemente.

Ni siquiera nos ech? con un portazo, simplemente se torn? m?s fr?o y callado con nosotros, y eventualmente ya no tuvimos cabida ah?. Nos fuimos entonces al Chapare, y luego, por ninguna raz?n en particular, le pedimos permiso para acompa?arlo de nuevo y nos dej?. Y ah? fue que viajamos con ?l a la anti-cumbre, ac? en Argentina y esa cena con Maradona y Ch?vez que se ve en la pel?cula.?

Y algo sobre la oposici?n

?Cuando yo le dec?a a la gente que iba a hacer una pel?cula sobre Evo, me preguntaban: ?A favor o en contra? como si fuese un partido de f?tbol?, dice el director. Ahora que la pel?cula ya se estren? comercialmente en Bolivia ?con un arranque flojo en tres salas en todo el pa?s, pero un segundo fin de semana en el que, boca a boca mediante, presume Landes, qued? ranqueada segunda, justo despu?s de El Hombre Ara?a 3?, buena parte del p?blico todav?a no sabe c?mo recibirla. ?Para el lunes pasado estaba planeada una proyecci?n en una universidad p?blica, pero el consejo estudiantil de la Facultad de Ciencia Pol?tica se opuso diciendo que era ofensiva para la imagen de Evo. Entonces el organizador le pidi? al rector de Derecho su biblioteca para pasarla ah?, pero el rector se neg? aduciendo que no quer?a parecer oficialista. Es muy gracioso que haya gente que salga diciendo que es ofensiva con Evo y otra que diga que es oficialista.?

El traje

Sobre el final, hay una breve escena posterior al triunfo electoral. La senadora Leonilda Zurita (que a lo largo de la pel?cula ha sido uno de los personajes m?s presentes) y su madre discuten sobre si Morales se dignar? a usar traje y corbata seg?n se espera como parte del protocolo oficial. ?El tema de la ropa no es menor?, dice Landes. ?Me preguntaron por qu? no termin? la pel?cula en el acto de asunci?n en las ruinas de Tiahuanaco, en el Altiplano. Pero mis ?ltimas escenas apuntan a un tema importante de la pel?cula que es el de la identidad. Si hubiese terminado con Evo arriba de una piedra arcaica con un traje ind?gena que ?l nunca se pone en la vida cotidiana, s?, hubiera terminado con Evo, indio presidente, que es como lo va a vender la prensa. Pero el hecho de que se ponga un traje que es un h?brido entre el poncho que ?l no se pone y el saco y la corbata que tampoco se pone, termina siendo muy simb?lico de la ?nica manera que tiene Bolivia de salir adelante, que es dentro de una cultura mestiza. Siendo ind?gena o blanco, el punto medio siempre va a ser que naciste y viviste y vas a seguir viviendo en una cultura mestiza. La se?ora que hace el traje (a la que se ve en im?genes intercaladas entre los cr?ditos finales del film), es Beatriz Canedo Pati?o, la modista m?s famosa de Bolivia, que tiene una casa de modas en Par?s y en Nueva York, y que, siendo el emblema de la aristocracia boliviana, es quien le hace la ropa al pr?ximo ind?gena presidente. Todo el mundo hablaba esa ma?ana, posterior al triunfo, de la ropa de Evo; en el Chaco como Leonilda, y en los caf?s en Santa Cruz: ?Qu? se va a poner este tipo??

Avant Coca

Un mes atr?s, Landes y su productora argentina Julia Solomonoff organizaron el estreno boliviano de la pel?cula en una funci?n gigante en el Chapare, para los cocaleros. ?Hab?a como tres mil cocaleros, y el presidente lleg? con el embajador cubano, en helic?ptero, 40 minutos antes de la proyecci?n. Contratamos dos pantallas de 10 metros por 10 metros, una en lugar techado y otra afuera. El ambiente adentro era m?s tenso, m?s oficial, y afuera eran personas de las ONG, cocaleros taxistas, todo m?s distendido, con la gente en los techos de sus autos o echados en el piso, un ambiente de autocine californiano. Evo me dio la mano antes de la proyecci?n; al terminar, la prensa se le vino encima, y ?l se par? y dijo que la pel?cula dec?a la verdad, pero iba a haber otras pel?culas que iba a tener que perfeccionar el trabajo. Mencion? una ficci?n con actores, Evo pueblo. Lo interesante es que la proyecci?n se hizo en un lugar en el que no se expone otra cosa que la l?nea pol?tica del MAS ?es ese lugar que aparece al principio de la pel?cula, en el que Evo da ese discurso en el que dice ??Que viva la coca, que mueran los yanquis!??y es muy extra?o poder proyectar all? una pel?cula que vaya por fuera de la propaganda oficial y del partido, y dice mucho de Evo que se haya presentado ah? sin haber visto la pel?cula antes. Pero cuando lleg? me dijo entre bromas: ?Oye, espero que no te metas mucho conmigo compa?ero, que aqu? te van a colgar. ?Palo santo!?

Por Mariano Kairuz
Fuente: suplemento "Radar" del diario "P?gina 12"
M?s informaci?n: www.pagina12.com.ar
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CR?TICA

Evo Morales, indio aymara que combina jeans y zapatillas con llamativos pul?veres de llama o vicu?a tejidos a mano con iconograf?a del altiplano, es uno de los m?s controvertidos mandatarios latinoamericanos con que amaneci? el siglo XXI. Pol?mico por m?s de un motivo, seguramente el m?s inquietante sea el que tiene que ver con su postura frente al cultivo de coca en su pa?s, lo que en realidad, por lo que de una manera muy sutil insin?a Cocalero , el documental del ecuatoriano Alejandro Landes, se relaciona con su expl?cita enemistad con la actual conducci?n pol?tica norteamericana y los mandatos del ALCA (Area de Libre Comercio de las Am?ricas), una actitud que, sin embargo, ha recibido en forma permanente la solidaridad de su par venezolano, Hugo Ch?vez; del veterano l?der cubano Fidel Castro, y, sin comunicarlo de viva voz, la de otros gobernantes simpatizantes con el latinoamericanismo en ascenso de los tiempos que corren. Landes esquiva el panfleto, o cualquier recurso que pueda ser interpretado como "de campa?a". El joven periodista cineasta eligi? observar a Morales como un testigo de los dos meses -68 d?as- que precedieron a su llegada, por la v?a democr?tica, al poder, dispuesto a dar un giro hist?rico al destino de su pa?s.

Landes sigue a Morales palmo a palmo, c?mara en mano y sonido directo (registrado con la misma c?mara digital), sin echar mano de discurso alguno que pueda ser interpretado (o malinterpretado) como simple propaganda. Se entromete, s?, para descubrirlo a trav?s de numerosas escenas de su vida cotidiana, en las que aparece con su gente y lo llevan a convertirse en la ?nica alternativa posible para su pa?s. La cantidad de horas registradas en el recorrido por todo el altiplano -120 en total, que necesitaron seis meses de edici?n-, codo a codo con el pol?tico en campa?a, permiten descubrir c?mo y por qu? Morales ocupa hoy la presidencia de su pa?s, m?s all? de las cr?ticas que sin pausa generan sus opositores.

Ardiente paciencia

Cocalero sirve para entender las complejidades de Bolivia y su lugar en el mundo de hoy, y si lo consigue es porque Landes tuvo la paciencia tan ardiente como imprescindible para capturar los gestos que definen una personalidad singular como la de Morales, y tambi?n la de Leonilda Zurita, confidente de Evo, l?der sindical de las mujeres cocaleras y actual senadora del Movimiento al Socialismo, que es retratada por el director como la voz del pueblo que lo llev? al poder.

La jungla del Chapare en Cochabamba, retratos del Che, banderas wiphala de colores, murales con las im?genes de los l?deres ind?genas revolucionarios -como la guerrera Bartolina Sissa y el rebelde Tupac Katari-, el candidato acicalado con extremo cuidado por una peluquera (que consigue el corte estilo monje que tambi?n es uno de sus sellos distintivos), un grupo de sastres que preparan la vestimenta que lucir? como gobernante, son parte de este todo prolijamente presentado (es destacable la calidad fotogr?fica del material llevado finalmente a 35 mm) y montado con precisi?n, en el que, adem?s, tiene fundamental importancia la m?sica, de Leo Heiblum y Jacobo Lieberman.

Landes descubre que la f?rmula secreta para el ?xito del cocalero que lleg? al cargo pol?tico m?s alto de su pa?s no es, a fin de cuentas, tan secreta como la de la Coca-Cola, sino que est? expuesta para quienes la quieran ver. Ese es su principal m?rito.

FICHA T?CNICA: Cocalero (Argentina-Bolivia/2006). Direcci?n: Alejandro Landes. Producci?n: Julia Solomonoff, Alejandro Landes. Fotograf?a: Jorge Manrique Behrens. Montaje: Kate Taverna, Jorge Manrique Behrens, Lorenzo Bombicci y Jacopo Quadri. M?sica: Leo Heiblum, Jacobo Lieberman. Presentada por Primer Plano.

por Claudio D. Minghetti
"La Naci?n"

Fuente: Rebeli?n

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