contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Jueves, 17 de mayo de 2007

Ascenso de luchas sociales conmueve al gobierno peruano

Imagen
Alan Garc?a, presidente de Per?, saluda a John Negroponte,
subsecretario de Estado de los Estados Unidos, de visita en el pa?s.
(foto: Dante Zegarra - Presidencia Per?)


La primera semana de mayo una serie de luchas sociales se desarrollaron a lo largo y ancho del Per?: desde los campesinos productores de hoja de coca en Huanuco, pasando por los algodoneros en el norte, y los trabajadores mineros del centro y el sur, hasta, ?ltimamente, los comerciantes del mercado Santa Anita en Lima. Todas ellas reflejan, desde posicionamientos diversos, la crisis social que hoy vive nuestro pa?s y que ha sido acrecentada por la continuidad de las pol?ticas neoliberales que el actual gobierno de Alan Garc?a se empe?a en seguir aplicando. En el presente art?culo trataremos de rese?ar sucintamente algunas de las caracter?sticas, demandas, actores y perspectivas de este nuevo asenso social en curso.

Los actores y sus demandas

El mi?rcoles 02 de mayo se inicia en la ciudad de Huanuco un paro regional de 72 horas en apoyo a los productores de hoja de coca. Esta medida cont? con el apoyo de un sector importante de la poblaci?n de esta regi?n, adem?s de los estudiantes universitarios, el gremio de construcci?n civil, la CGTP base Huanuco, los maestros y el propio gobierno regional. Los campesinos productores de hoja de coca estuvieron representados en esta oportunidad por la Central Agropecuaria Cocalera del Per?, la cual tiene a Eduardo Ticeran como su dirigente. Esta central campesina es muy critica a Nelson Palomino. La demanda puntual de este sector es la lucha contra la pol?tica de erradicaci?n de la hoja de coca impuesta por el gobierno, a iniciativa de los EEUU, y para ello exig?an la presencia en Huanuco de una comisi?n del ejecutivo.

El 30 de abril trabajadores mineros de Jun?n, Cajamarca, Pasco, Huancavelica y Moquegua organizados, algunos, en la Federaci?n de Trabajadores Mineros, Metal?rgicos y Sider?rgicos inician una huelga indefinida teniendo como demandas centrales: aumento salarial, fin del manejo abusivo de las services, mayor participaci?n en las utilidades, entre otras reivindicaciones econ?micas.

El 02 de mayo, seis mil agricultores productores de algod?n bloquearon la panamericana norte y la entrada a Sechura iniciando as? una medida de lucha que ten?a como exigencia principal mejores precios para sus productos y m?s cr?ditos. A estas medidas concretas de lucha tambi?n se sumaron el Paro regional de Loreto promovido por organismos de defensa regionales y apoyado por el propio gobierno regional teniendo como demanda puntual la promulgaci?n de un decreto que permita la transferencia de una partida econ?mica para contratar 1,200 profesores. As? mismo el Cusco amenazar?a tambi?n con un paro regional por demandas similares de partidas econ?micas para contratar 1,180 profesores, esta medida sin embargo fue suspendida.

Y por ultimo, el viernes 04 de mayo cientos de comerciantes minoristas toman los ambientes del mercado de Santa Anita en Lima, exigiendo la preservaci?n de su centro de trabajo, neg?ndose a que este sea privatizado por capitales chilenos.

Car?cter principal del nuevo ascenso social

Como vemos, las demandas de los sectores en lucha son diversas as? como tambi?n los componentes sociales, destacando entre ellos: obreros, campesinos, comerciantes minoristas, profesores, estudiantes, entre otros. Sin embargo creemos que existen elementos comunes que se repiten y que nos permiten configurar algunas caracter?sticas propias de este nuevo asenso popular.

Una de las caracter?sticas principales seria el car?cter eminentemente gremialista, reivindicativo y economicista de sus demandas, las cuales en ning?n momento alcanzaron vuelo pol?tico ni se permitieron cuestionar al gobierno central y su pol?tica. Esto, para nosotros, obedece a dos razones fundamentales: Por un lado a la falta de una direcci?n pol?tica que oriente las luchas del movimiento popular, lamentablemente ni la vieja izquierda ni el Partido Nacionalista han logrado hasta ahora fundirse con los nuevos actores sociales en conflicto y ser parte de su direcci?n. Por otro lado tenemos la relativa estabilidad econ?mica que vive el pa?s y que impide a las grandes mayor?as - la mayor?a despolitizadas - visualizar las verdaderas causas de nuestros males, que como sabemos radican en el neoliberalismo y en sus agentes instalados en el palacio de gobierno.

Otra de las caracter?sticas que presenta el asenso social en curso es la falta absoluta de una coordinaci?n nacional, o siquiera interregional o macro regional entre los sectores en conflicto. Cada quien lucha por su lado y en su regi?n, localidad o sector sin preocuparse en lo mas m?nimo por buscar la centralizaci?n y la unidad con otros sectores tambi?n en pugna. La causa del aislamiento y parcelamiento de las luchas se debe a que las grandes e hist?ricas centrales obreras como la CGTP, o campesinas como CCP o la CNA y tambi?n las populares como la Coordinadora de Frentes de Defensa, se encuentran atravesando por una seria crisis de representatividad. Las primeras por su pol?tica burocr?tica, impuesta por las direcciones de los viejos partidos de la izquierda reformista, han dejado de ser los entes que centralicen la organizaci?n nacional del movimiento obrero y campesino peruano y la Coordinadora de Frentes Regionales se encuentra virtualmente desactivada. Lamentablemente hasta ahora el movimiento popular no se ha podido dotar de nuevas instancias de centralizaci?n y direcci?n nacional.

La respuesta del gobierno

En un primer momento y auspiciados por las declaraciones del congresista derechista de Unidad Nacional Lu?s Bedoya, el gobierno a trav?s de sus voceros trato de endilgarle la responsabilidad pol?tica de las jornadas de lucha que se desarrollaban en el pa?s a Ollanta Humala y al Partido Nacionalista, haciendo circular la versi?n de que exist?a un ?complot del humalismo? para desestabilizar al pa?s.

Alan apela entonces al endurecimiento del discurso amenazando con arrasar o para ser mas exacto ?pasar por encima? de aquellos que se atreven a paralizar el pa?s y complotar contra su gobierno. Los m?s cuestionados fueron los cocaleros, a quienes Garc?a P?rez no dudo en calificar de b?rbaros, primitivos y retrasados

El objetivo central de esta estrategia era desviar la atenci?n de los problemas de fondo y de las causas reales de los conflictos sociales. Sin embargo, mas adelante el gobierno percibe que esta estrategia pod?a tener un efecto contraproducente pudiendo terminar por inflar a Ollanta ante un movimiento popular ansioso de cambios y de soluciones a sus conflictos, ante esta nueva percepci?n var?an la estrategia de confrontaci?n por la de la negociaci?n. D?ndole esta estrategia resultados muy favorables (hasta el termino de este articulo el gobierno hab?a logrado que los obreros mineros, los campesinos de Piura, el pueblo de Loreto y los productores de hoja de coca de Huanuco levanten sus medidas de lucha)

Como se dijo ya l?neas arriba, ante un movimiento popular desarticulado org?nicamente y sin un horizonte pol?tico claro, resulta relativamente censillo para un gobierno demag?gico con el del APRA capear el temporal social a trav?s de las negociaciones, que por cierto implican una serie de promesas pirot?cnicas propias de este gobierno, que m?s all? de ser cumplidas servir?n para darle aire y permitirle continuar con la aplicaci?n del recetario neoliberal, lo cual nos hace avizorar el advenimiento de nuevas jornadas de lucha.

?Y qu? pasa con el Partido Nacionalista?

A pesar de las declaraciones medi?ticas hechas por Ollanta Humala, que mas tienen un car?cter defensivo que esclarecedor, no se percibe hasta ahora una respuesta org?nica y categ?rica del Partido Nacionalista en el sentido de asumir la defensa y la direcci?n pol?tica de estas luchas. Al parecer los responsables de elaborar la l?nea pol?tica del PNP y sus voceros parlamentarios se han comido el cuento intimidatorio del gobierno y pretenden mostrarse como una oposici?n ?ligh?, digerible y exclusivamente congresal, como si los problemas de fondo se resolvieran en el Hemiciclo.

Lastimosamente esa desconexi?n entre partido y masas, entre direcci?n pol?tica y movimiento popular podr?a llevar no solo a acrecentar la crisis social con la profundizaci?n de las pol?ticas neoliberales propias de este gobierno, sino tambi?n a alejar a Ollanta y al Partido Nacionalista de la posibilidad de ser una opci?n de gobierno en el 2011.

Nosotros creemos que despu?s de las elecciones municipales y regionales de noviembre del 2006 se cierra en nuestro pa?s el ciclo electoral, el cual se volver? ha abrir seguramente en el 2010. Mientras tanto, y como ya se viene dando, se apertura un proceso de luchas sociales, en su mayor?a en el interior del pa?s, las mismas que en el fondo reflejan la voluntad de cambio por la cual votaron los peruanos de provincias en las elecciones presidenciales y regionales pasadas. Es ah? donde deber?n incidir las organizaciones que se precien ser del campo popular y luchar por una transformaci?n estructural. Esta nueva etapa pol?tica por la cual atraviesa nuestro pa?s demanda, entonces, del Partido Nacionalista la necesidad de que act?e en el seno del movimiento popular y consecuentemente con el programa enarbolado en las elecciones anteriores para que de esa manera pueda postularse como alternativa real ante el Apra y los partidos tradicionales.

Perspectivas

Consideramos entonces muy importante este nuevo proceso de auge del movimiento popular, ya que pese a su dispersi?n y despolitizaci?n, pone en evidencia la incapacidad pol?tica de este gobierno para solucionar los problemas de fondo de la gran mayor?a de peruanos y la vitalidad y combatividad de los pueblos de las regiones del interior del pa?s fundamentalmente.

Esta primera escaramuza entre el movimiento popular y el gobierno es una primera etapa de un proceso mayor que como ya dijimos se habr? ahora y se trasladara en el 2010 al terreno electoral. Como lo demuestra un estudio realizado por la Defensor?a del Pueblo; ?En el Per? existen 29 conflictos sociales en estado activo y otros 47 en estado latente?Entre los casos activos once corresponden a problemas socioambientales originados por empresas mineras y petroleras, otros diez est?n vinculados al desempe?o de alcaldes, cuatro son por disputas entre comunidades, dos se deben a demandas gremiales y uno a la erradicaci?n de cultivos de la hoja de coca? (Fuente diario Per? 21, martes 08 de mayo del 2007. El subrayado es nuestro). Lo cual no hace m?s que reflejar el descontento progresivo del pueblo para con las pol?ticas gobiernistas, que si bien ahora gozan de una relativa capacidad de maniobra y disuasi?n esta podr?a resquebrajarse y perderse a medida que se profundice la crisis social, se intensifique la lucha de clases y se dote el movimiento popular de una direcci?n pol?tica y un espacio de articulaci?n nacional.

En ese sentido nos solidarizamos con todos los sectores en pie de lucha y hacemos un llamado a los trabajadores, campesinos, comerciantes, profesores, estudiantes y dem?s componentes sociales del campo popular y a sus organizaciones naturales a crear los espacios necesarios de coordinaci?n que nos permitan articular nuestras demandas y luchas y entender que nuestros problemas, por mas particulares y sectoriales que parezcan, tienen un fundamento pol?tico que esta determinado en ultima instancia por la vigencia de un modelo econ?mico, pol?tico, ideol?gico y social que favorece ?nicamente a los grandes propietarios de los medios de producci?n y a sus agentes - los gobiernos de turno - excluyendo de toda posibilidad de desarrollo y bienestar a las grandes mayor?as.

Por: Julio Cesar Blanco Barrera (LA LUCHA CONTINUA, especial para ARGENPRESS.info)

Fuente: Argenpress

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