contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Viernes, 20 de abril de 2007

Bolivia: para erradicar coca no se necesita violencia sino buenos acuerdos

CARANAVI, Bolivia, 13 Abr 2007 (AFP) - El comienzo concertado de la erradicaci?n de cocales en la regi?n de los Yungas, cerca de la Paz, muestra que para llevar este proceso -que en el pasado dej? decenas de muertos- no se requiere de violencia sino de buenos acuerdos, dice a la AFP el encargado de la lucha antidrogas boliviana, Felipe C?ceres.

C?ceres presenci? en Caranavi (a unos 160 km de La Paz) el inicio el martes de un proceso de erradicaci?n de cocales que tendr?an como destino final el narcotr?fico. Esta erradicaci?n hab?a sido pactada en enero por el presidente Evo Morales.

C?ceres dice a la AFP que el comienzo de este procedimiento, que busca erradicar unas 2.500 hect?reas de cocales en los Yungas hasta final de a?o, refleja la idea de Morales de que "no es necesario el uso de la fuerza, de la violencia, del atropello a los derechos humanos", para erradicar, si se pueden alcanzar acuerdos de compensaci?n social con los cultivadores.

"Comunicando cu?l es la nueva pol?tica y a futuro cu?l es el objetivo central de la planta de la hoja de coca, la gente comprende y acepta" erradicar, dice.

El gobierno de Morales ha centrado la mira de su pol?tica antidrogas en los Yungas, donde se permite el cultivo legal de hasta 12.000 hect?reas de la hoja pero donde tambi?n se han disparado los plant?os supuestamente destinados a la producci?n de coca?na.

Esta pol?tica parte de la premisa de decir no al narcotr?fico pero respetando la coca -producto tradicional de la cultura ind?gena- y a quienes la siembran.

Pero hay un reconocimiento gubernamental de que las plantaciones de coca que exceden esas 12.000 hect?reas van "lastimosamente" a la producci?n de coca?na en una regi?n que tradicionalmente ha servido de despensa de la poblaci?n de los Andes, admite C?ceres.

Con la destrucci?n voluntaria de cultivos ilegales se busca dignificar a los cultivadores "para que la comunidad internacional entienda que la coca para nosotros es una cuesti?n ancestral de dignidad, de sobrevivencia", reflexiona el zar antinarc?ticos de Bolivia.

La eliminaci?n voluntaria compromete fondos del gobierno y de la cooperaci?n internacional para electrificaci?n, construcci?n de escuelas, caminos, puentes, postas sanitarias, subraya C?ceres.

C?ceres prefiere evitar la palabra "erradicaci?n", porque reconoce que ?sa representa la pol?tica instrumentada en dos d?cadas precedentes que dej? m?s de 100 cocaleros y uniformados muertos en el Chapare, "porque violencia trae m?s violencia".

En cambio prefiere hablar de "racionalizaci?n org?nica y comunitaria", pues la labor de eliminar los plant?os es "consensuada, voluntaria, respeta los derechos humanos y activa programas de desarrollo humana en esta zona".

"Es la ?nica forma de mejorar las condiciones de vida y que los ni?os no siempre deban dedicarse al cultivo de la coca, sino a la carpinter?a, la mec?nica o la electricidad", se?ala el funcionario.

C?ceres no puede precisar cu?ntas hect?reas ilegales existen en los Yungas y en el Chapare (zona central donde se encuentra el mayor n?mero de cocales), porque a?n no se ha levantado un catastro oficial.

"Este a?o se va a avanzar con la racionalizaci?n parcela por parcela, comunidad por comunidad, hasta que el 31 de diciembre tengamos datos reales de cu?nta coca estamos hablando y de cu?nto excedente".

"En este momento estamos trabajando en la delimitaci?n de la zona tradicional para diferenciarla de las zonas excedentarias", dice, y evita comentar las estimaciones de Estados Unidos, que reporta al menos 7.000 hect?reas ilegales.

CC/jlv/rpl

Fuente: Univisi?n

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