contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Martes, 27 de marzo de 2007

Los enredos de la Coca en el Per?

Por Gustavo Espinoza M. (*)

Ahora resulta que para suscribir un acta de compromiso con los cultivadores de la hoja de coca en nuestro pa?s, el gobierno peruano hab?a tenido que pedirle permiso a la embajada de los Estados Unidos.

Sin su visto bueno -el del honorable James Curtis Strubble- un alud de calamidades podr?a descolgarse sobre la cabeza de los peruanos, siendo la m?s significativa el rechazo de la administraci?n yanqui a la firma del Tratado de Libre Comercio actualmente encarpetado en el Capitolio.

Por lo menos as? se deduce de las m?s recientes declaraciones del representante de la Casa Blanca en Lima, publicadas por la prensa peruana. El se?or Strubble, en efecto, asegur? que ?el acuerdo suscrito por el gobierno y los cocaleros de Tocache, el cual incluye la suspensi?n de la erradicaci?n de cultivos ilegales de coca, ha causado preocupaci?n entre un grupo importante de parlamentarios estadounidenses?. Y es que ellos -dice a continuaci?n- ?han seguido con inter?s la lucha que el Per? emprende contra el narcotr?fico y el terrorismo?. Habr?a que haberles preguntado, entonces.

En realidad las cosas se han precipitado en el pa?s desde que la tarde del jueves 15 de marzo los cultivadores de Coca de la localidad de Tocache, en el Alto Huallaga-arribaron a un acuerdo con el titular de agricultura, quien los visit? para imponerles un programa de erradicaci?n forzada de cultivos, que finalmente dej? sin efecto.

El tema de la coca es ciertamente uno de los m?s complejos en el Per? de hoy. Y lo es, probablemente en casi toda la zona amaz?nica incluyendo la regi?n de El Chapare Boliviano, los valles de Colombia y buena parte del Ecuador.

En toda el ?rea, a los campesinos les resulta mucho m?s rentable cultivar sus tierras con hoja de coca, que con los denominados ?productos alternativos?, cuya comercializaci?n despu?s nadie alienta.

La hoja de coca no es, sin embargo, un cultivo nuevo. En el Per? fue sembrada desde los tiempos del incanato. Y nunca se convirti? en droga, salvo en las ?ltimas d?cadas, cuando vinieron los yanquis.

Porque tampoco en los a?os de la colonia, el tema de la hoja de coca interes? en particular a nadie, ni su uso provoc? esc?ndalo alguno. En ese entonces, la coca era apenas ?cosa de indios?

Los campesinos la usaron en realidad como un poderoso energizante en circunstancias en las que ten?an que ganarse la vida cargando los bultos de los blancos en las grandes ciudades tanto en la Colonia como en la Rep?blica. En esa circunstancia, ?chacchaban? coca, es decir, la masticaban para extraerle con los dientes el l?quido que les devolv?a la fuerza.

Y as? sigui? la historia hasta que llegaron los yanquis.

Entonces, la coca se convirti? en coca?na y la coca?na en producto alucin?geno de alto poder consumido sobre todo por los j?venes norteamericanos adictos al placer. Por eso los productos de la droga marchan preferentemente hacia la martirizada tierra de George Bush quien conoci? muy de cerca tambi?n otra droga: el alcohol.

En los ?ltimos a?os las autoridades peruanas impulsaron diversas tareas para enfrentar el tema de la hoja de coca. Crearon, por ejemplo, la Empresa Nacional de la Coca, la ENACO. Su tarea deb?a ser adquirir la producci?n de coca y administrarla de manera monop?lica para impedir que fuera a la droga. Pero eso no fue posible en un pa?s como el nuestro, en el que resulta un lugar com?n decir, por ejemplo, que el Jefe de la Unidad Antidrogas de la polic?a est? vinculado al tr?fico de estupefacientes.

Y es que buena parte de las autoridades de todos los gobiernos que se han sucedido en el pa?s han estado metidos hasta el cuello en la fosa de maceraci?n de la coca y en su comercializaci?n.

Por eso hay que tomar con pinzas lo que se dice. Para algunos, en realidad, no existe pol?tica antidrogras en el pa?s. Y para otros, ella existe, s?lo que es errada, no resuelve el problema y agrava m?s bien la crisis existente. En el fondo, unos y otros tienen raz?n. Lo real es que ning?n gobierno ?y este tampoco-dan pie con bola en la materia.

Los medios de comunicaci?n se ocupan en estos d?as ampliamente del tema. Y por ellos se sabe que, por ejemplo, del total de la hoja de coca que se produce, s?lo el 8% va a ENACO o se orienta hacia cultivos de orden m?dico, u otros. El 92% restante se comercializa ilegalmente en beneficio del narcotr?fico, pero tambi?n del usuario dom?stico, que es ciertamente numeroso y activo.

Pero pocos recuerdan sin embargo, que la hoja de coca no se transforma en estupefaciente sola, por generaci?n espont?nea o efecto solar. Hay necesidad de usar una serie de insumos, muchos de los cuales son importados precisamente de los Estados Unidos.

Pero nunca las autoridades peruanas han prohibido la importaci?n de los insumos. Ni han detenido a nadie por hacer ostentaci?n de ellos. Tampoco ning?n narcotraficante ha sido detenido en los Estados Unidos. Todos los peces han ca?do por ?ste lado del r?o.

Aunque se vanagloria de poseer los servicios m?s sofisticados de detecci?n que podr?an permitirle reconocer desde el espacio el color de la piel del gato en la cocina del Primer Ministro del gobierno de la Autoridad Palestina; lo real es que la ?inteligencia? yanqui no ve tampoco c?mo ingresan toneladas de droga en su pa?s para consumo de sus j?venes y descarga su ira entonces contra los campesinos peruanos cultivadores de la hora de coca.

Objetivamente, cuando las autoridades peruanas han querido ?tomar el toro por las astas? y negociado con los cultivadores de la hoja de coca -satanizados siempre por la ?prensa grande?- han terminado por ceder. Y llegar a la conclusi?n de Jos? Salazar ?el actual titular de Agricultura y suscriptor del ?compromiso? que hoy se discute-: no se puede erradicar el cultivo de la hoja de coca sin antes cortar el env?o de insumos y, sin antes tambi?n, empadronar a los ?cocaleros? para saber a ciencia cierta qui?n trabaja para los narcos y qui?n para otros fines.

El enredo de la coca, tiene tantas vueltas como el cabezal de una tuerca ?Cu?ntas vueltas podr? soportar? (fin)

Fuente: (*) Colectivo de Direcci?n de Nuestra Bandera.www.nuestra- bandera.com

Añadir comentario

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com