contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Viernes, 02 de febrero de 2007

Bolivia reclama el libre comercio de la hoja de coca

Por Pablo Ortiz
Desde Sucre, P?gina/12

La solicitud fue hecha en la Comisi?n Mixta Argentino-Boliviana.
Pedir?n liberar al boliviano preso.
En el Norte se venden m?s de 1200 toneladas de coca al a?o.


Al gobierno boliviano le cay? como un balde de agua fr?a la noticia de que uno de sus ciudadanos estaba detenido en Argentina por comercializar hojas de coca. El ministro de la Presidencia, Juan Ram?n Quintana, asegur? que no se les hab?a informado de la situaci?n y anunci? que se har?n gestiones para recuperar la libertad de Irineo Mora Sandi, aunque es consciente de las dificultades para lograrlo. El colaborador m?s cercano que tiene en el gabinete Evo Morales cont? que en varias entrevistas sostenidas con funcionarios de la Casa Rosada, en el marco de la Comisi?n Mixta Argentino Boliviana, se ha propuesto despenalizar el consumo de la hoja de coca en Argentina ?teniendo en cuenta el enorme consumo que existe en las provincias del Norte?.

?Resulta un contrasentido que en Tucum?n, Salta y Jujuy exista un mercado de la coca, pero su circulaci?n est? prohibida. Es como una pol?tica de doble moral, porque se contradice la norma y la costumbre. Creemos que el consumo de hoja de coca en Tucum?n, Salta y Jujuy no constituye una moda, sino una costumbre arraigada. As? lo demuestra la investigaci?n de Silvia Rivera Cusicanqui, que determin? que el comercio de hojas generaba 50 millones de d?lares. Eso quiere decir que toda esa cantidad de dinero circula ilegalmente?, dijo el ministro Quintana.

La investigaci?n de Rivera Cusicanqui determin? que anualmente se exportan de Bolivia hacia Argentina 1200 toneladas de la hoja sagrada boliviana. Este volumen no est? destinado al consumo de bolivianos, sino de argentinos que han hecho del ?acullico? una costumbre socialmente aceptada. Rivera descubri? que muchos peque?os comercios del Norte subsisten gracias a la comercializaci?n del arbusto y que la disponibilidad de mercanc?a se anuncia incluso en letreros de ne?n.

Es por eso que Quintana toma la investigaci?n de la soci?loga de la Universidad Mayor de San Andr?s, de La Paz, para justificar su pedido. ?No se trata de una moda, sino de una costumbre muy arraigada?, dice, y la investigaci?n lo demuestra con datos: en 1916 ya se exportaban 200 toneladas de coca boliviana hacia Argentina y en la actualidad el 25 por ciento de la producci?n de las 28.000 hect?reas de coca producidas en Bolivia llegan de manera legal a las fronteras con Argentina y Chile, superando ampliamente la capacidad de consumo de las poblaciones fronterizas.

Rivera apunta que el consumo permaneci? sumergido hasta 1989, cuando el gobierno argentino promulg? la Ley 23.737 que legaliza la tenencia y consumo de la hoja de coca en estado natural, pero que proh?be tanto su comercializaci?n como su cultivo. Esto cre? un mercado ilegal din?mico, en el que la coca boliviana cruza la frontera para ser entregada a manos argentinas con una red de coimas que les permite llegar a los centros de consumo masivo (Salta, Tucum?n y Jujuy).

Es por eso que Quintana considera que lo mejor que le podr?a pasar tanto a Argentina como a Bolivia es legalizar la comercializaci?n. As?, Bolivia podr?a continuar exportando estos vol?menes y Argentina lograr?a ejercer un mayor control. Esta solicitud fue realizada de manera p?blica por Morales a N?stor Kirchner el d?a que firmaron los contratos de compraventa de gas natural.

Quintana propone incluso un sistema de comercializaci?n l?cita, an?logo al que se maneja en Bolivia. Plantea que la venta sea manejada por ciudadanos argentinos a trav?s de centros de acopio masivos que distribuyan a minoristas. Toda esa cadena debe ser controlada para evitar su desv?o al narcotr?fico. Adem?s, ese comercio podr?a atraer divisas para las provincias del Norte, a trav?s de un arancel a la venta de hojas de coca. Pero las gestiones internacionales del gobierno boliviano sobre la coca no se limitan a la Argentina. Desde que asumi? la presidencia, Morales ha tratado de abrir mercados para la hoja boliviana y ha hecho contactos que deben concretarse este a?o con India, China y Sud?frica. La intenci?n es asegurar compradores para los productos de las dos f?bricas de industrializaci?n de la hoja de coca que se est?n instalando en las zonas de Chapare y Yungas.

De manera paralela, realizan un estudio de mercado de la hoja de coca para saber con exactitud cu?ntas hect?reas son necesarias para cubrir tanto el consumo tradicional como su industrializaci?n. Estas medidas est?n destinadas a una campa?a internacional de despenalizaci?n del consumo de la hoja de coca, que est? incluida en la lista de sustancias controlada de Ginebra desde 1961.

Quintana reconoce que lograrlo no ser? nada f?cil y que el primer trabajo del gobierno ser? convencer a la comunidad internacional de que el hecho de que est? un cocalero en el sill?n presidencial no implica que vaya a permitir el crecimiento de la frontera de la coca. Asegura que el a?o pasado se erradicaron 5040 hect?reas y que actualmente Bolivia tiene 28.000 hect?reas cultivadas. Es por eso que la legalizaci?n de 8000 hect?reas m?s de cultivo no significa un crecimiento, sino un compromiso real de erradicaci?n.

Los sindicatos cocaleros, leales a Evo, son la primera l?nea del control del tr?fico de droga y a ello se suma el fortalecimiento de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotr?fico que les ha permitido incrementar los decomisos. Con todo ello piensan demostrarle al embajador estadounidense, Phillip Goldberg, que la legalizaci?n de mayor cantidad de hect?reas de coca no significar? mayor narcotr?fico en Bolivia.

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