contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

Viernes, 13 de octubre de 2006

Coca Cola, Pepsi y las pol?ticas de seguridad alimentaria

Por Vandana Shiva
www.ecoportal.net

Existen poderosas razones ambientales y de derechos humanos para prohibir la producci?n de bebidas refrescantes en la India. Cada f?brica de Coke y Pepsi extrae 1-2 millones de litros de agua diarios y hay 90 f?bricas. La cantidad cubrir?a las necesidades de agua potable de millones de personas. Cada litro de refrescos destruye y contamina 10 litros de agua.
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En una democracia, la prohibici?n de productos y actividades perjudiciales es la expresi?n de las libertades y derechos de los ciudadanos. Las prohibiciones protegen a los ciudadanos de peligros contra la salud y el medioambiente. Por eso se ha prohibido el tabaco en los lugares p?blicos. Por ello, el protocolo de Montreal ha prohibido las sustancias con ozono empobrecido y la Convenci?n de Basilea el comercio de residuos t?xicos y peligrosos.

Coca Cola y Pepsi se han unido al grupo de productos t?xicos y peligrosos que es preciso prohibir para proteger la salud de los ciudadanos y el medioambiente. El 22 de agosto, la campa?a ?Coke y Pepsi fuera de la India? intensific? su actividad con un d?a de acciones para la prohibici?n de los dos refrescos. Kerala ya ha prohibido las Colas. Karnataka, Madhya Pradesh, Gujarat y Rajast?n han prohibido los refrescos en los centros educativos y en las cafeter?as de las instituciones oficiales. Y los espacios libres de Coca-Cola y Pepsi se est?n extendiendo por todo el pa?s.

Robar el agua y producir sed

Existen poderosas razones medioambientales y de derechos humanos para prohibir la producci?n de bebidas refrescantes en la India. Cada f?brica de Coke y Pepsi extrae 1-2 millones de litros de agua diarios. Si cada f?brica saca 1-2 millones de litros al d?a y hay 90 f?bricas, la extracci?n diaria se encuentra entre 90-180 millones de litros. Cantidad que cubrir?a las necesidades diarias de agua potable de millones de personas. Cada litro de refrescos destruye y contamina 10 litros de agua y en los lodos t?xicos producidos se han encontrado altos niveles de cadmio y plomo (Consejo de Control de la Contaminaci?n de Kerala, Centro Hazard).

La exposici?n prolongada al Cadmio puede causar disfunci?n renal, y da?os a huesos, h?gado y sangre. El plomo afecta al sistema nervioso central, a los ri?ones, a la sangre y al sistema cardiovascular. Las mujeres de una peque?a aldea de Kerala consiguieron cerrar una f?brica de Coca-Cola. ?Cuando beb?is Coca-Cola, beb?is sangre del pueblo,? afirma Mylamma, la mujer que puso en marcha el movimiento contra Coca-Cola en Plachimada. La f?brica de Coca-Cola en Plachimada ten?a previsto en marzo de 2000 producir 1.224.000 botellas de productos de Coca-Cola al d?a y disfrutaba de una licencia provisional para instalar una bomba de extracci?n de agua, concedida por el panchayat (N.T.: consejo municipal). No obstante, la compa??a comenz? a extraer ilegalmente millones de litros de agua potable. Seg?n la gente de la zona, Coca Cola extra?a 1 mill?n y medio de litros diarios. El nivel de agua comenz? a descender, bajando de 150 a 500 pies de profundidad. Los campesinos y las castas se lamentaban de que el almacenamiento y el abastecimiento de agua se estaban viendo afectados negativamente por la instalaci?n indiscriminada de perforaci?n de pozos para la captaci?n de aguas subterr?neas que ocasionan graves consecuencias para las cosechas. Los pozos tambi?n amenazan las fuentes tradicionales de agua potable, los estanques, las v?as fluviales y los canales. Al negarse la compa??a a facilitar los datos exigidos por el panchayat, se le notific? judicialmente y se cancel? la licencia. Entonces Coca-Cola intent? sin ?xito sobornar con 300 millones de rupias al presidente del Consejo Local, A. Krishnan.

Coca-Cola no s?lo robaba el agua de la comunidad local, sino que contaminaba tambi?n la que no se apropiaba. La compa??a depositaba en el exterior de la f?brica los deshechos que, en la estaci?n de lluvias, se diseminaban por los arrozales, canales y pozos ocasionando graves peligros para la salud. A consecuencia de estos vertidos, 260 pozos perforados, de uso p?blico, se han secado. Coca-Cola, adem?s, vert?a aguas residuales en los pozos secos de las dependencias de la compa??a. En 2003, los funcionarios m?dicos del distrito informaron a la gente de Plachimada que su agua no era apta para beber. Las mujeres, que ya sab?an que el agua era t?xica ten?an que caminar millas para conseguir agua. Coca-Cola ha ocasionado una escasez de agua en una regi?n que la ten?a abundante al verter los lodos sobrantes que conten?an grandes cantidades de plomo, cadmio y cromo.

Las mujeres de Plachimada no estaban dispuestas a permitir esta pirater?a h?drica. En 2002, pusieron en marcha una sentada en las puertas de Coca-Cola. Para conmemorar el primer aniversario de su lucha, me un? a ellas el D?a de la Tierra de 2003. El 21 de septiembre de 2003, una enorme marcha lanz? un ultim?tum a Coca-Cola. En enero de 2004, la Conferencia Mundial del Agua llev? a activistas de todo el mundo a Plachimada para apoyar su lucha. Un movimiento iniciado por mujeres adivasi locales ha provocado una oleada nacional y mundial de gente en su apoyo.

Hoy la f?brica est? cerrada y se han puesto en marcha movimientos en otras f?bricas.

Los gigantes de los refrescos de Cola est?n agravando la crisis de agua que ya sufren los habitantes de las zonas rurales.

S?lo existe una medida y una pauta en el problema del uso del agua: no puede violarse el derecho fundamental a disponer de agua limpia, segura y adecuada. Coke y Pepsi est?n vulnerando ese derecho. Esa es la raz?n por la que la extracci?n de millones de litros de agua debe prohibirse. En el caso de Plachimada, el Tribunal Supremo de Kerala ha establecido que ?el agua subterr?nea pertenece a la gente. El Estado y sus instituciones deber?n actuar como fideicomisarios de esta gran riqueza. El Estado tiene la obligaci?n de proteger las aguas subterr?neas contra la explotaci?n excesiva y la pasividad del Estado en este asunto equivale a infringir el derecho a la vida de la gente, garantizado en el art?culo 21 de la Constituci?n de la India. Las aguas subterr?neas que se encuentran en la tierra del segundo acusado no le pertenecen.

Las aguas subterr?neas pertenecen a todos y el acusado no tiene derecho a reclamar una gran parte de ellas y tampoco el Gobierno puede autorizar a un ente privado a extraer semejantes cantidades de agua subterr?nea, ya que es una propiedad que tiene en fideicomiso.?

El principio de que el agua es un bien p?blico y una propiedad com?n es lo que ha conducido a la prohibici?n de extracci?n de agua en Plachimada. En este principio se han basado las comunidades locales de 55 f?bricas de Coke y Pepsi para demandar a esas corporaciones el 20 de enero de 2005 por expolio de un recurso comunitario.

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Robar salud, producir enfermedades.

La lucha contra Coke es tambi?n una lucha por la salud. En Coke y Pepsi se han encontrado residuos de pesticidas pero, incluso sin ellos, los refrescos son peligrosos.

Estas bebidas tienen un valor nutritivo nulo comparado con nuestras bebidas aut?ctonas como el nimbu pani, el lassi, panna, y sattu. Los gigantes de los refrescos han conseguido que la juventud de la India se averg?ence de nuestra cultura alimenticia aut?ctona, a pesar de su valor nutritivo y seguridad, por medio de sus agresivas campa?as publicitarias. Han monopolizado el mercado de la sed mediante la compra masiva de empresas locales como Parle y han desplazado las bebidas fr?as tradicionales, hechas en casa o en la industria artesanal. Pero lo que Coke y Pepsi venden es una poci?n t?xica de colores con valores anti-nutritivos.

El Ministerio de Salud de India ha pedido a estrellas de cine que no apoyen a Coke y Pepsi por los peligros del az?car en los refrescos, causantes de la obesidad y de la epidemia de diabetes entre los ni?os. Marion Nestl? ha calificado a los refrescos como la quintaesencia de la ?comida basura?, con muchas calor?as y bajo nivel nutritivo. El Centro para la Ciencia y el Medioambiente para el Inter?s P?blico ha calificado a los refrescos como ?az?car l?quida?. 12 onzas de refrescos pueden tener 1,5 onzas de az?car.

Cada vez m?s, los gigantes de los refrescos est?n utilizando el High Fructose Corn Syrup (Jarabe de cereales con mucha fructosa) (HFCS). El Ministerio de Sanidad todav?a no ha evaluado el problema de los riesgos para la salud del HFCS y los de los alimentos transg?nicos en el caso de que los cereales utilizados sean transg?nicos. Si el Gobierno quiere tener edulcorantes seguros deber?a prohibir el HFCS y animar a los cultivadores de az?car de ca?a en la India a hacerlo de forma org?nica. El Gobierno Central est? fracasando rotundamente en proteger la salud de los ciudadanos indios.

El az?car en los refrescos no es un az?car natural, la sacarosa, sino jarabe de cereales con alta concentraci?n de fructosa. En la India se han empezado a montar f?bricas para la producci?n de ese jarabe y, si no se promulgan normas estrictas, la dieta india podr?a seguir el modelo de la dieta estadounidense, con altas dosis de fructosa que producen resistencia a la insulina. Al contrario que la sacarosa, la fructosa no se metaboliza de la misma forma sino que se desv?a hacia el h?gado donde libera los ?cidos grasos hacia la sangre. Algunos estudios han llegado a la conclusi?n de que las dietas con fructosa tienen un 31% m?s de triglic?ridos que las dietas con sacarosa. La fructosa, adem?s, baja el ?ndice de oxidaci?n de los ?cidos grasos. P.A Mayes, cient?fico de la Universidad de Londres ha llegado a la conclusi?n de que la absorci?n a largo plazo de fructosa ocasiona adaptaci?n de enzimas que aumentan la formaci?n de lipog?nesis grasa y del VLDL (colesterol malo) que conduce a la trigliceridemia (demasiados triglic?ridos en la sangre), menor tolerancia a la glucosa e hiperinsulinemia (demasiada insulina en sangre). Cient?ficos de la Universidad de California en Berkeley han confirmado, asimismo, que el abuso de la fructosa ha llevado a la dieta estadounidense a producir unos cambios metab?licos que facilitan el dep?sito de grasas.

La India no puede permitirse los altos costes de la dieta de la fructosa que adem?s tiene otros costes nutricionales en sus efectos secundarios. Cuando se usan cereales para producir jarabe de fructosa a los pobres se les niegan alimentos de primera necesidad. En la actualidad, el 30% de los cereales se destina como materia prima a la producci?n de alimentos para el ganado y fructosa y se desv?a de la alimentaci?n humana. Adem?s, el desplazamiento de edulcorantes m?s saludables derivados de la ca?a de az?car como el gur y el khandsari priva a los campesinos de ingresos y medios de vida. El impacto de las Colas en la cadena alimentaria y en la econom?a es por ello enorme y no termina en la botella.

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En cualquier caso, lo que hay en el interior de las botellas no es apto para una dieta saludable. Es bien sabido que el consumo de refrescos contribuye al deterioro de la dentadura y los adolescentes que los consumen tienen un riesgo 3 o 4 veces mayor de tener fracturas de huesos que quienes no los beben. Los refrescos se est?n convirtiendo en la fuente principal de cafe?na en las dieta de los ni?os ya que cada envase de 12 onzas de cola contiene unos 45 miligramos.

Existen otros ingredientes en esa poci?n t?xica: un compuesto anti-congelante- el glicol de etileno, y el ?cido fosf?rico para darle un poco de fuerza. La gente consume 4 Kg. de productos qu?micos por persona y a?o sobre la base de 20,6 millones de toneladas de productos qu?micos utilizados como colorantes artificiales, condimentos, etc... (Prashant Bhushan, ? Refrescos, pociones t?xicas?). Por ello no debemos preocuparnos s?lo por los pesticidas sino por los brebajes t?xicos a los que nuestros hijos se est?n haciendo adictos gracias a los gigantes de la Cola.

Otra violaci?n de Coke y Pepsi es la del derecho a la salud. El ?cido fosf?rico y el di?xido de carbono hacen que los refrescos sean extremadamente ?cidos y esa es la raz?n de que sean eficaces como limpiadores de retretes. No aceptar?amos que nuestros hijos bebieran productos para limpiar inodoros pero los refrescos industriales, que tienen las mismas propiedades ?cidas, se venden libremente.

Por todos estos peligros las escuelas en Estados Unidos han prohibido los refrescos. Por las mismas razones, 10.000 escuelas y centros universitarios de la India se han declarado espacios libres de Coke y Pepsi. Y por ello, el gobierno de Kerala ha prohibido las Colas. Por estos peligros la cafeter?a del Parlamento indio no sirve ni Coke ni Pepsi. Y por esos riesgos los representantes de Pepsi admiten que sus bebidas no son saludables para los ni?os.

Sin embargo, el Gobierno de la Uni?n vacila ante las presiones de Estados Unidos. El Ministerio de Salud de la Uni?n ha cuestionado un estudio sobre los residuos de pesticidas en Coke y Pepsi citando literalmente otro estudio encargado por Coca Cola. Est? claro que la salud de los ciudadanos no puede estar en manos de un Gobierno que establece normas arbitrarias que garantizan la seguridad de obtener enormes beneficios a Coke y Pepsi pero no garantizan la seguridad sanitaria a sus ciudadanos.

El ministerio de Salud ha anunciado que para enero de 2007 exigir?n unos requisitos de seguridad para Coke y Pepsi. Pero ninguna de las dos ser?n seguras a partir de enero de 2007. Existen dos razones por las que la dependencia exclusivamente del establecimiento de unos est?ndares no es fiable para garantizar que los ciudadanos dispongan de productos saludables y seguros. En primer lugar, las decisiones centralizadas del Gobierno pueden ser f?cilmente influenciadas por los intereses de las corporaciones, tal como hemos constatado en la respuesta del Gobierno en el debate del Parlamento. Hay una ciencia de las grandes empresas y una ciencia p?blica. En una ?poca en la que las corporaciones lo dirigen todo, su ciencia se impone. En segundo t?rmino, los est?ndares en s? mismos son reduccionistas ya que se van a establecer s?lo para los residuos de pesticidas basados en los niveles permitidos en ingredientes como el agua y el az?car, sin tener en cuenta los terribles efectos del producto en la salud de las personas y en el medioambiente. Necesitamos una seguridad alimenticia total, no unos pseudo est?ndares de seguridad reduccionistas y manipulados que protegen a las corporaciones y no a las personas.

Las propias observaciones del ministerio de Salud dejan claro que los ?est?ndares de seguridad? reduccionistas no hacen ?seguras? a Coke y Pepsi. As?, mientras declaran que los residuos de pesticidas se encuentran ?en los l?mites de seguridad? en botellas analizadas en Mysore y Gujarat, tambi?n afirman que las Colas son comida basura y no son seguras para la salud. La seguridad es algo m?s que unos est?ndares relativos a los residuos de pesticidas. Y, seg?n hemos comprobado, laboratorios diferentes est?n dando resultados distintos.

El prohibir o no la Coke y Pepsi no puede, y no deber?a, depender s?lo de si un laboratorio concreto no encuentra en los refrescos niveles particulares de residuos pesticidas concretos por encima de los l?mites permitidos. Los problemas con Coke y Pepsi que ocasionan una crisis de agua y de salud son por s? solos suficientes razones para prohibirlas. Conjuntamente, hacen imperativa la prohibici?n. Estos son delitos contra la naturaleza y las personas y quedan determinados por su impacto, no por los ?est?ndares? de los instrumentos que se utilizan para cometerlos. Coke y Pepsi est?n comprometidas en la violaci?n de los acu?feros de la tierra y en el lento envenenamiento de nuestros hijos. Y no existen ?est?ndares seguros? para la violaci?n ni para el asesinato lento. Por ello, debemos eliminarlas de nuestras vidas por medio de acciones como ciudadanos libres y soberanos de una India libre y soberana.

Un discurso de un ministro influenciado por los gigantes de la Cola no les proporciona a Coke y Pepsi ?carta blanca? como afirman. La ?carta blanca? debe proceder de los ciudadanos libres de la India y el pueblo de la India no se la ha dado. Debemos seguir el ejemplo de Pachimada y Kerala para conseguir que la India quede liberada de Coke y Pepsi para proteger nuestras aguas subterr?neas y la salud de nuestras futuras generaciones.

Tenemos que oponernos a cualquier tentativa de privarnos de los derechos constitucionales de los ciudadanos y Estados a tomar decisiones sobre la seguridad de nuestros alimentos, tal como establece la Ley de Seguridad Alimentaria de 2006.

T?tulo original: Coke Pepsi and the Politics of Food Safety - Origen: ZNet Commentaries -Traducido por Felisa Sastre y revisado por Esther Carrera

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