jueves, 10 de septiembre de 2009
Libertad de prensa en Perú: La voz en silencio
Por Carlos Reyna
Los dueños de Radio La Voz de Bagua son los esposos Carlos Flores y Aurora Burgos, una esforzada familia de clase media, con vocación de periodistas. Viven en aquel distrito de la provincia de Utcubamba, en Amazonas, tan lejano de Lima como lejanos suelen ser los derechos constitucionales para personas como ellos.
El 2007 Aurora Burgos obtuvo una autorización del MTC para el funcionamiento de su radioemisora por diez años. Para que ello sea definitivo tenían que cumplir, en el plazo de doce meses, ciertos requisitos durante el período de instalación y prueba.
A noviembre de 2008 reciben la primera inspección del MTC. Encuentran que no habían cumplido los mencionados requisitos. Inmediatamente los esposos comienzan a subsanarlos.
En febrero de 2009 el MTC les entrega el certificado de cumplimiento de uno de los requisitos y los orienta para el cumplimiento de otro. Con ello, el MTC, de hecho, les estaba concediendo un periodo de subsanación.
El 5 de junio ocurren las masacres de Bagua. Radio La Voz informa sobre los sucesos. Es una radio de tipo informativo y educativo. Tenía noticieros y espacios gratuitos cedidos a religiosos, a maestros y a discapacitados. Tiene varios diplomas por ello.
No es verosímil que haya inducido a la violencia o a los linchamientos. Pero los Herodes y los Pilatos de siempre necesitaban inventar culpas de otros para ocultar las propias. Acusaron a Radio La Voz.
Nunca pudieron probar que La Voz haya incidido en lo trágico de ese día. Pero como ya la habían señalado, decidieron silenciarla con argumentos administrativos. El 8 de junio, el obsecuente MTC decidió retirarle la autorización aduciendo incumplimiento de requisitos cuando ya había convalidado un proceso de subsanación.
El derecho a fundar medios de comunicación es un derecho constitucional fundamental. Radio La Voz tiene poderosos argumentos legales para que le devuelvan la autorización. La va a obtener tarde o temprano, así sea del TC o de la Corte Interamericana, incluyendo una probable indemnización.
El punto es cómo pueden algunos políticos y burócratas mofarse de las libertades e imponer sobre La Voz una vana pero infamante mordaza. Y se llaman demócratas.
Fuente: La voz en silencio | LaRepublica.pe
Añadir comentario




















