El nombre del grupo es un tributo a la hoja de coca, un elemento indisociable de la cultura milenaria de la región. Esta planta “es representativa de la entidad andina”, explicó una de sus integrantes.
Además, agrega una de ellas, con la composición femenina –de mujeres indígenas “urbanas”, como se llaman a sí mismas-, Sagrada Coca “está rompiendo esquemas, porque en Bolivia la música autóctona la hacían hombres”.