contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca








"El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido.
La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy de prisa, pero nos hemos encarcelado nosotros. El maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad.
Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, pero sentimos muy poco."
Charles Chaplin
Crisis capitalista: En el capitalismo las crisis se dan periódicamente, debido a la sobreproducción y se necesita la eliminación de esa sobreoferta de mercancías, para que se vuelvan a equilibrar los mercados y se reactive el ciclo económico.
Durante las crisis se estrangula el aparato productivo y se disparan las actividades del capital financiero, pero esta dinámica genera unas burbujas especulativas que terminan reventando y colapsando todo el sistema, con la caída de las bolsas de valores, la quiebra de los bancos, el cierre de las fábricas; el desempleo se generaliza, con sus secuelas de hambre y miseria. Pero la forma más efectiva que encuentran los capitalistas de destruir esos excedentes económicos, es la guerra.
La crisis económica ya abarca a todo el mundo industrializado y se puede hablar de una recesión mundial que pronto abarcará a todos los países. Se espera que entre 2009 y 2010 la crisis toque fondo y se produzca la gran depresión, más devastadora que la de los años treinta, del siglo pasado.
Se debe tener claro que las crisis no destruyen al capitalismo, sino que son mecanismos que regulan sus desequilibrios. Mediante las crisis se elimina la sobreproducción de mercancías, las prestaciones sociales y la estabilidad laboral, los salarios se reducen a la mínima expresión. Con las quiebras, se da una mayor concentración y centralización monopólica del capital.
Crisis de Civilización
Pero la presente crisis tiene proporciones más dramáticas que todas las anteriores y se plantea que estamos frente a una crisis de civilización, puesto que el actual modelo explotador del hombre y de la naturaleza no garantiza la continuidad de la vida en el planeta. A la crisis económica se suma la crisis energética, alimentaria, ecológica o ambiental y ética.
La crisis energética es irrefutable, ya se está alcanzando el tope de producción máxima de hidrocarburos (algunos calculan que el cenit petrolero se alcanza entre el 2007-2010 y los más optimistas pronostican que será entre 2010-2015). El consumo está en permanente aumento, mientras disminuyen los descubrimientos de nuevos yacimientos.
Como los combustibles fósiles son un recurso no renovable, es calculable el tamaño de sus reservas. Estudios realizados ponderan que ya nos hemos gastado la mitad de las existencias y que en 40 años agotaremos el resto del petróleo existente y en 60 años se acabará el gas natural.
La actual civilización se ha moldeado, sobre la base de un gran consumo y despilfarro energético. Los países industrializados que no alcanzan el 15 por ciento de la población, se gastan el 85 por ciento de los combustibles; sólo EEUU, que son el 4,5 por ciento de la población, consumen cerca del 25 por ciento del petróleo que se produce, por eso necesitan de las guerras de invasión para apoderarse de los países que poseen los mayores yacimientos de hidrocarburos.
El problema es que los hidrocarburos se agotan y no hay fuentes energéticas alternativas que garanticen la continuidad de la actual forma de vida. Por tanto, la humanidad necesita otra forma de vida, que establezca límites productivos para cubrir las necesidades y no el ilimitado afán consumista y de acumulación de ganancia que impone el capitalismo.
Se dice que hay una crisis alimentaria, que debido a ella cada día hay más de 100 mil personas que se mueren de hambre y cada 5 segundos se muere un niño menor de 10 años por desnutrición.
Es necesario rebatir ese argumento precisando que la actual producción de alimentos alcanzaría para alimentar, con una dieta básica, a 14.000 millones de personas, es decir, más del doble de la población mundial que es de 6.700 millones; sin embargo, hay cerca de 950 millones de hambrientos en el mundo y 4.750 millones de pobres.
La producción mundial de alimentos está controlada por unas pocas empresas transnacionales, que mantienen los altos precios e impiden que los alimentos se distribuyan equitativamente. Además con la producción de los agrocombustibles, los alimentos se elevan un 75 por ciento y los que debieran destinarse al sostenimiento de las personas, se destinan a la producción de combustibles para los vehículos, eso es un genocidio.
Los recursos naturales no renovables se agotan a un ritmo acelerado y los renovables ya no lo son, porque la intensidad de la explotación les impide recuperarse. Antes de terminar el siglo XXI ya no se dispondrá de yacimientos de los principales minerales que se utilizan industrialmente.
La depredación contra la naturaleza y la extinción de los bosques está acabando con el agua dulce.
Hasta el aire que necesitamos para respirar ya no está garantizado por la gran contaminación que ocasionan las industrias y la quema de combustibles, que produce gas carbónico, principal causante del efecto invernadero y del recalentamiento del planeta.
Los productos cloro-fluro-carbonados, están acabando con la capa de ozono, que es el filtro que nos protege contra los mortíferos rayos ultravioleta. Los principales países contaminantes se niegan a firmar los tratados de control ambiental.
Todos estos desastres "naturales" no lo son, ya que los causa el modelo de civilización depredadora.
Así se ocasionan los cambios impredecibles de los climas, con prolongadas sequias o las torrenciales lluvias o los huracanes o los ciclones o los monzones, que están constantemente produciendo tragedias humanitarias.
Cada día están desapareciendo especies vegetales y animales y la continuidad de la vida humana está en serio peligro que obliga a un cambio de civilización.
La llamada civilización occidental es la del capitalismo, pero es cada vez más insostenible porque está acabando con las posibilidades de la vida en el planeta. Por tanto, otro mundo no sólo es posible, sino que es necesario y obligatorio, antes que sea demasiado tarde para la humanidad.
Alternativa socialista
Un modelo socialista debe tener la capacidad de ofrecer y construir una nueva civilización que pare la loca carrera del crecimiento económico, puesto que si los recursos de la naturaleza son limitados, no se podrá seguir creciendo indefinidamente y no podemos esperar que los recursos se agoten para entender que nos toca cambiar los niveles de consumo y los patrones de vida.
Se debe producir para cubrir las necesidades básicas de la humanidad, garantizando la conservación de la naturaleza, la cualificación de la vida y la paz con justicia social. Se deben cambiar los indicadores del crecimiento y las ganancias, por el bienestar para todos.
La actual civilización se basa en el consumismo, la explotación, la devastación, el egoísmo, la competencia, en la muerte. Se han degradado los valores de la humanidad y es necesario volver a poner al centro la ética, gobernando la economía y la política, debemos regirnos por la dignificación del ser humano y la continuidad de la vida.
Mientras exista el capitalismo, seguirá su práctica explotadora y destructora, esa es su razón de ser. Si queremos salvar la humanidad es obligatorio acabar con el capitalismo antes que éste acabe con el planeta. El capitalismo siempre encontrará alternativas a sus crisis de sobreproducción y de especulación financiera.
Sin embargo, en momentos de recesión se agudizan las contradicciones de clases y se crean momentos de máxima inestabilidad política. El capitalismo no se auto destruye, la única forma de acabarlo, es mediante una revolución política.
Nos corresponde a los revolucionarios en estos momentos de crisis, ayudar a agudizar el conflicto social y conducir a las masas explotadas y empobrecidas, hacia una situación revolucionaria que las lleve al poder.
Hacemos nuestras las palabras de Chaplin, en su película "El gran dictador":
"Todos a luchar para liberar el mundo, para derribar barreras nacionales; para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia. Luchemos por el mundo de la razón, un mundo donde la ciencia, donde el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad."
ELN: Ejército de Liberación Nacional - Colombia
Fuente: ARGENPRESS.info