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jueves, 26 de febrero de 2009

El juego de Yehude: Carlos Reyna

Yehude Simon acaba de franquearse. Su aceptación del premierato, primero, y luego su dócil adaptación al rumbo que hasta ahora ha seguido el gobierno, suscitaron estas preguntas: ¿A qué juega Yehude? ¿Cómo piensa compensar el costo de dejar una presidencia de región y una postura independiente? Al fin lo ha dicho este sábado en RPP: busca ser el candidato presidencial de un frente con el Apra para el 2011.

Esta confesión da sentido a toda la actuación del premier Simon. Explica su rol tan subordinado en lo que respecta al manejo de la economía. También sus metidas de pata con los proyectos del Ejecutivo que amenazaron las libertades de las asociaciones civiles o de los periodistas. Del mismo modo, aclara por qué insiste en que él propuso a las apristas Nidia Vílchez y Mercedes Cabanillas para que sean ministras de Vivienda e Interior, respectivamente. Todo esto deriva del esfuerzo de Yehude en su cortejo electoral del aprismo.

Simon ha dicho que el frente con el Apra también incluiría a la parte madura de la izquierda. Debe ser una broma. A estas alturas casi toda la izquierda peruana ya está como bien madura. Quizá se refiere a Fuerza Social, pero este movimiento de izquierda moderada, así como no gusta de Humala, tampoco se ha dejado seducir por Alan García. Más realista podría ser el deseo de Yehude, aún inconfeso, de obtener el apoyo de una parte de la derecha. Eso sería coherente, por ejemplo, con su respaldo a los regalitos tributarios que el gobierno sigue brindando a la élite económica.

Desde un punto de vista pragmático, la candidatura de Simon con padrinazgo aprista puede ser viable e incluso legítima. Su nombre puede ayudar a que una fuerza de derecha simule ser de centro. El Apra se ahorraría el pleito interno de tener que definir un candidato de pedigrí aprista. A Alan García le funcionaría como una buena hoja de parra para cubrir las partes pudendas de su segundo gobierno. Y el propio Yehude, una vez aupado al premierato, qué otro aliado importante podría buscar para su candidatura si no es el propio presidente García.

A la vez, la de Simon también sería una candidatura con problemas. Es difícil que todo el Apra lo apoye en bloque, considerando la cantidad de pugnas que lo atraviesan. El tema de las antiguas relaciones de Simon con el MRTA será sacado a luz otra vez y quizás no solamente desde la derecha. Tampoco es seguro que Alan le sea fiel hasta el fin. Recuérdese con qué poca lealtad pagó la amistad de Alfonso Barrantes.

¿Y podría ganar Yehude si llega a ser el candidato presidencial del Apra? No es del todo imposible, pero el 2011 será bien difícil para los apristas y sus aliados. Por algo Javier Velásquez Quesquén, presidente del Congreso, prefiere declinar su reelección como congresista para buscar la presidencia regional de Lambayeque, la misma que Simon dejó para ser premier.

Por Carlos Reyna

Fuente: LaRepublica.pe


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