lunes, 23 de febrero de 2009
Colombia: Masacre de indígenas awá
Guerrilla tortura y asesina a nativos a los que acusa de colaborar con el Ejército.
La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y la Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA) responsabilizaron a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por la masacre de 27 indígenas awá a principios de febrero en el suroccidental departamento de Nariño.
El 4 de febrero, "hombres armados con distintivos de las FARC retuvieron a 120 personas (hombres, mujeres y niños), las cuales fueron llevadas amarradas a una quebrada denominada El Hojal, de la comunidad El Bravo y se les observó [a los guerrilleros] asesinando a algunas personas con arma blanca", dice un comunicado de la ONIC y UNIPA.
Según miembros de la comunidad, 17 personas murieron a manos de los guerrilleros, quienes habrían actuado en represalia por una supuesta "colaboración" de los indígenas con el Ejército.
Dos días después, las FARC asesinaron a otros 10 nativos que huían tras la primera matanza. "Se trata de miembros de la comunidad de Tangarial, en el Resguardo El Sande, quienes fueron sorprendidos por el grupo armado mientras descansaban, entre los límites de los municipios de Ricaurte y Guachavez", dice el comunicado.
Las FARC, por su parte, admitieron en un mensaje publicado el 17 de febrero por la agencia Anncol el asesinato de ocho indígenas y manifestaron que su acción no fue "contra indígenas" sino "contra personas que independientemente de su raza, religión, etnia, condición social, etc., aceptaron dinero y se pusieron al servicio del Ejército en un área que es objeto de un operativo militar".
La ONIC y la UNIPA afirman que en los últimos 10 años se han producido "cuatro masacres, aproximadamente 200 asesinatos y 50 afectados por minas antipersonal" entre los awá.
En declaraciones a la prensa, el presidente de la ONIC, Luis Andrade, manifestó que "la estrategia de las FARC es tener a los indígenas como escudos humanos. Si huyen, creen que esconden algún vínculo con el Ejército y entonces los matan".
Las organizaciones indígenas han denunciado que "la militarización creciente de nuestros territorios en el desarrollo de la política de seguridad democrática [del presidente Álvaro Uribe] también ha complicado la situación de las comunidades".
La Organización de las Naciones Unidas en Colombia condenó la masacre y manifestó "su más profunda preocupación por el pueblo awá, cuyas condiciones de vida se han deteriorado a consecuencia de la situación de violencia en sus resguardos".
Los awá -cuya población se calcula en unos 30,000- exigieron el respeto a su autonomía territorial y política, el cese del minado de sus territorios y no involucrar a las comunidades indígenas en una guerra que no les pertenece.
Cuatro organizaciones awá en el sur de Colombia y el norte de Ecuador, decididas a defender su territorio, autonomía y recuperar su identidad, han iniciado desde el 2007 un proceso de unificación que ellos denominan "Plan de vida del gran pueblo awá". -Noticias Aliadas.
Fuente: Noticias Aliadas
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