La gubernamental Corporación Nacional de Desarrollo de Pueblos Indígenas promueve despenalizar el uso y consumo de la hoja de coca entre los indígenas pertenecientes a los pueblos originarios.
O, al menos, lograr que la Fiscalía dicte un instructivo para eximir de responsabilidad penal a quienes sean sorprendidos con hojas de coca y justifiquen que su destino es para uso religioso, cultural y personal.
"Contar con un instrumento legal para la hoja de coca en nuestro país va a permitir el reconocimiento de las prácticas ancestrales", expresó al diario El Mercurio el director de la Conadi, Wilson Reyes.
Aseguran los miembros de la Corporación que la despenalización de la hoja es parte del compromiso de la Presidenta Bachelet con los pueblos indígenas.
"Hay que aclarar que el mecanismo que se está buscando beneficiará sólo a los pueblos originarios. No se trata de legalizarla para otro tipo de usos, sino que tiene directa y estricta relación con prácticas culturales", enfatizó Reyes. "Para nosotros, la hoja de coca es sagrada. Además, debo decir que dentro de sus propiedades está la sanación de los enfermos", recalcó.
El abogado Patricio Mamami estimó que a Chile ingresa anualmente una tonelada de hojas de coca desde las zonas bolivianas de Yungas y Chapare.
Incluso, el Servicio de Salud autoriza su venta en "bolsitas" de té. Cada persona puede consumir hasta 100 gramos diarios y el kilo cuesta unos 12 dólares. En la actualidad, la ley castiga a indígenas por tráfico, tenencia o consumo, pero un fallo judicial que absolvió a las hermanas bolivianas en 2007, Idelza y Lourdes Huagama, de una acusación por tráfico de drogas en un juicio oral en Calama (1.800 kilómetros al norte de Santiago), es invocado como jurisprudencia. Las hermanas fueron absueltas luego que los jueces establecieron que, si bien ambas realizaron una conducta "reprochable", lo hicieron "siguiendo las formas y simbolismos propios de su cultura".
El abogado de la Conadi, Patricio Mamani, sostiene que la hoja de coca (Erythroxilum coca) es usada ancestralmente durante las fiestas religiosas nortinas, en ceremonias rituales de inauguraciones, pastoreos y otras actividades agrícolas.
A esto se agrega el uso personal mediante la masticación ("chacchar") o cocimiento para aprovechar sus propiedades estimulantes, analgésicas, terapéuticas y mitigadoras del apetito, la sed y el cansancio.
Las hermanas Huagama portaban cinco kilos de hojas de coca para usarlas en ceremonias rituales con motivo de la fiesta de la Virgen del Carmen de Andacollo, 470 kilómetros al norte de Santiago.