lunes, 04 de febrero de 2008
Chávez acusa al presidente colombiano de estar buscando la guerra contra Venezuela
Chávez acusó al Departamento de Estado de ser la mano moviendo la trama. «Bush va al estercolero de la historia. Él lo ha tomado contra mí como algo personal. Piensan que nosotros estamos debilitados y que ha llegado el momento de actuar, pero se equivoca», aseguró.
Con respecto a las relaciones comerciales con «el hermano país», tratará de reducirlas a lo máximo. «Esto se va a seguir deteriorando, y ante esa situación irremediable, le vamos a comprar a Nicaragua todo lo que podamos, y a Brasil, a Argentina y a Cuba», reafirmó. Se mostró pesimista sobre la posibilidad de nuevas liberaciones de rehenes en poder de las FARC, luego de la entrega de dos secuestradas hace quince días.
La causante de este enfrentamiento bélico, «es una rancia oligarquía colombiana antibolivariana con un Gobierno contrarrevolucionario encabezado por el presidente Uribe».
«Es difícil que un Gobierno revolucionario como el nuestro, afincado en la verdad y la paz, pueda llevar unas relaciones normales con una nación comprometida con la guerra. Porque, tristemente, Colombia no desea la armonía. En las tierras neogranadinas se levantan inquebrantablemente las banderas de las hostilidades», aseveró Chávez.
Ante sus continuos ataques a Uribe, se ha llegado a pensar en los mentideros políticos que Chávez padece un extraño mal persecutorio o sufre alguna enfermedad psíquica. Él mismo ha dicho públicamente que mastica coca, producto alcaloide enviado por Evo Morales. «Y a ustedes, señores embajadores y diputados, -dijo durante su discurso al país- se la recomiendo. Coca no es cocaína; cocaína es la consumida en Estados Unidos, no la masticada por los indígenas en los Andes desde hace 20.000 años de civilización. Son dos cosas distintas, yo la saboreo todos los días y mire cómo estoy (muestra los músculos y la audiencia ríe). Bolivia manda esa bendición y la agradezco».
El tema está ocupando un amplio espacio en los medios de comunicación y es referencia ineludible en tertulias. La gente, cuando el Presidente en sus largos discursos, canta, recita o salta de un tema a otro, dicen que se ha «fumado una lumpia», forma coloquial de entrever su «pase» de coca.
Rafael Poleo, uno de los incisivos analistas del país, recuerda que la hoja de coca masticada provee casi un 1% de cocaína, y la pasta más del 30 por ciento. «Uno de los crímenes -atestigua- cometidos con los indios de Bolivia y Perú es haberles habituado a ese isocalórico que les permite trabajar veinte horas diarias (Chávez lo suele hace con frecuencia) sin alimentos ni fatiga, a cambio de reducir a menos de 30 años su expectativa de vida».
Ayer Chávez se retractó y cuestionó el tratamiento dado a sus palabras ante la Asamblea donde dijo que Evo Morales le había mandado unas hojas de coca, y «de allí los enemigos se han agarrado. Andan como locos. Algunos exigieron una prueba toxicológica, diciendo que soy narcodependiente. Ahora voy a cambiar la coca por la flor de Jamaica».
Rafael DEL NARANCO (Especial para La Nueva España)
Fuente: Lne.es













