* El dirigente del movimiento Pachakuti, que califica a su presidente como “un aparecido”, añadió que “Evo es sólo un indígena que está en el palacio de gobierno; pero su gabinete no está compuesto por gente como él, está con los mismos blancos”.
Santiago.- El líder indígena boliviano Felipe Quispe aseguró que el presidente Evo Morales incumplió sus promesas de campaña y que a los integrantes de las etnias “ya se les acabó la paciencia”, informó hoy el diario chileno La Nación.
En una entrevista publicada este domingo por la edición digital del periódico, Quispe dijo que cuando Morales asumió el poder, en enero de 2006, “estábamos contentos, pensando en lo que se nos iban a entregar. Pero desde que llegó al poder no ha cumplido”.
“El compañero Evo (Morales) tiene el compromiso de cumplir con nuestro petitorio: entregarnos el suelo que nos corresponde, lo que perdimos desde la llegada de los españoles”, puntualizó el líder indígena, quien realizó la semana pasada una breve visita a Chile.
Agregó que “el gobierno de Evo no cumplió y el plazo ya pasó. Y tenemos que pensar qué haremos, porque sabemos que no va a cumplir. Porque él está manejado por las transnacionales, por las empresas privadas”.
El dirigente del movimiento Pachakuti, que califica a Morales como “un aparecido”, añadió que “Evo es sólo un indígena que está en el palacio de gobierno; pero su gabinete no está compuesto por gente como él, está con los mismos blancos”.
“Evo no es la expresión de la nación autóctona, sino de los neoliberales que siempre desfilaron por el palacio de gobierno. Nosotros no hemos cambiado nada, seguimos trabajando con las herramientas que nos dejaron nuestros antepasados”, apuntó.
Quispe denunció que con el gobierno de Morales “no hay ningún cambio. Nosotros intentamos mecanizar el agro, traer maquinaria y así poder competir con otros países, pero no ha pasado nada. Y ya se acabó la paciencia”.
“Ya no se puede creer en Evo Morales: él ha sido igual que la derecha reaccionaria, igual que otros gobiernos peleles de los gringos que han gobernado Bolivia”, acotó Quispe, quien fue candidato presidencial en 2002 obteniendo el tercer lugar.
Las diferencias entre Morales y Quispe se arrastran desde octubre de 2002, cuando este último encabezó las protestas de indígenas y campesinos que aceleraron la caída del entonces mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003).
En forma posterior, sin embargo, unieron fuerzas para sacar al sucesor de Sánchez de Lozada, Carlos Mesa (2003-2005), pero luego volvieron a defender sus propias ideas indigenistas.
Quispe recordó que el programa de gobierno de Morales tenía 10 puntos principales, “pero no está cumpliendo con ninguno. Nos ha puesto en un ambiente de peleas entre regiones. Su gente no funciona, sus congresistas tampoco están a la altura”.
Indicó que el Movimiento Al Socialismo, que lidera Morales, se plegó a la lucha indigenista “cuando estábamos por tumbar a Sánchez de Lozada. Luego, vino un proceso de unidad en el que pusimos nuestras condiciones, incluso cedimos cuando fue candidato”.
“De 2000 a 2005 emprendimos una lucha frontal por la tierra, pero todo ha sido en vano. Evo sólo nos utilizó como una escalera política, simple masa votante. El asumió gracias al pueblo aymara, al pueblo quechua, pero ya no se acuerda de nosotros”, acotó.
El dirigente añadió que “gracias a la coca (Morales) está como presidente, porque la coca es una planta sagrada, pero con la Ley mil ocho lo que ha hecho es incentivar a los gobiernos regionales neoliberales a reducir el cultivo”.
Quispe agregó que “nuestro país es manejado por un pequeño grupo de bancos que son los dueños de la tierra, de las fábricas, de las minas, de las leyes, de la policía. Nosotros pensábamos volver a constituir nuestra nación, pero Evo ha pisoteado nuestra bandera”.
“Vamos a tener una lucha muy larga para recuperar la bandera de siete colores y nuestras leyes. Para volver a lo que habíamos sido antes, a autogobernarnos y tener nuestras agrocomunidades, donde vivamos en iguales condiciones de vida”, dijo el líder indígena.