domingo, 09 de diciembre de 2007
Ecuador: Temblor político
La derecha dio una demostración de que su comportamiento en ella estará caracterizado por el boicot, por la búsqueda de mecanismos tendientes a torpedear o enredar el funcionamiento de la Asamblea. Reproduciendo el comportamiento que ha tenido en el Congreso espera desacreditar a la Constituyente. Pero sobre todo, trabajará por bombardearla desde fuera, con los medios de comunicación a su servicio, como ocurre ya, al insistir que desde el día viernes 30 de noviembre vivimos en dictadura.
Un segundo acontecimiento importante son los cambios producidos en el gabinete y de algunos funcionarios gubernamentales: Gustavo Larrea, Mauricio Dávalos y Jorge Pareja. Se anuncia que vendrían más remociones en los próximos días.
Al interior del gobierno se está produciendo un reajuste, un reacomodo de fuerzas. Es conocido por todos que en Acuerdo Pais actúan grupos y tendencias, unos con mayor o menor representación en la administración gubernamental y en la bancada de la Asamblea. Ha salido Gustavo Larrea que reivindicaba su posición política de izquierda; y han sido removidos también dos personajes conocidos por sus posiciones de derecha: Dávalos y Pareja. La reemplazante de Mauricio Dávalos no augura cosas positivas, su currículo denuncia las relaciones y seno del que proviene; el resto de nombres que se presenten para reemplazar a los salientes despejarán muchas incógnitas. Al menos, en este momento, no es fácil precisar a dónde apuntan estos cambios. Lo que sí se puede concluir es que Correa busca consolidar su autoridad personal.
Finalmente está la respuesta dada por Correa a la protesta popular en la provincia de Orellana. No estamos de acuerdo con la represión ejercida en contra de los trabajadores y el pueblo, que se levantan por reivindicaciones y aspiraciones justas, aún demandando el cumplimiento de ofertas que este mismo gobierno tiene pendiente su cumplimiento. Los ricos, los que evaden impuestos, los especuladores de los productos de primera necesidad, los que llaman a la desobediencia civil para oponerse al trabajo y a las decisiones de la Asamblea Constituyente deben ser reprimidos, no quienes luchan por el pan.
Por En Marcha
Fuente: Argenpress













