jueves, 06 de diciembre de 2007
El referéndum de Chávez
Extraño sistema totalitario en el que no se escuchaba más que la voz del caudillo, pero que ahora dicen que no fue él quién aceptó la derrota sino que tuvieron que convencerlo, y que la presidenta del Comité Electoral, que se suponía estaba sometida, fue valiente para dar los resultados verdaderos.
Insólito país en el que la libertad de prensa había sido avasallada, los canales de televisión clausurados, los periodistas perseguidos, y dónde hubo mucha más prensa por el no, que por la posición oficialista.
Definitivamente insuperable detalle aquel de que para sacar al presidente de modales cuartelarios, se recurra a otro militar, que por añadidura fue su ministro, como para que el cuartel permanezca.
Simpático caso de un super-reeleccionista que no tuvo ni siquiera los votos para autorizarle a volver a postular, como dice, por ahora.
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Sin duda, en relación a Venezuela no caben neutralidades.
Y me pregunto si es que la América de los 2000 sería concebible sin Chávez. Mejor dicho, si todavía alguien se acuerda de la América Latina de los 90, con Menen, Fujimori, Goñi, Salinas, etc., del brazo del presidente de Estados Unidos y aplicando la receta del consenso de Washington.
¿Cuándo empezó a cambiar este escenario?, ¿tuvieron algo que ver algo Lula, Lagos, Tabaré, Toledo, García?
De hecho sopla un viento de afirmación de soberanía y de irrupción de las clases subalternas en muchos países. El chavismo tiene que ver con ello, aunque a muchos no les cuadre el Chávez hablador, impulsivo y egocéntrico.
El tema es si es tan ajeno lo que pasa en Venezuela, respecto a la manera como se polarizan las cosas también en el Perú, y no por manipulaciones o financiaciones imaginarias, sino porque hay un choque de fondo entre los ganadores y las víctimas del modelo.
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Hay mucho que discutir sobre Venezuela, sobre la profundidad de las reformas, sobre Chávez y las instituciones en que se apoya, sobre la participación social. Pero de algo estoy convencido: el núcleo duro del no, que ganó el referéndum, el que apunta al poder y no a cumplir como comparsa, es tan democrático como los hacendados de la Media Luna en Bolivia, los partidos del golpe de Pinochet, los que apoyan a García y antes a Fujimori. En eso no podemos equivocarnos.
Por Raúl Wiener
Fuente: Blog de Raúl Wiener













