martes, 20 de noviembre de 2007
380.000 campesinos, demandan el empadronamiento de los productores de hoja de coca
El secretario general de la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras del Perú (Conpaccp), Pedro Pérez Baylón, anunció que a partir de este martes, 13 de noviembre de 2007, quedará abierta "una tregua de 20 días al gobierno", para que atienda sus demandas. En caso de que el gobierno nacional de Alan García siga haciendo oídos sordos a sus reclamos, los agricultores radicalizarán sus medidas de fuerza.
Los campesinos que subsisten del cultivo y comercialización de la hoja de coca, están movilizados desde el pasado 29 de octubre. En ese lapso se efectuaron marchas, cortes de ruta y tomas de pequeños municipios del interior del Perú.
Protestan contra la política del gobierno, que para satisfacer las demandas de la embajada de EE.UU., lanza fumigaciones periódicas sobre sus cultivos, con el potente veneno Glifosato, de Monsanto. Con ello perjudica no sólo a los cultivos de coca, sino a toda la población, que debe aspirar los residuos del producto tóxico.
El conflicto por la erradicación surgió a partir del Acta de Tocache, suscrita por el ministro de Agricultura, José Salazar, y dirigentes campesinos, que contempla el empadronamiento de los cocaleros y el pago de indemnizaciones.
Tras vencerse el plazo de la suspensión, el presidente peruano, Alan García, abogó por "bombardear" las pozas de maceración de hoja de coca y las áreas de producción, pues según su criterio "la producción de droga es uno de los problemas más graves que afronta el Perú". Sin embargo los campesinos niegan que exista en el Perú dicha producción de droga, limitándose sólo a la hoja de coca, al igual que en Bolivia, donde es absolutamente legal.
El dirigente cocalero Pérez Baylón reveló que desde el inicio de la huelga unas 23 personas han resultado heridas durante las protestas, una de ellas por bala y el resto por bombas lacrimógenas, y se han detenido a 20 campesinos.
En declaraciones a Canal "N", Pérez Baylón señaló que si las autoridades no se sientan a conversar en ese lapso, se declararán en desobediencia civil y formarán rondas cocaleras "para defendernos".
Asimismo, en una reunión con la prensa extranjera destacada en Lima dijo que había solicitado dialogar con el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo.
Sin embargo, el diario Correo del Perú publicó que "el dirigente nunca solicitó reunión alguna con JDC", quien anteayer viajó a Arequipa. Esta aseveración del diario nacional está fundada, según dice, en "una fuente de la PCM".
"Si las autoridades no se sientan a conversar con nosotros durante ese plazo, vamos a radicalizar nuestras medidas, nos declararemos en desobediencia civil en el campo y formaremos nuestras rondas cocaleras para defendernos", dijo en diálogo con Canales de TV peruana.
El dirigente mencionó que si el Gobierno industrializara un porcentaje de la hoja de coca "este cultivo no se estaría yendo al narcotráfico".
"Los cocaleros hemos buscado el diálogo y también hemos demostrado que somos pacíficos, sin embargo le pedimos al Gobierno que cumpla con los acuerdos a los que llegó con las cuencas cocaleras", señaló.
Cientos de vehículos de transporte de carga, que estuvieron varados ante el bloqueo de las vías, pudieron continuar su recorrido. Se estima que a partir de hoy el precio de las frutas y verduras bajará.
Tras la decisión del gremio cocalero, unos 250 policías de Pucallpa, Lima, Huánuco y Tingo María, que estuvieron en la zona durante los últimos días, comenzaron a replegarse.
Cientos de vehículos de transporte de carga, que estuvieron varados ante el bloqueo de las vías, pudieron continuar su recorrido. Se estima que a partir de hoy el precio de las frutas y verduras bajará.
Los huelguistas, que suman unos 380.000 campesinos, demandan el empadronamiento de los productores de hoja de coca y están en contra de la erradicación forzada de sus cultivos y el alza en el costo de vida.
Aunque la medida de fuerza no es acatada por dos importantes valles cocaleros, El Monzón y La Convención, en las regiones de Huánuco (centro) y Cuzco (sureste), respectivamente, por discrepancias políticas y problemas de liderazgo, se establecieron negociaciones entre los campesinos para obtener su adhesión.
Pérez Baylón reveló que desde el inicio de la huelga unas 23 personas han resultado heridas durante las protestas, una de ellas por bala y el resto por bombas lacrimógenas, y se han detenido a 20 campesinos.
Asimismo, denunció que hay un incremento de la presencia militar en la localidad de Aguaytía, en la región oriental de Ucayali, que junto a Huánuco y San Martín se encuentran en estado de emergencia.
Al insistir en que el consumo de hoja de coca es tradicional, Pérez Baylón exigió al Gobierno a poner más énfasis en la lucha contra el tráfico de insumos químicos más que en la erradicación de sus cultivos.
Y es que la estatal Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) pretende, entre otros objetivos, reducir en 40 por ciento el área de los cultivos de coca en Perú para el 2011.
Ante esta estrategia, Pérez demandó que se empadrone a los campesinos a cargo del 60 por ciento restante de los cultivos de hoja de coca para "saber quién es quién".
Perú es, después de Colombia, el segundo productor de hoja de coca y produce al año unas 100.000 toneladas de hoja, según el Informe Mundial 2006 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Fuente: Diario El Bolsón - Argentina













