miércoles, 07 de noviembre de 2007
Robert Matthews: “En colombia las familias cultivan droga para salir de la pobreza”
El encuentro, organizado por el Club Internacional de Prensa, dependiente de la Xunta, se desarrollará hasta el 29 de noviembre en las siete mayores ciudades de Galicia.
Matthews, investigador de FRIDE (Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior) abordó en Ourense el tema del narcotráfico desde el punto de vista de la oferta y de la demanda y su conexión con la pobreza y la desigualdad en Latinoamérica.
El ponente recordó que el 40% de la población latinoamericana todavía vive en la pobreza y el 20% en la pobreza extrema, y apuntó que América Latina “no es la región más pobre del mundo, pero sí la más desigual”.
El investigador resaltó que de los 700 millones de dólares anuales que Colombia recibe de EEUU para luchar contra el narcotráfico, el 80% se destina a ayuda militar y sólo el 20% a desarrollo económico. Colombia es ya el tercer país que recibe más ayuda de los EEUU, por detrás de Israel y Egipto, pero la pobreza supera las cifras de hace 10 años.
Matthews criticó que la lucha contra el narcotráfico se centre en la erradicación de la hoja de coca y dijo que esta práctica conlleva el sometimiento de los cultivadores al abuso de los derechos Humanos, el crecimiento del analfabetismo y el deterioro del medio ambiente, porque las fumigaciones destruyen la productividad de la tierra.
Cultivos alternativos
El ponente resaltó la necesidad de llevar a cabo políticas de simultaneidad a los programas de erradicación de la planta, con programas de cultivos alternativos o incluso ofreciendo posibilidades fuera de la agricultura.
Para ayudar a esta gente que vive en la pobreza y que busca en el narcotráfico una salida “es necesario facilitar el acceso a un mercado fiable que garantice la venta de sus cultivos”. Asimismo presentó el sistema de crédito como imprescindible para generar la confianza de los cultivadores. En definitiva abogó por “un programa de confianza en el que se involucre a las comunidades en las decisiones”, y éstas no sean impuestas.
L. E. Ourense
Fuente: Latinoamericaexterior
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