jueves, 18 de octubre de 2007
Este censo no sirve
Y por eso han desarticulado el censo continuo, porque nos permitía tener datos actualizados sobre diversos aspectos de la población. Por ejemplo, antes, el estado de la pobreza se podía conocer de forma trimestral a nivel nacional y anual a nivel de provincia, de tal forma que se podía observar su evolución a la par de los resultados económicos en el país.
Ahora, destruido el sistema de monitoreo de la pobreza, es clara cual fue la intención del régimen. La jugada acá, es tratar de manosear los resultados censales como ya lo hizo este mismo señor Quispe en la época del Inei de Murillo y Montesinos, jugando con los indicadores y manipulando las cifras para sus propios fines. Así, bajando por ejemplo, la valla de la pobreza y pobreza extrema, el gobierno nos puede decir ahora, que sus cifras de crecimiento económico, son mayores a lo que en realidad son. Ahora, debemos festejar que una persona que gana
un dolár al día ya no está en pobreza extrema. Es decir, hemos crecido, tenemos menos pobres y somos todos felices. Ya no serán solo los sicosociales de la prensa manejada por el gobierno, los que nos metan a diario por cualquier indiscreta ventana de nuestro cerebro, que estamos en el paraíso, sino, que ahora lo harán respaldados por unas "estadísticas" hechas a la medida.
Por otra parte, pretender que una cartilla con más de 50 (creo que son 66) preguntas, puede ser manejable por un voluntario eventual, escolar, o de organización vecinal, o improvisado, es irreal. Lo más probable es que tanto encuestador como encuestado, se queden dormidos con semejante mamotreto y pongan en la cedula cualquier cosa. Si ya era complicado con pocas preguntas, nos podemos hacer una idea de lo que va a pasar ahora. Ni siquiera tienen completada la cantidad de encuestadores necesarias para el domingo. Y seguro van a completarla con las bases apristas que no se caracterizan precisamente por su brillantez. Eso va a ser un caos. El recojo de información ya está viciado, no hay garantía de que vaya a ser fidedigno.
Las estadísticas son construcciones basadas en agregar informaciones individuales, quitandoles la individualidad y la identidad, para elaborar un conjunto de indicadores e indices sobre los aspectos más relevantes de la demografía, la sociedad y la economía del país. Para que exista confianza pública en las estadísticas oficiales, se debe garantizar la honestidad e integridad de la institución encargada de su producción. Este instituto y este gobierno no garantizan la confidencialidad de la información.
En los censos se recolecta información de las personas pero sólo se procesan los datos sobre sus características, sin que sea posible identificarlas individualmente. Es decir, cuando el instituto recibe la informacíón, la debe separar del nombre de la persona y luego procesarla, garantizando así la confidencialidad. Toda respuesta queda bajo el régimen legal de "Secreto Estadístico" que protege a la persona que entrega la información y sanciona severamente a quien divulgue la información recopilada. Sin embargo, el fujiaprista señor Quispe, pretende multar a las personas que se nieguen a contestar por ejemplo, la pregunta de religión u otra que éstas consideren que viola sus derechos constitucionales. Si no contestas, te multan. Pero para multarte tienen que saber quien eres y si saben quien eres, se supone que ya estás identificado y están violando esa garantía.
Seguramente, tendrán que desistir de esto, como han desistido y rectificado en el camino de todas las burradas que han intentado. En fin... no alcanzaría el espacio/tiempo para hablar de esta burda sacadera de plata del domingo. Este censo, no sirve... y lo estamos pagando nosotros.
por Juan Luis Hurtado
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