viernes, 12 de octubre de 2007
Campesinos en Colombia sustituyen coca por tranquilidad
Santana fue uno de los primeros campesinos en arrancar hace unos cuatro años sus matas de hoja de coca, la materia prima de la cocaína, para sembrar árboles de palma de aceite en esta región de bosque húmedo tropical del nororiente del país, fronteriza con Venezuela.
"La coca da plata, pero no es plata legal," dijo Santana, de 74 años, mientras orgullosamente mostraba su joven cultivo de la oleaginosa al embajador de Estados Unidos en el país andino, William Brownfield.
"Ahora me siento mejor porque antes en mi casa vivía un mundo de gente asustada y ahora con la palma no," agregó.
Este campesino hace parte de un programa de sustitución de cultivos ilícitos implementado por las agencias USAID de Estados Unidos y Acción Social del Gobierno de Colombia, que busca generar oportunidades de ingreso y empleo legal para combatir el tráfico de estupefacientes.
Colombia es considerado el principal productor mundial de cocaína, con 610 toneladas anuales, gran parte de las cuales son exportadas a Estados Unidos, a su vez uno de los mayores consumidores del alcaloide.
PALMA BENDITA VS COCA MALDITA
El programa de sustitución de cultivos ilícitos es considerado clave por sus promotores para recuperar el tejido social, destruido por el narcotráfico, el combustible del conflicto interno armado de cuatro décadas que azota al país y en el que combaten guerrilleros izquierdistas, paramilitares de ultraderecha y fuerzas de seguridad gubernamentales.
Y es que a pesar de que aún persisten en la zona reductos de paramilitares y guerrilleros, estos se han desplazado hacia la selva tropical al romperse el lazo que los unía con los campesinos.
"Ya no tienen esas presiones de esos grupos por tener la coca, están contentos, satisfechos y ven en esto un futuro para (la zona de) el Catatumbo," dijo José Olave, coordinador técnico del proyecto de la Asociación Gremial de Productores de Palma Africana de Campo Dos, ASOGPADOS.
"Puede que en la zona circulen, se pasean, visitan los lotes, pero no ha habido ningún inconveniente. Además el Ejército se lo encuentra uno por todos lados," asegura este hombre afrocolombiano de 34 años, quien llegó a la región en el 2004 "en un momento en el que todo negro era (considerado) paramilitar."
EEUU SE BENEFICIA
A través del programa de la USAID y Acción Social, sólo en la zona del Catatumbo se logró reducir los cultivos ilícitos de 9.700 hectáreas en el 2001 a cerca de 300 en el 2006, mediante la siembra de 17.250 hectáreas de palma africana y cacao, beneficiando a más de 2.300 familias en la zona.
Según Naciones Unidas, Colombia tenía al cierre del año pasado unas 78.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca.
Parte del proyecto de sustitución de cultivos es financiado con recursos del Plan Colombia, una estrategia con la que Estados Unidos ha girado más de 4.000 millones de dólares a Colombia en los últimos siete años, mayoritariamente en equipo militar para apoyar la guerra antidrogas.
El éxito del programa de sustitución de cultivos no sólo beneficia a los pobladores de esta región selvática de Colombia, admitió Brownfield, en medio de los sembrados de palma.
"También produce una vida mejor para los niños y jóvenes de los Estados Unidos porque estamos hablando de miles y miles de hectáreas que en años pasados se dedicaban a la producción de la coca, un producto que mata cada año decenas de miles de personas en Estados Unidos," aseguró el diplomático, mientras sobrevolaban los cultivos varios helicópteros militares.
Por Nelson Bocanegra
Fuente: Reuters













