* Hábito. Después de muchos años el departamento desplazó a Potosí y hoy lidera a escala nacional. Los vendedores al detalle aseguran que aumentó el número de masticadores
Pública. La venta de la hoja ‘sagrada’ se verifica, sobre todo en los mercados de las poblaciones rurales
Hay dudas sobre la coca excedentaria
Míster, ¿cuánto va a llevar?, hay coca de la buena, le dice una vendedora de la hoja ‘milenaria’ a un menonita. Por las mañanas y al atardecer es cuando más acuden a comprar coca los menonitas, rusos y brasileños, que están saliendo o regresando a sus propiedades. “Algunos prefieren la hoja seleccionada que viene sin palo”, asegura la vendedora.
Esta escena sucede en San Julián, a 230 km de la capital cruceña, donde el consumo de la hoja dejó de ser un hábito de la gente llegada del occidente. Ahora, en Santa Cruz, también cruceños y extranjeros, sobre todo los que están dedicados a la actividad agrícola o trabajan en el campo, tienen la costumbre del acullico. Prueba de este panorama es que el pasado miércoles, en la tranca de Pailas, de 230 vehículos que circularon a las 12:30, por lo menos cien conductores llevaban un ‘bolo’ en la boca. Entre ésos se encontraban choferes de camiones que transportan troncas, ganado y chanchos. También los conductores de buses y trufis.
Gema Loredo, una de los 280 comercializadores de hoja de coca de la Asociación Juan XXIII, de Montero, da fe de que ha aumentado el consumo de coca en su estado natural. “Hace 20 años no se veía al camba coquear, sólo lo hacía el colla. Ahora el cruceño ha aprendido y consume en mayor cantidad que el occidental”. La experiencia de los vendedores indica que el hombre occidental compra Bs 2 ó 3 para una noche, en cambio el camba lleva hasta media libra, dependiendo de la cantidad de ‘bolos’ que prepare.
Además, el comportamiento de venta indica que el consumo no discrimina el nivel social ni el sexo, puesto que gente de todo tipo adquiere la coca. Filomena Onofre, otra vendedora, recuerda que entre sus clientes fijos tiene autoridades ediles y agropecuarias, incluso profesionales médicos.
De hecho, durante las temporadas de siembra y cosecha, así como en época de zafra (de mayo a agosto) el consumo aumenta en un 30%, calcula Loredo. Muchos de los que llegan para trabajar se quedan y mantienen la costumbre del acullico. Rómulo Saravia dice que ahora ningún jornalero quiere trabajar si no es con coca en la boca. “Nunca aprendí esta práctica, pero ahora no se consigue gente que trabaje si no se le promete su bolsa de coca. A algunos no les basta media libra para dos días”, dijo.
Jerónimo Tarqui, hijo de un colonizador, dice que media libra alcanza para que su padre y un trabajador consuman la hoja durante cinco días.
A la lista de consumidores se suman las personas enfermas de diabetes y que desean bajar los niveles de grasa en la sangre, sostuvo Onofre.
En 1900, cuando el oriente boliviano ignoraba esta tradición, Potosí era el mayor receptor de la hoja, por ser el centro minero de más importancia en la región. La provincia que llevaba la delantera en consumo era Pacajes. Después de muchos años, las estadísticas cambiaron radicalmente. El departamento de Santa Cuz ahora es el mayor consumidor de la hoja de coca a escala nacional. La demanda bordea las 10,33 millones de libras anuales. Y la provincia que reporta los índices más altos en el país es Obispo Santistevan, que es la que más coca recibe y distribuye en su jurisdicción para consumo legal. Así lo corrobora una investigación realizada por el antropólogo Mauricio Mamani, en base a datos oficiales de la Dirección General de la Hoja de Coca e Industrialización, instancia maxima de comercialización. En Montero, la capital de esta provincia, las vendedoras aseguran que hay compradores día y noche, y que la demanda aumenta los viernes y sábados. Además, los diez ‘takes’ que les autorizan para la venta se agotan antes de los 30 días. Recuerda que hace diez años para vender 25 libras demoraban hasta cuatro días. Según la investigación realizada en el marco de la revalorización de la hoja de coca, un comerciante vende en promedio entre 40 y 50 libras de coca diarias. También se argumenta que el incremento en el consumo de coca se debe al crecimiento poblacional y a que el departamento se caracteriza por ser agropecuario e industrial. Por ejemplo, las empresas azucareras compran a diario para su personal hasta 10 libras.
En el registro de consumos altos de coca le siguen las provincias Ichilo y Ñuflo de Chávez. Así se explica que Yapacaní y San Julián tengan similar panorama en consumo (ver gráfico). Paralelamente al consumo, los vendedores también han aumentado. “Hace cinco años éramos 40 afiliados en la Asociación Germán Busch, ahora somos alrededor de 160, dijo Eduardo Saravia, que comercializa la hoja en Yapacaní desde hace más de 20 años. La capital no es la excepción. Los taxistas que trabajan durante la noche se proveen de coca en los puestos del mercado Alto San Pedro, mientras que los choferes del transporte pesado que viajan por la ruta a Trinidad, lo hacen en uno de los 32 puestos que hay en la Pampa de la Isla.
Datos de la coca
- La Asociación Juan XXIII tiene 280 socios, la Germán Busch, de Yapacaní, alrededor de 140 afiliados y la organización 27 de Julio, de San Julián, 80 afiliados.
- Todos los detallistas se proveen del mercado Villa Fátima, en La Paz.
- Cada uno tiene un cupo autorizado de 10 ‘takes’ (una bolsa que contiene 50 libras de coca), por mes.
- La hoja de coca de Chapare no tiene mucha demanda en el oriente, sin embargo, cuando hay escasez, los vendedores recurren a ella.
- Los detallistas deben depositar Bs 1.000 al TGN para lograr la licencia de comercialización, cuya vigencia es de cinco años.
- La forma de conservación también varía: en San Julián mantienen el ‘take’ con una tapa y un aguayo húmedo para que la hoja no pierda su frescura.
Se la usa en todo el país
Después de Santa Cruz sigue Tarija en el orden de los departamentos de mayor consumo de hoja de coca legal. Pero no precisamente porque haya más tarijeños consumidores, sino por ser la ruta de paso de la hoja hacia Argentina. En tercer lugar se ubica La Paz, región de mucha población indígena aimara y quechua, consumidores por tradición. De acuerdo con el estudio, además de ser un complemento alimenticio, la hoja tiene atribuciones terapéuticas. Potosí bajó de primero a cuarto lugar, aunque todavía es un centro de explotación minera. En quinto lugar está Cochabamba, que a pesar de ser productor de la hoja de coca tiene un menor consumo. Le siguen Oruro y Chuquisaca, y finalmente se ubican Beni y Pando, que antiguamente eran ajenos al uso de la hoja.
Cifras verdes
Comercializadores
6.000
Ésta es la cifra de vendedores al detalle de hoja de coca en el país, según las asociaciones.
En la capital cruceña
800
Éste es el número de vendedores de la hoja ‘sagrada’, distribuidos en 45 mercados, incluido Cotoca.
Libra
Bs 28 y 30
Según la población donde se la compre, el precio varía. En San Julián cuesta Bs 30 y en Montero Bs 28
Costo del ‘take’ (bolsa)
Bs 1.100
Es el precio regular, aunque puede llegar a Bs 1.200 en La Paz. Cada vendedor compra 10 takes (50 libras).
Punto de vista
Resistencia e influencia cultural
Carlos Soria ® Sociólogo
Creo que en sectores no campesinos e indígenas, es decir, taxistas, jornaleros, albañiles, jardineros y choferes, se puede evidenciar el consumo de hoja de coca, y esto tiene que ver con dos aspectos: la coca tiene sustancias químicas que adormecen y facilitan el trabajo duro, y la segunda, es que los precios son más bajos para el consumo interno. En las zonas de colonización, como es el caso de San Julián, el consumo se debe a que son poblaciones que crecen constantemente y mantienen una cierta tradición que se expande en la medida en que los hijos de los colonizadores también aumentan. Sin embargo, en el caso de los consumidores japoneses, rusos y menonitas, hay que diferenciar algunas cosas: se ha introducido el uso de la coca, debido a su relación con los jornaleros, pero no sé si es parte del consumo diario o de su jornada de trabajo; y, sobre todo, en el caso de los menonitas, lo practican aquellos que están fuera de su comunidad y que mantienen una relación, cada vez más amplia, con la gente del lugar. Es decir que hay una fuerte influencia cultural de la gente del lugar.
Qué sustancia contiene
1.- Origen. La coca es un arbusto que crece en un ambiente ecológico húmedo entre los 500 y 2.000 metros sobre el nivel del mar. Existen 250 especies de esta planta en todo el planeta. De éstas sólo cuatro son domésticas.
2.- La coca de Bolivia. Tradicionalmente la coca que se consumía lícitamente es la Erythroxylon coca var coca. Se la llama también coca boliviana. El acullico no es universal, sino que es la excepción si se compara el consumo a escala mundial. En Bolivia y Perú es de uso común y su consumo es lícito.
3.- En mate o en acullico, residuo similar. Un estudio realizado por CELIN en 2003 revela que tanto la cocaína como la hoja de coca en forma de mate o acullico, cuando es consumida, elimina productos que se conocen como Ecgonina, Metilecgonina, Norformilecgonina y Benzoilecgonina.
4.- Lo que se encontró. La Benzoilecgonina es la que se detectó en la orina de los consumidores de coca, en cualquiera de sus formas, y de cocaína en forma de pasta base o de clorhidrato a través de análisis de laboratorio. Según la página web el periódico.com, dicha sustancia no causa efectos sobre la salud; la droga pura, sí. Y la página web del cuaderno de medicina forense de Sevilla (España), la Benzoilecgonina es un metabolito no psicoactivo y con una farmacocinética distinta a la de la cocaína.
5.- Efectos en el organismo. Los efectos del acullico en el organismo humano a mediano y a largo plazo necesitan ser estudiados.