La destemplada reacción del presidente ante Majaz.
En contra de las previsiones lanzadas en los últimos días por el gobierno y sectores allegados al mismo, la consulta realizada en los distritos piuranos de Ayabaca, El Carmen de la Frontera y Pacaipampa se desarrolló, según Transparencia, sin hechos de violencia o alteración del orden público.
Y, como era previsible, el resultado de la misma fue claramente contrario al proyecto minero que pretende desarrollar Majaz. Lo que, en cambio, se vuelve cada más imprevisible es la reacción del presidente Alan García frente a situaciones que no resultan como él desea.
Fue lo que ocurrió otra vez, ayer, con su declaración destemplada contra los campesinos de la zona por donde pasaría el proyecto de Majaz, Radio Cutivalú y un sector de la Iglesia católica al que fustigó por su vinculación con dicha estación radial. Para un jefe de Estado que le gusta recostarse en las sotanas cuando le conviene, resulta bochornoso lo dicho.
Es evidente que la inversión minera tiene un papel central en la dinámica económica del país y que es indispensable para que esta no se detenga. Pero de ahí a que el presidente de la República y el Premier actúen como empleados responsables de las relaciones públicas de empresarios mineros -que es lo que están pareciendo cada vez más- hay una distancia que empieza a producir vergüenza, especialmente cuando se carece de autoridades ambientales que hagan cumplir, con rigor, las normas en la materia.
Antes de continuar con sus agravios alterados, el gobierno -empezando por el jefe de Estado- debería interpretar el resultado de la consulta como un mensaje de la población de la zona para que se le otorgue la confianza que hoy no tiene de que sus derechos elementales no serán vulnerados.
Será mejor que el presidente se calme y encare estos problemas con talla de estadista, pensando en cómo reaccionaría él si, en la esquina de alguna de sus residencias, le ponen una estación de gasolina. No vaya a ser que, dentro de poco, se le ocurra retirarle la licencia a Radio Cutivalú, lo cual lo asemejaría a Hugo Chávez con RCTV.