Los dirigentes cívicos de Chuquisaca lograron hoy que el gobierno acepte dialogar, tras fracasar el intento oficial de que la capitalidad de Bolivia se discuta en Cochabamba con representantes de La Paz.
Mil productores de hoja de coca de Chapare, en el trópico de Cochabamba, anunciaron hoy que se preparan a viajar a Sucre para participar el lunes en una cumbre social en la que el gobierno espera que tomen parte 100.000 campesinos, para garantizar el trabajo de la Constituyente.
Asterio Romero, segundo de la dirigencia de los productores de coca declaró que ese sector del que aún es jefe máximo el presidente Evo Morales está en emergencia "para defender el actual proceso de cambio y rechazar las acciones de la extrema derecha y las convocatorias violentas de los dirigentes cívicos".
La Constituyente está paralizada desde el 15 de agosto, por la protesta de la ciudadanía de Sucre contra la decisión de la Asamblea de retirar de su agenda el tema de capitalidad plena, a moción del oficialismo con apoyo de representantes de La Paz.
El gobierno, mientras tanto, envió hoy a Sucre al ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana, para abrir diálogo con los representantes de Chuquisaca, que el lunes se negaron a viajar a Cochabamba para participar en la apertura del diálogo con representantes de La Paz.