contra el narcotráfico, despenalización de la hoja de coca

lunes, 10 de septiembre de 2007
El cultivo de la hoja de coca, materia prima de la cocaína, es la vida y la muerte para los campesinos que siembran y cosechan la planta en la zona fronteriza colombiana, según dijeron a Efe varios de los que la pasada semana cruzaron a Ecuador en busca de refugio y atención.

Jairo Erminio es uno de los desplazados colombianos que llegaron a un refugio en la ciudad de Ibarra, en el norte andino de Ecuador, y que reclama a su Gobierno otras "oportunidades para sobrevivir", si le exigen que deje de sembrar coca.

Erminio, de 30 años, vive en la localidad colombiana de Mataje y, desde hace mucho, igual que muchos vecinos suyos, siembra coca y cosecha sus hojas para venderlas a los productores de cocaína que son, según él, los verdaderos beneficiarios de la ilegal y lucrativa industria del narcotráfico.

La erradicación manual de los cultivos de coca en la zona fronteriza con Ecuador, por parte del Ejército colombiano, llevó a muchos agricultores a pasar al país vecino, por temor a que la acción de los militares y eventuales enfrentamientos con la guerrilla provocaran muertos y heridos entre los agricultores.

Erminio y varios de sus familiares cruzaron en camionetas a Ecuador el pasado jueves por el puente internacional del río Mataje, hasta la ciudad ecuatoriana de San Lorenzo.

De toda la zona fronteriza del departamento colombiano de Nariño, colindante con la provincia ecuatoriana de Esmeraldas, se movilizaron campesinos a Ecuador por el temor a combates y para presionar al Gobierno de Colombia a un diálogo sobre ciertas demandas.

Los desplazados piden al Gobierno colombiano que eche a andar un plan de sustitución de los cultivos ilegales, que les permita erradicar la coca por otras plantaciones legales que dejen la ganancia suficiente para que las familias campesinas puedan sobrevivir.

Erminio, que no habla mucho, se atreve a decir que al Gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, "parece que hasta ahora no le han importado nuestras peticiones, sólo quiere acabar con la hoja de coca y no responder a nuestras demandas".

Por eso, sentado en una banca del albergue de la congregación agustina en Ibarra, donde llegaron 167 desplazados, se alegra al saber, por boca de las autoridades ecuatorianas, que una delegación oficial los visitará para analizar sus demandas.

Y es que, según María Cortez, otra de las desplazadas, una paca de hoja de coca, de 57 kilos, la venden en Colombia en unos 6.000 pesos, menos de tres dólares.

Ese valor, pese a ser muy pequeño, es mejor del que se paga a los agricultores de Mataje por otros productos, como el cacao, el café, el plátano o la yuca.

"¿Qué se puede hacer con ese dinero?", añadió Cortez, quien aseguró que los campesinos están dispuestos a "acabar" con lo poco de coca que siembran, si el Gobierno de Bogotá les compensa con la aplicación del plan de cultivos alternativos.

Para Cortez, como para sus otros compañeros de peregrinaje, valió la pena salir de sus tierras, cruzar la frontera, llegar a San Lorenzo y luego ser trasladado a Ibarra, donde no sabe hasta cuándo se quedará.

"Si el Gobierno (colombiano) nos soluciona el problema, ahora mismo nos regresamos a Colombia", anotó.

En las zonas colombianas de Mataje y Brisas, "la gente se moría de hambre", además de estar permanentemente temerosa de los combates entre el Ejército y los grupos guerrilleros.

El éxodo, según admiten Cortez y Erminio, ha sido "de mucha pena" para los más de 1.600 que cruzaron la frontera a Ecuador entre el jueves y viernes pasados, pese a que los ecuatorianos "nos han atendido bien y con alegría".

Ambos esperan, asimismo, que las peticiones de los desplazados sean atendidas para regresar a sus tierras cuanto antes, como lo hicieron unas 400 colombianos, que decidieron volver a sus tierras. EFE

por Fernando Arroyo León

Fuente: Univisión
Publicado por LaCocaLocaCompany @ 12:41
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios