Trazar nuevos planes para el control de los productos químicos destinados a la elaboración de drogas es el objetivo de un foro internacional que comenzó hoy en Lima.
El I Simposio Internacional sobre el Control de Productos Químicos analiza, durante dos días, sistemas que permitan prevenir y controlar el acceso de los narcotraficantes a los productos necesarios para la producción de cocaína.
Organizado por la Alianza Empresarial para un Comercio Seguro (BASC, por sus siglas en inglés) y la Organización de Estados Americanos (OEA), la reunión pretende, además, dar respuesta al incremento de envíos de drogas a través del sistema exportador peruano.
El Simposio fue inaugurado por el presidente del Congreso peruano, Luis González Posada, quién destacó la importancia de revisar las políticas internacionales frente al tráfico de drogas, un negocio que moviliza 'una inmensa cantidad de recursos de forma integral, desde la siembra al procesamiento y la distribución'.
González Posada lamentó la reducción del apoyo económico estadounidense a la lucha contra el narcotráfico en Perú y la escasa participación de la Unión Europea y de los países asiáticos industrializados.
El año pasado se emplearon unas 10.000 toneladas de químicos para elaborar cocaína en Perú, por un valor de 60 millones de dólares.
Según el presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA), el ex ministro peruano del Interior Rómulo Pizarro, sólo se decomisa un 2 por ciento de los químicos que se emplean en el país.
'La hoja de coca no se transforma en cocaína sin químicos, por eso éste es un tema esencial en la lucha contra la droga', recalcó.
La legislación peruana castiga con penas de entre cinco y diez años de prisión el tráfico o la fabricación de productos químicos para la elaboración de droga.
Este control ha sido una herramienta eficaz en la lucha contra el narcotráfico y en algunos países ha logrado reducir la producción de estupefacientes, señaló el coordinador en Perú de la Oficina de las Naciones Unidas para el Control de Drogas (UNODC), Héctor Wong.
Wong alertó de que el uso clandestino de estos productos genera además un importante daño al medioambiente por el vertido incontrolado de residuos.
'Los efectos del narcotráfico al medio ambiente no deben medirse solo por el número de hectáreas dedicadas al cultivo de coca, sino producidos por el uso incontrolado de poderosos productos químicos', alertó el representante de la ONU.
El Simposio Internacional, que concluye el jueves, cuenta con la participación de representantes de la OEA, la ONU, DEVIDA, el Ministerio peruano del Interior y el Departamento Estadounidense Antidroga (DEA).